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51 lugares de Cataluña que debes conocer

Playas, bosques, patrimonio cultural y pueblos con encanto en Cataluña: sitios que no os podéis perder.

Xavier Amat
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Hay lugares de Cataluña que son de visita obligada. Desde los Pirineos hasta los cientos de kilómetros de costa mediterránea, salpicados de encantadoras calas. Capitales que conservan grandes monumentos históricos que narran nuestro pasado y rincones que parecen anclados en tiempos medievales. También tenemos parques naturales y Patrimonios de la Humanidad a raudales, así como pequeñas ciudades y pueblos –algunos muy cerca de Barcelona y preciosos– que merecen una visita independientemente de la época del año.

Un destino para cada ocasión

Es tan fácil encontrar el destino ideal para cada ocasión que las opciones son prácticamente infinitas, tanto si queréis hacer una simple escapada, practicar montañismo, descubrir pueblos con encanto, disfrutar de la gastronomía local o refrescaros en una piscina natural. ¿Queréis saber cuáles son los lugares de Catalunya que tenéis que ver, al menos, una vez en la vida? ¡Aquí tenéis la lista!

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51 lugares icónicos de Cataluña

  • Qué hacer
  • Portlligat
Casa-Museu Salvador Dalí
Casa-Museu Salvador Dalí

Qué es: Josep Pla lo tenía claro: "No creo que haya ninguna, en este país ni en muchos otros países, parecida". Y es que la Casa-Museo Dalí no es una casa cualquiera: es una pequeña casa de pescadores en Portlligat donde el artista vivió y trabajó habitualmente desde 1930 hasta la muerte de Gala, en 1982. Por dentro, es un laberinto de pequeñas estancias llenas de objetos y recuerdos que Dalí fue acumulando. Y fuera, el protagonista indiscutible es el enorme huevo del tejado, símbolo de esa casa 'intrauterina' que imaginó el artista. Por sus habitaciones pasaron personajes como Walt Disney o la Duquesa de Windsor.

Por qué nos gusta: Porque entrar aquí es meterse, literalmente, en la cabeza de Dalí (o en uno de sus sueños). Cada rincón es diferente y la decoración no sigue ninguna lógica aparente y siempre hay algún detalle que sorprende. 

Dónde: Platja de Port Lligat (Girona)

51. Reus

Qué es: La ciudad de la niñez de Gaudí (nuestro arquitecto más famoso, con muchísima presencia en la ciudad) está a 13 kilómetros de Tarragona y esconde algunos de los edificios modernistas más espectaculares de Catalunya, como la majestuosa Casa Navàs, obra de Domènech i Montaner, y el Instituto Pere Mata. También son de visita obligada el Museo Salvador Vilaseca de arqueología, la iglesia Sant Pere y el Teatro Fortuny. 

Por qué nos gusta: Es la capital del vermut, así que después de pasear por su animado centro, sentaos en una terraza de la plaza Mercadal y saboread este aperitivo antes de ir a comer o cenar a algunos de sus muy ricos y variados restaurantes.

Dónde: Reus (Baix Camp, Tarragona)

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50. Colonia Güell

Que és: El recinto de la colonia Güell, nacida en 1890, cuando el industrial textil Eusebi Güell decidía trasladar la fábrica de tejidos de algodón El Vapor Vell del barrio de Sants a Santa Coloma de Cervelló, está integrado por la propia colonia, el Centre d’Interpretació y la Cripta Gaudí. Podéis realizar la visita con audioguías o, si lo preferís, los domingos y festivos, a las doce del mediodía, podéis hacer una visita guiada por todo el conjunto histórico. Los sábados por la mañana encontraréis un mercado campestre con productos locales.

Por qué nos gusta: Porque es uno de esos lugares donde se entiende de verdad la arquitectura de Gaudí, pero sin las multitudes del centro de Barcelona. Además, la visita permite descubrir una antigua colonia industrial rodeada de naturaleza y conocer cómo vivían los trabajadores a finales del siglo XIX.

Dónde: Santa Coloma de Cervelló (Baix Llobregat, Barcelona)

49. Castillo de Cardona

Qué es: De estilo románico y gótico —pero, por encima de todo, espectacular—, el castillo de Cardona es una imponente fortificación medieval situada en un lugar privilegiado y de grandes dimensiones, que ha sido escenario de numerosos acontecimientos históricos. Merece la pena recorrer todos sus rincones, aunque a nosotros nos fascinan especialmente la torre de la Minyona, del siglo XI, y la iglesia de Sant Vicenç, sorprendentemente bien conservada a pesar de sus casi mil años de historia. Si os apetece alargar la visita, podéis alojaros en el Parador de Turismo, que ocupa una parte del castillo. Se recomienda comprar las entradas con antelación.

Por qué nos gusta: Por la espectacularidad de esta joya del románico lombardo catalán y porque, además, permite combinar la visita con planes gastronómicos por la zona: muy cerca podéis disfrutar tanto de oleoturismo como de enoturismo.

Dónde: Parador Nacional de Turisme, Cardona (Bages, Barcelona)

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48. Cartuja de Escaladei

Qué es: En un paraje espectacular, a los pies de la sierra del Montsant, se encuentra la Cartuja de Escaladei, la primera cartuja de la península Ibérica, fundada en el siglo XII. Aunque buena parte del conjunto son hoy ruinas, todavía se pueden recorrer los restos de sus tres claustros —uno de ellos completamente restaurado—, además de la iglesia, el refectorio y una celda reconstruida hasta el último detalle. Un viaje al pasado que merece mucho la pena si estáis por el Priorat.

Por qué nos gusta: Porque la visita es la excusa perfecta para explorar los paisajes de la sierra del Montsant y, por supuesto, probar los vinos de la zona. Porque estamos en el Priorat, y aquí el patrimonio, los paisajes y el buen vino forman un plan difícil de superar.

Dónde: Rambla de la Cartoixa, s/n, Escaladei (Priorat, Tarragona)

47. Horta de Sant Joan

Qué es: Enclavado en la comarca de la Terra Alta, es un rincón mágico que combina la inspiración artística que atrajo a figuras como Pablo Picasso con un entorno natural espectacular. Rodeado por las montañas de Benifassà y cruzado por el serpenteante río Canaletes, Horta de Sant Joan ofrece numerosas opciones para practicar senderismo, barranquismo y una rica experiencia gastronómica. Su historia y cultura se reflejan en las calles empedradas y plazas con encanto, y en los museos locales como el Centro Picasso y el museo de la batalla del Ebro.

Por qué nos gusta: Porque Horta de Sant Joan es arte, naturaleza, patrimonio, buena mesa y vinos de Terra Alta, todo en un mismo destino.

Dónde: Horta de Sant Joan, Terra Alta (Tarragona) 

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46. Camprodon

Qué es: La villa da nombre a un hermoso valle pirenaico que, dotado de algunas calles repletas de tiendas, constituye su centro comercial. Pero, además, Camprodon guarda un gran interés turístico y patrimonial. El Pont Nou, sobre el río Ter, es uno de los paisajes más fotografiados del Pirineo Oriental, mientras que el monasterio de Sant Pere, de estilo románico y datado en el siglo X, es frecuentemente visitado. En esta misma localidad nació el reconocido compositor Isaac Albéniz, y existe un museo dedicado íntegramente a él.

Por qué nos gusta: Porque se puede aprovechar la visita para conocer otro pueblo con encanto, Sant Joan de les Abadesses, situado a solo 15 minutos en coche.

Dónde: Camprodon, Ripollès (Girona)

45. Aiguamolls de l'Empordà

Qué es: Protegidos como Parque Natural, los Aiguamolls ocupan cerca de 5.000 hectáreas y son el hábitat de numerosas especies de aves. Más de 300 especies han sido avistadas en estas latitudes, de las cuales 82 viven permanentemente entre sus lagunas y dunas. La cigüeña es el animal más emblemático del parque, pero hay muchísimas otras especies igual de fascinantes que quizá no podréis ver en ningún otro lugar del país. Con el debido respeto por el entorno, podéis pasear por este espacio y observar la fauna en libertad durante horas.

Por qué nos gusta: Porque los Aiguamolls se encuentran entre el precioso pueblo de Sant Pere Pescador y Empuriabrava, la población catalana con más canales y embarcaciones a las puertas de casa.

Dónde: Carretera de St. Pere Pescador a Castelló d'Empúries, GIV-6216, km 4,2 (Alt Empordà, Girona)

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44. El Pedraforca

Qué es: Definitivamente, uno de los montes más emblemáticos de Cataluña, no tanto por su altura —2.506 metros— como por su ubicación y su característica forma de horca, con dos picos separados por un gran collado. Contemplarlo en directo ya merece la pena, pero, si estáis en buena forma física, subir hasta la cima tampoco es un reto imposible. Y si no os atrevéis con la ascensión, siempre podéis descubrir las muchas leyendas que han surgido alrededor de esta montaña por su singular perfil.

Por qué nos gusta: Porque dicen que es una excursión que todo catalán y toda catalana debería hacer al menos una vez en la vida. 

Dónde: Parc Natural del Cadí-Moixeró (Berguedà, Barcelona)

43. Castellar de n'Hug

Qué es: Hay una gran cantidad de pueblos del Pirineo catalán que os recomendamos visitar, y Castellar de n'Hug es uno de ellos. Lo destacamos no solo por su bella fisonomía, sino también porque aquí nace el río Llobregat, que brota en un espectacular entorno natural. Las dos iglesias románicas del pueblo, Santa Maria y Sant Vicenç, también merecen una visita.

Por qué nos gusta: Por el encanto de sus calles estrechas y empedradas y por el mirador de la calle de Baix, desde donde se pueden contemplar el Pedraforca, la sierra d'Ensija, los Rasos de Peguera, el Parc Natural del Cadí-Moixeró y el inicio del valle del Llobregat.

Dónde: Castellar de n'Hug, Berguedà (Barcelona)

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42. Parc Samà

Que és: Entre Cambrils y Montbrió, este parque es una muestra de la arquitectura de jardines que se hizo con el dinero de los indianos: grandes estanques, cascadas, rutas, pequeños edificios de estilo y función diversa que se reparten por el jardín, esculturas, plantaciones de palmeras, naranjos... De estilo romántico y único en su género, alberga más de 1.500 especies vegetales en 14 hectáreas, en las que también viven diversas especies animales, como ciervos, pavos reales y cotorras.

Por qué nos gusta: Porque podéis acabar la visita en una de las playas de Cambrils, a solo 5 km. 

Dónde: Carretera de Vinyols, s/n, Cambrils (Baix Camp, Tarragona)

41. Sant Pere de Casserres

Qué es: Este monasterio es uno de esos rincones que sorprenden por su sencillez y por el paisaje que lo rodea. De estilo románico, empezó a construirse en 1006 y fue consagrado en 1050. Su torre campanario, de proporciones curiosamente modestas, acompaña una iglesia más ancha que larga y un claustro recogido, donde os iréis encontrando pequeños detalles como unas curiosas tumbas antropomórficas. Todo el conjunto se asoma a un pronunciado y bucólico meandro del río Ter, en un enclave espectacular.

Por qué nos gusta: Porque, además de visitar un monasterio románico con mucho encanto, estáis a un tiro de piedra del pantano de Sau, así que podéis aprovechar para completar la escapada con un buen paseo por uno de los paisajes más famosos de Osona.

Dónde: Carretera BV-5213, Les Masies de Roda (Osona, Barcelona)

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40. Besalú

Qué es: En Besalú encontraréis patrimonio en prácticamente cada esquina. Su puente románico, magnífico y de los más fotografiados de Cataluña, es probablemente su imagen más reconocible, pero hay mucho más por descubrir: la sinagoga y el micvé, la iglesia-hospital de Sant Julià, el monasterio de Sant Pere, la iglesia de Sant Vicenç y la Casa Cornellà. No es casualidad que esté considerado uno de los conjuntos medievales mejor conservados e interesantes de Cataluña. Hay suficientes rincones, historia y propuestas culturales como para dedicarle al menos un día y recorrerlo sin prisas.

Por qué nos gusta: Porque pasear por Besalú es viajar directamente a la Edad Media. Y, ya que estáis por la zona, aprovechad para acercaros a Castellfollit de la Roca, otro de los pueblos más espectaculares de la comarca.

Dónde: Besalú, La Garrotxa (Girona)

39. Catedral de la Seu d'Urgell

Qué es: Estamos ante la única catedral románica de Cataluña y, pese a la grandeza del edificio y a su ubicación en la capital de comarca, su marcada influencia italiana no llegó a contagiar otras construcciones de la época. Esto la convierte en un templo único en el panorama catalán. Al entrar, fijaos en el claustro y sus capiteles, el retablo de Sant Ermengol y las pinturas murales, algunos de los tesoros que esconde esta catedral pirenaica. Cerquita también tenéis el claustro y la iglesia de Sant Miquel. 

Por qué nos gusta: Porque la Seu es un destino que permite combinar patrimonio, turismo activo (en los alrededores encontraréis un montón de opciones para practicar deporte al aire libre) y gastronomía (no os vayáis sin probar los quesos que se elaboran en la comarca).

Dónde: Plaça del Deganat, 16, La Seu d’Urgell (Alt Urgell, Lleida)

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38. Masia Freixa de Terrassa

Qué es: En pleno centro de una de las ciudades más industriales y pobladas de Cataluña, Terrassa, encontramos esta joya del modernismo. El arquitecto Lluís Muncunill se inspiró en las formas de la naturaleza para crear un edificio espectacular, con un tejado sinuoso y arcos catenarios. Aunque originalmente fue concebido como una fábrica de hilaturas, acabó convirtiéndose en la residencia del industrial tarrasense Josep Freixa i Argemí. Hoy es uno de los grandes iconos arquitectónicos de la ciudad.

Por qué nos gusta: Porque es una parada imprescindible para descubrir el patrimonio modernista de Terrassa y entender cómo la arquitectura industrial de la ciudad se transformó en auténticas obras de arte. 

Dónde: Plaça de Josep Freixa i Argemí, 11, Terrassa (Vallès Occidental, Barcelona)

37. Seu Vella de Lleida

Qué es: La Seu Vella lleva marcando el perfil de Lleida desde el siglo XIII y, a lo largo de su historia, ha sobrevivido a todo tipo de inclemencias. Incluso Felipe V quiso acabar con ella, pero la muerte del monarca antes de llevar a cabo sus planes permitió que este impresionante conjunto llegara hasta nuestros días. Es una visita imprescindible si os acercáis a la capital de la Terra Ferma. Su arquitectura combina «las formas románicas y la monumentalidad del gótico», una mezcla que le da un carácter único. Junto con el castillo del Rei o La Suda y las fortificaciones que la rodean, está declarada Bien Cultural de Interés Nacional.

Por qué nos gusta: Porque ir a Lleida y no subir a la Seu Vella es como ir a París y pasar de largo de la Torre Eiffel. 

Dónde: Turó de la Seu Vella, s/n (Lleida)

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36. La Fageda d'en Jordà

Qué es: Si las brujas y los gnomos pudieran elegir donde vivir, entre sus preferencias estaría casi seguro este mágico bosque, frondoso y oscuro por las copas de las hayas, que creció a merced de la colada de lava del volcán Croscat. En una comarca ya de por sí con una belleza especial por la multitud de volcanes, La Garrotxa, la Fageda d'en Jordà supone un lugar casi místico, silencioso, descrito por poetas y pintado por multitud de artistas. 

Por qué nos gusta: Porque es un rincón natural ideal para recorrer a pie, en bicicleta o a caballo.

Dónde: Carretera GI-524, km 4,5 (La Garrotxa, Girona)

35. Anfiteatro y circo romanos de Tarragona

Qué es: Para aquellos que seáis apasionados del todopoderoso Imperio Romano, una visita a la ciudad de Tarragona es cita obligada. Dos milenios después, en Tarraco –la que en su día fue una de las urbes más importantes del Imperio en la península Ibérica– todavía encontraréis importantes vestigios de aquellos tiempos. Destacan el Anfiteatro y el Circo, y, un poco hacia las afueras, un tramo de acueducto. Entrad también en los museos de la ciudad donde aún se conservan docenas de piezas y mosaicos ricos en detalles.

Por qué nos gusta: Porque aquí la historia romana no se contempla solo desde lejos: se camina por ella. 

Dónde: Parc de l'amfiteatre, s/n, Tarragona

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34. Catedral de Girona

Qué es: Imponente en la cima de una larga escalinata (¡la que Jaime Lannister subía a caballo!), presidiendo la ciudad de Girona, si por fuera ya es luminosa, al cruzar su puerta os quedaréis con la boca bien abierta. La catedral tiene la nave gótica más ancha del mundo, con casi 23 metros (y en cuanto a todos los estilos, sólo la supera la de la basílica de San Pedro del Vaticano). El claustro, los vitrales, las capillas, el Retaule Major, la torre de Carlo Magno y el museo de la catedral... todo en esta construcción es digno de ser mencionado y admirado.

Por qué nos gusta: Porque está en uno de los cascos antiguos más bonitos de Cataluña. 

Dónde: Plaça de la Catedral, s/n, Girona

33. Centro histórico de Pals

Qué es: Pals es una de las villas de gran interés arquitectónico en el Empordà, con construcciones de la Edad Media que han sobrevivido con creces el paso de los siglos. Calles y casas de piedra, arcos de medio punto aquí y allá, iglesias góticas, murallas... De Pals es especialmente emblemática la Torre de les Hores (torre maestra del antiguo castillo), y llegar a la parte más alta de la villa supone encontrar un fantástico mirador sobre los campos del Empordà, el Montgrí y las Illes Medes.

Por qué nos gusta: Porque sus vistas panorámicas desde el pueblo son espectaculares y, además, estáis a solo 10 minutos en coche de la playa. 

Dónde: Pals (Baix Empordà, Girona) 

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32. Barrio Gòtic de Barcelona

Qué es: Los romanos de Barcino ya se movían por esta zona de la ciudad, situada en la cima del monte Tàber y sus alrededores. Si os fijáis bien, todavía podréis encontrar algunas de las columnas del antiguo Templo de Augusto. Con el paso de los siglos, aquí se levantaron algunos de los principales edificios civiles y religiosos de Barcelona, muchos de los cuales siguen hoy en pie y en funcionamiento, desde la Catedral de Santa Maria del Pi hasta el Palau de la Generalitat y la Casa de la Ciutat. Y entre todas estas calles, la plaza del Rei es uno de esos rincones que no os podéis perder.

Por qué nos gusta: Que la turistificación del barrio no os eche para atrás. Merece la pena perderse por sus calles y sentarse en alguno de sus bares o restaurantes.

Dónde: Barrio Gótico, Barcelona

31. Congosto de Mont Rebei

Qué es: Es un desfiladero que forma parte de dos comunidades autónomas: Cataluña y Aragón. El recorrido, que transcurre en un cañón con paredes de 500 metros de altura, ofrece vistas impresionantes. La ruta atraviesa la Sierra del Montsec y discurre paralela al río Noguera Ribagorçana en su camino hacia los Pirineos. Es una excursión adecuada para todos los niveles, tanto para aquellos con más experiencia como para los menos habituados.

Por qué nos gusta: Porque es una de las rutas más espectaculares de toda la península. 

Dónde: La Masieta de Mont Rebei, Sant Esteve de la Sarga, (Pallars Jussà, Lleida)

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30. Peratallada

Qué es: Hay quien considera que, en su conjunto, el Empordà es una de las zonas más bonitas de Cataluña. Y es que es mucho más que sus playas, sus calas o sus pueblos de casitas blancas bañados por el mar. Unos pocos kilómetros hacia el interior, encontramos hermosos lugares que han sabido conservar su encanto siglo tras siglo, en muchos casos de gusto medieval. Peratallada es buen ejemplo de ello: está declarado conjunto histórico-artístico y merece mucho la pena deambular por sus calles tortuosas.

Por qué nos gusta: Porque está en una de nuestras zonas favoritas de Cataluña, el Empordanet. 

Dónde: Peratallada (Baix Empordà, Girona) 

29. Jardines de Cap Roig

Qué es: Uno de los jardines botánicos más bonitos de Cataluña –situado al lado del mar, con el hermoso paisaje de la Costa Brava– donde naturaleza, arte, cultura e historia se unen en este enclave de 17 hectáreas que reúne más de mil especies botánicas procedentes de todo el mundo, así como esculturas de reconocidos artistas nacionales e internacionales. Situado entre los municipios de Palafrugell y Mont-ras en la comarca del Baix Empordà, los jardines son, por su singularidad, un espacio único.

Por qué nos gusta: Porque aparte de perderos entre vegetación de todo tipo y esculturas escondidas, podréis disfrutar de algunas de las mejores panorámicas de este tramo de la Costa Brava.

Dónde: Camí del Rus, s/n, Calella de Palafrugell, (Baix Empordà, Girona)

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28. Montserrat

Qué es: Uno de esos lugares archiconocidos y de visita casi obligada si venís a descubrir Cataluña. Y no solo para los devotos: Montserrat es mucho más que su monasterio y la talla de la Moreneta. El macizo es también un espectáculo geológico, con formas rocosas imposibles que han dado pie a todo tipo de leyendas, y un paraíso para los amantes del senderismo, con itinerarios para todos los niveles. También podéis subir a bordo del cremallera, los funiculares o el teleférico, y visitar un museo que reúne una colección de pintura de primer nivel.

Por qué nos gusta: Porque, a pesar de las aglomeraciones —el monasterio recibe cerca de dos millones y medio de visitantes al año—, basta con alejarse un poco de los puntos más concurridos para encontrar rincones mucho más tranquilos y senderos donde disfrutar del macizo prácticamente en soledad.

Dónde: Monistrol de Montserrat (Bages, Barcelona)

27. Vila Vella de Tossa de Mar

Qué es: Los más veteranos del lugar todavía cuentan, con los ojos brillantes, cómo Ava Gardner se paseaba por estas calles durante el rodaje de Pandora y el holandés errante. Estrenada en 1950, la película ayudó a convertir la Costa Brava en un destino turístico de primer orden, y a partir de entonces nada volvió a ser igual en las playas de Girona. Hoy, el perfil de Tossa —tanto en la pantalla como en la vida real— sigue ejerciendo su particular magnetismo y ha llegado incluso hasta los guionistas de K-dramas y los productores de videoclips de K-pop.

Por qué nos gusta: Quizás tengáis que hacer cola, junto a unos cuantos turistas coreanos, para haceros un selfie en el Agujero del Demonio, pero ni las cámaras ni las multitudes consiguen restarle un ápice de encanto a este pueblo de postal.

Dónde: Tossa de Mar (La Selva, Girona)

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26. Reales Colegios de Tortosa

Qué es: El Renacimiento pasó por Cataluña de puntillas y dejó poca obra. El conjunto más interesante de este momento artístico lo tenemos en Tortosa, la capital del Baix Ebre. Los tres edificios que forman los Reales Colegios son del siglo XVI y están declarados Bien Cultural de Interés Nacional. Quizás el punto más celebrado –y que hay que ver sí o sí– es el patio central del Colegio de Sant Jaume y de Sant Maties (o Colegio de Sant Lluís Gonzaga), el único patio de estilo renacentista del país, de gran calidad en todos sus detalles.

Por qué nos gusta: Porque son una de las grandes joyas del Renacimiento catalán y uno de esos lugares que todavía sorprenden incluso a quienes creen conocer bien Tortosa.

Dónde: Sant Domènec, 12, Tortosa (Baix Ebre, Tarragona)

25. Monasterio de Sant Cugat

Qué es: El que en su día fue el monasterio más importante del condado de Barcelona (cuya construcción se inició antes del año 1.000) conserva hoy todo su esplendor, en especial su claustro, uno de los más bonitos del país y puro románico catalán. Consta de 144 capiteles esculpidos con piedra de Montjuïc. Y por si la belleza del conjunto fuera poca, en el centro del claustro tendrás la oportunidad de observar los restos de la primera basílica del lugar (del siglo V dC), donde se dice que fue enterrado Sant Cugat.

Por qué nos gusta: Porque es una escapada perfecta desde Barcelona. Está lo bastante cerca como para ir y volver en un día —o incluso en una mañana—, la distancia adecuada para haceros olvidar que estáis a pocos kilómetros de la ciudad.

Dónde: Plaça d'Octavià, s/n, Sant Cugat del Vallès (Vallès Occidental, Barcelona)

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24. Cuevas de Benifallet

Que és: Para quienes os guste visitar cuevas con estalactitas y estalagmitas de formas mágicas e imposibles, labradas gota a gota durante de miles de años, os recomendamos entrar en las dos que hay abiertas al público en Benifallet, la Meravelles –con un recorrido de poco más de medio kilómetro– y la Dos –de más de 250 metros–, ambas descubiertas en la segunda mitad del siglo XX. Un espectáculo por sí solas, perfectas para visitar en verano ya que dentro estaréis muy fresquitos.

Por qué nos gusta: Porque es un viaje a las entrañas de la Tierra. 

Dónde: Barranc de Sant Jordi, s/n (Tarragona)

23. Plaza Mayor de Vic

Qué es: Se podría decir que es la plaza de Cataluña por excelencia. Amplia, monumental y rodeada de edificios de interés, tiene en sus soportales uno de sus grandes atractivos. A primera vista puede parecer un espacio demasiado vacío, sin árboles y solo con una pequeña zona de juego para niños, pero todo tiene una explicación: aquí se celebra el concurrido mercado semanal de los martes y los sábados, además de ferias como la de Sant Jordi o la del Mercado Medieval y conciertos del festival Música Viva de Vic. Es, en definitiva, el gran punto de encuentro de la ciudad.

Por qué nos gusta: Porque en Vic siempre hay una buena excusa para comer y beber de maravilla.

Dónde: Plaça Major, Vic (Osona, Barcelona)

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22. Lago de Banyoles

Qué es: Es el lago más extenso de Cataluña y su presencia es tan importante en el territorio que incluso da nombre a la comarca en la que se encuentra. Pasear por sus orillas o recorrerlo en bicicleta es una forma estupenda de desconectar, respirar aire puro y disfrutar de la calma. Eso sí, ¡ojo con el monstruo! Cuenta la leyenda que en sus aguas vive uno, al más puro estilo del lago Ness. Además, los más aficionados a la historia del deporte sabrán que el lago fue escenario de las pruebas de remo de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.

Por qué nos gusta: Porque dar una vuelta alrededor del lago es siempre un placer y, cuando aprieta el calor, podéis pegaros un refrescante chapuzón en las zonas habilitadas.

Dónde: Banyoles (Pla de l'Estany, Girona)

21. Call de Girona

Qué es: Considerado uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa, el Call se encuentra en pleno centro histórico de Girona. Empezó a desarrollarse en el siglo XII y durante siglos fue el hogar de una importante comunidad judía. Hoy, perderse por sus callejuelas estrechas y empedradas es viajar varios siglos atrás de un plumazo. Si queréis conocer mejor su historia, merece la pena entrar en el Museu d'Història dels Jueus, donde descubriréis el legado del judaísmo en la ciudad.

Por qué nos gusta: Porque si sois fans de Juego de Tronos, probablemente estas calles os resulten sospechosamente familiares. Y no es casualidad: Girona se convirtió en uno de los escenarios de la serie.

Dónde: Call de Girona, Girona

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20. Sagrada Familia

Qué es: ¿Qué queda por decir sobre la Sagrada Familia de Gaudí que no se haya dicho ya? Ir a Barcelona y no acercarse a este templo es perderse un icono de la arquitectura mundial. El final de las obras se ve cada vez más cercano, y ni las grúas ni las largas colas pueden eclipsar la majestuosidad de la principal obra de Gaudí, que merece ser conocida tanto por fuera como por dentro.

Por qué nos gusta: Porque tenéis un montón de buenos bares y restaurantes en la zona. 

Dónde: Mallorca, 401, Eixample Dret (Barcelona)

19. Montgrony

Qué es: Un lugar pintoresco, enclavado en la montaña, donde se venera la imagen de la Virgen de Montgrony desde el siglo IX. Lo primero con lo que se encuentra el visitante es un hostal con una peculiar escalera (dicen que la mandó construir el mítico conde Arnau) que conduce a la capilla de la Verge, excavada en la roca. Desde aquí otra escalera os conducirá a la iglesia románica de Sant Pere. Se podrá llegar con un bonito paseo desde Castellar de n'Hug o desde Gombrèn.

Por qué nos gusta: Porque  es uno de esos rincones del Pirineo que parecen sacados de una leyenda. 

Dónde: Montgrony (Ripollès, Girona) 

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18. Siurana

Qué es: El Priorat ya es un mundo aparte, pero dentro de la comarca hay un rincón todavía más especial: Siurana. El pueblo se asoma prácticamente al borde de un acantilado, encaramado sobre un peñón de roca caliza desde el que se domina el embalse y un paisaje espectacular. Sus casas de piedra y sus calles conservan todo el encanto de antaño, mientras que la iglesia románica de Santa Maria y los restos del antiguo castillo del walí Almira Alemoni ponen la nota histórica a la visita.

Por qué nos gusta: Porque, aunque hace tiempo que dejó de ser un secreto y suele recibir bastantes visitantes, las vistas son motivo más que suficiente para acercarse. Y, ya que estáis en el Priorat, aprovechad para completar la escapada con una copa de buen vino de la zona.

Dónde: Siurana (Priorat, Tarragona)

17. Sitges

Qué es: ¿Qué es lo que enamora de Sitges? ¿Sus casas blancas, el mar que la baña y sus 26 playas? ¿El arte que hay por todas partes? ¿Quizás sus museos tan originales e interesantes? Tal vez sea el perfil (muy fotografiado) que le da su iglesia, o la libertad y el cosmopolitismo que se respira en las calles. Incluso puede que sea su luz. Lo que está claro es que, desde el siglo XIX, esta villa al sur de Barcelona ha inspirado a una multitud de grandes artistas, y son muchos los turistas que cada año la escogen como destino.

Por qué nos gusta: Porque aquí siempre pasa algo. El Carnaval, el Festival Internacional de Cinema Fantàstic, el Orgullo y una agenda cultural bastante más animada de lo que cabría esperar para un pueblo costero.

Dónde: Sitges (Garraf, Barcelona)

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16. Montblanc

Qué es: Es la capital de la comarca de la Conca de Barberà y presume de un núcleo antiguo excepcionalmente bien conservado, declarado Conjunto Monumental y Artístico en 1947. De esta villa ducal —título que ostenta desde la Edad Media— destacan construcciones como el museo del Casal dels Josa, la deslumbrante iglesia gótica de Santa Maria la Major o el Pont Vell, de probable origen romano. Pero si hay algo que merece el puesto de honor son sus murallas, con algunas torres de elegante factura, que todavía hoy protegen por completo el centro histórico.

Por qué nos gusta: Porque, además, muy cerca encontraréis los monasterios de Poblet, Vallbona de les Monges y Santes Creus.

Dónde: Montblanc, Conca de Barberà (Tarragona)

15. Rupit

Qué es: En Cataluña, a pueblos como Rupit se les conoce como ‘de pessebre’: casas antiguas de piedra, tejados rojizos y estrechas calles empedradas que parecen sacadas de una postal. Si, además, le sumamos un río tranquilo con algún que otro pato y un puente colgante, como sucede aquí, el decorado roza la perfección. Son pueblos —o, en el caso de Rupit, villa— que quizá no presumen de una iglesia con el retablo más importante del país ni de una casa firmada por el arquitecto más célebre, pero que conquistan por algo más sencillo: un conjunto de una belleza serena y admirable.

Por qué nos gusta: Porque el pueblo está en el Espacio Natural Protegido del Collsacabra, donde encontraréis rincones tan mágicos como el bosque de las Rocas Encantadas.

Dónde: Rupit, Osona (Barcelona)

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14. Seu de Manresa

Qué es: Si decíamos que la Seu Vella de Lleida marca el perfil de la ciudad y es su construcción más emblemática, lo mismo podemos decir de la Seu de Manresa y su relación con la capital del Bages. Situada en el corazón de Catalunya y en la parte más alta de la ciudad, esta joya de época gótica destaca tanto por su imponente exterior como por los muchos detalles que guarda en su interior: desde las majestuosas columnas de la nave central y la cripta hasta los distintos retablos góticos.

Por qué nos gusta: Porque la visita a Manresa se puede completar con un paseo por el hermoso parque de la Séquia.

Dónde: Bda. de la Seu, 1, Manresa (Bages, Barcelona)

13. Monasterios cistercienses

Qué es: Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges forman un triángulo único por su valor histórico y patrimonial. Os recomendamos dedicar al menos un par de días a visitar los tres monasterios —dos de ellos todavía mantienen vida monástica— y aprovechar para descubrir otros pueblos y lugares de interés de la zona. Empezaron a construirse en el siglo XII y conservan infinidad de detalles que merecen una mirada pausada, además de los sepulcros de algunos de los reyes más ilustres de la Corona de Aragón.

Por qué nos gusta: Porque recorrerlos es sumergirse, casi de forma mística, en la Edad Media catalana.

Dónde: Camp de Tarragona (Tarragona)

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12. Empúries

Qué es: Los griegos entraron en la península por Empúries y, al parecer, les gustó tanto que decidieron quedarse una buena temporada. Después llegaron los romanos y tampoco debieron de sentirse nada mal por aquí. Gracias a ello, hoy podemos recorrer los interesantes yacimientos arqueológicos que ambas civilizaciones dejaron en este rincón del golfo de Roses. No os perdáis tampoco el museo del recinto, donde se conservan piezas de gran valor, entre ellas la célebre estatua de Asclepio. 

Por qué nos gusta: Porque es el único yacimiento arqueológico de la Península Ibérica donde conviven los restos de un enclave colonial griego y una ciudad romana.

Dónde: L’Escala, Alt Empordà (Girona)

11. Santa Pau

Qué es: En pleno corazón del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, la villa de Santa Pau se presenta ante el visitante como una pequeña postal medieval, con casas de piedra y un conjunto arquitectónico de indudable encanto. Su gran protagonista es la plaza Major porticada, aunque merece la pena recorrer todo el casco antiguo, dejarse llevar por sus callejuelas y descubrir, sin prisas, los rincones más bonitos del pueblo.

Por qué nos gusta: Porque nos vuelve locos la cocina de la zona: sus archifamosos 'fesols' con DO, la buena carne y los embutidos son motivos más que suficientes para sentarse a la mesa.

Dónde: Santa Pau, La Garrotxa (Girona)

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10. Miravet

Qué es: Esta villa se alza, casi literalmente, sobre las aguas del Ebro. El río ha dado algún que otro susto a lo largo de los años, provocando desperfectos cuando aumenta su caudal, pero también ha contribuido a crear una estampa difícil de superar. Sus calles ascienden hasta un castillo de origen musulmán y el conjunto parece diseñado por un urbanista con un gusto exquisito o, directamente, por un director de fotografía.

Por qué nos gusta: Porque el tramo del Ebro que pasa por Miravet es perfecto para practicar senderismo y piragüismo. Y no os vayáis sin acercaros al paso de barca del pueblo: es el último original que funciona sin motor.

Dónde: Miravet, Ribera d’Ebre (Tarragona)

9. Beget

Qué es: Aunque geográficamente forma parte de la Alta Garrotxa, desde 1969 este pintoresco pueblo pertenece al término municipal de Camprodon, en el Ripollès. Para llegar hasta él hay que recorrer una carretera de curvas, pero os aseguramos que la excursión merece la pena. Calles empedradas, casas de postal, puentes románicos y una calma difícil de encontrar en otros lugares. No dejéis de entrar en la iglesia románica de Sant Cristòfor, donde os espera la Majestat, una preciosa talla de madera policromada.

Por qué nos gusta: Porque aquí parece que el tiempo se detuvo un día y decidió quedarse.

Dónde: Beget, Ripollès (Girona)

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8. Prades

Qué es: El rojo es el color que domina las principales construcciones de esta población elevada, encajada entre montañas. Parte de su encanto reside en los restos de las antiguas murallas y del castillo de los condes de Prades, pero también en la iglesia de Santa Maria la Major y en muchas de sus casas. Lo mejor es recorrer el pueblo sin prisas, atravesar sus antiguos portales y dedicar un rato a la plaza Major, donde encontraréis una fuente renacentista con forma de globo terráqueo que se ha convertido en todo un símbolo de la villa.

Por qué nos gusta: Porque la zona presume, además, de uno de los cielos nocturnos más oscuros y limpios de Catalunya. Consultad las actividades del Parc Astronòmic Muntanyes de Prades y preparaos para mirar hacia arriba.

Dónde: Prades, Baix Camp (Tarragona)

7. Castellfollit de la Roca

Qué es: Este pueblo gerundense se asienta, literalmente, sobre un enorme acantilado. La espectacular pared es fruto de la erosión de los ríos Fluvià y Toronell sobre los restos de las coladas de lava que hace miles de años marcaron el paisaje y, de paso, buena parte de la historia local. Es un municipio pequeño pero de gran encanto, con un casco antiguo que parece transportarnos directamente a la Edad Media.

Por qué nos gusta: Por la atmósfera medieval de sus calles y, sobre todo, por las vistas panorámicas que ofrece desde lo alto del acantilado. No es de extrañar que sea uno de los rincones más fotografiados de Catalunya.

Dónde: Castellfollit de la Roca, La Garrotxa (Girona)

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6. Valle de Núria

Qué es: Os recomendamos llegar en el tren cremallera desde Ribes de Freser o Queralbs, disfrutando ya durante el trayecto de los espectaculares paisajes de montaña. Al llegar, os esperan el lago y el santuario de la Virgen de Núria, además de un entorno perfecto para caminar, respirar aire puro y olvidarse por unas horas del ruido y los coches. Los más aventureros pueden subir al telecabina para ganar unos metros y acercarse todavía más a las altas cumbres. Y si vais en invierno, aprovechad para practicar esquí y otras actividades de nieve.

Por qué nos gusta: Porque el valle cambia de postal según la época del año: en invierno, cubierto de nieve, es pura magia; el resto del año, un festival de verdes.

Dónde: Valle de Núria, Ripollès (Girona)

5. Delta del Ebro

Qué es: ¡La que llega a liar el Ebro en su desembocadura! Los sedimentos que arrastra el río más caudaloso de la península Ibérica quedan depositados aquí, dando forma a una de las zonas húmedas más importantes de Europa Occidental. Un auténtico paraíso para las aves y un territorio perfecto para los arrozales, en un paisaje natural único que no se parece a ningún otro de Catalunya. Hay infinidad de rutas para recorrer a pie o en bicicleta, además de casetas y miradores desde los que observar las aves que habitan el Delta.

Por qué nos gusta: Porque la gastronomía de la zona es otro de sus grandes atractivos: arroz, marisco, aceite y dulces tradicionales que saben a territorio.

Dónde: Baix Ebre y Montsià (Tarragona)

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4. Aigüestortes y Sant Maurici

Qué es: Si lo visitáis, estaréis ante el único Parque Nacional de Catalunya. Se puede acceder desde distintos puntos y recorrerlo a pie o en los todoterreno-taxi que ofrecen acceso a algunas de sus zonas más espectaculares. Vayáis por donde vayáis, os esperan paisajes de alta montaña de los que cuesta apartar la mirada: prados, meandros, bosques, lagos y cumbres que superan los 3.000 metros. Eso sí, si hay una imagen que se lleva todas las miradas, es la del lago de Sant Maurici con la silueta de Els Encantats al fondo.

Por qué nos gusta: Por sus paisajes de alta montaña, sus picos, valles, bosques, ríos y lagos, y porque es un refugio de biodiversidad donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor.

Dónde: Alta Ribagorça, Pallars Sobirà y Pallars Jussà (Lleida)

3. Valle de Boí

Qué es: A lo largo de los Pirineos encontraréis ejemplos de arquitectura románica, pero es en el Valle de Boí donde este estilo alcanzó una de sus máximas expresiones. No es de extrañar, por tanto, que la UNESCO declarase Patrimonio de la Humanidad al conjunto de iglesias románicas del valle. La mejor manera de descubrirlo es ir de pueblo en pueblo —Cóll, Cardet, Barruera, Durro, Erill la Vall, Taüll...— porque cada uno guarda su propio tesoro, y en algunos casos, más de uno.

Por qué nos gusta: Porque aquí la grandeza está en lo sencillo: pueblos de postal, iglesias románicas y montañas imponentes.

Dónde: Valle de Boí, Alta Ribagorça (Lleida)

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2. Cap de Creus y Cadaqués

Qué es: Es el punto más oriental del país, una auténtica península dentro de la península y uno de esos paisajes que parecen de otro planeta. No es de extrañar que Dalí lo convirtiera en una de sus grandes fuentes de inspiración. Y, hablando del artista, justo al lado de Cap de Creus encontraréis la bellísima Cadaqués, con sus casas blancas, sus calles estrechas y ese inconfundible aroma mediterráneo. En Portlligat, de hecho, Dalí instaló su casa para disfrutar cada mañana del que, según él, debía de ser uno de los primeros amaneceres de Catalunya.

Por qué nos gusta: Porque es un rincón único de Catalunya: un paisaje casi lunar, con rocas esculpidas durante siglos por la Tramuntana y el mar embravecido.

Dónde: Cap de Creus y Cadaqués, Alt Empordà (Girona)

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