Com dir-ho?

Teatro, Teatro contemporáneo
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Com dir-ho?
Clàudia Serrahima

Cuando las palabras adecuadas no se presentan en el momento necesario siempre queda el salvavidas de una coletilla. ¿Cómo decirlo? es una frase útil para que el cerebro colapsado –por cansancio, angustia, dolor, miedo o deseo– gane unas milésimas de tiempo para rastrear su fondo de palabras y continuar. Com dir-ho? también es el título de la última obra de Josep Maria Benet i Jornet. La que cierra una trilogía de piezas de cámara para dos intérpretes. Quien abusa de la coletilla es un domador y cultivador de palabras (un escritor y profesor de literatura) enfrentado a una situación estresante compartida con una alumna aventajada. Alguien acostumbrado a sumar palabras hasta aflorar un río de pensamientos, emociones y acciones en la ficción, se queda atascado cuando la marea de la realidad le arrolla.

Interesante paradoja en una obra que busca sustentarse en el misterio. Un hombre irrumpe de la nada en el espacio privado de una joven mujer, dispuesto a toda costa a pronunciar un mensaje que hasta final no se verbaliza. Para posponer la conclusión el autor construye un laberinto plagado de recorridos sin salida. Falsas conclusiones para que el público se distraiga y no se percate de la escasa teatralidad de la propuesta. Un artificio –bien escrito, evidentemente– personificado en el personaje femenino. Existe sólo para impedir que el mensaje sea pronunciado y la obra acabe. Un dique humano de divagaciones egocéntricas que la hacen bastante antipática. Filibusterismo dramático que el autor utiliza para esparcir pistas falsas y reflexiones auténticas. Un juego premeditado de malentendidos que conducen a confesiones forzadas.

Las obras de Benet i Jornet no pueden tener misterio, en todo caso pueden tener secreto. El mutismo circunstancial del profesor conduce inevitablemente hacia una declaración trágica. No puede ser de otra manera si se conocen las obsesiones del autor. Que la revelación se postergue durante un tiempo determinado sólo depende en este texto de la expresa voluntad del autor, no del desarrollo natural de la historia. Xavier Albertí –que ya se había enfrentado con éxito a las dos anteriores piezas– usa la insoslayable proximidad entre los intérpretes y el público para crear un mínimo de complicidad. También ayuda, y mucho, la convicción en su ahogada catástrofe que ofrece la interpretación de Jordi Boixaderas, y la seguridad de una debutante Claudia Benito, aunque algo sobrepasada de ansiedad e injustificada violencia.

Por Juan Carlos Olivares

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Teléfono del evento 93 351 82 31
Sitio web del evento http://www.almeriateatre.com