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21 secretos de Madrid

Desde una playa escondida en Malasaña hasta la estatua más rockera de Madrid, te descubrimos 21 rincones ocultos de la ciudad. ¿Cuántos conoces?

1. El edén secreto de Montera (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

1. El edén secreto de Montera

Sobre la riada de turistas, prostitutas y compradores de oro de esta céntrica calle madrileña se encuentra un pequeño oasis urbano donde desconectar del bullicio de la ciudad. Un salón de té sacado de un cuento de hadas te recibirá en la última planta de la tienda de Salvador Bachiller, donde podrás tomarte un café para desayunar, picar algo ligero de comer y relajarte con una copa al salir del curro. Abierto tanto en verano como en invierno.

2. A la playa sin dejar Madrid
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2. A la playa sin dejar Madrid

Hay en pleno centro de Malasaña una playa, con chiringuito y todo, donde refugiarse durante el frío invierno. Reformada recientemente, la planta inferior del restaurante Ojalá se convierte en un improvisado chill out al más puro estilo ibicenco, perfecto para tomarse unas cañas con los amigos y descansar gracias a sus mesas bajas, cojines mullidos y luces tenues. Hogareño y exótico a la vez. Su carta esconde auténticas delicias.

3. Belleza natural efímera
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3. Belleza natural efímera

Casi al final de la calle Alcalá se esconde un parque apenas conocido por madrileños y turistas. La Quinta de los Molinos sería un rincón verde más de la capital si no fuera porque en su interior se resguardan más de 6.000 almendros que ofrecen un espectáculo único para los cinco sentidos cuando florecen. Las tonalidades rosas y blancas tiñen este jardín y un olor embriagador atraviesa los muros que rodean el parque durante los meses de febrero y marzo.

4. El rock no entiende de edad (©Fresus)
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©Fresus

4. El rock no entiende de edad

Ángeles Rodríguez Hidalgo fue una abuela de Vallecas que se aficionó al heavy metal ya entrada en canas. Enseguida se ganó el cariño del público cuando asistía a conciertos de AC/DC y frecuentaba ambientes muy alejados de las residencias de ancianos. Llegó a tener incluso una sección propia en la revista ‘Heavy Rock’. Tras su muerte en 1993, se levantó una estatua de bronce en la calle Peña Gorbea, 22, con su puño en alto formando los ‘cuernos metaleros’. Hoy le faltan el índice y el meñique y casi parece más una abuela comunista que una rockera empedernida.

5. Sobre el cielo de Lavapiés
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5. Sobre el cielo de Lavapiés

A simple vista, las Escuelas Pías de San Fernando es un edificio más que forma parte de la red de centros de la UNED. Pero en la azotea de esta histórica construcción se esconde una de las mejores terrazas de toda la ciudad para ver atardecer. Gau&Café se llena todos los findes del año con vecinos de la zona, grupos de amigos y algún turista avispado que no se quiere perder la bonita puesta de sol sobre las corralas del barrio.

6. Un atardecer entre dalias (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

6. Un atardecer entre dalias

Junto a la Basílica de San Francisco el Grande, en el barrio de La Latina, se encuentra este pequeño parque, dividido en varios parterres de dalias. Eclipsado por la majestuosidad de la iglesia adyacente, este mirador es uno de los mejores y más tranquilos lugares de Madrid para contemplar un bonito atardecer. El grupo escultórico de ‘San Isidro’, obra de Santiago Costa, preside el recinto. Un rincón ideal para una cita romántica.

7. Gin-tonics entre arte (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

7. Gin-tonics entre arte

Paseando por Malasaña uno se encuentra con muchas galerías, aunque ninguna como Kikekeller, un espacio donde los objetos cotidianos se funden con el arte para sorprendernos con piezas únicas. Pero el verdadero secreto de este espacio sale a relucir cuando las luces se apagan y llega la noche. En su trastienda se encuentra uno de los bares secretos más trendy de Madrid donde se reúne lo más moderno de la ciudad para tomar unos gin-tonics. Eso sí, la exclusividad no es nada barata.

8. Sushi en un búnker japonés
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8. Sushi en un búnker japonés

Amantes de la comida asiática, tomad nota. Os presentamos un restaurante ‘clandestino’ dedicado a la alta gastronomía y solo para socios, donde además de probar los mejores niguiris, sashimis y tatakis podréis viajar al pasado. Y es que todas estas delicias se sirven en una sala decorada como un búnker japonés de la II Guerra Mundial. Y si el bolsillo no os lo permite, tranquilos, también tienen un ‘take away’.

9. Cultura indisciplinada
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9. Cultura indisciplinada

Un piso en pleno barrio de Chueca (Válgame Dios 4, 3º izq.) se ha convertido desde hace cerca de un año en un espacio expositivo único, un lugar de reunión donde llevar a cabo talleres, encuentros y charlas siempre relacionado con el arte contemporáneo. Publicaciones independientes, fanzines, materiales auto-editados y libros de artistas, todo vale para Eva Parra, Camilo Otero y Yuji Kawasima, fundadores de este colectivo que supone un soplo artístico de aire fresco para Madrid.

10. Bocadillería clandestina
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10. Bocadillería clandestina

Un lugar secreto con un aforo limitado a 40 personas y al que solo se puede acceder con una contraseña. Esta bocadillería clandestina fue otra de las geniales ideas de Le Nómade Supper Club, un restaurante pop up de cenas nómadas que siempre sorprende. Si fuiste uno de los privilegiados, seguro que probaste bocatas exclusivos como el Crispy Ebai Furai, con pan injerto, gamba marinada y frita en panko y coco y salsa del dragón. No les pierdas la pista en sus redes sociales si quieres enterarte de su próxima cena secreta.

11. Plantas vivientes
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11. Plantas vivientes

Este jardín botánico merece más de una visita aunque se encuentre algo alejado del centro de la ciudad. Su originalidad no reside en las más de 500 especies vegetales de todo el mundo que alberga, sino en las esculturas de tamaños imposibles que han logrado representar con ellas. Desde elefantes, jirafas y dragones hasta carruajes tirados por caballos, locomotoras y un grupo de rock, decenas de estatuas vegetales que parecen estar a punto de cobrar vida se extienden por este mágico Bosque Encantado.

12. La primera universitaria (©Polidori)
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©Polidori

12. La primera universitaria

Madrid está plagada de estatuas que, si no te fijas bien, parece que están barriendo el suelo en Jacinto Benavente o dando un paseo junto a la plaza de San Ildefonso. Pero de todas ellas, la que esconde la mejor historia es la de Julia, una joven estudiante que se apoya sobre el muro de piedra del Palacio Bauer (Pez, 42, esq. San Bernardo), en Malasaña. La escultura de bronce, que representa a una chica con falda, blusa y descalza que sujeta unos apuntes, es el homenaje de Antonio Santín a esa primera mujer que, pese a la prohibición de la época, se disfrazó de hombre para poder ir a la Universidad de Madrid en 1848. No os perdáis el resto de su historia en el documental 'Tras Julia'.

13. La fachada de la felicidad (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

13. La fachada de la felicidad

Parece una gamberrada, pero no lo es. La fachada de un edificio de 1886 del señorial barrio de Justicia (Campoamor, 16) luce la original obra de Jack Babiloni tras su restauración. El pintor representó con solo cuatro colores (amarillo, negro, azul y ocre) personajes de la mitología griega como Poseidón, Quirón y Atenea, entre otros, bajo su particular estilo. El resultado es una colorida fachada titulada 'Todo es felicidá'. Tendréis que levantar la vista de vuestro smartphone para contemplarla. 

*Actualización: en el mes de abril de 2016, el Ayuntamiento de Madrid destruyó el fresco de Jack Babiloni. Más información aquí.

14. Abierto desde 1725
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14. Abierto desde 1725

Aunque muchos madrileños no lo sepan, el restaurante más antiguo del mundo está ubicado en La Latina, junto a la Plaza Mayor. Casa Botín (también conocido como El Sobrino de Botín) fue fundado en 1725 por el francés Jean Botin, aunque el local pasó después a manos de la familia González Martín. Desde turistas en busca de cocina castiza hasta ilustres personajes, como Gómez de la Serna, Hemingway y Truman Capote, han sido los comensales de este local con casi 300 años de historia.

15. El patio más bonito
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15. El patio más bonito

Cruzar las puertas de la tienda Federica & Co es sinónimo de adentrarse en el paraíso de la decoración vintage. Todos los espacios están aprovechados al máximos, incluido el paso de carruajes que da acceso al establecimiento, convertido en un encantador patio donde las mesas de madera de estilo provenzal y sillas de mimbre sirven como mostrador para cojines artesanales, botellas de cristal convertidas en jarrones y hasta vajillas pintadas a mano. Un remanso de paz y buen gusto alejado del tráfico del barrio de Salamanca.

*Actualización: Federica&Co cierra este espacio en septiembre de 2015 y se dedica a montar pop up efímeras en Madrid como su Slow Revolution navideño.

16. Te comería a versos
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16. Te comería a versos

Los pasos de cebra de la ciudad lucen más bonitos desde hace unos meses. El colectivo de arte urbano BoaMistura ha llenado algunas calzadas de la capital con los versos más bonitos de canciones de Rayden y Leiva y micropoemas de Ajo. Para encontrarte con frases como 'Me sentí astronauta perdido en tus lunares', 'Duerme menos y sueña más', 'Te comería a versos' o 'Perdona rápido, agradece lento' tendrás que dejarte llevar por las calles de Madrid. Si quieres ir sobre seguro, no te pierdas tampoco su famoso graffiti en la plaza de Alonso Martínez.

17. Un dulce violeta (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

17. Un dulce violeta

Si el cocido es el plato típico de Madrid y los churros con chocolate es el desayuno más castizo, los caramelos de violeta son la dulce seña de identidad de los madrileños. Elaborados con la esencia de esta flor y presentados con sus cinco pétalos morados, solo hay un lugar en la capital donde comprar los más auténticos: La Violeta (Plaza de Canalejas, 6). Una reducida tienda con fachada de madera que pasa desapercibida, pero que lleva vendiendo estos caramelos desde 1915. Están tan buenos que, según los rumores, Alfonso XIII se los regalaba tanto a su esposa como a sus amantes.

18. Gold on the Wall  (©Iván Moreno)
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©Iván Moreno

18. Gold on the Wall

El arte urbano en Madrid te asalta cuando menos te lo esperas, mientras paseas por Lavapiés, recorres las calles de Chueca o, como en este caso, te tomas unas cañas con los colegas. Naif es un bar-restaurante de espíritu malasañero que además de tener una genial terraza para verano, esconde un secreto en las paredes de su interior. Un enorme mural con los rostros de los Black Keys Dan Auerbach y Patrick Carney, obra de Mr Hazelnut, da la bienvenida a hípsters y modernos de la zona que se pasan a comer algo.

19. Las cañas, de dos en dos
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19. Las cañas, de dos en dos

Tal y como están los precios, encontrar un bar donde te pongan las cañas, vinos y refrescos a 2x1 durante todo el año es casi un milagro en Madrid. En Busca del Tiempo, situado junto a la Puerta del Sol, es la opción perfecta para tomar unas cervezas antes de seguir la fiesta en otro sitio. Eso sí, hay truco: el descuento solo es válido entre semana y de 18 a 20 h. Además, tenéis que ser rápidos si no queréis que se os calienten, ya que sacan las dos bebidas a la vez.

20. El otro 'ángel' caído (©M. Martín Vicente)
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©M. Martín Vicente

20. El otro 'ángel' caído

Además del archiconocido ángel caído del Retiro, hay una estatua en Madrid (en la azotea de Milaneses, 3, esq. Mayor) que representa mucho mejor lo que supone un verdadero tortazo contra el suelo. Se encuentra en un céntrico tejado y según el autor de la obra, titulada ‘Accidente aéreo’, se trata de un aviador despistado que se estrella contra el edificio. Así que ni Ícaro ni Lucifer, el escultor Miguel Ángel Ruiz Beato solo ha convertido una hostia en una obra de arte.

21. Arte entre raíles
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21. Arte entre raíles

Una antigua nave ferroviaria perteneciente a la estación de Atocha alberga La Neomudéjar, un centro de artes de vanguardia y residencia artística internacional menos conocida que otros espacios similares como La Tabacalera o La Casa Encendida. Alejada del circuito artístico convencional, busca dar salida a todo tipo de disciplinas que no tienen cabida en otras galerías como videoarte, performances, street art, parkour, robótica y más.

Críticas y valoraciones

10 comments
Sandra G
Sandra G

Ayer estuve en el Restaurante Ojalá y la verdad que está genial la comida, recomiendo sin duda el Sanwich con guacamole

gaalal
gaalal

Lope de Vega se murió casi un siglo antes de que abrieran Casa Botín así que difícil que comiera allí, Por lo demás, un artículo genial :)

Poppy S
Poppy S

hola a tod@s 


soy la asiatica que sale en la foto no.18

no se si me podriais mandar esta foto por email?

mi email es kingpoppy1219@gmail.com 


si no, no pasa nada!

perdoname la molestia!


un saludo

Susana R
Susana R

hola! me ha gustado mucho el plan sobre las plantas vivientes, pero no aparece cómo buscarlo en google (dirección, nombre del jardín...). Si es en el propio Jardín Botánico del Paseo del Prado, perdón, pero es por confirmar porque no he encontrado nada parecido por "plantas vivientes", que es la única info que veo.

Inés R
Inés R

@Susana R  Hola! Si le das al link donde pone "Bosque Encantado" te lleva a la web oficial. :) Como te han dicho ya, está en San Martín de Valdeiglesias. x

Natalia_rizos
Natalia_rizos

@Susana R  hola, el jardín botánico del que hablan con plantas vivientes, se llama El bosque encantado, y esta en San Martin de Valdeiglesias, es un sitio precioso para pasar un dia

Suzanne A
Suzanne A

@Susana R Es el Bosque Encantado que se encuentra en San Martín de Valdeiglesias, creo. ;)

Virginia D
Virginia D

@Susana R
Hola, Susana.
Vé a bosqueencantado. net/el-bosque-encantado. php
He puesto un espacio después de los puntos.


Aquí hay más información:

El Bosque Encantado se encuentra en el municipio madrileño de San Martín de Valdeiglesias a 75km de Madrid capital, en la Sierra Oeste de Madrid.

Se trata de una zona en donde el agua y la montaña son sus principales protagonistas, así cabe destacar en sus proximidades el pantano de San Juan, el embalse de Picadas o el río Alberche además de monumentos destacados como El Castillo de San Martín.

La principal vía de acceso desde Madrid es a través de la Autovía de los Pantanos M501, siendo los últimos 22km por carretera de doble sentido recorriendo un precioso entorno. Una vez en San Martín, y entre las dos rotondas de su pequeña circunvalación, frente a la Ermita Románica, encontrarás el camino que te conduce al Jardín.

Se puede llegar en transporte público por medio de la línea de autobuses 551 que tiene su salida en la Estación de Príncipe Pío en Madrid. Una vez en la misma parada de autobuses de San Martín podrás llamarnos al 608 745 400 y en 5 minutos enviaremos nuestro microbús que te subirá y bajará al parque por 1 €.