Caradura


La reciente aventura de Tomás Prodel y Ralph Rebeyrol en el barrio de Chamberí se ha propuesto recuperar el espíritu del bistró clásico desde una mirada contemporánea, lo que se traduce en una carta donde no faltan los platos de siempre reinterpretados, una estética cuidada y una forma de vivir la restauración más relajada. La suya es una cocina sencilla y reconocible bien ejecutada que se expresa a través de platos pensados para disfrutar sin demasiadas normas. Ahora bien, mientras que por la noche, Caradura se transforma en un espacio más social y ligeramente provocador, a mediodía funciona como un bistró luminoso y relajado que se antoja idóneo para entregarse a las bondades del brunch. ¿Y qué vas a encontrar dentro de su propuesta? Desde unos ‘Pancakes crispy and fluffy’ hasta un ‘Croque Madame’ gratinado en mesa, sin olvidarnos del ‘Honey Butter Toast con ricota batida y salted caramel toffee’ o el ‘Rösti con holandesa y huevo poché’. Todo ello se sirve acompañado con una cuidada selección de vinos –donde la bodega argentina Rutini Wines es protagonista– y cervezas. No suena nada mal, ¿verdad?





























































































