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Reseña
Abierto en 2018, el Bar Torpedo está comandado por el chef Rafa Peña, Juanlu Pérez y Biel Gavaldà. Vamos por partes. Peña, junto a su pareja Mireia Navarro, es propietario del aclamado restaurante Gresca. En 2015 dio el salto a Madrid para asesorar el restaurante La Biblioteca del Hotel Santo Mauro. En 2023 recibió el Premi Nacional de Gastronomia y dos años más tarde inauguró su último proyecto, Provisions Gresca (Rosselló, 209): una charcutería de autor donde despacha elaboraciones propias como butifarra de papada, chorizo criollo o paté de campanya, además de clásicos del recetario charcutero catalán, español y francés.
Juanlu (vinos) y Biel (cocina) son la mano derecha de Peña en Torpedo. Los tres se empeñaron en abrir un local donde la gente del gremio restaurador pudiera ir al terminar sus larguísimas jornadas; un espacio donde comer tapas y bocadillos excelentes después de medianoche. Objetivo cumplido. Gente de hostelería, noctámbulos con apetito y aficionados a la buena coctelería (Dry Martini, Solange, Ideal y Tandem están a un paso) se reúnen aquí con ganas de pasarlo bien.
Seguramente el origen del local esté ligado al célebre bikini de queso comté y lomo ibérico que servían en Gresca Bar. Por eso no sorprende que aquí, con una simple plancha y un par de freidoras, preparen bocadillos soberbios que cambian a voluntad, pero sin tocar el biquini de pastrami de lengua, con pan de molde cruasán de Triticum y mostaza de hierbas, ni el de berenjena asada con tomates secos –pan de burger del horno Sant Josep–, tan pecaminosamente bueno que cuesta creer que sea vegetariano. El bocadillo de hamburguesa Patty Melt, que literalmente se deshace en la boca, también es tan rotundo y satisfactorio como un pecado carnal de los gordos. Los precios de los bocadillos se mueven entre los 8 y los 13 euros. La carta suma entretenimientos como las Kentucky fried codornices (muslos de codorniz deshuesados, rebozados y fritos) y las croquetas de gambas.
Peña fue de los primeros en apostar con fuerza por los vinos naturales en la ciudad. Inspirado por la cultura francesa, empezó a ofrecerlos ya en 2006. Así que aquí no faltan, por botella o por copa. También cuentan con una buena selección de cervezas artesanas.
El espacio es más bien pequeñito, esquinero y con terraza. Grandes ventanales, techos, suelos y paredes verdes, un par de sofás, banquetas y taburetes de escay, mesitas pequeñas y dos de grandes para grupos, barra y futbolín. A Torpedo, con su rollo retro ochentero, más orgánico que impostado, no le sobra ni le falta nada. Una maravilla. Ah, y no aceptan reservas.
¿Sin tiempo para ir al Torpedo? No pasa nada, también se puede disfrutar en casa.
Aribau, 143, local 1 (Eixample Esquerre)
Metro: Hospital Clínic (L5) y Diagonal (L3, L5)
FGC: Provença
Lunes, martes, miércoles y domingo, de 13.30 a 1.30 h
Jueves, viernes y sábado, de 13.30 a 3 h
Teléfono: 93 858 37 60
Web: bartorpedo.com
Instagram: @bartorpedo
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