Oreja crujiente con salsa brava de Arzábal Retiro


En la barra de la casa madre del Grupo Arzábal se puede disfrutar de infinidad de tapas y raciones para compartir. Te lo vas a pasar en grande si acompañas tu vino o tu copa de Champagne con su mortadela de Bolonia, sus famosas croquetas elaboradas con leche de oveja latxa, el bikini de cecina y comté… No obstante, hay un platillo por el que sentimos especial devoción y lo pedimos siempre que nos pasamos por este templo del producto junto al Parque de El Retiro. Nos referimos a uno de esos bocados que, de primeras, suenan francamente bien, pero que, cuando los pruebas, caes totalmente rendido a sus pies. Es lo que le ocurre a todo el mundo el día que prueba la oreja crujiente con salsa brava. Por fuera es finísima y cuenta con un crujiente limpio que siempre sorprende, mientras que el interior mantiene ese punto meloso que la hace irresistible. Se sirve a la plancha, bien marcada, y llega con un toque ‘bravo’ que es capaz de refrescar y llevar la receta a otro nivel. Te enamorarás de esta salsa con carácter, picante en su justa medida y que levanta el plato sin taparlo.



















