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Jardins de Santa Clotilde, Lloret de Mar
Shutterstock Jardins de Santa Clotilde, Lloret de Mar

Los jardines más bonitos y singulares de Cataluña

Tomamos aire fresco en siete parques y jardines catalanes frondosos en historia, belleza y diversidad botánica

Por Maria Jose Gomez
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Ahora más que nunca, nos apetece estar al aire libre y huir del barullo urbano para regalarnos actividades esenciales y placenteras, como pasear rodeados de vegetación. En Barcelona tenemos un buen puñado de parques y jardines con encanto, pero también queremos explorar los de otras comarcas.

Para abrirnos paso entre la maleza, hemos pedido a Ignacio Somovilla, especialista en jardines, que nos elija y describa los más bonitos y singulares de Cataluña.

No te lo pierdas: 50 lugares de Catalunya que tienes que visitar, al menos, una vez en la vida

Casa de Dalí, Portlligat
Casa de Dalí, Portlligat
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1. Brotes surrealistas

No es nada fácil encontrar jardines surrealistas, pero es que figuras como Dalí no abundan. El artista llevó su creación también a los ámbitos domésticos y en los jardines de su residencia de Port Lligat (Alt Empordà). Aquí plasmó todo un mundo hedonista y absurdo, mezclando plantas mediterráneas con toda una amalgama de objetos, como la célebre piscina con forma de pene. En el castillo de Púbol (Baix Empordà), los jardines responden más a parámetros formales –de vago aire renacentista– donde intercaló esculturas suyas, piscinas y un ninfeo en homenaje a Wagner.

salvador-dali.org

Jardins Artigas
Jardins Artigas
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2. En el bosque de Gaudí

Los jardines Artigas son otro espacio ajardinado que os transportará a un mundo onírico (o lisérgico, como queráis llamarlo). En este caso, están atribuidos a Gaudí, aunque no hay acuerdo unánime sobre la autoría. Son un ejemplo curioso de jardines construidos alrededor del cauce de un río, y se sitúan en la propiedad formada por la fábrica y la casa de los Artigas, en la Pobla de Lillet (Barcelona), donde el arquitecto se alojó mientras trabajaba en la construcción del Chalet del Catllaràs.

trendelciment.cat/activitats/jardins-artigas

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Parc Samà, Cambrils
Parc Samà, Cambrils
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3. 'Follies' indianas

Entre Cambrils y Montbrió (Baix Camp), el Parc Samà es una magnífica muestra de la arquitectura de jardines que se hizo con el dinero de los indianos: grandes estanques, cascadas, grutas, locuras (pequeños edificios de estilo y función diversa que se reparten por un jardín), esculturas, plantaciones de palmeras, naranjos... De estilo romántico y único en su género, alberga más de 1.500 especies vegetales en 14 hectáreas. Acaba de ser incluido, junto con los de Santa Clotilde, en la ruta oficial de jardines históricos de Europa.

parcsama.es

parcsama.es

Jardins de Santa Clotilde, a Lloret de Mar
Jardins de Santa Clotilde, a Lloret de Mar
Foto: Shutterstock

4. Mirando al mar

Hablemos ahora, por alusiones, de los jardines de Santa Clotilde. Situados en Lloret de Mar (la Selva), están formados por la casa y los jardines de veraneo que Rubió i Tudurí diseñó en 1919 para una distinguida familia de la burguesía catalana, los Roviralta. De inspiración clásica, los ejes y paseos que cruzan los jardines acaban siempre en el mar. Están adornados con algunas piezas de escultura de tradición romana y presididos por una bonita villa que nos transporta a un mundo de pistas de tenis y veraneos de tres meses.

patrimoni.lloret.cat/ca/moll-museu-obert-de-lloret/jardins-de-santa-clotilde

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Mas Miró, Mont-roig del Camp
Mas Miró, Mont-roig del Camp
Mas Miró

5. Espacio de inspiración

Otra casa de veraneo, en este caso la masía que la familia de Joan Miró tenía en Mont-roig del Camp, Mas Miró. Fue en esta finca, que mezcla el ámbito residencial con el agrícola, donde Miró se decidió a ser pintor. Los jardines sencillos de la casa todavía conservan unos eucaliptos monumentales y la glorieta que el artista frecuentaba por la sombra y la tranquilidad que le ofrecían a la hora de pintar.

masmiro.com

Jardins de Cap Roig, Costa Brava
Jardins de Cap Roig, Costa Brava
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6. La elegancia era esto

Ah, Cap Roig. Si habéis ido, sabéis de qué hablamos. Y si aún no lo habéis hecho, ya tardáis. Encontraréis los jardines entre Palafrugell y Mont-ras (Baix Empordà), en uno de los lugares más bonitos de la Costa Brava. Esta maravilla de 20 hectáreas habla de la fascinante historia del militar ruso Nicolai Woevodsky y su esposa, Dorothy Webster, que trasladaron el sofisticado mundo de la vida de campo y la pasión por la jardinería tan británicas a este rincón de Catalunya. Paseos con vistas, jardines aterrazados, miradores, 800 especies botánicas... con el omnipresente Mediterráneo.

fundacionlacaixa.org/ca/jardins-cap-roig-natura-art-cultura

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Arborètum, Lleida
Arborètum, Lleida
Jaconmor7

7. El bosque urbano

En casi 7 hectáreas, el Arborètum Dr. Pius Quer i Font, en Lleida, acoge una colección de unas 500 especies de plantas –especialmente de árboles, de ahí su nombre–, ordenados según el bioma original: bosques boreales, bosques caducifolios, bosques esclerófilos y selvas templadas. Un espacio de disfrute, de sensibilización y también de conocimiento.

arboretum.parcteclleida.es

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