Noticias

Josep Maria Miró levanta un monumento teatral con 'La majordoma', que Rosa Renom hace suyo de manera sublime

La obra, con ecos del drama de Gisèle Pelicot e imbricada en la tradición teatral catalana, puede verse en el Heartbreak Hotel hasta el 28 de septiembre

Andreu Gomila
Escrito por
Andreu Gomila
Editor
Rosa Renom, 'La majordoma'
Foto: Heartbreak Hotel | Rosa Renom, 'La majordoma'
Publicidad

La majordoma es una historia turbia, con una mujer que huye, un hombre tétrico que se queda solo, un cura que hace de las suyas y un suicidio. Es la segunda parte del Tríptic de l'Epifania que Josep Maria Miró inició con El cos més bonic que s'haurà trobat mai en aquest lloc, en el que Pere Arquillué encarnaba a siete personajes en una historia que comenzaba con un cadáver en el suelo y un asesinato.

Ahora es el turno de Rosa Renom, la mayordoma, que regresa a casa 27 años después de huir para restregarle a su exmarido que sí, que está mucho mejor que antes, a diferencia de él, demacrado, de respiración fatigosa y ruidosa. La función también arranca con un cuerpo en el suelo, el de ella, tras sufrir la agresión de uno de los “amigos” de su esposo.

"Renom maneja la función a su antojo"

El texto de Miró es laberíntico. Empieza en el presente y retrocede casi tres décadas para detallar la marcha de la protagonista, avanzando en flashback hasta nuestros días. No se lo pone fácil a Renom. Y al mismo tiempo le levanta un monumento teatral para que esta grandísima actriz pueda demostrar ante todos la calidad de sus herramientas. Es un personaje injertado de su personalidad y de todos los personajes que ha hecho antes. Tiene que enfadarse, disfrutar de la cólera, narrar y ser capaz de acercar al público a una historia oscura en la que ella parece ser la única superviviente. En muchos sentidos, felizmente superviviente.

Renom maneja la función a su antojo. Se eleva cuando describe sus años al servicio de un sacerdote, le da una bofetada cuando habla de las consecuencias de su huida en su hijo. Sabe detener el tiempo y hacernos concentrar en la plasticidad verbal del teatro de Miró, donde nada está puesto en vano.

"El buen dramaturgo tiene espíritu visionario"

El buen dramaturgo, en cierto sentido, tiene espíritu visionario. Miró escribió La majordoma en 2020 y encontramos en ella ecos del drama de Gisèle Pelicot, de tantas mujeres víctimas de hombres que las han utilizado para su placer macabro. Él siempre habla de lo que tiene cerca, del mundo que le rodea. No necesita acudir a las últimas noticias para visibilizar el drama contemporáneo. Así era El cos més bonic, y así son La majordoma y El monstre, su última obra.

Además, esta obra está totalmente imbricada en la tradición teatral catalana. Aquí resuenan las vidas de Mila de Víctor Català y de Marta de Guimerà y una atmósfera cercana a El soterrani de Benet i Jornet.

Heartbreak Hotel. Hasta el 28 de septiembre. 20-29 €

¿Con ganas de teatro? Échale un vistazo a las mejores obras que hay ahora mismo en la cartelera de Barcelona.

Últimas noticias
    Publicidad