Chinchón en bici. Ciclamadrid
Comunidad de Madrid.
Comunidad de Madrid.

13 rutas en bici por los pueblos más bonitos de Madrid

No hay forma más intrépida y barata de viajar que dando pedales, y no hace falta salir de la Comunidad para descubrir rincones bellísimos

Noelia Santos
Colaborador: María Sanz
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Si buscas rutas en bici en Madrid para hacer deporte al aire libre, estás en el sitio indicado. Ya sabemos que la capital sí que es ciudad para bicis, pero, además, en la Comunidad hay rutas para todos los públicos. Desde principiantes a nivel experto, muchas de ellas forman parte de ese anillo circular que une algunas de las villas más bonitas y más interesantes de la provincia en un carril bici. Se trata del Gran Tour Ciclamadrid, que juntos suman más de 400 kilómetros y ofrecen a lo largo de su trayecto la posibilidad de practicar deporte de manera gratuita. Aunque no hay que hacerlos todos de golpe, se pueden visitar por etapas y, de paso, hacer un poco de turismo, más allá del típico senderismo.

Consejos antes de salir a pedalear

Para empezar, si te mola el plan y quieres escaparte a ponerlo en práctica, pero no tienes bici, en estas tiendas de Madrid puedes comprar o alquilar una bici por horas. Después, y muy importante, estúdiate mínimamente la ruta antes de lanzarte a hacerla, calcula los tiempos para terminar antes del anochecer, lleva agua suficiente y alguna que otra provisión, por si el hambre aprieta.

RECOMENDADO: Los pueblos más bonitos de Madrid

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Rutas en bici con encanto

A este coqueto pueblo donde todo parece haber sido construido con pizarra negra merece la pena acercarse para pasear sin prisa, deambular por sus calles y contemplar las deliciosas casitas que pueblan sus aceras. Con esto ya bastaría. Ahora bien, te diremos que este pueblito de la Sierra Norte de Madrid alberga la típica iglesia que uno espera encontrar en este tipo de escapadas. En este caso, se trata de la de San José aunque, en la actualidad, hace las veces de oficina de turismo. Además, no faltan vestigios de una vida rural no muy lejana: tinados, lavadero, antiguos hornos… Pasarás por él si realizas la ruta circular de los Embalses del río Lozoya.

Ruta: recorrido circular con punto de partida y de llegada en Torrelaguna (42 kilómetros).

  • Qué hacer
  • Ciudad

Es una de las Rutas Verdes que surcan la Comunidad y que, ya te avisamos antes de que te lances a pedalear, por su longitud y su desnivel accidentado, es de esas rutas en bici en Madrid que reviste bastante dificultad. De hecho, si no te ves con las piernas lo suficientemente fuertes, siempre puedes dividir el trayecto en dos, haciendo un día el tramo Cercedilla-Guadarrama y otro día, el de Guadarrama-El Escorial. Eso en lo que a cuestiones prácticas se refiere. Si hablamos del entorno, de la belleza que te rodeará, debes saber que el paisajazo está garantizado (le viene de serie) y que, además, irás encontrándote con fortificaciones y defensas de la Guerra Civil o con vistas espectaculares como las que se tienen al llegar a la cima del pico Abantos.

Ruta: de Cercedilla a El Escorial (32,7 kilómetros)

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Guadalix de la Sierra

Un paseo de lo más agradecido por el embalse de Pedrezuela, en el municipio de Guadalix de la Sierra. Al menos para la vista y los sentidos, pero no para el esfuerzo físico, porque no podemos decir que sea una de las rutas bici en bici por Madrid para principiantes: requiere estar un poquito (al menos) en forma física. Son alrededor de 46 kilómetros que, si las fuerzas no fallan, se pueden realizar en menos de cuatro horas de pedaleo. Y para completar el paseo, ¿qué tal un paseo en barco? El embalse de Pedrezuela cuenta hasta con club naútico y escuelas para practicar muchos deportes acuáticos.  

Ruta: Circular por el Embalse de Pedrezuela, en Guadalix de la Sierra (46 kilómetros).

Villaconejos

Entre Aranjuez y Chinchón se encuentra este municipio de alma manchega y fama nacional por la calidad de sus melones. Pero además de comer buena fruta y visitar su museo temático (que no falte), en Villaconejos se puede hacer un poco de turismo. El barranco de Villacabras (y su manantial, del que brota un agua de excelentes propiedades y que se vendía embotellada a principios del siglo XX), el Cerro Gordo o la cueva de los Frailes (del siglo XVIII, una excavación con 19 arcos de medio punto, respiraderos en forma de chimenea, bóvedas de cañón revestidas de piedras y yeso que hace décadas funcionaron como bodega), son tres enclaves turísticos interesantes para no perderse en Villaconejos. 

Ruta: de Aranjuez a Chinchón (27 kilómetros).

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A poco más de 40 kilómetros al sureste de Madrid, en el corazón de la vía verde del Tajuña, se encuentra este municipio, una de las villas históricas mejor conservadas de Madrid, y eso ya es garantía para visita de éxito. ¿Qué se puede ver? Desde sus canteras (famosas porque de aquí han salido las piedras que forran las fachadas del palacio real de Madrid y de Aranjuez, además del Teatro Real) a la plaza Mayor, declarada Bien de Interés Cultural  en la categoría de conjunto histórico, los jardines del Zacatín (plagados de terrazas que nos transportan al siglo XVI) o el museo Ulpiano Checa, una joya por descubrir que oculta la obra de uno de los pintores más cotizados en su tiempo y hoy resulta casi desconocido. 

Ruta: de Chinchón a Villarejo de Salvanés (22 kilómetros).

Visitar Nuevo Baztán es visitar una de las villas de Madrid. Visitarlo tras realizar una de esas rutas en bici de Madrid que sorprenden por la belleza que le otorga el discurrir entre viñedos y olivares hace que gane, sin duda, enteros de satisfacción. Y si su historia, y el hecho de que fuera construida como un centro industrial, te llamará la atención, espera a contemplar lugares como su imponente palacio, el Palacio de Goyeneche. Te gustará saber, y más después de unas horas recorriendo caminos a golpe de pedal, que los restaurantes de esta localidad sirven una deliciosa propuesta gastronómica a base de cocina castellana.

Ruta: de Villaconejos de Salvanés a Nuevo Baztán (38 kilómetros)

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Ajalvir

Para los amantes del cicloturismo, ponemos rumbo a Ajalvir, en la campiña baja del Henares, una zona que serpentea entre campos de cereales y bosques de ribera, y que está declarada Zona de Especial Protección de las Aves (miembro de la Red Natura 2000). Antes de llegar a esta localidad (situada a menos de 30 kilómetros de Madrid), conviene abrir bien los ojos porque es más que probable que veamos avutardas, algún sisón común o, incluso, un cernícalo primilla. Si sois amantes de la ornitología, seguid alguna de estas dos rutas: 'Camino de La Huelga', entre campos de cereal, zonas de barbecho y setos de matorral si queréis ver perdices rojas o aguiluchos cenizos. La segunda es la llamada 'Camino del Calvario', entre campos de olivos, donde es posible avistar incluso al buitre negro.

Ruta: De Alcalá de Henares a Algete (26 kilómetros). 

Redueña

Estamos en el corazón de la sierra de la Cabrera, en el Parque Nacional de Guadrrama, un entorno natural único en la Comunidad de Madrid. Emplazado en una zona de valles y atravesado de norte a sur por el Canal de Isabel II, este es un paisaje de granitos y gneis, de pastos, matorrales, encinas, enebros, jaras y quejigos. De sus canteras salió la piedra con la que se esculpieron las fuentes de La Cibeles y Neptuno o el Castillo de Manzanares El Real. Y entre su rico patrimonio, una talla románica de la Virgen de las Viñas (siglo XII-XIII) se lleva todos los piropos. Podéis verla en el interior de la iglesia de San Pedro Advíncula. Si os gusta el entorno y queréis venir con la familia, anotad la 'senda para todos', una ruta lineal de muy poco desnivel para realizar incluso por personas de movilidad reducida. 

Ruta: de Torrelaguna a Miraflores de la Sierra (28 kilómetros).

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El Boalo

El Boalo es uno de los tres pueblos que forman el municipio de El Boalo-Cerceda-Mataelpino, fundados por pastores segovianos que, según cuentan las leyendas, dieron con estos lugares mientras buscaban pastos y mejor clima en la ladera sur de la Sierra de Guadarrama para su ganado. Y lo encontraron. Un entorno natural envidiable a la izquierda del embalse de Santillana (o de Manzanares El Real), de riqueza paisajística (de ahí que haya tantos miradores en el entorno, como el de la Ponzonilla) y geológica (la gruta de la Calera es buen ejemplo, en Cerceda). Sin salir de El Boalo, buscad la emita de San Isidro Labrador, una construcción en mampostería de granito local en honor al patrón de Madrid (y de los agriculturoes), o la Necrópolis, de la que todavía se conservan algunos restos. 

Ruta: de Manzanares El Real a Moralzarzal (15 kilómetros).

Zarzalejo

Estamos en Zarzalejo, a un paso de El Escorial, conocido por ser el pueblo de las piedras. Como el Monsanto portugués, donde las casas se levantan aprovechado grandes formaciones rocosas del suelo a las que es imposible esquivar a la hora de edificar, pero en versión modesta. Por eso esta también es zona de canteras y de espacios naturales destacados como Las Machotas, impresionantes formaciones montañosas (con una altitud máxima de 1.446 metros sobre el nivel del mar) desde las que se tienen increíbles vistas de El Escorial y la Sierra de Guadarrama. A sus pies se encuentra la silla de Felipe II, esas plataformas escalonadas en un canchal desde donde el monarca supervisaba la construcción del monasterio de El Escorial. Pero volvamos a Zarzalejo, porque su casco histórico está declarado Centro de Interés Rural y las fachadas de algunas de sus casas más antiguas merecen una parada, así como las fuentes del Caño Viejo (siglo XVIII) y del Caño Nuevo (siglo XIX).

Ruta: de San Lorenzo de El Escorial a Robledo de Chavela (17 kilómetros).

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