Restaurantes en el Eixample con reserva online

Reserva mesa en los restaurantes más bien valorados por Time Out en el Eixample

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  • Dreta de l'Eixample
  • precio 3 de 4
La Terraza del Claris, más que un restaurante de hotel, es un seguro de vida para las citas románticas y con vistas: una terraza abierta todos los días del año, climatizada en invierno, refrescante en verano, y con una panorámica despampanante de la ciudad. Ahora bien, el nivel gastronómico se corresponde con la excelencia del emplazamiento: aquí solo se toca producto máximo vehiculado en recetas tradicionales de principales y tapas con un empuje creativo. Nadie puede poner pegas a platos como croquetas melosas de cola de buey, una ensalada rusa con botarga o un risotto de erizos con anguila ahumada y piñones.
  • China
  • Esquerra de l’Eixample
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Otro restaurante chino de piedra picada: Xino Mandarino –¡nos encanta el nombre!– es el restaurante de una familia de Qingtian que lo abrió en el 2019. Ya hace tiempo que los restaurantes chinos de dragones dorados quedaron perdidos en el tiempo –pero déjalos ir, todavía, los que quedan– y el Xino Mandarino está a la altura del chiste autorreferencial: tiene un buen diseño y una ambientación de luz baja que por la noche lo hace de lo más romántico(pero también permite que aprecies sus murales alusivos a la revolución cultural: una mezcla de moderno y kitsch de farolillo de lo más acertada). La carta es larga y fiable: aparecen platos del recetario familiar de Qingtian y también de otras zonas de la inmensa gastronomía del gigante asiático. Aparte de platos que todos conocemos, como el pollo a la 'kungpao' –bien bueno, por cierto– aquí se estilan los inventos y las fusiones divertidas con suficiente sentido, como unos nachos de wan ton con guacamole y gambas. Los precios son ajustados si tenemos en cuenta la calidad y las raciones son ideales para compartir.
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  • Británica
  • Dreta de l'Eixample
  • precio 2 de 4
En Barcelona hay brunches para todos los gustos: los saludables, los pijos, los que sirven solo de 12 a 15 y los que parecen una discoteca de reguetón con aguacates. Pero luego está Billy Brunch, un imperio del brunch ininterrumpido que ya cuenta con varios locales, y el de Bailén 115 es uno de los más agradecidos si buscas comer bien, a cualquier hora y minimizando el postureo. El espacio es luminoso, con plantas colgantes, suelo hidráulico y sillas cómodas, y el servicio, aunque a veces algo desbordado por el éxito, siempre tiene una sonrisa. La carta deja claro el público al que se dirige (turista joven con hambre de eggs benedict), pero aquí se cocina con seriedad. El full breakfast inglés es para valientes, con salchichas caseras, huevos al gusto, hash browns, alubias, champiñones y tomate a la plancha: un chute de energía en toda regla. Los huevos Benedict, con salmón o bacon, tienen una holandesa suave y bien emulsionada, y el pan no se convierte en una esponja blanda como en tantos otros sitios. También hay opciones vegetarianas bien pensadas, como la tostada con hummus, remolacha y aguacate, o los pancakes XL con sirope y frutas, perfectos para compartir sin miedo. El café es de especialidad, servido con mimo, y los zumos naturales y smoothies completan una oferta que no flojea en ningún turno. ¿Brunch a las cinco de la tarde un martes? Aquí no es pecado, es rutina.
  • Tailandesa
  • Sant Antoni
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Inaugurado en 2026, Lamun se ha convertido en el tailandés de referencia en Sant Antoni. Al frente hay un equipo originario de la provincia de Uttaradit con una idea clara: cocinar al momento y respetar el sabor auténtico, combinando producto fresco de aquí con ingredientes imprescindibles traídos de Tailandia —hojas de lima kaffir, citronela, chiles de todo tipo—. El resto, proximidad y proveedores locales. En 2023, abrieron Lamai Thai Tapas en la Barceloneta (Sant Carles, 12). Misma calidad, pero en formato de tapeo inspirado en el street food tailandés.  La cocina La carta es concisa y va directa al grano: rollitos, curris variados, woks y, por supuesto, pad thai. Platos luminosos y coloridos, equilibrados en ese juego tan tailandés de dulce, salado, ácido, picante y amargo. Entre los imprescindibles está el Pad Krapow Goong: ‘pad’ significa salteado y ‘krapow’, albahaca tailandesa. Aquí lo preparan en versión intensa y picante, siempre acompañado de arroz jazmín y coronado con un huevo frito de puntillas extra crujientes. Otro acierto es el Khao Soi, un curry del norte del país con textura de sopa cremosa. Ligeramente dulce y especiado, parte de una base de curry amarillo y leche de coco, con fideos hervidos y un topping crujiente de fideos fritos. El menú del día, por 14,90 euros (postre y bebida incluidos), es una opción redonda. Para empezar, ensalada, brochetas o sopita; de segundo, curris o woks de carne, pescado o opción vegetariana. La bebida Si algo diferencia...
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  • Hamburguesas
  • Esquerra de l’Eixample
  • precio 2 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El asunto de la 'smash burger' se ha hecho popular, pero Hideout Burger fueron los primeros de Barcelona en ponerse manos a la obra del chafar. ¿Y en qué consiste? Pues en lugar de servirte 'burgers' de esas de seis palmos con recetas barrocas, simplifican el tema y las hamburguesas son más delgadas, de 160 gramos, con recetas más sencillas, que apuntan directamente al placer primario. Y recién hechas: una 'smash burger' no es más que aplastar una pelota de carne contra la plancha caliente, favoreciendo así la cocción y la caramelización. El resultado es un disco delgado y tostadito, pero jugoso por dentro. Eso sí, aunque traigan pocos ingredientes no significa que no sean un festival de instinto básico y sabores. Como por ejemplo, la Say Cheese! Una barbaridad que viene empapada en una salsa casera de queso fundido con una lluvia de daditos de bacon crujiente. O la de la casa, una delicia con bacon 'crispy', la 'burger', pepinos, cheddar casero y su salsa secreta. Que las hamburguesas parezcan más pequeñas y manejables no significa que no llenemos. Y con ración doble de disco por 'burger', KO de placer garantizado. Las patatas fritas son delirantemente buenas.
  • Hamburguesas
  • La Nova Esquerra de l'Eixample
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
En esta hamburguesería gourmet con acento indie -la lista musical es exquisita, Mishima llevaron a cenar el Daniel Johnston- el cliente se puede componer su propia receta eligiendo los ingredientes (¡hay un billón de combinaciones!). O tomar una receta fijada, como por ejemplo la brutal Chili Burger, con chile, jalapeños y mayonesa de 'chipotle'. Muy buenas hamburguesas, también, con carne de Nebraska, y una pequeña y acertada carta de vino a precios asequibles. COMPRA LA TIME OUT BOX      
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