Yoga en Barcelona: escoge tu modalidad

¿Queréis practicar esta disciplina física y mental pero no sabéis qué modalidad escoger? Estas son algunas de las que se pueden practicar a Barcelona

Yoga Studio

El yoga provoca adicción. Los beneficios que genera esta disciplina física, mental y espiritual son tantos, y algunos tan inmediatos -la sensación de bienestar- o a corto plazo -quitarse de encima los dolores musculares- que quienes se enganchan sufren síndrome de abstinencia si no lo practican a menudo. Escoger una modalidad de yoga que no se adapta a lo que buscáis puede alejaros o haceros perder todo lo que os puede aportar. Estas son algunas de las que se pueden practicar en Barcelona.

Kundalini

El yoga apela a la conexión entre la mente y el cuerpo, pero no todas las modalidades son igual de gimnásticas. Si lo que buscáis es relajación sin sudor, probad el kundalini. Combina diferentes técnicas de yoga como las asanas (posturas que mejoran la flexibilidad, fortalecen el cuerpo y estimulan los órganos internos, entre otras propiedades), el pranayama (ejercicios de respiración, esenciales en el yoga: como un interruptor para calmar el sistema nervioso), el cántico de mantras (que ayudan a vaciar la mente y dejar fuera de la sala las preocupaciones y planes de futuro que llevamos con nosotros) y la ejecución de mudras (gestos con las manos). Es una de las especialidades de Happy Yoga, que tienen cinco centros en Barcelona.

Leer más
Dreta de l'Eixample

Iyengar

Reconoceréis una sala donde se practica iyengar porque veréis cuerdas y otros soportes que hacen la disciplina india accesible para personas de todas las edades y de cualquier condición física. Si creéis que el yoga es para contorsionistas o que algún problema de movilidad os impide practicarlo, probad el iyengar, un yoga de precisión que minimiza el riesgo de lesiones poniendo el énfasis en la técnica y en el hecho de conocer bien cada asana. Los soportes permiten mantener más rato las posturas y beneficiarse de sus efectos terapéuticos incluso a los principiantes. Y sin tener que invertir tanta energía. En el Centre de Ioga Iyengar de Barcelona tienen titulación oficial del Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute, de la India, corazón del yoga iyengar.

Leer más
El Gòtic
Advertising

Hatha y vinyasa

Si habéis hecho yoga alguna vez y no sabéis qué modalidad habéis practicado, seguramente era hatha, la más habitual en Occidente. Se basa en la práctica de asanas sincronizadas con la respiración para trabajar a la vez el cuerpo y la mente, o para llegar a la mente, consiguiendo un esta próximo a la meditación, a partir del cuerpo. Si buscáis en el yoga una gimnasia con la que mejorar la flexibilidad de la columna, o por qué no, vuestro aspecto –el yoga favorece: combate la flacidez de los músculos sin inflarlos–, probad el yoga hatha: el bienestar psíquico que obtendréis os enganchará más que la operación biquini. En Yoga Studio lo podéis practicar con vinyasa, modalidad de yoga dinámico en el que las asanas se enlazan con saltos y movimientos.

Leer más
Sant Antoni

Ashtanga

El yoga hatha se puede practicar con vinyasa, modalidad de yoga dinámico en el cual las asanas se enlazan con saltos y movimientos. Pero con el ashtanga, una forma de yoga intensa y con movimiento, enlazar las posturas es condición sine qua non. Las asanas se practican en series –hay tres con dificultad ascendente: la tercera casi es una pesadilla– que hay que memorizar para poder ejecutarlas en solitario. Por eso las clases de ashtanga no son dirigidas: el maestro da indicaciones a los alumnos de forma individual, y no les deja avanzar en la serie hasta que han perfeccionado las posturas, cosa que puede generar frustración –actitud a combatir en el yoga, que no es competitivo– y que fomenta la paciencia. Así lo hacen en el Ashtanga Yoga Shala, donde desde antes de las 7 de la mañana hay yoguis sudando y trabajando la concentración.

Leer más
Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
Advertising

Acroyoga

Quizá recordáis aquellas fotos de Puyol y Vanesa Lorenzo en las que hacían yoga pero parecía que estuvieran ensayando un número de circo, o más recientemente una de Lena Dunham, haciendo una asana boca abajo en equilibrio sobre su compañero. Hacía acroyoga, una modalidad que se practica en pareja (uno hace de base; el otro, el volador, evoluciona en diferentes posturas) y que combina las asanas con la acrobacia. No os quedéis en la superficie. Sí, es resultona, pero no hay nada más anti yogui que sentir orgullo por conseguir hacer una asana. El interés del acroyoga es que requiere concentración, equilibrio y coordinación, y fomenta la confianza. En Acro.Yoga.Thai os enseñarán todos los secretos.

Leer más
Vallcarca i els Penitents

Bikram

Que el bikram sea una de las modalidades de yoga más intensas no depende tanto de las asanas –son básicas y se mantienen poco rato– como de las circunstancias en las que se llevan a cabo. También llamado hot yoga, se practica a una temperatura de 40 grados, condición extrema que lo hace bastante exigente: cuidado con los mareos la primera vez. ¿Por qué? El calor exterior permite perder menos tiempo con el calentamiento e ir más al grano con las posturas, y con los músculos calientes durante toda la práctica, se previenen posibles lesiones con los estiramientos. Haciendo bikram sudaréis como nunca (un consejo: id con poca ropa) y, por lo tanto, eliminaréis muchas toxinas. Bikram Yoga tiene dos estudios en Barcelona, uno en el centro y otro en Sarrià.

Leer más
Dreta de l'Eixample
Advertising

Críticas y valoraciones

0 comments