1. Gorg de les Planes


Sant Feliu de Pallerols no es uno de los pueblos más conocidos de la Garrotxa, pero es un destino ideal para los amantes de los saltos de agua. En los alrededores de la localidad, en una ruta accesible para la mayoría, hay un itinerario que permite acceder a diferentes pozas del río Brugent. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que en verano, para evitar la masificación del lugar, es necesario comprar un ticket con reserva previa que garantiza el acceso.
Esta poza merece una visita porque es una excursión fácil que te lleva a un entorno casi paradisíaco. Muy cerca se encuentra el gorg de la Mola, que también vale mucho la pena visitar.


















