Dónde está: en la Sierra Norte de Madrid, muy cerca del límite con Castilla-La Mancha.
Qué encontrarás: uno de los pueblos más bonitos cerca de Madrid, con sus calles empedradas, sus célebres casas de pizarra y un entorno enmarcado por los paisajes de media montaña. No nos extraña que sea uno de los destinos preferidos por los madrileños para sus escapadas de fin de semana.
Qué ver: solo pasearlo para disfrutar de la que es una de las muestras más representativas de arquitectura negra de la región, con la piedra de pizarra como principal elemento de construcción, bien merece la pena el viaje. De hecho, en 1999 fue declarado Bien de Interés Cultural en la Categoría de Conjunto Histórico. A unos cinco kilómetros de él, además, se encuentra la Dehesa de la Oliva, que acoge un importante yacimiento con restos arqueológicos que datan desde el Paleolítico hasta la Edad Media.




















