Qué es: Desde hace más de cuarenta años, esta bodega es uno de los grandes clásicos de la plaza del Mercat del Clot. Siempre ha funcionado más como tienda que como bar: venden vinos y licores a granel, vino embotellado, cavas y cervezas de proximidad, aunque unas pocas mesas invitan a quedarse a tomar el vermut. El local ocupa una antigua fábrica de licores de finales del siglo XIX, donde antiguamente se elaboraban anisados y absenta.
Por qué nos gusta: Porque es uno de esos lugares que nunca fallan a la hora del vermut. Su selección de conservas —mejillones, berberechos y otras latas de primera—, los buenos quesos, el chorizo de León, las cervezas artesanas y una copa de vermut convierten cualquier parada en un pequeño homenaje al aperitivo.
Dónde: Clot, 5

















