Time Out en tu buzón de entrada

Buscar
Ikigai
Ikigai

Los mejores restaurantes japoneses

Desde auténticas tabernas niponas hasta exclusivas barras de sushi, un recorrido por la gastronomía del país del sol naciente sin movernos de la capital

Escrito por
Gorka Elorrieta
Publicidad

Hay un japonés para cada momento y para cada bolsillo. Y hay mucho más que sashimi y nigiri en la gastronomía nipona. Os dejamos restaurantes donde disfrutar de un contundente ramen o un delicioso katsu sando pero también espacios donde entregarse a propuestas más creativas, más fusión, a un menú omakase o a esa espectacular barra de sushi donde darse todo un homenaje gastronómico.

RECOMENDADO: Los restaurantes más bonitos de Madrid

  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Chamberí
  • precio 3 de 4

Tras su paso por Kabuki, Mario Payán se lanza a la aventura en solitario como máximo responsable. Tablas le sobran. Precisión y técnica, fundamentales para japoneses de altos vuelos, también. Hablamos de uno de los mejores sushiman de este país. El respeto por la tradición, por los sabores nítidos es encomiable en esta casa. Fusiones las justas. Por sus niguiris les conoceréis que diría aquél. Esa es la sección más sobresaliente de su menú degustación.

  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Barrio de Salamanca
  • precio 4 de 4

El templo en el que oficia Ricardo Sanz (una estrella Michelin) se ha convertido en motivo de peregrinación, más tarde o más temprano, para los aficionados a las deliciosas niponas, aunque a menudo lo frecuentan altos ejecutivos para reuniones informales (siendo, como es, uno de los restaurantes de un lujoso hotel). Espléndidos platos canónicos se entrecruzan en la carta con originales y deslumbrantes creaciones del chef. Todo servido con un muy cuidado emplatado. Servicio a la altura del lugar y una bodega inabarcable para completar la sobresaliente experiencia.

Publicidad
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Chamberí

La inmersión en el ambiente nipón es total nada más cruzar la puerta de entrada. Te recibe en kimono y con el tradicional saludo ("irasshaimaseeeee") que se replica como un eco en toda la sala. Tras dejar bien asentada su apuesta en Barcelona, sus responsables, Chiho Murata e Ignasi Elías, abren el primer sumibiyaki de la capital. La atmósfera provocada por un cuidado interiorismo predispone a la calma y adelanta el gozo. No solo puedes encontrar carne de wagyu certificada y de la mejor calidad sino que la excelencia de la propuesta se mantiene hasta los postres con la aparición de unas porciones de Crown Melon, el melón más caro del mundo (único restaurante que lo sirve en Europa; producción limitadísima y cuidada extremo). Dos menús degustación a elegir, una galería de platos, algunos cocinados, otros a falta de un golpe de calor, se van desplegando en una amplia mesa que es también una barbacoa con su propia y silenciosa campana de extracción de humos. Un velada extraordinaria, auténtica e ineludible para todo aficionado a la brasa y la cocina nipona.     

  • Restaurantes
  • Japonesa

Tenemos ahora una espléndida barra (y terraza y alguna mesa alta) donde sirven los filetes empanados japoneses más logrados y adictivos del país; de hecho, se trata del primer katsu house que tenemos por estos lares. Tonkatsu de lomo de cerdo y arroz premium de la prefectura de Toyama. Y whisky nipón a precios asequibles, varias etiquetas de jerez y algún que otro vino para pasar cada bocado; para la sobremesa preparan un gin tonic con ginebra japonesa para todos los bolsillos. Ah, solo admiten pago con tarjeta. Estáis avisados. De eso y de que si vais, acabaréis volviendo más pronto que tarde.    

Publicidad
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Centro
  • precio 3 de 4

Un segoviano, un cordobés y un madrileño… No es el inicio de ningún chiste pero así podría empezar el muy sensato y vibrante desfile de nigiris que anima esta casa. Juan Alcaide prepara el usuzukuri con pescado del día (gallego, sostenible y sacrificado con la técnica ike jime), mientras Pablo Álvaro escoge el arroz (elaboran dos distintos) para la vieira. Ambos comparten dividendos, tatuador y pasión por el champán (su bodega es para caerse de espaldas) pero desde el principio se han ido repartiendo tareas hasta consolidar una fusión de la que son herederos pero que les pertenece ya, igual que todo elogio, por derecho propio. Sin embargo, los dos darumas pintados en el mural siguen tuertos... evidenciando que aún no han alcanzado su meta.

  • Restaurantes
  • Centro
  • precio 2 de 4

 

El proyecto, ágil, fresco y sabroso, promete muchas alegrías y tiene además un largo recorrido por delante. “Chuka es la versión japonesa de la gastronomía china. Evolucionó rápidamente en el último siglo cuando emigrantes chinos se integraron en la cultura japonesa. La cocina chuka refleja esa fusión en platos emblemáticos como el ramen y varias formas de dim sum. Lo nuestro es una versión de esa cocina”. Esto lo cuentan ellos en su carta de presentación. La misma carta a la que nos asomamos con curiosidad y muchas expectativas, casi salivando. Gyozas, bao bun y ramen son los tres pilares sobre los que han edificado su estupenda propuesta culinaria. 

Publicidad
  • Restaurantes
  • Fusión

El chef Hugo Muñoz vuela solo (tras dejar grupos de peso en la restauración madrileña como Carbón Negro o Larrumba) y comanda la enésima propuesta fusión que parte de aires nipones para desembarcar en territorios reconocibles pero propios (sunomono de mejillón gallego al “hierro”, lengua de vaca ahumada, percebe de los pobres y verduras tsukemono), que van en pos de la raíz de las cosas. La suya está lejos de ser una cocina mestiza más. Es tan personal como alegre. Es a veces transgresión y vibra de la mano de la estacionalidad del producto que trabaja al tiempo que se advierte en la carta la herencia de mentores pretéritos (Abraham García y Ricardo Sanz). Podéis pedir a la carta o entregaros al menú omakase. Y podéis hacerlo en una pequeña barra (para apenas cuatro comensales) o en las mesas de su minimalista y bien iluminado comedor. Es un espléndido, constante y pleno de matices viaje de ida y vuelta entre Japón y Occidente. Va de la gyoza de callos a la madrileña o el lenguado con meuniere de yuzu al nigiri de sardina con alboronía malagueña o el ikizukuri de pescado del día con bilbaína estilo Getaria.

  • Restaurantes
  • Japonesa

Es el japonés cosmopolita que más suena en las principales capitales del mundo. Desde que Rainer Becker, cocinero apasionado de Japón, y Arjun Waney, empresario indio, lo abrieran en 2002 en Londres, cuenta con sedes en Hong Kong, Dubai, Nueva York o Roma. El concepto es similar en todas: una izakaya, comandada en la capital española por Javier Blanco, con una visión contemporánea, elegante y sofisticada, ambiente internacional y "cool" a rabiar. Uno de esos lugares repletos de gente guapa, uno de esos "place to be".

Publicidad
Ikigai
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Centro
  • precio 3 de 4

Los orígenes, formación y mudanzas vitales hacen del reflexivo Yong Wu Nagahira una torre de Babel que se filtra en su personal cocina japonesa. Abstenerse puristas. Su chawan mushi comprime las líneas conceptuales más atractivas del restaurante: fusión armónica, rigor técnico y sabores equilibrados. Producto de calidad, ambiente relajado, servicio cercano. Aunque cada semana prepara nigiris fuera de carta, las versiones templadas son obligatorias.

Torikey
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Chamberí
  • precio 2 de 4

 

Hiroshi Kobayashi nos acerca con sus espléndidos yakitoris a una comida mucho más ancestral que cualquier sushi. Para defender esta apuesta ha buscado un producto sobresaliente (sea carne, verdura o katsuobushi) y ha formado un equipo cercano, ha sabido modular el dinámico ritmo durante el servicio y armonizar el trabajo de fondo en cocina. El auténtico pollo de corral (y su casquería) protagoniza una carta donde vino, postres y un inminente ramen están igualmente cuidados.

Recomendado
    También te gustará
      Publicidad