15 lugares de Barcelona que no parecen Barcelona

Espacios insólitos para visitar en la ciudad, rincones que os harán viajar sin tomar aviones

©Iván Moreno

Nuestra ciudad tiene rincones que no sólo te hacen quedar boquiabierto, sino que te trasladan a otros lugares como si hubiéramos entrado en una película de ciencia ficción. Estos son 15 lugares increíbles que te harán creer que existe la teletrasportación y que en tu ciudad cabe lo mejor y lo más bonito del mundo

¿Sevilla?

Escondida en el corazón de la Sagrera, la plaza Masadas es una de las tres únicas plazas porticadas de la ciudad. No es ni tan conocida como la Real ni tan transitada como la del Mercadal de Sant Andreu. También fue la sede del mercado del barrio hasta que se derrocó el edificio a principios de los 90. Liberado de esta función, el espacio adoptó su aspecto actual. Ahora es una plaza recogida pero amplia, bordeada por ciruelos, con una sencilla fuente en medio y una esquina mutilada por la especulación. Bajo los elegantes pórticos de esta plaza mayor de barrio obrero se pueden comer unas de las mejores hamburguesas de la ciudad.

Leer más
Sant Andreu

No son romanos

Los acueductos de Nou Barris datan de poco más de un siglo, pero aún así se levantan como un elemento arquitectónico inesperado ante los ojos de los visitantes de fuera del distrito. Se levantaron para proveer de agua una metrópoli en constante crecimiento, pero en pocas décadas quedaron en desuso. Quedan tramos en el parque Central de Nou Barris, Torre Baró i Ciutat Meridiana. Los vecinos reclaman una restauración conveniente de estos monumentos, hasta ahora subestimados, que otorgan a los barrios un perfil sin igual con el resto de la ciudad.

Leer más
Horta - Guinardó
Advertising

Pequeña plaza marinera

La plaza Prim y sus alrededores recuerdan más algunos de los pocos pueblos de la costa que han mantenido su idiosincrasia marinera que el Poblenou de vocación futurista. Aquí resisten las últimas casas de pescadores del barrio del Taulat en una plaza que desprende un encanto pintoresco innegable. Los edificios con paredes de cal blanca rodean un espacio resguardado por tres inmensos ombúes. Los gurmets y los románticos conocen bien el único restaurante de la plaza, que ofrece cocina de primera en un lugar más propio de la Costa Brava.

Leer más

¿Marrakech?

La familia Marsans, que había hecho dinero con la banca y las agencias de viajes, se construyó a principios del siglo XX una segunda residencia digna de Las mil y una noches. La entrada por fuera parece un castillo medieval de parque de atracciones. El edificio interior rodeado de jardín mezcla ciertos toques modernistas con un regusto arábico que estaba de moda en la época. La casa fue expropiada durante la Guerra Civil y funcionó como hospital, cuartel, hospicio para niños polacos refugiados durante la Segunda Guerra Mundial y residencia para niñas huérfanas, antes de convertirse en el Albergue Virgen María de Montserrat, el primer albergue de juventud de Cataluña.

Leer más
Eixample
Advertising

Un barrio sin pisos

Desde el cielo, Can Peguera debe de ofrecer una vista inconfundible. Bajo el Turo de la Peira se esparce este barrio de casas unifamiliares todas blancas con los techos de teja que se alinean en un rectángulo casi perfecto. Popularmente se las conoce como las casas baratas, y representan el último vestigio de estos núcleos de construcción propios de principios del siglo pasado que queda en la ciudad. Los vecinos lucharon para que se reconociera la singularidad urbanística de este rincón de Barcelona que no se asemeja ya a ningún otro.

Leer más
El Turó de la Peira

Gran cañón de Barcelona

De acuerdo que no estamos en Los Angeles con sus desfiladeros rellenados de residencias de famosos. Pero desde Barcelona no hemos apreciado la vista poco usual que se abre desde algunos de los cerros, más allá del ahora popularizado mirador de la Rovira. Entre el Carmel, el Park Güell y el Coll se ensartan algunas calles de alrededores verdosos que ofrecen panorámicas diferentes sobre la ciudad que se extiende más allá del Eixample. Y a la cumbre de estos cerros, muy poco frecuentados, os parecerá que estáis haciendo montañismo sin salir de los límites urbanos.

Leer más
El Carmel
Advertising

¿Florencia?

La cúpula imita la del famoso baptisterio de San Juan de Florencia. La nave se diseñó siguiendo la estructura ideada por Brunelleschi para la capilla de los Pazzi, en esta misma ciudad. El campanario recuerda el de San Marcos de Venecia... No encontraréis ningun otro lugar en Barcelona que os transporte tanto a la Italia del Renacimiento como la iglesia de Santa Maria Reina. Fue un proyecto de Nicolau Marià Rubió i Tudurí, conocido por sus jardines, que terminó después de la guerra civil Raimon Duran y Reynals. Funciona como parroquia de Pedralbes y es uno de los lugares preferidos por los organizadores de boda.

Leer más

Cementerio pirenaico

El Cementerio Sant Genís dels Agudells es el único cementerio parroquial en activo que queda en Barcelona. Junto con la iglesia conforman una estampa más propia de un pueblo pirenaico que de un barrio laietà. La parroquia, situada detrás de la Vall d'Hebrón al pie de Collserola, es una de las diez más antiguas de la ciudad. Se tienen noticias ya en el siglo X, a pesar de que el conjunto actual es fruto de una reforma llevada a cabo al XVII. El inquilino más ilustre del cementerio fue Manuel Carrasco i Formiguera, enterrado aquí hasta que se le concedió la ’autorización’ para ser sepultado al cementerio municipal de Montjuic.

Leer más
Sant Genís dels Agudells
Advertising
Adentrarse en la naturaleza

Adentrarse en la naturaleza

¿Hasta dónde habéis explorado los límites de la ciudad? Los umbrales de Santa Margarita de Valldonzella ofrecen perspectivas a veces irreconocibles. Si queréis descubrir la Barcelona más remota, exceptuando los enclaves, buscad con un buen mapa en la mano las ruinas de Santa Margarita de Valldonzella. Este antiguo monasterio cisterciense reconvertido en masía, y ahora abandonado en medio de la maleza de Collserola, como podéis ver en esta foto, se encuentra a tocar de Sant Feliu de Llobregat. Seguro que cuando llegáis ya habréis olvidado que todavía sois al término de Barcelona.

¿En el campo?

¿En el campo?

Como su nombre sugiere, el pequeño barrio de La Clota (distrito de Horta-Guinardó) se encuentra hundido entre la Vall d'Hebrón, la Teixonera y el Carmel, en un espacio propicio para que pasen torrentes y rieras, como la de Sant Genís. Esto favoreció el cultivo de las tierras en una zona que ha podido conservar su sabor rural debido a un parcial aislamiento. Paseando por La Clota nos topamos con huertos y campos de caña, conejos y gallinas, lavaderos, norias y balsas. Y un montón de casas bajas, como de pueblo, vigiladas por una insólita torre que su propietario construyó para poder ver el mar cuando todo esto, antes, eran campos.

Advertising

Viva la libertad

No necesitáis viajar hasta Nueva York para que una mujer aguantando una antorcha y un libro os dé la bienvenida. En la Biblioteca Arús, una vez subida la escalinata de entrada, os encontraréis con una réplica reducida de la Estatua de la Libertad que saluda a los visitantes. La Liberty catalana, obra de Manuel Fuxà, proclama en una inscripción la libertad del alma ('Anima libertas'). El fondo de esta biblioteca, especializada en movimientos obreros y masonería, concuerda con el lema. El icono laico ilumina este templo dedicado al conocimiento como forma de progreso colectivo.

Leer más
Eixample

Como de ciencia ficción

La instantánea del superordenador MareNostrum instalado en la antigua capilla de la Torre Girona parece robada de una película retrofuturista. El ordenador más potente de Cataluña y España ocupa 160 metros cuadrados y pesa 40 toneladas. Está protegido detrás un gran prisma de vidrio en el centro de este antiguo recinto religioso ahora desacralizado, anexo a la que fue residencia del banquero y alcalde Manuel Girona. La combinación entre el aire de recogimiento espiritual del espacio y el materialismo hipertecnológico de la máquina resulta fascinante.

Leer más
Pedralbes
Advertising

Skyline de rascacielos

Como en todas las ciudades mediterráneas, Barcelona ha sido siempre alérgica a los rascacielos. Hasta ahora eran contados los edificios que se perdían entre las alturas. La reurbanización, a partir de grandes acontecimientos como los Juegos Olímpicos o el Fórum de les Culturas, de algunos barrios, como el Camp de la Bota, ha permitido invertir esta tendencia. Si nos acercamos a la zona del Fórum desde el mar, las torres altas dominan el encuadre: el Diagonal ZeroZero, el Hotel Princess, l’Illa de la Llum... han cambiado el perfil marítimo de la ciudad. Cómo de ciencia ficción

Leer más
Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou

¿Nuevo México?

La vertiente que mira al puerto de la montaña de Montjuïc aparece tapizado por cactus de todas las medidas, formas y texturas. Como si nos hubiéramos perdido en medio de un desierto de Centroamérica, nos veremos rodeados por asientos de suegra (redonditos y bajos, como pufs puntiagudos), faraones, agaves, cephalocereus (los cactus cubiertos de barbas blancas), aloes, higueras de moro... Inaugurados en 1970, los jardines de Costa y Llobera atesoran una de las colecciones más importantes de plantas exóticas de Europa, aprovechando que en este lado de la ciudad siempre hay una temperatura de unos dos grados superior.

Leer más
Advertising
Pisar uvas en Plus Ultra

Pisar uvas en Plus Ultra

La Zona Franca se configura a partir de pequeños barrios todavía desconocidos para la inmensa mayoría de barceloneses. El de Plus Ultra recibe el nombre del famoso avión con que Ramón Franco, el hermano pequeño del dictador, hizo la travesía del Atlántico en los años 20, justo cuando se construyó este núcleo de casas bajas agrupadas en apenas tres calles que se entrecruzan. La identidad particular del Plus Ultra se ve reforzada por una tradición difícil de ver en Barcelona: celebran la fiesta mayor, en septiembre, con una pisada de uva.

Críticas y valoraciones

1 comments
The Loft B

Barcelona tiene mucho que ofrecer al visitante ....