Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Madrid icon-chevron-right Los rincones más bonitos de la sierra de Madrid
Cascada del Purgatorio. Rascafría
© Shutterstock

Los rincones más bonitos de la sierra de Madrid

Te proponemos una serie de escapadas únicas para descubrir lugares muy especiales a poca distancia de la capital

Por Dani Cabezas
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En los tiempos que corren, hay más ganas que nunca de disfrutar de planes al aire libre. En Madrid tenemos la suerte de contar con una espectacular sierra cuyos secretos no todo el mundo conoce. ¡Pero nunca es tarde! Te proponemos una selección única de sus rincones más espectaculares. Lugares para perderse... o para encontrarse. ¿Te apuntas?

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Hayedo de Montejo (foto: Jarmad78)
Hayedo de Montejo (foto: Jarmad78)
Hayedo de Montejo (foto: Jarmad78)

El hayedo de Montejo

250 hectáreas de hayas centenarias componen uno de los hayedos más meridionales de toda Europa. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2017, el Hayedo de Montejo cuenta con un microclima único en la región que lo convierte en el hogar perfecto no sólo para estos árboles: también para toda clase de animales como corzos, jabalíes, tejones, nutrias, garduñas o gatos monteses. Y si miras hacia arriba, es más que probable que puedas ver azores, águilas y perdices. 

La Pedriza
La Pedriza
La Pedriza (Foto: Gammg7676)

La Pedriza

Todo un clásico. No hay madrileño que se precie que no se haya dejado caer en alguna ocasión por la Pedriza, un paraje situado en la vertiente sur de la sierra de Guadarrama y perteneciente a la localidad de Manzanares el Real. Las caprichosas formas de sus riscos, que sirvieron hace décadas como refugio para bandoleros, son hoy uno de los lugares preferidos para la escalada, el senderismo o simplemente para un picnic en buena compañía.

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La Hiruela (foto: Benjamín Núñez)
La Hiruela (foto: Benjamín Núñez)
La Hiruela (foto: Benjamín Núñez)

La Hiruela

Sus 65 habitantes lo convierten en uno de los tres pueblos con menos habitantes de toda la región. Y, sin embargo, La Hiruela está sobrada de encanto. Merece la pena recorrer sus pequeñas callejuelas, pero también perderse por su entorno: situado dentro de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, la zona cuenta con una impresionante dehesa de robles centenarios, bosques de abedules, acebos y tejos, prados y sembrados. Una auténtica maravilla. 

Abedular de Canencia
Abedular de Canencia
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El Puerto de Canencia

En la vertiente sur de la sierra de Guadarrama se ubica uno de los pasos de montaña preferidos de los madrileños. Con sus 1524 metros de altitud sobre el nivel del mar, el Puerto de Canencia es un paraje idóneo si lo que buscas es respirar aire puro. ¿Lo más recomendable? Hacer la ruta partiendo de Miraflores de la Sierra o del propio municipio de Canencia. Cuando llegues no te pierdas el abedular, un paisaje de auténtico ensueño. Y una vez estés arriba, no olvides hacer una espectacular foto con las mejores vistas del Valle del Lozoya.

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Cascada del Purgatorio (foto: Miriela Rodíguez)
Cascada del Purgatorio (foto: Miriela Rodíguez)
Cascada del Purgatorio (foto: Miriela Rodíguez)

La Cascada del Purgatorio

Uno de los rincones más pintorescos (e 'instagrameables') de Rascafría. La Cascada del Purgatorio forma parte del arroyo del Aguilón, un caudaloso afluente del río Lozoya. Para llegar tendrás que olvidarte por completo del coche: acceder sólo es posible a pie. Eso sí: el recorrido merece la pena. La ruta más recomendable, de algo más de 6 kilómetros, parte de otro rincón imprescindible, el monasterio de Santa María del Paular, y atraviesa el puente del Perdón. Pura vida. 

Patones
Patones
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Patones de Arriba

Sí: Patones es enormemente turístico. Pero eso no quita para que este irresistible pueblo oculto entre las montañas no merezca una visita. Aunque sea para disfrutar de la mejor gastronomía en alguno de sus muchos establecimientos hoteleros. Patones de Arriba es, sin duda, uno de los pueblos más bonitos de la Sierra Norte de Madrid, célebre por la pizarra negra de sus casas y sus calles sinuosas. 

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Mina de wolframio (foto: Jesús Pérez Pacheco)
Mina de wolframio (foto: Jesús Pérez Pacheco)
Mina de wolframio (foto: Jesús Pérez Pacheco)

La mina de wolframio de Cabeza Líjar

Madrid está repleta de lugares que, además de un indudable encanto natural, poseen también un cierto halo de misterio que los hace irresistibles. Ese es el caso de la mina de wolframio de Cabeza Líjar, en el Puerto de los Leones. Un lugar que atrae a espeleólogos y curiosos de toda España y que, hasta bien entrados los años 50, funcionó como mina de wolframita, material del que se obtiene el wolframio o tungsteno, usado en las lámparas incandescentes, resistencias eléctricas o soldaduras. 

Los litueros
Los litueros
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La Chorrera de los Litueros

Gracias a sus casi 40 metros de altura, la Chorrera de los Litueros puede presumir de ser la cascada más alta de toda la Comunidad de Madrid. Para llegar hasta ella lo mejor es realizar la sencilla ruta que parte del puerto de Somosierra y pasa por Dehesa Bonita, un majestuoso y centenario bosque de hayas y abedules que termina de convertir esta escapada en un 'must'. 

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El Escorial
El Escorial
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El Monasterio de El Escorial

Si lo que buscas es combinar arquitectura y naturaleza, pocos lugares tan apropiados como el Monasterio de El Escorial. Y entre todo lo que puede ofrecerte este municipio a los pies de la sierra de Guadarrama, destaca su imponente monasterio. Erigido por orden de Felipe II entre 1563 y 1584, las obras fueron dirigidas por el arquitecto renacentista Juan Bautista de Toledo. El complejo incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca, un colegio y un monasterio.

Laguna de Peñalara
Laguna de Peñalara
© Laura SJ

Las Lagunas de Peñalara

Hay quien siempre quiere subir más alto. En Madrid, puedes. A 2017 metros de altitud se encuentra la Laguna Grande de Peñalara. De origen glaciar y con un total de 5.779 metros cuadrados, la laguna se congela en invierno y permanece cubierta de nieve. Aunque su momento de mayor esplendor es, probablemente, en primavera y principios del verano, cuando la nieve se deshace y da paso a un agua limpia y cristalina. ¿Aún quieres subir más alto? Date un salto a la más alta de las lagunas, la de los Pájaros, situada a 2170 metros de altitud. 

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