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Charlie Brown

23 películas de Navidad que nos encantan

Unas huelen a acebo y a mazapán. Otras a whisky barato y a estufa de gas. Y las hay que ni siquiera son aptas para menores, por su elevado contenido sexual. Pero todas nos van a subir el espíritu navideño

Por Josep Lambies y Maria Junyent
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Puede que seáis de los que vibran con los villancicos de George Michael y que a estas alturas del año ya hayáis comido más barras de Suchard de lo que os gustaría admitir. O puede que la Navidad os produzca sarpullidos y que los psicodélicos muñecos de Cortylandia sean lo más parecido a la corte de Satán que hayáis visto sobre la faz de la tierra. A todos, adeptos y renegados, os dedicamos esta lista de películas típicas de estas fechas. Del humor cáustico a la comedia cursi. De la fantasía infantil al drama suicida. Hay opciones para todos los gustos. ¡Escoged la vuestra!

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El muñeco de nieve

El muñeco de nieve

Este mediometraje del año 82 está basado en un libro infantil de Raymond Briggs, y es una delicia absoluta. Trata de un niño que construye un muñeco de nieve que en Nochebuena cobra vida y se lo lleva volando, en batín y zapatillas, a través de la oscuridad invernal. Por cierto, hay una versión precedida de una presentación de David Bowie, que aparece en un desván lleno de juguetes antiguos, contando con un halo de nostalgia cómo eran las Navidades de su infancia. Buscadla en YouTube.

Smoke

Smoke

Es cierto que lo único navideño de esta película eran los créditos finales, donde Wyan Wang adaptaba un relato de Paul Auster llamado 'Auggie Wren's Christmas story'. Salía Harvey Keitel desmenuzando un pollo grasiento con los dedazos, sentado a la mesa de una anciana ciega que el día de Navidad lo confundía con su nieto. Acompañaba la escena la voz de navajazo de Tom Waits cantando 'Innocent when you dream'. Por eso, cada vez que la revisamos, se nos pone la piel de gallina.  

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El apartamento

El apartamento

Una de las obras maestras de Billy Wilder, en la que Jack Lemmon hacía de un oficinista que prestaba la llave de su apartamento a sus jefes, para que se llevaran ahí a sus amantes. Todo sucedía a finales de diciembre. Si la visteis, seguro que lo recordáis escurriendo espaguetis en una raqueta de tenis. Y también recordaréis un espejito roto, un frasco de somníferos y a Shirley MacLaine saliendo corriendo de una fiesta de fin de año, sin comerse las uvas, para jugar una partida de cartas. "Shut up and deal", decía.

Eyes wide shut

Eyes wide shut

Stanley Kubrick recreó el sinestro mundo que Arthur Schnitzler describía en su 'Relato soñado'. Una cinta retorcida, laberíntica, con bailes de máscaras, drogas intravenosas y una orgía con aires necrófilos, que todos tenemos por obra de culto. Seguro que recordáis a Nicole Kidman desnuda y con gafitas redondas fumándose un porro delante de un espejo, y a Tom Cruise descamisado apareciendo por detrás, pero igual algunos os habéis olvidado de que todo empezaba en una fiesta de Navidad. Jingle bells, jingle bells...

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A Charlie Brown Christmas

La Navidad de Charlie Brown

Tal vez no nos criamos escuchando 'Frosty the snowman', pero todos recordamos aquel especial animado de los 'Peanuts' de Schulz que se hizo en los años 60 para la televisión, en el que Charlie Brown arrastraba su patológica melancolía sobre las cuchillas de unos patines de hielo. El perro Snoopy y sus compañeros de fatigas nos enseñaron que la alegría de estas fiestas tiene siempre un retrogusto muy amargo.

Pesadilla antes de navidad

Pesadilla antes de Navidad

Muchos recordamos la mezcla de miedo y fascinación que nos provocaron 'Pesadilla antes de Navidad' y la figura de Jack Skeleton, rey de Halloween, que descubre la Navidad y decide secuestrar a Papá Noel para apropiarse de la fiesta. El invierno de 1993, Tim Burton nos regaló un cuento macabro y entrañable, que mezclaba elfos, nieve y lucecitas con calabazas tenebrosas y fantasmas tan conocidos como el de debajo de la cama y lo que se esconde detrás de la escalera. "¡Esto es Halloweeen! ¡Esto es Halloween! Gritos en la oscuridad (...)"

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Solo en casa

Solo en casa

El día antes de irse de vacaciones navideñas con su familia, Kevin (Macaulay Culkin), harto de todos ellos, desea que desaparezcan... y sus sueños se hacen realidad. Con las prisas propias de una familia numerosa con niños pequeños, se olvidan a Kevin en casa. Los niños de los 90 tenemos escenas de 'Solo en casa' grabadas en la retina, como aquella, fantástica, en la que Kevin utiliza el audio de una peli de mafiosos para asustar al repartidor de pizza: "Quédate con el cambio, sabandija asquerosa".

 

Gremlins

Gremlins

Obra de culto de todo nostálgico ochentero, el clásico de Joe Dante sigue siendo uno de los mejores relatos navideños que la cultura pop ha registrado hasta la fecha. Seguro que no hace falta que os recordemos cuáles son las tres normas. Pero en cambio hay varias referencias ocultas muy 'nerds' que seguramente se os han escapado, como los homenajes secretos a 'E.T.' o la réplica de la máquina del tiempo de H.G. Welles que de pronto desaparece de escena.

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Plácido

Plácido

"Siente un pobre a su mesa". Esta comedia de Luis García Berlanga de los años 60 transcurría en una ciudad española de provincias, en la que una marca de ollas había patrocinado una campaña de caridad para que cada familia invitara a un mendigo a comer en su casa el día de Navidad. Crítica a la clase burguesa que pretende eximir su culpa a base de limosnas, la película tiene una retranca increíble. Aquí tenéis la estrella de Belén de cartón que daba vueltas arriba y abajo en furgoneta.

Fanny y Alexander

Fanny y Alexander

A principios de los 80, Ingmar Bergman dirigía esta miniserie para la televisión sueca, ambientada en Estocolmo hacia 1900. Su protagonista era un niño con una imaginación poderosa, que a veces incluso daba miedo. El primer episodio sucedía durante una fiesta de Navidad, en la que había un teatrillo de cartón, criadas con cofia, relatos de fantasmas e incluso un tío borracho que con sus pedos era capaz de apagar las tres llamas de un candelabro. Él los llamaba petardos navideños.

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