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9 escapadas en bici para viajar barato sin salir de Madrid

No hay forma más cómoda y barata de viajar que dando pedales, y no hace falta salir de la Comunidad para descubrir rincones bellísimos

Escrito por
Noelia Santos
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¿Sabías que existe un anillo circular (como la línea gris de Metro) que une algunas de las villas más bonitas y más interesantes de la provincia en un carril bici de más de 400 kilómetros? Es el Gran Tour Ciclamadrid, aunque no hay que hacerlos todos de golpe (que para eso están las etapas). Si eres aficionado a las dos ruedas y no te da pereza coger carretera y manta, toma nota porque hemos seleccionado algunos de los pueblos de Madrid de esta ruta que se pueden visitar a golpe de pedal. Y de paso, hacer un poco de turismo. 

RECOMENDADO: Los pueblos más bonitos de Madrid

Villaconejos
Shutterstock

1. Villaconejos

Entre Aranjuez y Chinchón se encuentra este municipio de alma manchega y fama nacional por la calidad de sus melones. Pero además de comer buena fruta y visitar su museo temático (que no falte), en Villaconejos se puede hacer un poco de turismo. El barranco de Villacabras (y su manantial, del que brota un agua de excelentes propiedades y que se vendía embotellada a principios del siglo XX), el Cerro Gordo o la cueva de los Frailes (del siglo XVIII, una excavación con 19 arcos de medio punto, respiraderos en forma de chimenea, bóvedas de cañón revestidas de  piedras y yeso que hace décadas funcionaron como bodega), son tres enclaves turísticos interesantes para no perderse en Villaconejos. 

Ruta en bici: de Aranjuez a Chinchón. 27 kilómetros

Colmenar de Oreja
Comunidad de Madrid.

2. Colmenar de Oreja

A poco más de 40 kilómetros al sureste de Madrid, en el corazón de la vía verde del Tajuña, se encuentra este municipio, una de las villas históricas mejor conservadas de Madrid, y eso ya es garantía para visita de éxito. ¿Qué se puede ver? Desde sus canteras (famosas porque de aquí han salido las piedras que forran las fachadas del palacio real de Madrid y de Aranjuez, además del Teatro Real) a la plaza Mayor, declarada Bien de Interés Cultural  en la categoría de conjunto histórico, los jardines del Zacatín (plagados de terrazas que nos transportan al siglo XVI) o el museo Ulpiano Checa, una joya por descubrir que oculta la obra de uno de los pintores más cotizados en su tiempo y hoy resulta casi desconocido. 

Ruta en bici: de Chinchón a Villarejo de Salvanés (22 kilómetros).

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Ajalvir
Wikimedia Commons

3. Ajalvir

Ponemos rumbo a Ajalvir, en la campiña baja del Henares, una zona que serpentea entre campos de cereales y bosques de ribera, y que está declarada Zona de Especial Protección de las Aves (miembro de la Red Natura 2000). Antes de llegar a esta localidad (situada a menos de 30 kilómetros de Madrid), conviene abrir bien los ojos porque es más que probable que veamos avutardas, algún sisón común o incluso un cernícalo primilla. Si sois amantes de la ornitología, seguid alguna de estas dos rutas: 'Camino de La Huelga', entre campos de cereal, zonas de barbecho y setos de matorral si queréis ver perdices rojas o aguiluchos cenizos. La segunda ruta es la llamada 'Camino del Calvario', entre campos de olivos, donde es posible avistar incluso al buitre negro.

Ruta en bici: De Alcalá de Henares a Algete (26 kilómetros)

 

Redueña
Shutterstock

4. Redueña

Estamos en el corazón de la sierra de la Cabrera, en el parque Nacional de Guadrrama, un entorno natural único en la Comunidad de Madrid. Emplazado en una zona de valles y atravesado de norte a sur por el Canal de Isabel II, este es un paisaje de granitos y gneis, de pastos, matorrales, encinas, enebros, jaras y quejigos. De sus canteras salió la piedra con la que se esculpieron las fuentes de La Cibeles y Neptuno, o el Castillo de Manzanares El Real. Y entre su rico patrimonio, una talla románica de la Virgen de las Viñas (siglo XII-XIII) se lleva todos los piropos. Podéis verla en el interior de la iglesia de San Pedro Advíncula. Si os gusta el entorno y queréis venir con la familia, anotad la 'senda para todos', una ruta lineal de muy poco desnivel para realizar incluso por personas de movilidad reducida. 

Ruta en bici: de Torrelaguna a Miraflores de la Sierra (28 kilómetros).

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El Boalo
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5. El Boalo

El Boalo es uno de los tres pueblos que forman el municipio de El Boalo-Cerceda-Mataelpino, fundados por pastores segovianos que, según cuentan las leyendas, dieron con estos lugares mientras buscaban pastos y mejor clima en la ladera sur de la Sierra de Guadarrama para su ganado. Y lo encontraron. Un entorno natural envidiable a la izquierda del embalse de Santillana (o de Manzanares El Real), de riqueza paisajística (de ahí que haya tantos miradores en el entorno, como el de la Ponzonilla) y geológica (la gruta de la Calera es buen ejemplo, en Cerceda). Sin salir de El Boalo, buscad la emita de San Isidro Labrador, una construcción en mampostería de granito local en honor al patrón de Madrid (y de los agriculturoes), o la Necrópolis, de la que todavía se conservan algunos restos. 

Ruta en bici: De Manzanares El Real a Moralzarzal (15 kilómetros)

Zarzalejo
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6. Zarzalejo

Estamos Zarzalejo, a un paso de El Escorial, conocido por ser el pueblo de las piedras. Como el Monsanto portugués, donde las casas se levantan aprovechado grandes formaciones rocosas del suelo a las que es imposible esquivar a la hora de edificar, pero en versión modesta. Por eso esta también es zona de canteras y de espacios naturales destacados como Las Machotas, impresionantes formaciones montañosas (con una altitud máxima de 1.446 metros sobre el nivel del mar) desde las que se tienen increíbles vistas de El Escorial y la Sierra de Guadarrama. A sus pies se encuentra la silla de Felipe II, esas plataformas escalonadas en un canchal desde donde el monarca supervisaba la construcción del monasterio de El Escorial. Pero volvamos a Zarzalejo, porque su casco histórico está declarado Centro de Interés Rural y las fachadas de algunas de sus casas más antiguas merecen una parada, así como las fuentes del Caño Viejo (siglo XVIII) y del Caño Nuevo (siglo XIX).

Ruta en bici: De San Lorenzo de El Escorial a Robledo de Chavela (17 kilómetros).

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Pelayos de la Presa
Wikimedia Commons. R Montesinos

7. Pelayos de la Presa

Las dos ruedas son viejas conocidas en este municipio de la sierra oeste de Madrid, situado justo en la cola del embalse de Picadas y vecino del pantano de San Juan. Pero dos ruedas con tubo de escape, porque a Pelayos de la Presa se le conoce también como 'la catedral motera' por la gran afición a las motos que hay en el municipio desde los años 50. Y no es lo único reseñable. En este rincón de Madrid se ocultan joyitas arquitectónicas como el Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, cuya primera piedra fue puesta por Alfonso VIII. El tejado está completamente hundido, pero se consevan los restos del perímetro de la fachada y algunos pasillos y estancias interiores. 

Ruta en bici: De San Martín de Valdeiglesias a Aldea del Fresno (25 kilómetros).

Navalcarnero
Ayuntamiento de Madrid

8. Navalcarnero

A poco más de 30 kilómetros se encuentra este pueblo, interesante por ser una de las villas reales de Madrid, y por tener una de las plazas más coloridas de Madrid: es su plaza Mayor, llamada plaza de Segovia, con un trazado típicamente castellano, edificios porticados y balconadas de madera. Pero Navalcarnero es uno de esos pueblos que hay que disfrutar con los cinco sentidos, sobre todo con el gusto y el olfato, que para eso estamos en tierra de buenos asados de cordero y vinos. Famosos son sus viñedos (casi 1.700 hectáreas) y sus vinos (cinco de sus bodegas forman parte de la D.O. Vinos de Madrid). 

Ruta en bici: de Aldea del Fresno a Navalcarnero (22 kilómetros).

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Batres
Comunidad de Madrid

9. Batres

Porque no todos los madrileños saben que la periferia de Madrid esconde rincones bellísimos y con un encanto especial, ponemos el ojo en Batres. Una pequeña localidad situada en la campiña del suroeste madrileño, a orillas del río Guadarrama, que oculta joyitas como el castillo de los Laso de Vega. Construido entre los siglos XIII y XV, es uno de los más originales y mejor conservados de la Comunidad (declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970). Aunque a lo largo de su vida ha pasado de ser morada de monarcas y grandes poetas (se dice que Garcilaso de la Vega pasó aquí largas temporadas) a secadero de tabaco y lugar de celebraciones. Si quereis celebrar aquí vuestra boda, podéis.

Ruta en bici: de Navalcarnero a Griñón

 

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