Cerdanyola del Vallès se convierte este fin de semana en la capital europea del blues. Del 2 al 11 de octubre, el Festival Internacional de Blues de Cerdanyola celebra su 35.ª edición con figuras de todo el mundo, talento catalán y estatal y espectáculos creados para la ocasión. Y como siempre, todos los conciertos son gratuitos. No hace falta comprar entrada para ver a algunos de los nombres más potentes del blues actual. Ni reservar ni hacer colas virtuales ni mandangas virtuales: solo hay que ir.
El cartel reúne generaciones y maneras muy distintas de entender el género. Veamos al veterano del soul-blues de Misisipi Johnny Rawls, con su boogie cálido; a la guitarrista serbia Ana Popovic, referente del blues-rock contemporáneo, con un amplio abanico sonoro que va desde el funk aterciopelado y bailable –que no desentonaría en coctelerías lujosas, de la manita de la disco music– pero también con canciones de blues blanco guitarrero aptas para motoristas, y a D.K. Harrell, joven revelación de Luisiana heredera del estilo de guitarra y de voz llenas de alma de B.B. King.




















