La gran apuesta del Teatro Alcázar es la segunda temporada de una apuesta segura, casi como cualquier obra de la autora francesa Yasmina Reza, una aguda disección de la pasivo agresividad encarnada en dos parejas de clase media a las que se les podría aplicar ese título del teatro barroco español tan certero pero un tanto alterado: lo que bien empieza, mal acaba.
Un dios salvaje es un clásico contemporáneo ya, un texto exquisito con un argumento sencillo que, en forma de sátira, con mucho sentido del humor y mucha mala leche, habla de las relaciones de pareja, la educación y la competitividad malsana que nos corroe en la sociedad actual.














































