Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Caracoles en Barcelona: los mejores restaurantes donde comerlos

Caracoles en Barcelona: los mejores restaurantes donde comerlos

El delicioso gasterópodo tiene un montón de templos donde os pondréis las botas

cargols
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Obviedad: cuando hay lluvia, hay caracoles. Y aunque la meca es el Aplec del Cargol de Lleida, en Barcelona hay restaurantes que ya programan el delicioso gasterópodo. Delicioso o repulsivo: depende de quien se lo coma (o de quien no se lo quiera comer). Quien firma pertenece a la primera categoría, la de quienes lo asimilan a una babosa con caparazón (hecho que lo hace doblemente repugnante. ¡Pensad que no coméis carne ni pescado!). Eso sí, como soy un profesional y sé que os morís por estos animalitos, os he preparado esta lista con los mejores caracoles de Barcelona.

Restaurantes, Española

Bellavista del Jardín del Norte

El restaurante de los hermanos Iglesias (Rías de Galicia, Kru, Cañota, Bobo Pulp...) es un paquebote de dos pisos, con 1.000 m2 de interior y 1000 m2 de jardín de isla (¡con césped y árboles!) que reproduce los espacios de un pueblo, adaptados a un restaurante. Y claro, en el campo hay campo y muchos caracoles. Hasta finales de marzo en el Bellavista celebran la Cargol Gastro Week, en la que se podrá disfrutar de cuatro recetas de caracoles fuera de la carta. Y se lo han currado mucho: podéis decantaros por el suave especiado de los caracoles 'tikka masala', los caracoles 'a la llauna', un mar y montaña de arroz con caracoles y gambas y los caracoles guisados de Cañota. Y campando por el jardín, una exposición de caracoles gigantes coloreados al estilo 'cow parade'.

Restaurantes

Can Soteras

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

Decir Can Soteras es sinónimo de caracoles. Disponen de cinco recetas fijas y cada año celebran la Festa del Cargol, en la que durante varios meses pueden probarse hasta doce recetas de caracoles. Hay que probar sus caracoles «cojonudos», con guindilla y chorizo picante. Y ahora, a partir del día 13 de febrero y durante un mes, podréis probar todas estas doce recetas. Este es un restaurante clásico de los hilo y cristal, para comer caracoles de manera fina. El precio, claro, pica un poco más que en las fondas de porrón.

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Restaurantes, Catalana

Can Cargol

icon-location-pin Dreta de l'Eixample

La carne de la brasa que ofrecen aquí es de buena calidad. Y claro, si hay buena carne a la brasa, los buenos caracoles no son menos. Tienen dos recetas, donde no se rompen los cuernos: caracoles a la pimienta negra y caracoles con alioli. Ahora, cuando es temporada de xató, también vale la pena pasar por aquí. El xató representa una síntesis de las ensaladas catalanas, basadas en una cierta mezcla de elementos diferentes y del gusto por las conservas. Sobre una base de escarola se acomoda bacalao crudo desalado, anchoas, atún, olivas, unas judías... Y, por si no fuera suficiente, todo aliñado con romesco. Cuando fuimos por primera vez a Can Cargol no encontrábamos el xató, como podréis intuir. Per es este plato el que nos cautivó: ligero, generoso en los complementos, y una salsa fina y gustosísima. Un ejemplo canónico.

Restaurantes, Catalana

La Tomaquera

icon-location-pin El Poble-sec

Los caracoles son de esos animales que no dejan indiferente casi a nadie: o son motivo de veneración o crean una repulsión visceral. Si sois del primer grupo, seguro que buscáis sitios para probar las dos maneras tradicionales de comer este animalito: 'a la llauna' o guisado. La Tomaquera, un clásico de la carne a la brasa, satisface vuestro ansia caracolera y la necesidad de ataros un pañuelo al cuello, comer con las manos y dejar que la salsa os caiga hasta el codo. Aquí las raciones son muy generosas: si pedís un entrecot de segundo, os tendrán que recoger con grúa.

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Restaurantes

El Racó del Cargol

icon-location-pin Fuera de Barcelona

El Racó del Cargol puede presumir de ofrecer uno de los mejores caracoles de Barcelona y de sus alrededores. Su propietaria y cocinera, Pilar Guilera, los prepara según la vieja receta de esta familia de hosteleros, que dirigen este establecimiento, el Racó de Sant Joan, en Sant Joan Despí, y la Masía del Rocxi, en Sants. "Es una vieja receta de familia, con un bouquet especial de hierbas frescas y una picada que contiene algunos secretos", explica Pilar. Sus caracoles obligan a una visita, pero también sus calçots en temporada, las patatas con huevos cabreados y virutas de jamón o los canelones de bacalao con crema de escalivada.

Bar Bodega Bartolí
© Maria Dias
Bares y pubs

Bar Bodega Bartolí

icon-location-pin Sants

Quedan pocas tabernas 'de siempre' y, de las que quedan, no todas pueden mantener la calidad y la oferta, desviándose hacia novedades que a menudo chocan con el espíritu de estos sitios emblemáticos. La señora Marina cocina desde hace 54 años, que se dice pronto, en la Bodega Bartolí. Sigue al frente, con ayudantes que la siguen al pie de la letra y la admiran. Vicente y Albert, sus hijos, se encargan de que el momento que se pasa en la mesa sea lo más agradable posible. No es ningún secreto que aquí se sirven uno de los mejores caracoles de Barcelona. El plato más deseado los fines de semana, después del fricandó, es este plato tan proteico de conejo y caracoles, ideal para comer después de un vermut y unas latas.

Time Out dice
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