Patinar sobre hielo nos encanta cuando llega la Navidad. A ver, la mayoría solamente damos vueltas y vueltas alrededor de la pista como un rebaño de ovejas, siempre bien cogidos de la barandilla –no sea que nos caigamos–, pero el hielo nos vuelve locos. Os ahorramos trabajo y os presentamos las pistas que hay en la ciudad.









