Historia
El Bar Leo lleva el nombre de su dueña, Leocandia Montes —aunque para todo el barrio y más allá siempre será ‘La Leo’. Llegó desde un pueblo de Granada siendo adolescente y empezó a ganarse la vida en los chiringuitos y merenderos preolímpicos, hoy desaparecidos, de la Barceloneta. Desde entonces no se ha movido de aquí.
En 1978 abrió este bar junto a su difunto marido, y pronto se convirtió en punto de encuentro del vecindario: pescadores, gitanos, parroquianos de toda la vida. Poco después se sumaron artistas, flamencos y bohemios de los tablaos barceloneses. Las noches se alargaban hasta el amanecer con la persiana bajada y entre los clientes habituales figuraban nombres míticos como Peret, Parrita y Bambino, y más tarde Kiko Veneno, Manu Chao o Califato ¾.
Con Bambino, Leo forjó una amistad especial, de ahí que las paredes estén cubiertas de fotos suyas, pero también de retratos familiares, souvenirs, estampas de vírgenes, gorras, banderas, billetes extranjeros, abanicos y una colección casi infinita de objetos que cuentan la historia viva del lugar.
Casi medio siglo después, la dueña sigue siendo el alma del bar, ahora acompañada por sus hijos y nietas. El espíritu no ha cambiado: sigue siendo uno de los templos de peregrinación de la Barceloneta, un refugio acogedor donde cualquiera es bienvenido (excepto los perros) y donde, según muchos, no puedes presumir de ser barcelonés de verdad sin haber pisado este local (y, de paso, haber ligado alguna vez).
Aunque hoy baja la persiana a horas más prudenciales, a las 20 h, los fines de semana coinciden dos mundos en su barra, mesas y calle; los noctámbulos que aún no han vuelto a casa a dormir se juntan con los vermuteros tempraneros que arrancan su ruta de tapas, y los mañaneos se funden con los tardeos.
Comer y beber
La carta del Bar Leo es la de una tasca clásica, humilde y sin artificios: migas, olivas, pescaito frito, tortillas, croquetas de pollo y pimientos, buñuelos de bacalao, huevos rellenos, calamares ‘a la andaluza’, vieiras gratinadas, boquerones en vinagre, sardinas a la plancha, la mítica bomba de la Barceloneta, cañas bien tiradas y vermuts.
Música
Otra de sus joyas es un jukebox que invita a elegir la banda sonora del momento. Con suerte, alguien pondrá un tema de Los Chichos, Camarón o Bambino y el bar entero se arrancará a dar palmas, improvisando un tablao efímero en plena Barceloneta.
Dirección
Sant Carles, 34 (Barceloneta)
Cómo llegar
Metro Barceloneta (L4)
Horario
Lunes: 9 a 19.30 h
Martes: cerrado
Miércoles y jueves: 9 a 20 h
Viernes: 8 a 20 h
Sábado: 8 a 19.30 h
Domingo: 8 a 20 h
Contacto
Instagram: @barleobarceloneta
Teléfono: 93 224 20 71


