Ni los neoyorquinos son capaces de resistirse a los trofeos ecológicos, sostenibles y entrañables que fabrica este artesano extremeño afincado en Malasaña. Su tienda taller -en realidad es una antigua cochera- es como un museo de las tradiciones convertidas en arte muy del siglo XXI, donde solo trabaja con materiales naturales, como el esparto con el que crea las cabezas de animales y el mimbre de sus espejos, también icónicos al otro lado del Atlántico. La decoración con sello artesano más actual es suya.
Dirección: calle del Escorial, 28 (Metro: Tribunal)









































