Sugerente, bonita, sabrosa. Hablamos de Lisboa, la capital de Portugal, un destino que tenemos a menos de dos horas –hace unos meses easyJet inauguró línea directa Barcelona-Lisboa con vuelos todos los días y a precios muy tentadores– que siempre apetece visitar. Hay muchísimas cosas interesantes que hacer, pero sin duda la de explorar con el paladar es una de las más recomendables.
Lisboa es como un bufet gigante, con una diversidad de platos y restaurantes perfecta para los paladares aventureros. Capital de un país que mira al mar, los pescados portugueses tienen justa fama y los fans del bacalao encontrarán aquí su paraíso: a la brasa, en pasteles o en croquetas, el bacalao es la vedete de las especialidades portuguesas con una receta para todos los días del año.
Los amantes de las carnes también tendrán dónde escoger. El cerdo prensado es un plato tradicional para chuparse los dedos, mientras que el 'cozido à portuguesa' es el guiso ideal para los días más fríos. Las 'iscas', un plato tradicional hecho con hígado, también es habitual en las casas de comidas más populares.
Los golosos disfrutarán mucho en Lisboa. Los 'pastéis de nata' son los dulces más famosos de Portugal, y no puedes salir de la ciudad sin haber comido unos cuantos (¡o muchos!). También son postres tradicionales la 'torta de laranja' y el 'bolo-rei'.
La gastronomía de Lisboa es un festival. Así que ven y no te preocupes por las calorías. Es tu oportunidad para comer bien y pasarlo bien a la vez. Estas direcciones seguro que te harán salivar.
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