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Sitges
Foto: Shutterstock Sitges

Los pueblos más bonitos cerca de Barcelona

Del mar a la montaña: pueblos preciosos muy cerca de Barcelona para hacer una gran escapada

Por Maria Jose Gómez
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Para ir a la playa o vivir la naturaleza; para relajarse o para activarse; para disfrutar de una escapada gastronómica o descubrir enclaves con historia... Muy cerca de Barcelona tenemos un montón de lugares espectaculares que merecen una visita. Y es difícil encontrar una excusa para no ir, ya que muchos se pueden visitar en tren o en un autobús.

Leed, escoged e id pitando. ¡No os arrepentiréis!

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Castellar de n'Hug
Castellar de n'Hug
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1. Castellar de n'Hug

Castellar de n'Hug, situado en la comarca del Berguedà, conserva su esencia de pueblo medieval y de montaña con calles adoquinadas y ermitas románicas. El pueblo también ofrece itinerarios para hacer excursiones como el que lleva a las fuentes del Llobregat, unos espectaculares manantiales de agua que forman el nacimiento del río Llobregat, y perfectamente accesibles a pie desde el mismo Castellar.

Sitges
Sitges
Foto: Katerina Knyazeva

2. Sitges

Tan cerca de Barcelona y, al mismo tiempo, también en cierta medida desconocida. La turística ciudad costera de Sitges es popular por su célebre festival de cine fantástico y de terror, pero hay muchos otros rincones típicos que hay que descubrir cuando la visitas. Reserva un momento de tu tiempo para descubrir restos arqueológicos insólitos, para probar licores autóctonos, para visitar el campanario de la iglesia de Sant Bartomeu y para observar la nueva palmera de Sitges. Y aún te esperan muchos más secretos...

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Mura, Barcelona
Mura, Barcelona
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3. Mura

Increíble que a una hora de Barcelona se esconda este pueblo acogedor y pintoresco donde el tiempo parece haberse detenido. El parque natural de Sant Llorenç del Munt y L'Obac es el responsable del interesante paisaje y del aislamiento de Mura. Desde su centro de interpretación parten interesantes rutas a pie. Un placer bucólico apto para barceloneses y visitantes de cualquier lugar.

Tavertet
Tavertet
Foto: Shutterstock

4. Tavertet

Es un pequeño pueblo al lado de Rupit donde tres o cuatro casas de piedra nos dan la bienvenida, testigos de un pasado aislado y glorioso. Desde el mirador hay unas vistas extraordinarias del Pantano de Sau. Ya lo dice un célebre refrán catalán: 'al pot petit hi ha la bona confitura' ('en el bote pequeño está la buena confitura').

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Moià vista general
Moià vista general
Moià

5. Moià

La capital de la comarca del Moianès tiene mucho para mostrar, como la plaza de Sant Sebastià, patrón de la población; y la plaza Mayor, con bóvedas del siglo XIII; la iglesia de Santa María, de los siglos XVII-XVIII; los esgrafiados de la vicaría; y, ya en la calle de Rafael Casanova, la casa natal del símbolo de la resistencia catalana de 1714. Visitad también la calle de Richard Wagner y sus fachadas con nombres de óperas del compositor alemán. La referencia a Wagner se debe a que en Moià nació en 1863 uno de los tenores que mejor ha interpretado las partituras del alemán, Francesc Viñas.

En las afueras de Moià encontraréis las muy recomendables las cuevas del Toll. ¡Visitadlas!

Sant Pol de Mar
Sant Pol de Mar
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6. Sant Pol

Ya no tenemos el estrellado restaurante de Carme Ruscalleda, pero motivos para visitar Sant Pol de Mar nunca faltan. Podéis llegar cómodamente en tren, y solo bajar del vagón os cautivará la presencia del mar y el escalonamiento y la blancura de las casas. Dejaos llevar por sus calles, buscad las fachadas modernistas, id tranquilamente hasta arriba, donde os espera la ermita de Sant Pau con unas fantásticas panorámicas del Mediterráneo.

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Colònia Güell (Santa Coloma de Cervelló)
Colònia Güell (Santa Coloma de Cervelló)
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7. Santa Coloma del Cervelló

Pasear por la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló, es realizar un viaje al pasado, cuando la industria textil irrumpió con fuerza en Cataluña. En 1890 el empresario Eusebi Güell comenzó a levantar esta colonia, con el objetivo de crear un núcleo industrial y urbano con teatro, iglesia y escuela incluida, con una vida social y económica tutelada por la empresa. Lo más sorprende de todo es que la colonia es también una obra de arte modernista toda ella, que fue proyectada por los principales arquitectos del momento, entre los que estaba Gaudí, quien se encargó de la iglesia: la cripta Gaudí, lo que sería el paso previo a la Sagrada Familia.

Se puede ir desde la plaza de España con ferrocarril.

Rupit
Rupit
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8. Rupit y Pruit

Situado en la subcomarca del Collsacabra, y con menos de 300 habitantes, este municipio de postal está formado por el núcleo de Rupit y un conjunto diseminado de masías, conocido con el nombre de Pruit, donde aún la tierra y el ganado tienen una importancia predominante: dos aldeas para hacer excursiones y disfrutar de la paz y la naturaleza de Osona.

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Copons
Copons
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9. Copons

A unos 15 minutos en coche de Igualada, en Copons hay un poco de todo: edificios religiosos y civiles, plazas, callejones, fábricas, fuentes e incluso pozas. También huertos, balsas y molinos que se encuentran en las afueras del núcleo pero muy cerca de las primeras casas. Hay también un punto de información turística situado en el restaurante cafetería La Culletera y es un buen lugar donde empezar, ya que allí mismo hay cosas por ver como la rectoría, que data del 1760, y la iglesia de Santa María de Copons, con elementos neoclásicos y barrocos. Nos gusta especialmente la plaza Ramon Godó, con arcos de varias tipologías. Precisamente fue un Godó, Hermenegildo, quien fundó la gran fábrica textil que aún se mantiene en pie y que conecta con un paso elevado con Cal Mero. Si tenéis tiempo, id también a las pozas de Nafré i Salat, así como a la iglesia románica de Sant Pere.

Casa modernista de La Garriga
Casa modernista de La Garriga
Foto: Shutterstock

10. La Garriga

Vale la pena visitar la Garriga y ensimismarse con sus múltiples edificios de finales del siglo XIX y primeros del XX. Caminad por el paseo, llano, largo, acogedor, donde se acumulan muchas de las grandes torres levantadas hace un centenar de años. Unos paneles os indicarán los nombres y la ubicación: Casa Sebastià Bosch i Sala, Casa Santamaria, Casa Barraquer, Torre Iris... Un punto y aparte, sin embargo, merece la manzana de torres que hay junto a la plaza del silencio. Es la llamada la Illa Raspall, donde conviven cuatro casas, rodeadas de jardín, construidas por Manuel J. Raspall entre 1910 y 1913, hoy protegidas como Bien Cultural de Interés Nacional.

En las afueras, en dirección a Les Franqueses del Vallès, hay un espacio que nos habla de un pasado doloroso: el campo de aviación de Rosanes. Fue construido en los años 30 del siglo pasado por un empresario argentino, pero con el estallido de la guerra civil fue ampliado y usado por el ejército republicano. Encontramos refugios antiaéreos, los edificios de los mandos y el comedor de los soldados, además de la torre de control.

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Montclar
Montclar
Diputació de Barcelona

11. Montclar

Se dice muy alegremente, eso de pueblo con encanto. Pero en el caso de Montclar no lo diremos porque sí: la Agencia Catalana de Turismo de la Generalitat de Cataluña le otorgó este sello, una distinción que solo poseen ocho municipios catalanes. Y es que Montclar, a poco más de 15 km de Berga, goza de una ubicación privilegiada, es un pequeño núcleo precioso –está formado por una veintena de viviendas en el entorno de una gran y bonita plaza–, tiene excursiones fenomenales para hacer por los alrededores, y conserva un patrimonio que hay que conocer, como las iglesias de la Santa Creu, de Sant Quintí y de Sant Martí. Estaba coronado por un castillo, del que, desgraciadamente, no quedan restos.

Olivella,  Garraf
Olivella,  Garraf
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12. Olivella

Olivella se encuentra en medio del Parque del Garraf. Quizás el nombre del municipio os suena porque en este término está el Palau Novella, de estilo romanticista, donde vive una comunidad budista que se asentó ya hace bastante tiempo para hacer meditación y vida monástica. Se realizan visitas guiadas, en el que conoceréis el interior del edificio y también aspectos de la religión budista a través de las explicaciones de los monjes.

Aparte del Palau Novella, en Olivella hay que pasear sin prisas por su casco antiguo, conocer la plaza Mayor, la iglesia parroquial de Sant Pere y Sant Feliu, y el entramado de calles antiguas. E ir hasta el primer asentamiento del pueblo, sobre el Puig Molí, donde encontraremos un molino del siglo XVIII levantado sobre los restos del antiguo castillo, y también las ruinas de la iglesia, templo originario del siglo XIII y única muestra de arquitectura románica del Garraf.

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Castellet
Castellet
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13. Castellet i la Gornal

Situado a orillas del pantano de Foix, esta pequeña población del Alt Penedès ofrece muchas alegrías a los visitantes. Encontraréis, por ejemplo, la iglesia románica de Sant Pere de Castellet, la ermita de Santa Maria de Montanyans (ubicada a 195 metros de altura) y un puente romano cerca de Les Masuques. Sin embargo, las dos grandes estrellas son, sin duda, el majestuoso castillo del siglo X, y el pantano, desde donde salen numerosas rutas para descubrir el entorno natural del pueblo.

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