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De lo clásico gurmet a la redefinición, la torrija es una tendencia imparable

Hubo un tiempo en que la torrija era una maravilla cotidiana confinada al calor del hogar y al calendario de Semana Santa; una receta de aprovechamiento que transformaba el pan del día anterior en un beso de leche y canela. Sin embargo, ya hace años que este antaño humilde dulce ha roto la cadenas estacionales para reclamar un sitio permanente en las cartas de postres de los mejores restaurantes de Barcelona.
Hemos pasado de la rebanada clásica, frita y azucarada, a auténticas piezas de ingeniería gastronómica, de dulce de calendario a tendencia, y de tendencia a realidad asentada. Hoy, las mejores torrijas de Barcelona se visten de pan brioche artesanal, se infusionan durante horas en leches aromatizadas, y se rematan con caramelizados dignos de un crème brûlée. Veamos cuatro torrijas que se cuecen en Barcelona por las que vale la pena morir crucificado y revivir para zampártelas.
1. Torrija de Casa Amàlia: técnica y tradición
Esto es un puñetazo de sabor: olvida el pan seco de ayer; la base son los brioches ecológicos de Éric y Benjamin, afamados panaderos franceses en Barcelona. La empapan en un baño de chocolate blanco que es puro vicio y, para equilibrar el azúcar, te la sirven con un helado de cardamomo que te vuela la cabeza. Técnica, producto y riesgo y salto mortal controlado que hará feliz a todo el mundo (y si lo compartes con alguien conservador, mejor, el helado para ti).
2. Torrija de Dr Zhang: umami en boca
Tras dos años pateándose China, Èlia Caral regresó a Barcelona con un zurrón de ideas que no son fusión ni purismos, sinó su tercera vía, llena de talento. Su torrija asiática se empapa en leche de coco para buscar una cremosidad casi erótica. El remate es un caramelo de miso, puro umami en boca, que rompe lo dulzón con un salinidad. Alguno dirá que esto no es una torrija: bien, Èlia ha respetado la estructura buscando una declinación coherente y deliciosa. A esto de llama creatividad.
3. Torrija de La Mundana: ¡el torrixuixo!
No busques una torrija al uso, porque lo que sirven es un Torrixuixo: un híbrido mutante que es como idea parece una ida de castaña importante, pero que hecho pastel encaja en tu paladar como el artefacto de precisión que es. Han cogido la base del pan de torrija y lo han preñado con la crema de vainilla de un xuxo de toda la vida. Lo de Bollo preñado suena fatal (sobretodo si va relleno de algo rojo). Pero esto es un mashup repostero de órdago que te explota en la boca.
4. Torrija de Gloria Osteria y Chök: triple salto mortal
En el cruce de Gloria Osteria con la innovación de Chök, ha nacido un mutante efímero: el Bendito Tiramisú. Es una oda al vicio que transforma el cinnamon roll en una torrija jugosa, empapada en café y sepultada bajo una crema de mascarpone que es puro terciopelo. de tiramisú. El toque de cacao y canela remata un bocado adictivo que en Gloria Osteria te sirven con espectáculo en mesa, propio de Daniele Tasso, xef ejecutivo y gran pastelero. Artesano, transgresor y moderno con sustancia. Corre, que vuela: solo estará disponible durante cinco días, del 2 al 6 de abril.
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