Arroz en Rocacho
Rocacho Valdebebas | Rocacho Valdebebas
Rocacho Valdebebas

Restaurantes para comer Valdebebas durante MADRING: arroces, carne a la brasa, menús del día...

Los nuevos locales de este barrio residencial que atesora un inmenso parque forestal y será el próximo circuito urbano en el mundial de Fórmula 1

Publicidad

Madrid crece y crece, ampliando su territorio habitado. Al norte de la ciudad, una nueva área residencial se hace hueco entre los barrios de Barajas y Hortaleza. Con la aparición de la ya conocidísima Valdebebas, aumenta la oferta disponible de vivienda y oficinas en la zona, pero no únicamente. Su desarrollo urbanístico también ha traído consigo la oportunidad de negocio que una nueva zona poblada supone. Así, progresivamente, establecimientos de restauración y locales dedicados al ocio gastronómico van sumando en número y variedad. Va aquí una selección de cafés, restaurantes, hamburgueserías y otros negocios hosteleros que nos deja una visión variada de tipos de cocina y de oferta, de precios y estilos que conviven en la zona ¡para que siempre encuentres una opción que encaje con tu plan!

RECOMENDADO: Dónde comer y beber cerca de Plaza de España 

Clica aquí si quieres más información sobre nuestros estándares editoriales y nuestras directrices éticas para crear este contenido.

Dónde comer o cenar en Valdebebas durante el Gran Premio de España 2026 de F1®

MalaFlama

Este recién llegado se atreve con un concepto de brasa pero diferente porque se trata de jugar a personalizar la barbacoa. Algo así como un formato híbrido entre restaurante y txoko (o club gastronómico), donde el cliente elige la pieza, la pone al fuego y la cocina él mismo a su gusto, con la ayuda del equipo experto si fuera necesario. Dispone de cinco salas privadas pensadas para grupos de hasta diez personas, si bien son interconectables para ampliar aforo, que están equipadas con parrillas profesionales. Sí, en las salas se puede ver el fútbol. El lugar apetece, además, al estar bien resuelto el interiorismo a base de madera, bambú y arcilla. 
El corazón de la carta, en su parte participativa y do it yourself, son las carnes premium de origen nacional que resultaron ganadoras varios años del World Steak Challenge. Pero también se pueden degustar quesos, embutidos y conservas. Y pedir cualquiera de sus 50 referencias de vino, porque no falta una bodega en condiciones. O incluso comprar en su boutique gourmet para seguir en casa la degustación.

Carambola Café Bistró

Varios años lleva esta encantadora pareja poniendo esfuerzo y detallismo a su pequeño negocio con aires de bistró de barrio. Kike en cocina y Paola en sala, desde primera hora sacando desayunos nutritivos alejados de la cafetería franquiciada. Pollo braseado, bikini o setas con huevos revueltos. O su pincho de tortilla, poco cuajada y con cebolla, que es un éxito. Hablan de “specialty coffee y vinitos”, pero Carambola es más y no se pliega al cliché hipster. Un vistazo a la carta de comida y a su menú semanal disipa cualquier duda.
Hacen ostras en tempura o un cazón con plátano macho y mayonesa de kimchi. Con los vinos tampoco se limitan. Aunque la carta es corta, se nota que buscan una mirada más amplia, con unas cuantas etiquetas francesas que no te esperas. Esta intención se vive también con jornadas de catas maridadas. Un lugar que es tan discreto como estimulante para la zona.

Publicidad

Restobar 1966

Se valora la labor continuista del que fuera Casa D'a Troya, un restaurante gallego muy tradicional que desde 1966 se dedicó a ofrecer merluza, pulpo y empanada de Noia. Primero en su humilde dirección del barrio de la Concepción, después como tasca más ilustrada en una segunda vida igual de espléndida en lo culinario. Hasta que hace poco los descendientes de Valentín, con el que empezó todo, o Pilar Vila, la que cogió el testigo, decidieron actualizar la historia. Una alegría para nostálgicos y advenedizos. Al menos, la memoria es lo que continúa.
Ahora hay una gilda de pulpo que se acuerda de Valentín, y también piruletas de pulpo crujiente como guiños de pica pica. Cortan lacón para unas patatas con huevo, hacen revuelto de bacalao con pasas, unos canelones de mar o el emperador en adobo. Pero sobre todo abren una brecha para el recuerdo más fidedigno a Casa D'a Troya con el salpicón mítico, de gambas o bogavante, y la merluza a la gallega de Pilar. Después se hace hueco a la tarta de Santiago, que no se negocia. 

  • Comer

Para los aficionados a la buena mesa abrió en pleno verano (vamos, que seguro os pilló de vacaciones o pensando en ellas) un comedor noble. Noble y de contrastada aptitud porque ya llevan varios años de recorrido en los que han ido conformando una generosa clientela fiel. Empezaron en Chamartín, siguieron en el corazón del barrio de Salamanca y ahora acaba de desembarcar en la nueva gran zona residencial en auge, Valdebebas.   

Publicidad

Maison Umami

Estamos ante un efectivo panasiático con una puesta en escena afrancesada, estilo típicamente colonial con la firma de Marisa Gallo. En realidad, la idea de cocina parte de China para tocar Japón y volver. Convence el hecho de que hable chino quien está detrás de este proyecto con varias temporadas ya en su haber. El salón es amplio y versátil, por lo que sumado a su buena atmósfera lo hace apto para una comida de negocios o una cena más íntima. A precios bastante competitivos, mira qué alivio. Una vez los más puristas han sido advertidos —tacos de picaña mediante, uno de los platos más solicitados, aunque sea para sacar el wok a pasear—, enfilar la carta nos lleva a probar bocados de sushi bar, como rolls y nigiris. Para compartir, se avanza en forma de langostinos con queso gratinado, también wantun o nem de pollo, además de tempuras y ceviches, dimsum y gyozas. Entre las especialidades principales, el pad thai o el pato laqueado, por unir dos mundos. Si la lista de vinos no pasa de convencional, mejor es el botellero de espirituosos, bien surtido de whiskys japoneses.

We are Ōfi

A la hora de abrir su segundo local no se fueron muy lejos Sofía Hu y Alejandro Ye, dos jóvenes de origen chino que lo venían haciendo muy bien en la Piovera. El Ofi original era y es algo más pequeño, lo justo y necesario para abrirse hueco con su propuesta de cafetería sonriente. Café de especialidad, de acuerdo, pero amigable. El de Valdebebas ahonda en la variedad de cafés y bollería, pero no se queda ahí.
El nuevo Ofi empieza en una barra omakase (“cada sorbo con intención”), con café de bodega y las mejores máquinas para conseguir extracciones muy precisas. Y continúa al fondo con su propia bakery y con la cocina a la vista de donde salen opciones saladas irresistibles. De ahí que merezca aparecer en este listado. Opciones aderezadas con la alegría de sus encurtidos caseros. Ingredientes como vinagre de arroz, kombu, yuzu… Y mucho jengibre, para el pollo marinado, que puede pedirse en sando, o para tostas como la de panceta glaseada, con mermelada de cebolla y gel de hoja de sisho. 

Publicidad

Si buscas una propuesta que te traslade al Mediterráneo sin salir de Valdebebas, el restaurante La Savina es tu sitio. Gran comedor con mucha luz natural gracias a sus inmensos ventanales, se trata de espacio cuya propuesta gastronómica puede encajar por igual para un plan en pareja, como familiar o con amigos. La cocina de este establecimiento, que cuenta con Jorge Baeza al frente de los fogones, elabora platos propios de la cocina mediterránea empleando producto de calidad en una carta en la que se cuelan también bocados de otras regiones, como la gilda o el pulpo. Sin duda, como seña de identidad y por encima de todo ello, Balear borda los arroces, que son el plato la estrella de la casa. A este respecto, que sepas que, si los pruebas y deseas repetir en tu propia casa, invitar amigos o celebrar sin tener que cocinar, acepta pedidos por encargo de arroces para pasar a recoger. También es de categoría su tortilla, que puede pedirse para tomar o para recoger y llevar, previo encargo.

La Bobia

Uno de los sellos asturianos más populares y emblemáticos en Madrid (con varios locales en los barrios más céntricos de la capital hasta un reciente desembarco en Alcalá de Henares) tiene comedor y buen cachopo también en esta nueva zona residencial (Luis Moya Blanco, 19). Las fabes con compango de Tineo son uno de los platos estrella en una carta que viene con berenjenas fritas con cabrales y miel de brezo, huevos rotos con cecina, alcachofas confitadas con salsa de La Peral y sidra... y precios para todos los públicos. 

Publicidad

80 grados

Comenzaron con un primer local en el barrio de Malasaña y han salido del centro para, entre otros puntos de la ciudad, llegar hasta Valdebebas, donde 80 grados dispone de un local amplio y muy bien ubicado, ubicado a tan solo cinco minutos de IFEMA y perfecto para tener en mente si acudimos a la Feria y buscamos una opción para comer bien sin distanciarnos demasiado del recinto. Además de todos sus “miniplatos” fríos (los clásicos como el salmorejo o la ensaladilla rusa están en esta categoría, rodeados de otros bocados frescos, como el tartar de salmón, el pisto frío o la ensalada de quinoa) y calientes (su icono, el huevo trufado con patatas y jamón, varias opciones de croquetas, ñoquis, raviolis, falso risotto, macarrones rellenos de ragout…), perfectos para compartir, si así se desea, 80 grados ofrece una opción diaria de menú y opciones adaptadas para celiacos o embarazadas. 

Al fuego es un concepto que sirve de paraguas para dos negocios: uno al que ir a comer y otro al que ir a comprar. En ambos la carne y su repertorio de cortes argentinos son los protagonistas, pero nos centraremos ahora en el restaurante Al Fuego. En esta parrilla argentina, cuyo negocio raíz cuenta con catorce establecimientos en Argentina, las piezas de vacuno de la Pampa Argentina conviven con una selección de carnes españolas y otros platos, como la milanesa. Todo ello de calidad, avalada por una medalla de oro y una de plata en el World Steak Challenge, la competición internacional de carnes, en el año 2023. Además de su amplia variedad de cortes disponibles (en un rango de precios interesante, que permite ajustar presupuesto), cuenta también con una sección de embutidos (salchicha, chorizo o morcilla, en diferentes estilos) elaborados en la misma casa que merece la pena considerar como entrantes. Sus guarniciones, principalmente verduras, pero también patatas, son perfectas para completar tu principal y acompañar la pieza elegida. Un apunte: tienen terraza, en la que disponen de una carta más corta que incluye entrantes y embutidos, pero no podrás pedir carne a la parrilla si eliges esta opción para sentarte. 

Recomendado
    Últimas noticias
      Publicidad