Cocina japonesa-mediterránea de temporada con influencias del sudeste asiático y Corea. ¿Recetas minimalistas de monjas budistas de un templo zen de Palamós? No exactamente. Al frente de los fogones de la Kamikaze está Enric Buendía, que la fundó con Arístides Ribalta en 2023: eran compañeros en Disfrutar. Su base nipona es más bien de la era Meiji; de cuando el Japón de finales del XIX empezó a incorporar influencias occidentales en su gastronomía. Es decir, mayor presencia de carne, pan, rebozados y salsas contundentes como la 'tonkatsu', la 'hayashi' y el curri. Volviendo al Eixample del XXI, probamos la salsa de pollo a la catalana en crujiente de tofu.
Una taberna asiática del siglo XXI
Los piñones y la densidad de la salsa de fondo son muy de la abuela Carmeta, de cocina catalana tradicional, pero su dulzura y el cuajo de la soja nos recuerda que estamos en una taberna de intenciones asiáticas. Seguimos con sushi: un niguiri de anguila ahumada con daikon, acertado y original, y otro de atún con salsa yuke. El romesco asiático con langostinos de San Carlos de la Rápita nos convence del todo. Es un 'tom yam thai' y la provincia de Tarragona en un único plato (¡soberbias las cabezas crujientes!). Acabamos con la chuleta de cerdo a baja temperatura con salsa 'tonkatsu'. La carne, muy bien hecha, sabrosa y que se desprende del hueso, se cocina durante veinte horas y el plato se presenta con aspecto de 'okonomiyaki'.


