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Curro Suárez - La Fiambrera Art Gallery
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13 cosas positivas que nos deja el coronavirus

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Cuesta encontrar buenas noticias en medio de una pandemia tan devastadora como la que estamos sufriendo a causa del coronavirus. Pero no sólo existen: es necesario contarlas. Por eso, desde Time Out Madrid nos hemos propuesto subrayar algunas de las cosas positivas que nos está dejando este confinamiento global. Por un rato, toca dejar la ansiedad a un lado e intentar ver el vaso medio lleno. 

1- El descenso de la contaminación

Hace mucho (mucho) tiempo que el aire de la capital no estaba tan limpio como estos días. Al reducirse considerablemente la circulación de vehículos, principal causante de la contaminación de la capital, Madrid se ha librado de buena parte de sus malos humos. Durante los tres primeros días de confinamiento la contaminación en el área metropolitana de la capital se redujo en un 50%, según datos de Greenpeace y Ecologistas en Acción, en un fenómeno que ya se produjo anteriormente en China e Italia. 

2- El apoyo mutuo entre vecinos

Es un hecho: estos días son muchos los que están entablando una relación mucho más estrecha con vecinos con los que apenas habían cruzado un cordial saludo o, como mucho, una conversación banal sobre el tiempo. Es más: con motivo del confinamiento se están multiplicando las redes vecinales de apoyo: los más jóvenes se preocupan del estado de salud de los ancianos, se encargan de hacerles la compra o les sacan la basura. Han surgido canguros improvisados para cuidar de los niños, bingos vecinales en los patios interiores y hasta botellones comunitarios. Una vez concluya este estado de alarma esas redes seguirán ahí, haciendo de la ciudad un lugar un poco más amable y humano.

3- El silencio

Estamos tan acostumbrados a vivir en ciudades ruidosas que no somos conscientes de lo dañina que puede llegar a resultar para nuestra salud la contaminación acústica. Abrir la ventana estos días en Madrid, al igual que ocurre en otras ciudades de España, es lo más parecido a estar en el campo que la mayoría hemos vivido jamás en una gran ciudad. Al hacerlo advertimos sonidos que estaban ahí, sepultados por el ruido, y que ahora protagonizan la banda sonora de la ciudad: los pájaros, los gatos, las hojas de los árboles o la risa lejana de un vecino. El silencio es oro. 

4- El reencuentro (virtual) con viejas amistades

¿Qué será de mi amiga del colegio, a quien tengo en Facebook y con la que nunca hablo? ¿Cómo le irá a aquel chico tan majo que conocí de Erasmus? Estos días, durante los cuales pasamos más tiempo que nunca en las redes sociales, son muchos los que se han preocupado por personas de las que hacía tiempo que no sabían nada. Lo que en muchas ocasiones ha comenzado con una pregunta de cortesía sobre cómo estamos llevando el encierro ha acabado a menudo en largas conversaciones, toneladas de recuerdos y promesas de verse cuando todo esto termina.  

5- La empatía

Es cierto que no es lo mismo pasar estas semanas de confinamiento en una mansión con jardín que en un piso interior de 35 metros cuadrados. Pero si algo está haciendo esta crisis sanitaria es igualarnos a todos. Porque al fin y al cabo, todos estamos en la misma situación, encerrados en casa, obligados por las circunstancias. Tal vez eso nos ayude a ser más empáticos y a ponernos en la piel de todas aquellas personas que sufren una situación como esta de manera habitual, ya sean enfermos, personas sin hogar, con movilidad reducida o privadas de libertad o ancianos que viven en soledad. 

6- Repensar nuestro consumo

Estos días no estamos gastando en ropa, ni en copas, ni en viajes, ni en ocio. Puede que eso sea para muchos motivo de tristeza, pero no hay mal que por bien no venga: el confinamiento puede servir para que le demos una vuelta a nuestra manera de gastar. Quizá nos ayude a valorar lo importante y a disfrutar más de cada euro que gastemos una vez salgamos de esta. ¿Por qué no apoyar a esa pequeña librería del centro en la que siempre nos atienden con mimo? ¿Por qué no comprar en la frutería del barrio o en esa tienda que fabrica sus productos de manera local? No hay que olvidar algo importante: tenemos un gran poder como consumidores a la hora de decidir quién merece recibir nuestro dinero. Y ese tipo de pequeños negocios lo van a necesitar más que nadie.

7- Menos delincuencia

Otra consecuencia obvia en una situación tan excepcional como la actual: la delincuencia también está en cuarentena. Según ha informado el Ministerio del Interior, los delitos han caído en un 50% en todo el país, mientras que el número de detenidos se ha rebajado en un 60%. Parece fácil entender por qué: carteristas o ladrones de casas, por ejemplo, lo tienen mucho más complicado para actuar durante estos días. A cambio, se han producido numerosas detenciones por incumplir las normas de confinamiento decretadas por el gobierno. Hasta ahora, en torno a 500.

8- Más cultura en abierto

Vale: está claro que no hay nada como ir a ver un concierto de nuestra banda favorita, una exposición que nos enriquezca o una buena obra de teatro, pero hay que reconocer que buena parte de la industria cultural ha reaccionado con rapidez ante la llegada del coronavirus. Los festivales online, las visitas virtuales y los contenidos en abierto se han multiplicado, dando la posibilidad a quienes amamos la cultura en todas sus vertientes de disponer de una oferta casi infinita al alcance de un clic.   

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9- Aprender a cuidarse... sin salir de casa

Muchas casas se han convertido estos días en improvisados gimnasios. Los monitores animan, desde el otro lado de la pantalla, a realizar tablas de ejercicio que ya han entrado a formar parte de nuestra rutina diaria. Sí: no podemos salir a la calle, pero hemos aprendido que es posible seguir cuidándose en la intimidad del hogar. 

10- Los memes

En estos días tan difíciles, el humor es más necesario que nunca. Siempre que se produce una situación extraordinaria, los creadores de memes agudizan su ingenio para sacarnos una sonrisa. Y muchos de los que nos han llegado a través de las redes sociales estos días destilan creatividad. Pero no sólo existen los memes divertidos: también los hay reivindicativos, de homenaje a quienes más duro están luchando contra el virus o aquellos que apelan a nuestra responsabilidad para quedarnos en casa. Hay pocas cosas que no se puedan expresar con un buen meme. 

11- Leer (o releer) tus libros

Hazte una pregunta: ¿cuántos de los libros que tienes en casa te quedan por leer? Si la respuesta es ninguno, puedes pasar directamente al punto número 8. Pero si, como le ocurre a la mayoría, tu estantería está poblada de novelas o ensayos que llevas tiempo deseando leer, no hay mejor momento que este para hacerlo. 

12- Cocinar más

Bien sea porque no podemos comer fuera, bien porque no conviene estar yendo al supermercado cada día, el confinamiento está obligando a muchos a planificar su menú semanal de una manera que nunca antes lo habían hecho. Las webs y los perfiles dedicados a la cocina experimentan un auge sin precedentes durante esta cuarentena: ya sea para preparar platos con lo poco que tengamos en casa, para elaborar complejas recetas al disponer de más tiempo o simplemente para matar el aburrimiento, los españoles estamos cocinando más que nunca.  

13- Querernos, cuidarnos

Todos estamos hablando mucho más con nuestros seres queridos. Hablamos prácticamente a diario con padres, madres, hijos y amigos, y queremos estar al tanto de su estado de salud, su bienestar emocional. Ante una situación tan complicada en la que la incertidumbre marca la pauta, nos apoyamos en los nuestros más que nunca. Toca cuidarnos y querernos, aunque sea de manera virtual.  

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