Tampoco hay que viajar hasta Nueva York para contemplar la estatua de la Libertad de cerca. Porque muy próximo a Atocha, en el Panteón de España, Madrid tiene la suya propia. Aunque puede que no te hayas fijado porque el tamaño es bastante menor y porque no está a la vista, sino en el interior del patio, coronando el monumento a la Libertad. Se trata de un monumento levantado en 1853 para recordar a tres grandes ilustres liberales españoles: Agustín Argüelles, José María Calatrava y Juan Álvarez Mendizábal. Y el encargado de llevar a cabo el proyecto fue Federico Aparici. Lo anecdótico es que no solo hay una estatua en Madrid, sino dos: la otra está en el frontón del Congreso de los Diputados. Y esa, al igual que la del panteón, también porta la diadema de rayos. Dicen que Bartholdi (el autor de la estatua de la Libertad de Nueva York) se inspiró en esta de Madrid para su reproducción. Y puede que la leyenda sea verdad: la madrileña es de 1848, mientras que la que da la bienvenida en la isla de Ellis es de 1876.
¿Dónde? Panteón de los hombres ilustres (Julián Gayarre, 3)




































