El top 5 de la cartelera

Seleccionamos las películas que no os podéis perder en el cine
Quién te cantará
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Ficción, drama, comedia, animación… la calidad poco tiene que ver con el género cinematográfico. Seguro que os suena al menos una gran película de cada clasificación. Sin embargo, ante la avalancha de estrenos que vivimos cada viernes, a veces cuesta separar la paja del trigo. Para que no te lleves una decepción cuando salgas del cine, seleccionamos las películas que no puedes perderte de la cartelera.

Cine, Drama

Quién te cantará

Vampírica y abismal, la última película de Carlos Vermut funciona como el contraplano perfecto de 'Persona' de Ingmar Bergman, un artefacto de una plástica alicatada inquietante como la antecámara de la sala de torturas de 'Magical girl'. Es un pulso infernal entre dos mujeres, cara y cruz de una sola moneda lanzada al aire, que no se sabe cómo caerá al suelo. Por un lado, una diva cleopàtrica, vestida con túnicas de cobre, que después de muchos años retirada de los escenarios tiene un ataque de amnesia y olvida quién es. Por el otro, una mujer castigada por la vida, agotada, que todas las noches la imita en el escenario de un karaoke, como el reflejo esculpido al otro lado de un espejo donde flotan vapores mortíferos. Con un ritmo sonámbulo y una cámara fría como la hoja de un cuchillo afilado, cada imagen hace pensar que la boca de Lucifer se está abriendo de par en par.

Time Out dice
Cine, Drama

Lazzaro feliz

No estamos acostumbrados a la bondad. Parece que no tenga historia, ni argumentos para seducirnos. Alice Rohrwacher asume el reto de convertir a Lazzaro en nuestro anclaje en una fábula que reivindica la pureza de una mirada primitiva que, privada de los filtros corruptos de la civilización, atraviesa el mundo y lo transfigura. Lazzaro es un santo que no sabe que lo es, que actúa según los impulsos de una inocencia inconsciente. Él es el guía que nos lleva de la mano desde una sociedad feudal a una urbana, cruzando las fronteras del espacio y del tiempo para demostrarnos que el esclavismo y la explotación son lo que nos une, por encima de la solidaridad y la clemencia. Cada clase social sigue viviendo en una burbuja de miseria o autoengaño, no importan las crisis que aplasten sus sueños de ascensión o inmovilismo. Por eso la película, definitivamente misteriosa en sus anacronismos, puede leerse como una crítica al capitalismo neoliberal, que existía mucho antes que Marx aprendiera a leer y escribir. Pero la bondad persiste, envuelta en un realismo mágico que nunca empalaga: es una película esperanzadora, como lo eran algunas obras de Pasolini, los Taviani y Ermanno Olmi. Cree en los milagros, cree en la virtud, cree en su santo de ojos cristalinos y cree, en última instancia, en las imágenes como portadoras de una trascendencia que es a la vez benéfica y perturbadora.

Time Out dice
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Cine, Acción y aventura

Mandy

Panos Cosmatos define la película como una "ópera rock en desintegración". No exagera: sus imágenes son una colección de alucinaciones de tonalidad escarlata, que se mueven con la pesadez del doom metal, y que poseen una similar carga de electricidad. Incluso la estructura narrativa se parece a la de un vinilo que cambia de cara. La primera mitad está protagonizada por el personaje titular, que encarna una Andrea Riseborough con cara de aparición. Una vez desaparece Mandy, asesinada por unos hippies degenerados, el peso de la función recae en su novio, Red (Nicolas Cage, en pleno dominio de su arte interpretativo expresionista), y en su venganza catártica, con momentos de violencia sublime, dignos de ovación, sin perder de vista el dolor insoportable que remueve las aguas por donde circula el film.

Time Out dice
Cine, Drama

Cold war

El cineasta polaco Pawel Pawlikowski conjuga una historia de amor dolorosa, épica, una especie de 'Doctor Zhivago' surgido de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, una odisea universal hacia el interior del corazón humano que se extiende dos décadas y cuatro países de una Europa envuelta en humo. Si alguna vez habéis vivido un romance amoroso a distancia, con el quebradero de cabeza de la desconfianza y la adicción al teléfono que conlleva, os parecerá que esta película está hecha para vosotros. Empieza en 1949, cuando la cantante Zula y el pianista Wiktor se conocen en el lugar más triste que os podáis imaginar: una academia de música austera en una Polonia devastada que bien podría ser una prisión. Wiktor ha sido designado para captar una tropa de músicos que se dediquen a interpretar himnos de grandeza a la patria. Zula se enamora de él, y los dos se prometen una nueva vida al otro lado del Telón de Acero. Los seguiremos por los bulevares de París, por el ambiente de las cavas humeantes donde suena jazz, por diferentes escenarios de la antigua Yugoslavia. Ella, de 20 años y pico, tiene sueños de fama y juventud. Él, que ya no cumple los 40, es un seductor con demasiada experiencia. En este gap vital, el conflicto empieza a despuntar, de la mano de dos actores (Joanna Kulig y Tomasz Kot) que son un descubrimiento. Sobre todo ella, bailando en un club nocturno, viva imagen de Anna Karina en 'Bande à part'.

Time Out dice
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Cadılar Bayramı
Photo: Toronto International Film Festival
Cine, Terror

La noche de Halloween

Parecía un requisito indispensable que a la gente que ha trabajado en este reboot de 'La noche de Halloween' le entusiasmara el original. Y sin embargo teníamos motivos para estar preocupados: cuando en 2007 Rob Zombie hizo su aportación a la saga no se sabía si nos tomaba el pelo o si es que estaba enemistado con la vida. Por suerte, tanto David Gordon Green como el coguionista Danny McBride han sabido estar a la altura. Eran conscientes de que la gramática de John Carpenter no se puede mejorar, así que se han limitado a reproducirla, a veces con un pequeño twist, a veces no. Lo que eleva el nuevo 'Halloween' por encima del mero producto mitómano es la transformación de Jamie Lee Curtis, que aquí encarna una Laurie Strode convertida en pistolera alocada, al más puro estilo Sarah Connor. Encontramos una buena razón para rehacer este clásico del slasher, 40 años después de su estreno: la superviviente de las anteriores matanzas ha desarrollado instintos asesinos y espera que llegue el día en que Michael Myers salga del manicomio para llevar a cabo su venganza. McBride explota su vis cómica en el guion, sobre todo a través de los diálogos de un grupo de 'millennials' que funcionan como cebo del psicópata, atraído por la sangre juvenil como las moscas por la miel. Y el clima general debe mucho a la banda sonora, obra del hijo de Carpenter y de Daniel A. Davies, que también es un homenaje a la música del original.

Time Out dice
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