La ropa bien escogida tiene la capacidad de mejorar el estado de ánimo. Y si viene con una etiqueta en la que pone 'sonrisa', el resultado es obvio. Sucede con esta firma madrileña, que diseña vestidos desenfadados para gente feliz y en ediciones muy limitadas (alrededor de 50, no más). Tienen su almacén, espacio de showroom y tienda en Chamberí, y os encantará si os gustan los estampados originales, los tejidos fluidos y los patrones poco ceñidos, holgados o "flojos", como le gusta apuntar a Begoña, propietaria junto a su hermana Elena de la Sota. Juntas se han propuesto que siempre sea verano en la ciudad gracias a sus vestidos de diseño propio.
Dónde está: calle de Raimundo Lulio, 4 (Metro: Iglesia)






















