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El cartel de la fiesta mayor de Barcelona de este año es obra de Cinta Vidal y es una amalgama de guiños a nuestros edificios y espacios más simbólicos

Por primera vez, el cartel de las fiestas de La Mercè también será un mural. Lo ha hecho la pintora Cinta Vidal, experta en murales a gran escala, en la Biblioteca Francesc Candel de la Marina del Port. En el cartel de este año, la artista ha creado una composición que se repliega y ofrece múltiples puntos de vista de la ciudad con algunos de sus elementos más reconocibles.
Concretamente, en él se pueden identificar lugares de cada uno de los 10 distritos de Barcelona, así como algunas referencias a la cultura popular, actividades y escenarios de las fiestas de La Mercè. Te los explicamos:
Para encontrar la Plaça Catalunya en el cartel de La Mercè, tenéis que buscar a dos castellers haciendo un pilar y haciendo ondear una señera. Al lado, hay una escultura de mármol travertino en forma de escalera invertida que significa la construcción constante de Cataluña: es el Monumento a Francesc Macià que el escultor Josep Maria Subirachs ideó para esta plaza central de la ciudad. Delante de la pieza de Subirachs, el mural también muestra una alberca trapezoidal de la que sobresale una escultura clásica, que es otra obra de arte que se encuentra en la Plaça Catalunya. Lleva por nombre La deessa (La diosa) o L'enigma y es obra del escultor Josep Clarà i Ayats. De estilo noucentista, esta escultura fue encargada por el Ayuntamiento al artista con motivo de la Exposición Internacional de 1929.
Vaya, esta tiene que ser fácil. De nuestra catedral, dedicada a la Santa Cruz y a Santa Eulalia, el cartel nos enseña la fachada, las dos torres y el cimborrio. Podemos identificar fácilmente el edificio gracias a las agujas y los arcos ojivales que lo caracterizan. Aunque la catedral de Barcelona es una basílica gótica, tanto la fachada como su gran cimborrio de 80 metros de altura culminado por una aguja son construcciones del siglo XX de estilo neogótico, que imitan y magnifican los rasgos góticos originales de la construcción.
Buscad a la izquierda del mural cuatro columnas corintias haciendo esquina. ¡Bingo! Habéis encontrado el Templo de Augusto, nada más y nada menos que un pedacito del paisaje urbanístico de Barcino, la Barcelona romana del siglo I a.C. Para visitarlo, tenéis que entrar al patio trasero del Centre Excursionista de Catalunya. Aquí dentro está el templo dedicado al emperador romano (que tras su muerte fue elevado al panteón), con estas columnas que fueron descubiertas y aisladas de la estructura de un edificio medieval en el año 1835.
Las otras cuatro columnas del mural, situadas en el extremo inferior derecho de la composición, son las del Ayuntamiento de Barcelona. Estas no llegan hasta el suelo sino que se sustentan sobre la puerta de entrada a la Casa de la Ciutat. Este es el acceso neoclásico del edificio, situado en la Plaça Sant Jaume y construido por Josep Mas i Vila en el siglo XIX. Ahora bien, en la calle Ciutat hay otra puerta de acceso al Ayuntamiento, que data de 1399. De estilo gótico, es obra de Arnau Bargués.
En la zona inferior del cartel hay una iglesia: es la Basílica de la Mercè, un edificio barroco levantado en el siglo XVIII que Barcelona dedicó a su patrona, considerada la protectora de la ciudad. Os podríamos hablar de ella durante horas, pero haremos solo que os fijéis en un pequeño detalle: sobre la cúpula, hay una figura coronada y con una varita en la mano. Es la Virgen de la Merced (en el interior de la iglesia encontraréis otras imágenes de ella, entre las cuales destaca la talla gótica de Pere Moragues, de 1361), que sostiene una varita, ya que la leyenda explica que el instrumento es el responsable de salvar a Barcelona de una plaga de langostas en el siglo XIII.
Del Passeig de Gràcia, el cartel nos muestra sus famosos Bancos-Farola, que tanto fascinan a nuestros turistas. En total, esta calle de Barcelona tiene treinta y dos bancos de este tipo. Están construidos con el trencadís modernista popularizado por Gaudí, pero los diseñó Pere Falqués en el año 1906. De los bancos sobresalen las farolas de hierro forjado, trabajadas por el forjador Manuel Ballarín, que destacan por sus formas sinuosas y las referencias vegetales. En lo alto de la farola, se puede ver el escudo de Barcelona.
Del parque de la Ciutadella, la artista ha pintado la zona ajardinada. La identificaréis porque hay gente tomando el fresco y señalando a un saltimbanqui caminando sobre la cuerda floja, ¡una de las muchísimas actividades de ocio que se practican en este parque cada día!
En el margen izquierdo del cartel se pueden identificar fácilmente las Torres Venecianas, que marcan el inicio de la Avinguda Maria Cristina. Dos torres idénticas de 47 metros de altura culminadas por una logia formada por columnas y una cubierta a cuatro aguas, ideadas por el arquitecto Ramon Reventós (involucrado en el diseño del Teatre Grec, el Poble Espanyol o el restaurante de Miramar), ya que ganó un concurso público del Ayuntamiento convocado en el año 1927 para buscar a alguien que reimaginara y ordenara el recinto de entrada a la Exposición Internacional de Barcelona.
¡Epa, que la fuente circular que se ve en el cartel de Cinta Vidal no es, como muchos podrían pensar, la Fuente de Montjuïc! Las escaleras laterales y las dos esculturas blancas que vemos sobresalir del agua nos indican que estamos ante el Palauet Albéniz, dentro de los jardines de Joan Maragall, en Montjuïc. Los jardines se pueden visitar gratis los fines de semana y festivos y haréis bien en ir: tienen un aura señorial firma del paisajista Forestier, de estilo francés, con una fuente central, parterres de broderie y voluptuosas esculturas: en total, ¡hay 32 esculturas de diferentes épocas y autores!
Esta también es fácil, porque el Teatre Grec ocupa una parte importante del cartel de La Mercè. Inspirado en el Teatro de Epidauro y diseñado por Ramon Reventós y Nicolau Maria Rubió, el teatro acoge el Festival Grec desde 1976.
Para identificar el Parc de Joan Miró os tendréis que fijar bien: encima del teatro griego, vemos solo la esquina de una explanada de césped. Se intuye que si el mural se ampliara, allí veríamos un gran parque. ¿Y cómo sabemos que este parque sería el de Joan Miró? Pues por la escultura Dona i ocell (Mujer y pájaro), la última obra pública que Joan Miró hizo para Barcelona y que quería recibir a los visitantes que llegaran en coche a la ciudad. En la escultura (¡y en su larga sombra!) se identifica claramente la luna que culmina la creación escultórica mironiana de 22 metros de altura.
El tercer cuerpo de agua (obviando el mar) que dibuja Cinta Vidal en el cartel es la piscina que refleja el agua en el exterior del Pabellón Mies Van der Rohe. Este edificio es un monumento insignia de la arquitectura racionalista moderna, ideado por Mies van der Rohe para ser el Pabellón Alemán durante la Exposición de 1929, en colaboración con la diseñadora Lilly Reich. El diseño del edificio fue de la mano de la creación de la Silla Barcelona, ¡una pieza de mobiliario icónica que también sale en el cartel! Vidal la ha dibujado sobre la cubierta del Pabellón.
En el extremo superior izquierdo del mural aparece la biblioteca donde se puede visitar esta creación de Cinta Vidal. Es un edificio azul, la biblioteca de La Marina del Port construida en el año 2006 en este barrio de la ciudad, dedicada a Francesc Candel, escritor y periodista que se dedicó a narrar y explicar la realidad social de Cataluña en el siglo XX.
Y si la iglesia de la zona inferior del cartel es la de la Mercè, la del lado superior es la iglesia del Monestir de Pedralbes. Santa Maria de Pedralbes es la parroquia del monasterio que tiene uno de los claustros góticos más grandes de Europa y es una joya de la arquitectura gótica, que en verano se puede visitar gratis. Ah, y un dato curioso: el monasterio y la iglesia están conectados por la tumba de la Reina Elisenda, fundadora del cenobio, que está enterrada allí. Por el lado del monasterio, la Reina se nos presenta como una abadesa mientras que, en la Iglesia, la tumba está a la altura del lujo real.
Como si se tratara de otra cara de la Catedral, el cartel nos muestra el Mercat de Sarrià. Lo identificaréis porque es un edificio alargado y de estilo modernista, ya que se inauguró en el año 1911 gracias al trabajo de los arquitectos Marcel·lià Coquillat y Arnald Calvet, que lo levantaron sobre los antiguos huertos de la rectoría de Sant Vicenç de Sarrià. El cartel permite ver sus ventanas encorvadas en la parte superior y divididas en tres cristales, y la fachada decorada por siete grandes pilares decorativos.
Esta también es fácil. En el extremo superior del cartel, está una de las creaciones más importantes de Antoni Gaudí: el Park Güell. Identificaréis uno de los pabellones de entrada, concretamente el de la izquierda, que hacía las funciones de conserjería, fácilmente reconocible gracias a su torre puntiaguda.
A primera vista también es muy fácil de ver el Laberint d’Horta en el extremo superior del cartel. Este laberinto, en realidad, es solo una pequeña parte del parque, que dispone de 9 hectáreas de espacio verde y que tiene un especial valor artístico porque sus jardines representan dos etapas diferenciadas de la historia del arte.
Las seis cerillas de color amarillo, rojo y azul son un grupo escultórico de los artistas Claes Oldenburg y Coosje van Bruggen construidas en 1992, para los Juegos Olímpicos de Barcelona. La escultura se encuentra en la Vall d'Hebron, tiene 20 metros de altura y destaca por los colores llamativos y un estilo pop, que dan una capa de ironía al hecho de haber convertido un elemento tan cotidiano como una caja de cerillas en una gran escultura urbana.
Una palmera y un pórtico doble os indicarán, en el extremo superior derecho del cartel, que habéis encontrado la Plaza Mayor de Nou Barris. El edificio porticado es la Oficina de Atención Ciudadana de Nou Barris, que preside la plaza, así como las celosías de forma triangular que los arquitectos de la plaza, Carmen Fiol y Andreu Arriola, idearon inspirándose en una especie de cubismo tridimensional.
Ahora buscad un recinto fabril con una chimenea. Es la Fabra i Coats, un antiguo recinto industrial (¡todavía se conservan allí las calderas de la fábrica de hilos y tejidos de Sant Andreu!) que hoy acoge entidades, servicios y equipamientos del ámbito cultural, educativo, histórico y creativo, como por ejemplo el centro de arte contemporáneo La Fabra.
¡Id al extremo inferior del cartel y buscad el mar para ver la Playa del Bogatell!
Al lado de la Playa de Bogatell hay una escultura de hormigón y piedra alrededor de la cual vemos a un montón de gente bailando y riendo. Se trata del reloj de sol bifilar Temps Vertader (Tiempo Verdadero), ubicado entre el Bogatell y Nova Icària y diseñado por Rafael Soler Gayá. Se llama así porque este tipo de relojes muestran la medida del tiempo cronológico basada en la velocidad de rotación aparente de la Tierra respecto al Sol, y pueden dar la hora exacta gracias al punto donde se juntan las dos sombras que se mueven por la superficie del reloj según va transcurriendo el tiempo.
Venga, ya habéis identificado los espacios y edificios barceloneses que aparecen en el cartel de La Mercè 2026, y que hacen referencia a los 10 distritos de Barcelona (¡un olivo representa la solidaridad con Palestina, que aparece en el cartel como si fuera el undécimo distrito de la ciudad!). Ahora bien, tal vez hayáis notado que en el mural de Cinta Vidal hay otras imágenes: unas tradicionales "espardenyes de set vetes" (que representan la programación de cultura popular de La Mercè), unas zapatillas de correr (símbolo de la carrera de La Mercè), una aceitera y tomates (en referencia a la feria Terra i Gust, que se celebra durante La Mercè en el Parc de la Ciutadella), y una barítona y un escenario (que simbolizan la programación musical de estas fiestas).
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