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Only YOU Boutique Hotel
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23 terrazas secretas de Madrid

Escondidas en un patio interior o en la azotea de cualquier edificio, elegimos nuestras terrazas ocultas favoritas de la ciudad

Marta Bac
Escrito por
Marta Bac
Escrito por
Gorka Elorrieta
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Normalmente las terrazas a pie de calle o las más conocidas se llenan en menos de lo tardas en pedir una caña. Sin embargo, Madrid esconde terrazas donde menos os lo esperáis, desde un piso en la última planta de un edificio cerca de Tirso de Molina, sobre una tienda de complementos en pleno centro o incluso en un bonito museo. Dejando a un lado las azoteas de los hoteles, hemos elegido nuestras terrazas secretas favoritas de la ciudad, esas que solo se encuentran si ya sabes que están ahí.

RECOMENDADO: Las terrazas más bonitas de Madrid

  • Restaurantes
  • Comer

Club 67
Sin duda sorprenderéis a vuestra compañía. Siguiendo su aire clandestino (en recepción deberéis dar una contraseña), solo abrirá en horario nocturno, cuando esté cayendo la tarde, pero ya podéis ir reservando una mesa aquí porque son pocas y volarán. La carta que ha diseñado Manuel Icardo gustará a todos. Cocina japonesa con makis y nigiris especiales, tartares y mochis de postre que se armoniza con las propuestas de coctelería de Javier Infante.

  • Restaurantes
  • Comer

Torcuato
De la propuesta gastronómica se encarga el televisivo chef Sergio Fernández (Canal Cocina) mientras Pepe Leal firma el atractivo y renovado escenario en el que se ha convertido la popular azotea del centro comercial ABC Serrano (Serrano, 61). El grupo La Fábrica, responsables de Raimunda, una de las terrazas más solicitadas de Madrid (en el Palacio de Linares, actual sede de Casa de Amé­rica), está detrás de uno de los 'place to be' de la temporada estival. 700 metros cuadrados de terraza. Y una zona interior que abrirá a la vuelta de las vacaciones.

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  • Qué hacer
  • Ciudad

RT60
A un paso del Reina Sofía, en la orilla de Lavapiés, acaba de abrir sus puertas el primer Hard Rock Hotel urbano de nuestro país (la cadena ya abrió dos resorts playeros en Ibiza y Tenerife hace unos años). Este nuevo espacio, que se suma al creciente panorama hotelero de la ciudad, cuenta con 161 habitaciones y suites repartidas en más 2000 metros cuadrados, incluidos un recogido jardín y una espectacular azotea con panorámicas de 360º.

  • Restaurantes
  • Comer

Café del RJB
El Grupo TriCiclo, con varios locales en el barrio de Las Letras, es uno de los grandes referentes gastronómicos de la capital. Y ahora, un poco más: el grupo se ha hecho cargo del café-restaurante Real Jardín Botánico. Un lugar privilegiado en el que podrás comer, merendar o cenar al aire libre. ¿Y qué pedir si te acercas a disfrutar del nuevo local de TriCiclo? De entrada, puedes empezar por una tabla de quesos, el matrimonio de anchoa y boquerón, que se sirve con patatas fritas, o los mejillones gallegos en escabeche casero.

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  • Restaurantes
  • Comer

Ginkgo Garden 
A orillas del paseo de Recoletos hemos encontrado un patio escondido, recogido y con mucha vegetación. Ginkgo Garden (Gil de Santivañes, 6), hermano pequeño del exclusivo Ginkgo Sky bar, una de las azoteas con mejores vistas de la ciudad, toca tierra en el hotel VP Jardín de Recoletos. Se despliega un rincón tan suculento como atractivo porque la carta, que echa mano de la excelencia de nuestro producto de mercado, exhibe apetecibles matices asiáticos: lenguado en tempura con emulsión de albahaca thai, gyozas, sashimi de salmón sobre arroz crujiente y mahonesa de kimuchi, tataki de solomillo de vaca... 

  • Qué hacer
  • Ciudad

Citynizer Plaza
Un nuevo hostel, The Central House, abrió sus puertas en Lavapiés, en sus calles altas (Encomienda, 16) pero la pandemia truncó sus planes. Y es ahora, cuando se empiezan a ver los primeros brotes verdes, cuando estrenan un nuevo y amplísimo espacio, un atractivo ineludible para este céntrico barrio madrileño. Se trata de un espacio abierto a todos, no solo a los clientes, se llama Citynizer Plaza y se entra por Juanelo, 17. Y busca tener un aire castizo. Al menos de su cocina salen raciones de calamares, bravas, ensaladilla, ibéricos... 

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  • Restaurantes
  • Comer

Atocha 107
Joaquín Felipe no para quieto. Disfrutamos hace un par de años de su propuesta en una de las azoteas más fotografiados de la Gran Vía, recientemente se sacó de la manga un menú muy disfrutón en torno al pollo (para el delivery) y ahora acaba de reaparecer en una nueva dirección donde lleva trabajando unos meses. Apuntad: Atocha 107. El restaurante se llama igual. No hay pérdida. Mucha y buena temporada y mejor selección de producto. 

  • Qué hacer
  • Ciudad

The Chapel
No está en las alturas ni a la vista de todos, sino oculta en el patio de una iglesia, escondida en el mismísimo paseo de la Castellana. Concretamente se trata de la iglesia evangélica alemana (paseo de la Castellana, 6) y, para no desvelaros demasiado, porque merece la pena descubrirla en persona, solo diremos que la terraza está instalada en el corazón de un claustro rodeado de plantas y palmeras, con butacas de ratán al más puro estilo colonial y lucecitas verbeneras que generan una atmósfera muy cálida y acogedora. 

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  • Restaurantes

Doñaluz
En la azotea de un edificio de la calle Montera y con unas impresionantes vistas a la Puerta del Sol, esta terraza es un remanso de paz entre el frenético trasiego de coches y paseantes del centro de la ciudad. En sus acogedoras mesas podréis tomar desde el aperitivo o cenar mientras veis atardecer sobre los tejados madrileños. Sus cócteles también merecen una visita sin mirar el reloj. 

  • Restaurantes
  • Cocina creativa
  • Chueca
  • precio 2 de 4

La Tita Rivera
Un patio escondido en pleno barrio de Chueca es el principal atractivo de este ecléctico bar-restaurante. Puedes pasarte a desayunar, comer o cenar gracias a su amplio horario, aunque los fines de semana es cuando más lleno suele estar gracias en parte a su delicioso brunch. Su especialidad son los ‘casis’, bollos rellenos de gambas al ajillo, secreto ibérico y pulpo, entre muchas otras opciones. Son famosas también sus ‘latitas’, una original forma de servir tinto de verano, sangría, sidra y bebidas energéticas de frutas naturales, y sus cervezas bien frías. No te pierdas tampoco sus ensaladas, burritos y platos para compartir. Y si puedes, coge en sitio en su patio interior, la mejor forma de refugiarse del calor veraniego.

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  • Bares y pubs
  • Cafeterías
  • Sol
  • precio 2 de 4

El Jardín Secreto de Salvador Bachiller
En la calle Montera, a dos pasos de la Puerta del Sol y en pleno centro de Madrid, se esconde un precioso oasis urbano en forma de jardín secreto. Para conocerlo, tendrás que subir hasta la cuarta planta de la tienda Salvador Bachiller, dejando atrás bolsos de piel, maletas y una cafetería interior de aire vintage con cómodas sillas y sofás. Pero si subes hasta la azotea del edificio, hallarás un espacio único y maravilloso. Hortensias de colores, enredaderas, árboles jóvenes y plantas con coloridas flores te darán la bienvenida a un salón de té que parece salido de un cuento. Alicia en el País de las Maravillas se sentiría como en casa en este acogedor y refrescante espacio decorado con mucho gusto y cuidando al máximo los detalles. Cuesta elegir un sitio donde sentarse, entre tanta mesa de té de madera antigua, sillas de hierro forjado, una encantadora mesa bajo un cenador e incluso un balancín.

  • Hoteles
  • Hostales
  • Centro

The Hat
Una terraza sin pretensiones escondida en pleno barrio de La Latina se ha convertido en uno de nuestros últimos descubrimientos. En la azotea del moderno hostal The Hat encontraréis buenas vistas, un ambiente divertido y unas cañas bien frías sin tener que dejaros medio sueldo. También tienen algo de picoteo, como quiches y tostas, y los domingos hay paella. Una decoración sencilla da lugar a un espacio en el que sientes como si estuvieras en un patio de vecinos, rodeado de gente ‘cool’, buen rollo y bonitos atardeceres. 

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  • Restaurantes
  • Comer

El lugarcito
A su casa de comidas para llevar Lola la llamó El Lugarcito y no podría ser más certero el nombre. El espacio es pequeño, humilde pero es tal la camaradería y la afabilidad de su propietaria que se ha convertido en uno de los rincones más queridos del barrio. Se come de lujo y si andáis hasta el fondo del local se abrirá para vosotros un patio donde echar muy felizmente la tarde entre guisos, zumos y ensaladas bien nutritivas. Todo a partir de productos que compra en los comercios vecinos. 

Entre los muros de un restaurante chino
  • Restaurantes
  • Arturo Soria
  • precio 2 de 4

El Bund
Mas de 200 platos elaborados con el sabor tradicional y vanguardista de Shangai, la cocina más antigua del mundo. El auténtico jardín de las delicias orientales se encuentra en un chalet de Arturo Soria, donde la decoración nos teletransporta directamente a Suzhou, con un muro que emula las tradicionales ventanas de esta ciudad china famosa por sus jardines. A la sombra de nogales y fresnos, la terraza de El Bund es un espacio íntimo, fresco y silencioso que se convierte por la noche en un lugar romántico para cenar y tomar la primera copa, gracias a los juegos de luces y velas. 

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  • Museos e instituciones
  • Historia
  • Alonso Martínez

Café Jardín del Museo del Romanticismo
Escondido en un jardín interior se encuentra este precioso café y salón de té con tartas y bollería casera, perfecto para cualquier desayuno o merienda. Está situado en el Museo del Romanticismo, el entorno perfecto si las obras de Gustavo Adolfo Bécquer, Goethe, Lord Byron o Rosalía de Castro te llegaron al corazón. El museo contiene una encantadora colección de más de 1.600 piezas que incluyen muebles, pinturas, vajilla, pianos... que se enseñan al público tras una profunda reforma que tuvo cerrado este espacio ocho años, para reabrir en 2009.

  • Restaurantes
  • Comer

El Jardín de Alma
Abrieron el año pasado en un parcela de más de 1000 metros cuadrados, donde más que la ensaladilla rusa del plato gana la vegetación colindante. Detrás de este nuevo vergel en Arturo Soria están Jesús González Espartero y su chef Borja Segura, que vienen compartían un proyecto anterior, Alma of Spain, en José Abascal, 8, donde iban dando salida a los magníficos productos con los que el empresario trabajaba y vendía. 

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En un chalet colonial
  • Restaurantes
  • Mediterránea
  • Arturo Soria
  • precio 2 de 4
La Misión
Un acogedor chalet de dos plantas de estilo colonial esconde este restaurante y bar de tapas con más de 20 años de historia. A mediodía es frecuentado por los ejecutivos de la zona, aunque el ambiente cambia por la noche. Su cómoda y tranquila terraza es uno de sus mayores atractivos. Ahí podrás probar sus tapas clásicas como tortilla de patatas, salmorejo y pan tumaca, y otras más modernas como las omnipresentes minihamburguesas de buey gallego, virutas de foie, croquetas de calamares en su tinta o el carpaccio de solomillo con mostaza a la antigua. También tiene sándwiches y ensaladas además de algunos platos para compartir. Su carta de restaurante es más amplia pero igual de exquisita.
En (otro) patio interior de Chueca
  • Restaurantes
  • Chueca
  • precio 2 de 4

Saporem
Algo tiene la luz del Saporem. Siempre quieres volver. Una iluminación discreta que emana de originales lámparas baña este local de mesas metálicas y suelos de madera. Además de su excelente decoración, su carta está llena de platos que mezclan la buena costumbre del picoteo con platos inspirados en cocina tradicional. Prueba sus rollitos de pollo, mango, salsa de pepino y menta en su original patio interior en medio de Chueca.

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  • Restaurantes
  • Italiana
  • Alonso Martínez
  • precio 2 de 4

Bosco de Lobos
En el corazón de la sede del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) y con el elegante interiorismo y pulcro savoir-faire que se espera del lugar, se presenta este local firmado por el exquisito grupo de restauración En compañía de Lobos. Aquí su propuesta gastronómica, sea para un agradable brunch o un picoteo informal, para sentarse a la mesa o darse al terraceo chic, gravita sobre la cocina italiana. Risottos, pastas, carpaccios o la milanesa más auténtica se dan cita en un espacio para epatar a cualquiera.

En medio de un parque
  • Bares y pubs
  • La Latina
Terraza Atenas
Es, sin duda, una de las mejores terrazas que tenemos en Madrid. Tanto por su ubicación, en la calle Segovia junto al Parque Atenas con unas vistas preciosas, como por los servicios que ofrece.  En este idílico entorno podéis disfrutar de cócteles para todos los gustos, algunos con fruta natural, y picoteo ligero. Cómoda, refrescante y siempre repleta de divertidos eventos, desde proyecciones al aire libre hasta fiestas temáticas para disfrutar de las noches veraniegas en la capital.
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En un patio en pleno Barrio de Salamanca
  • Restaurantes
  • Mediterránea
  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
El Patio del Fisgón
Un rincón acogedor del que nunca querrás irte. Nos pasaríamos horas y horas en este bistró del Barrio de Salamanca, con un encantador patio rodeado de vegetación y con las típicas mesas pequeñas de café. Unas grandes ventanas lo cierran en invierno para que no se escape el calor de la chimenea. Sí, también tienen chimenea, por lo que es la terraza perfecta tanto para los meses estivales como para los más fríos. En su carta no podía faltar el brunch los domingos, pero además encontrarás pizzetas, hamburguesas, carpaccio de ternera, sándwiches, revuelto de trufa negra y emmental y diferentes propuestas del chef.
En el último piso de un edificio
  • Restaurantes
  • Sol
  • precio 2 de 4
Casa Granada
Un bar de lo más normal, recientemente reformado, pero que tiene una extraordinaria vista y es perfecto para el tapeo con unas cañas bien frías. Para entra llama al telefonillo y coge uno de los destartalados ascensores hasta la sexta planta. En verano tendrás que pelear con uñas y dientes para conseguir mesa en su terraza.
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En un jardín junto a la Castellana
  • Restaurantes
  • Tetuán
  • precio 2 de 4
Doña Tecla
Junto al Paseo de la Castellana se encuentra un elegante restaurante que es a la vez un oasis de tranquilidad donde olvidarse del ajetreo de la ciudad. Con una carta llena de sabor y de platos tradicionales -muy recomendable tanto para una comida de trabajo como una tarde de picoteo con los amigos- y un servicio impecable es uno de los locales más eclécticos de la capital. Aunque su punto fuerte es sin duda su jardín y terraza. Más de 200 metros cuadrados de suelos de madera, bambús, olivos, palmeras y un sinfín más de plantas, que junto con el ambiente que aportan las velas y los complementos de colores vivos harán que os sintáis en un verdadero paraíso balinés. También cuenta con una zona de barra y un reservado por si necesitáis más intimidad. Es recomendable reservar.
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