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Àlex Monner
Foto: Movistar + Àlex Monner

Àlex Monner nos habla de 'La línea invisible'

El actor protagoniza la nueva serie de Movistar+ sobre los orígenes de ETA

Por Àlex Montoya
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Han pasado diez años desde que, siendo un adolescente airado, debutó como actor. Fue con 'Héroes', una mirada nostálgica a los 80 tan cercana a 'Los Goonies' como a 'Mi chica'. Repitió con su director, Pau Freixas, su padre profesional, en 'Polseres vermelles', un bombazo de audiencia en TV3 que acabaría siendo una de las series de ficción más remakeadas de la historia. Había nacido una estrella: Àlex Monner (Barcelona, 1995) no ha parado de trabajar, en cine ('Los niños salvajes', 'La próxima piel', 'La hija de un ladrón') y televisión ('Sé quién eres', 'Vivir sin permiso'), hasta llegar a 'La línea invisible', que estrena Movistar.

En ella interpreta a Txabi Etxebarrieta, el primer etarra que asesinó en nombre de la revolución y el primero de los miembros de la banda en ser abatido por la policía. Una serie que podría significar un antes y un después profesional. "No creo que haya personajes que sean puntos de inflexión, más bien creo que esa inflexión tiene que ver en cómo los afrontas según el momento vital que vives", explica el actor.

¿Y en qué momento le pilló 'La línea invisible'?
Pues en una etapa curiosa respecto a mi relación con la interpretación. Siempre había hecho personajes basados en la intuición y en lo que me decía el director. Era una forma de trabajar gustosa pero limitada. Encarnar a Txabi Etxebarrieta me pilló en una especie de crisis profesional, porque intuía que para interpretar no era suficiente tirar de olfato y energía. De pronto me di cuenta de que tenía pocas herramientas como actor, para hacer un trabajo de construcción de personaje: darle un físico, una personalidad, unos sentimientos... 

"A lo mejor soy un actor emocional y debo olvidarme de saber nada"

 

Suena a enfrentarse a la madurez.
Supongo que me estoy volviendo más racional con la edad, y que necesito saber mucho más qué estoy haciendo como actor. Pero es algo que estoy intentando deconstruir, porque... ¡yo qué sé! A lo mejor soy un actor emocional y debo olvidarme de saber nada. ¡Son muchas cosas, tío! Interpretar es un mundo infinito, y encontrarse a uno mismo dura toda la vida.

Tienes orígenes vascos. ¿Influyó para aceptar el proyecto? 
Sí, la familia de mi madre es de Azpeitia, y había vivido en primera persona todo aquello. ETA ha calado muy a fondo en la identidad de los vascos. Siempre pensé que interpretar a un etarra podría ser un reto interesante: en ningún caso defiendo la violencia, pero me produce mucha curiosidad la figura de alguien con tantos conflictos internos, capaz de llegar a las armas, de matar, para defender la libertad de su país. 

"Aquella ETA no tenía nada que ver con lo que acabaría siendo en los años 80 y 90"

 

La serie retrata a un Etxebarrieta de dos caras.
Txabi era un intelectual, no encajaba con el perfil de alguien capaz de matar. En él se unió el hartazgo ante la represión y la profunda influencia de las revoluciones de izquierdas de aquellos años, en Argelia o Cuba... Y arengó a un pueblo para hacer la revolución armada. Tenía un conflicto interno muy complejo de entender. Y una relación muy peculiar con la muerte, porque tenía algo de mártir. Aquella ETA no tenía nada que ver con lo que acabaría siendo en los años 80 y 90. Eran antifascistas y, para ellos, la lucha perdió sentido con el fin de la dictadura. No eran los sanguinarios descontrolados que cogieron el relevo después. 

Diez años después de tu debut, ¿qué ves cuando recuerdas a tu yo adolescente?
Veo una pureza que tristemente ha desaparecido. Es duro, pero también bonito, porque crecer tiene que ver con darse cuenta de esas cosas. 'Héroes' o 'Polseres vermelles' forman parte de las primeras veces: el primer beso, el primer amor, la primera vez que follas... y la primera peli. También llegó la fama, en un momento en que tu personalidad aún es frágil, y te llevas hostias por todos lados. Pero fue una experiencia única y muy especial, que recuerdo con una nostalgia y con un amor infinitos.

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