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Hay un hombre en Barcelona que popularizó –y en parte inventó– la tapa urbana contemporánea fina, aquella que manda en el 90 % de restaurantes informales de Barcelona, y que en su momento algunos desalmados bautizamos como gastrobares (¡culpable!). Estamos hablando de bikinis de jamón ibérico trufado, patatas bravas con salsa picante y mayonesa de ajo, o la institución del pincho de tortilla de patatas jugosa y trufada como objeto de deseo gastronómico. Sí, estamos hablando de Carles Abellán, uno de los primeros cocineros de alta cocina de España que se dedicó al platillo informal.
En el año 2006, cuando el concepto de "compartir platillos" sonaba a riesgo de coger una gripe o un herpes (hoy es un mantra oral y mental que prefigura el restaurante) Tapas24 abrió en el sotáno de Diputación con Paseo de Gracia. La jugada de Abellán fue clara: coger el oficio aprendido en elBulli y refinado de forma personal en Comerç24, y aplicarlo a las recetas populares de bar de toda la vida. Y tras dos millones de parroquianos que han fichado después, Tapas24 llega a sus 20 años de vida.
Abellán tiene una trayectoria. El abusado adjetivo icónico se puede aplicar sin reparo alguno a ciertos ítems que han nacido, triunfado y sobrevivido a lo largo de los años: veamos su bikini trufado, ideado en elBulli, la ensaladilla rusa, la mejor de España según San Sebastián Gastronomika, y sus croquetas de pollo asado a la catalana, la tapa más vendida del Time Out Fest 2022.
"Nos encantan los bares y les rendimos homenaje: lo que hacemos no es cocina de autor, es cocina tradicional, de todo el país, basada en el producto e interpretada de la mejor manera que sabemos", es la declaración de intenciones de un chef que mantuvo una Michelin en Comerç24 (abierto en 2001), de 2007 a 2015, y que volvió a repetir el hito de la estrella con La Barra, en 2018, un elogio gastronómico marinero a la informalidad.
Para conmemorar estas dos décadas, la casa ha optado por pedir a los amigos de Abellán –chefs y propietarios de algunos de los mejores restaurantes de Barcelona– que elijan el plato que querrían volver a ver en la carta, bien sea como la recuperación de un plato histórico o como una propuesta de edición limitada.
"No hacemos cocina de autor, es cocina tradicional de todo el país, hecha de la mejor manera que sabemos"
De momento, Christian Escribà ha pedido el regreso de los muslitos de codorniz. Los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca apuestan por algunos de los grandes ganadores de siempre: el bikini y la ensaladilla rusa. Nandu Jubany pidió los huevos fritos con 'llanguet' y Quim Marquès, las alitas de pollo con salsa coreana; Ferran Adrià reivindica el bocado más emblemático de la casa, el bikini de jamón ibérico, mozzarella y trufa, ideado por el propio Adrià pero ejercido y popularizado por Abellán.
Durante los próximos meses, amigos como Raül Balam, chef de Moments; Eduard Xatruch, Oriol Castro y Mateu Casañas, chefs de Disfrutar; Marc Ribas, chef y conductor de Joc de Cartes de TV3 –el programa que en su última edición dedicada al tapeo coronó a Tapas24 como mejor bar de tapas de Barcelona–; y Max y Stefano Colombo, de Xemei irán anunciando el regreso de su tapa favorita.
Y a través del perfil de Instagram @tapas24barcelona, los clientes pueden dejar una reseña, un recuerdo o un mensaje y con esta acción participarán en sorteos de comidas y el premio gordo: un showcooking con el propio Carles Abellán, que tendrá lugar a principios del 2027.
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