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Can Lluís
Foto: Maria Dias Can Lluís

Cierran Romesco y Can Lluís, dos instituciones de la cocina catalana en el Raval

Los restaurantes no han podido soportar la crisis derivada de las restricciones del Covid-19

Por Miquel Blanes
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Son muertes a menudo silenciosas y que no tienen la cobertura mediática del cierre de grandes restaurantes: casas de comida tradicionales y de servicio cotidiano que cierran puertas. Un día llamas para mirar si están abiertos, y el teléfono ya no existe. Investigas un poco y ves que han cerrado definitivamente. Hoy toca hablar de dos lugares icónicos del Raval donde ya no podremos sentarnos nunca más a comer: uno es Can Lluís, en la esquina de la calle de la Cera con Reina Amàlia. Llamo a su restaurante hermano, Els Ocellets, y me explican que "cerraron al principio de las restricciones y el cierre se volvió definitivo, no pudieron volver a abrir".

En Can Lluís, abierto en 1929 por Lluís Rodríguez y Elisa Vilaplana, practicaban una excelente cocina tradicional, con un pie en Alicante y el otro en Cataluña. Sus arroces eran buenísimos, así como el menú de mediodía, y era quizás el único lugar de la ciudad donde podías comer una 'olleta d'Alcoi'. Además de ser uno de los restaurantes favoritos de Vázquez Montalbán, Can Lluís –¡casi centenario!– ha visto pasar la Guerra Civil, la Transición, y cuajaron y fermentaron la cultura propia de Barcelona: la rumba catalana y el teatro barcelonés, por ejemplo. Una verdadera lástima.

Restaurant Romesco
RomescoRestaurant Romesco

La otra pérdida que se tiene que lamentar es la del Romesco: nos remitimos a la reseña que hizo Kiko Amat en la revista, un punto clave de buena comida a precios ridículos. El Romesco era puerta de entrada al Raval profundo desde la Rambla, y locales, turistas y mochileros se sentaban a devorar raciones enormes y buenas de fricandó, bacalao con pisto y conejo al ajillo. Un lugar de aquellos donde todavía se podía respirar los aires del antiguo barrio Chino, y te esperabas que Makinavaja entrara por la puerta en cualquier momento. Ha colgado una hoja impresa: "La familia Romesco cierra sus puertas definitivamente. Han sido muchos años compartiendo buenos momentos con nuestros clientes y por eso nos duele tanto decir adiós". Quien desee compartir con ellos algún recuerdo, pensamiento, o darles un abrazo virtual, lo puede hacer enviando un mail a restauranteromesco@gmail.com.

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