El Born y Sant Pere

Camina por algunas de las calles más bonitas de Barcelona y admira su mágica arquitectura
The Born and Sant Pere
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El Born y Sant Pere son dos barrios divididos por la calle Princesa. El Passeig del Born, peatonal, la principal arteria del barrio, es una de las calles más bonitas de Barcelona, con el magnífico edificio del mercado del siglo XIX y una iglesia del siglo XIV. En el barrio de Sant Pere destaca el Palau de la Música, el magnífico auditorio del arquitecto Domènech i Montaner.

Restaurantes en El Born y Sant Pere

Restaurantes, Pizza

NAP

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

No, no es una pizzería vegana. Es un acrónimo que responde a las siglas de Neapolitana Authentic Pizza, y está donde hubo el excelente y bufón Rococó. No lloréis la pérdida, vale la pena: el propietario, Antonello, nos explica que su intención es "trasladar aquí la pizza napolitana con los precios de allí". Han seguido obsesivamente los requisitos de la DO-horno de leña, tiempo de cocción, harina y tomate italiano-y el resultado es una pizza superlativa y barata en un lugar ruidoso: lleno de juventud italiana, ya está todo dicho.

Restaurantes, Mexicana

Tlaxcal Cantina & Taquería Gastronómica

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Taquería gastronómica: ellos se definen así. Este mexicano joven y sabroso quiere recuperar los platos tradicionales de esta gran cocina con un formato dinámico. Buena carta de tacos, sopas mexicanas y platos que pocas veces se ven por aquí. A mediodía disponen de un menú muy económico donde se puede disfrutar de unos tacos de sudadero excelentes, nachos y unos postres caseros deliciosos que podrían cobrar mucho más caras.

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Restaurantes, Italiana

Gravin

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Todo el equipo de este restaurante procede de la Pulla, pero el local tiene algunas variantes que no lo encasillan sólo en esta región. Destacan muchos platos, pero empezamos por sus orecchiette típicas, que preparan con almejas, rúcula y tomate. De entrantes tienen una fabulosa burrata pullesa (un queso fino más cremoso que la mozzarella) servida con rúcula, tomates cherry, albahaca, aceite y vinagre de Módena. También ofrecen un atún poco hecho con comino, setas y cebolleta confitada que es sensacional. Muy buena carta de vinos, en la que sobresale el Nero di Troia, un vino de la Pulla.

Time Out dice
Restaurantes, China

Mosquito

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El Mosquito es la repera del exotismo. Elaboran una cocina cantonesa excelente y, en especial, los famosos rellenitos chinos, los dim sum. Giles, el dueño del restaurante, es un inglés que después de viajar durante muchos años por Asia, decidió abrir un restaurante chino en Barcelona que evitara los tópicos. Para diferenciarse todavía más de lo común, tiene cuatro tiradores de cerveza inglesa exquisita y, si no sois de cañas, ofrece más de setenta marcas de cerveza artesana catalana y de todo el mundo. Además, podéis preguntarle todo lo que se os ocurra, la enciclopedia de la cerveza la escribió él.

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Casa Delfin
ivan gimenez
Restaurantes, Catalana

Casa Delfín

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Casa Delfín se hizo un buen lifting general hace poco tiempo, al cambiar de propietarios. Pero hay cirugías que mejoran las facciones y apenas se notan. Ahora es un local que, aunque mantiene el aspecto de restaurante, es más dinámico, tiene una carta tradicional pero más diversa y su terraza es un bien de Dios. Y, como en todo buen bar-restaurante de barrio, tiene un horario continuo desde las 9 de la mañana hasta medianoche, y los viernes y sábados hasta la una de la madrugada. Perfecto para llevar a aquellos amigos de fuera que se encabezonan en probar una paella a media mañana al salir de Santa Maria del Mar.

Pork, boig per tu!

El restaurante Pork es una auténtica "locura" dedicada al solo cerdo, del hocico al rabo, curado, en salazón y sobre  todo al horno de leña "I-rational". Así es PORK, boig per tu!  Un concepto gastronómico y un gran tributo a la calidad de este producto único e irrepetible de la cultura mediterránea.  La alianza de dos familias dedicadas y entrelazadas en el amor a los productos tradicionales, Viñaspre y Rovira. Lideradas por Iñaki y Oriol, las dos familias se han volcado en este proyecto para realizar un espacio que nace desde la cría del cerdo, su cuidado, alimentación y transformación para asegurar la trazabilidad hasta la mesa de Pork, boig per tu!

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El Chigre
© Maria Dias
Bares y pubs, Bares de tapas

El Chigre

icon-location-pin El Gòtic

Ahora que 'populismo' es el insulto máximo, recordemos la acepción positiva: el poder, para el pueblo. El Chigre -una sidrería en Asturias, dicho por el artefacto para descorchar sidra- también es el bar que ha abierto el cocinero asturiano Fran Heras, del Llambies. Un lugar directo y sencillo, basado en la dualidad sidra / vermut y en el cruce Asturias / Cataluña. Y quiere ser popular y populista. No es nada habitual que un cocinero mencione tres veces el sindicalismo, un término que, como populista, en el imaginario 'neocon' se pronuncia como quien tira un escupitajo: "Los chigres se desarrollaron en las minas, y se bebía y se discutía de política ", dice Heras.La fusión que propone es, de tan sencilla, casi revolucionaria: "Mezclar producto asturiano con cocina catalana y viceversa". Entiende la cocina española como Luján y Perucho -cocinas varias conectadas- más que una, grande y con variaciones regionales. "Sólo tenemos producto catalán y asturiano, mi madre me pidió un Rioja y le dije que no había entendido nada", ríe. Tienen bajo el mismo techo chorizo ​​-ecológico y de aquí- a la sidra de allí, buenísimo. O tigres sin trabajo: los muy asturianos mejillones rebozados pero sin cáscara. El vínculo entre naciones para Heras es 'gastrosindical': "La primera huelga durante el franquismo fue en Asturias, y después vinisteis los catalanes. Dos pueblos luchadores con ataduras ". Aclara, sin embargo, que en su chigre "quiere juntar obreros y burgueses, vecinos y turistas, y que

Restaurantes, Italiana

Blau Cucina e Caffé

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Cada vez tengo más claro que donde mejor se come es en los locales que hacen menos ruido. Es el caso del Blau, un restaurante italiano pequeñito donde podréis comer unas pizzas deliciosas, pastas excelentes y unos menús de mediodía en el que todos estos platos tienen cabida. Abierto también por la mañana y por la noche (platitos italianos muy cuidados). ¡Ah, y si vais cómo locos buscando buen café en Barcelona, apuntadlo en vuestro mapa!

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Bares y pubs, Bares de vinos

Can Cisa / Bar Brutal

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

En el sombrío y agradecido frescor de Can Cisa, se puede apreciar la primorosa remodelacion que han hecho de una taberna de barrio. La reverencia por la religión del barril y el tirador y la presión vecinal han llevado a los gemelos Colombo, propietarios del restaurante Xemei, a combinar una tienda de vinos en la entrada con el mantenimiento de una barra de vinos a granel y botas. Enfrente hay unas 300 referencias de vinos, todos ecológicos o biodinámicos de todo el mundo, sin ninguna química ni ningún tipo de aditivo, y a precios ni caros ni baratos, en una franja muy interesante. Una taberna de estilo antiguo que vende vermut a granel.

Restaurantes, Catalana

Senyor Parellada

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Un local encantador y una lista de clásicos de nuestra cultura culinaria que siempre va bien revisitar o descubrir: croquetas de la abuela, judías de gancho o bacalao a la llauna son referencias gastronómicas catalanas que siempre apetecen.

Time Out dice
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Restaurantes, Italiana

Narciso

El Narciso es una de las mejores cosas que han pasado en la calle de la Princesa en los últimos años. En la esquina con la calle de Civader encontraréis este reducto auténticamente italiano donde hacen bocadillos con schiacciata -focaccia toscana condimentada con aceite y sal- y embutidos y quesos irresistibles. Lo más básico, de mortadela con salsa de trufa (4,50 euros), es crujiente y orgásmico. Si tienéis alguna moneda más en el bolsillo, añadid mozzarella y una copita de spritz. El toscano Francesco Giusti y el colombiano Javier Pedrosa han rehecho una piadinería ruinosa en un bar italiano, especializado en bocadillos de 'schiacciata', focaccia toscana que quiere decir 'comprimida'. Narciso es una cajita de bombones (¡en la calle Princesa!) Precioso: evoca un patio toscano en una coctelería, con una nevera / mostrador de charcutería italiana top. "Cada bocadillo se hace desde cero ante ti, lo llamamos 'art fast food'", dicen orgullosos. Con razón: uno de los grandes hornos de la ciudad les hace el pan según su receta. Y de las nueve 'schiacciata', no puedo olvidar la de porchetta con crema de nueces. El horario es intensivo, tan apto para el 'takeaway' frenético como para el 'slow food': tablas de embutidos y quesos selectos, vinito y cóctel. Este Narciso no es egoísta: también proyecta su amor hacia vosotros. ¡Viva!

Restaurantes, Italiana

Le Cucine Mandarosso

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Parece mentira lo fácil que es dejar contentos a los comensales con pequeños detalles y, sobre todo, una cocina auténtica y hecha con amor. Es lo que se respira en este establecimiento sin grandes pretensiones. Bueno, con una única pretensión: la de querer gustar. Vecino del majestuoso Palau de la Música, este restaurante de colores y sabores napolitanos apasiona, de entrada, a los que han tenido la fortuna de conocer el ambiente de Nápoles y sus sabrosos platos. Sorprende que un o una simpatiquísima napolitana te enseña el paqueta de la pasta que te recomienda probar. La atención que ponen en los platos lo hace diferente y superior a mucha de la oferta italiana existente en la ciudad. La mejor garantía es que es el preferido de los jovenes italianos residentes en la ciudad.  

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Lluis de les Moles
©Scott Chasserot
Restaurantes, Mediterránea

Lluís de les Moles

icon-location-pin El Gòtic

Para hacer un menú que es más que un menú en una pequeña calle junto a la plaza Catalunya. Con tantos platos para escoger que comer de menú parece casi comer a la carta. Alerta, sólo al mediodía y sin bebida. Su timbal de patata y butifarra negra ya es un clásico.

Restaurantes, Cocina Internacional

Mercat Princesa

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Este macro-espacio, ubicado en el Born en un palacete del siglo XIV, ofrece dieciséis propuestas gastronómicas, cada una en una barra diferente, y el cliente puede optar por hacer codos en algunas o coger la comida y llevársela a una zona común. Las opciones son muy variadas: cocina vietnamita -tiene parada Ly Leap-, tortillas y huevos muy bien trabajados, plancha, sushi, vermut y latas, pinchos, cocina italiana, ibéricos, fritos andaluces ... Seguro que algo os gustará, y os podéis gastar lo que os venga en gana.

Time Out dice
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Restaurantes, Japonesa

Doble Zer00

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Un establecimiento que va mucho más allá de la etiqueta de tapas asiáticas. La suya es una cocina primordialmente basada en la japonesa, y con toques latinos. El cebiche de pescado blanco convive con la anguila japonesa.

Time Out dice
Restaurantes, Española

7 Portes

icon-location-pin La Barceloneta

Uno de los restaurantes más antiguos de Barcelona, con 150 años de trayectoria, sigue siendo un punto clave de la buena mesa en la ciudad. Quien quiera comer unos canelones rossini como Dios manda, éste es el sitio. Preparan muchas otras cosas, todas buenísimas, pero algunos recordamos con especial veneración los entrantes: anchoas, croquetas, jamón... Y unos buñuelos de bacalao que todavía retenemos en las papilas gustativas. Siempre abierto, con cocina ininterrumpida durante todo el día.

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Restaurantes, Hamburguesas

El Kiosko

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Brad Ainsworth, el chef que propulsó la hamburguesa gourmet en Barcelona con el minúsculo Bacoa, también abrió Kiosco, el mismo concepto pero un espacio más amplio y cómodo, abierto a la calle. Probad cualquiera de sus deliciosas recetas y la salsa especial chutnet con sus patatas caseras y ya me diréis.

Cuines de Santa Caterina
Scott Chasserot
Restaurantes, Cocina Internacional

Cuines de Santa Caterina

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Pegado al mercado de Santa Caterina, el Cuines ofrece una mezcla de gastronomías de todo el mundo a precios bastante asequibles y platos muy buenos.

Bares

Cal Brut
©Irene Fernandez
Restaurantes

Cal Brut

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Ahora le llamamos bar a cualquier cosa. Un bar es una cueva impregnada de energías, una madriguera donde sentirse cobijado, una gruta llena de caras conocidas y vasos vacíos. Un bar es un estado de ánimo, demonios, y de estos no hay muchos en Barcelona. Id a la calle Princesa cuando sea noche cerrada, entrad en Cal Brut, respirad profundamente y miraos en el espejo pasada media hora: lo que tenéis en la cara se llama sonrisa de felicidad... Esto es un bar.Cal Brut envuelve al cliente con una triple capa de grasa, pósters, objetos polvorientos y botellas, creando una atmósfera recargada y calorífica que contribuye a generar lo que en tierras catalanas se conoce como 'caliu'. El hilo musical de música jamaicano se funde con las conversaciones de los acólitos -una familia exenta de turistas y bien avenida- y genera un zumbido hipnótico que, combinado con las generosas cañas, sumerge al visitante en un líquido amniótico del que no querrá salir ni con fórceps.Es un rectángulo deliciosamente claustrofóbico donde encontraréis tablas de surf en el techo, caballos de juguete, grafitis de Banksy, fotos de la Velvet y Marley, papeles con frases lapidarias colgados por todas partes...En Cal Brut las cervezas son el producto estrella -artesanales y de importación-, y también hacen un vermut excelente, pero la auténtica ambrosía es la pomada, aprobada por las altas instancias de la Taja Menorquina y alimentada con Gin Xoriguer. Con esto, a Cal Brut ya le basta para ser un lugar de culto; u

Time Out dice
PonyBar
Irene Fernandez
Restaurantes

Pony Cafè

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Capacidad máxima para 20 personas. Una barra. Unos cuantos taburetes. Un puñado de mesitas. Y tira millas. En el Pony, no encontraréis mobiliario de Neukölln. Cero concesiones al diseño escandinavo. No, aquí no hacen cursillos de sushi, ni están obsesionados con la cerveza artesana. El Pony es un bar de toda la vida y punto. Y en estos tiempos en los que todo el mundo busca nuevas sensaciones, que te vendan un perro viejo con un collar nuevo, una bofetada de realidad como ésta se agradece. No me extraña que los modernos más a la contra la hayan convertido en la nueva iglesia nocturna de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera. El Pony es sencillo, pero rezuma personalidad en cubos. La barra es vieja, está deliciosamente castigada, es un parche de historia viva y por su lomo deslizan cubatas y gin-tonics bien preparados durante toda la noche. Por cierto, no os paséis de listos con la bebida, aquí van los básicos, no se complican la vida. Seguimos. El bar se adentra en el hormigón describiendo un pasillo donde flotan las conversaciones, las risas, los brindis. Las paredes están rebozadas con un papel retro que no desentonaría en el boudoir de Núria Feliu. El color rojizo y los dibujos de cómic de algunas áreas ayudan a acentuar el espíritu canalla del local, que acoge la clientela en un amnios de calma, buen rollo y música. Música de la buena.Todas las veces que he ido me he encontrado con una selección exquisita de pop-rock independiente. Supongo que debe ser una de las razones

Time Out dice
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Bares y pubs, Bares de tapas

Bormuth

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

El Bormuth forma parte de esta transformación que está teniendo el Born, un barrio de moda entre barceloneses y foráneos. Hay días en que el barrio queda sepultado por los cruceristas que emanan del Allure of the Seas de turno. El peligro de un lugar como el Bormuth es que caiga en la rutina y que las tapas que sirve acaben perdiendo frescura. Es más fácil morir de éxito que mantenerse en la excelencia. El Bormuth no pretende ser una Bodega 1900, pero sí un buen lugar para tapear, y esto, de momento, lo sigue manteniendo a pesar de un pan con tomate que no pasaría el corte ni en un concurso celebrado en Rivas-Vaciamadrid.A parte de por el vermut, ​​felicito al Bormuth por la forma en que tiran la cerveza. La base para tirar una buena caña es no ahorrar la cerveza que se pierde y esto no siempre está bien visto por los dueños de los locales. Las patatas bravas son buenas, un homenaje a las del Bar Tomás. Y el cazón en adobo es espléndido, aunque no llega a lo que yo suelo tomar en el Restaurante Triana de la calle Narváez de Madrid. Los huevos estrellados, de chistorra, de jamón o de butifarra negra, también ayudan a hacer la noche más amena. La ensaladilla rusa y las croquetas, melosas y con un rebozado crujiente, tampoco pueden faltar. Todo este conjunto de raciones maridan perfectamente con las conversaciones y las ganas de divertirse en una sala destinada a cenas en grupo.El día que fuimos había muchos extranjeros. Y no hablo de turistas, porque nosotros también podemos se

Time Out dice

Bar Pasajes

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Inaudito: un bar cuyo exotismo radica en estar ubicado en una antigua portería del barrio de Santa Caterina. Tiran bien la caña y también disponen de una buena cantidad de tapas caseras, además de una cuidada lista de vinos.

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Cat Bar
© Maria Dias
Restaurantes, Vegetariana

Cat Bar

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Este pequeño bar-restaurante vegano tiene espíritu punk: las paredes parecen portadas de Black Flag protagonizadas por gatos. Y cervecero: disponen de nueve buenas cervezas artesanas catalanas y también en botella la muy punk y escocesa cerveza Brew Dog. Encontraréis un menú de mediodía donde no falta nunca una hamburguesa vegetariana (se podría decir que es la mejor de la ciudad en este estilo) y platos sencillos pero que siempre apetecen. Sirven comida y cerveza todo el día.

Time Out dice
Magic Club
Ivan Giménez

Magic Club

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

¿Discoteca rock en Barcelona? Un nombre: Magic Club. Es el antro al que acude la fauna roquera de la ciudad en masa, cuando notan que se les caen encima las paredes de la modernidad impuesta, las decepciones vitales o sencillamente tienen ganas de emborracharse escuchando a los Dictators y bailando. Desde su apertura, en el 1976, el Magic ha visto de todo: onda laietana, contracultura, punk, new wave. Desde mediados de los noventa hasta la última década vivió una segunda juventud como sala de conciertos. Johnny Thunders, Hellacopters, lo mejor del rock de alta energía mundial quemó su minúsculo escenario. Ahora, por imposición municipal, sólo funciona como discoteca y asiste impasible al aparente declive del rock'n'roll. Es un minúsculo universo donde los fines de semana podemos vivir en la oscuridad perpetua hasta las 6 de la mañana. Y sus dos pistas de baile agitan tatuajes, jóvenes con ganas de fiesta abominadores del tecno y mujeres peligrosas: vale todo, menos fumar en la pista de baile.

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Bares y pubs, Coctelerías

Collage

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Para los que somos del morro clásico, lo más fácil es reivindicar bares antiguos ante la proliferación de espacios modernos. Sin embargo, algunas veces los gruñones nos encontramos con lugares como el Collage, pequeños tesoros que nos obligan a tragarnos las invectivas de bebedor rancio y a aceptar una cura de humildad coctelera. Lo que hace diferente a este rincón megacool de Ciutat Vella es que no se encuentra nada cómodo con la definición tradicional de bar. Se le queda pequeña. Es un bar, pero pretende convertirse en una especie de oasis artístico/etílico donde arte y cóctel se confunden en danza seductora: una celebración de la creatividad al servicio del hígado. Compro. En el Collage, los cócteles de autor son pura imaginación artística. Las pociones de la casa -también tienen los clásicos- responden a las pulsiones creativas de unos bartenders que saben de qué va. Tienen experimentos memorables, como el Cazador de Mosquitos, con Tanqueray, shakerato con cidronela, lichi y crema de mora, o el Spring Perfume, con fresa, Smirnoff, albahaca, jugo de limón y arándanos. Y la decoración está a la altura de las circunstancias. Barra de baldosa antigua en la entrada, y en el piso superior, la joya de la corona: un lounge con muebles vintage, piano decimonónico y sofás de piel, un atractivo espacio decorado con exquisitez y sabor donde suelen hacer exposiciones pictóricas de bolsillo. Por cierto, si tenéis hambre, facturan aperitivos y tapas muy competitivas. Ya se sabe, los mod

Time Out dice
Restaurantes

Disset 17 Graus

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Los gin-tonics están buenísimos y un whisky escocés también es una fantástica opción, pero no siempre tenemos ganas de enviar esta cantidad de alcohol al estómago. Preferimos una copa de vino, como las que nos bebemos en casa, después de compartir una comida con amigos o como las de antes de una buena cena. El Disset 17 graus, en La Ribera, es un bar rústico y elegante donde predomina la madera, para sentarse durante horas y arreglar el mundo. Al lado del paseo del Born, el Disset se convierte, sin quererlo, en un local para turistas, pero también un lugar para los de casa que ha nacido para mostrar la cultura del vino. La carta de vinos presenta más 60 referencias de vino del país y de países como Francia, Italia, Alemania o Portugal. Es en lo que en Europa se conoce como winebar. En cambio aquí, uno de los países productores más importantes de vino del mundo, todavía se considera exótico. A parte de la generosa lista de vinos y variedades, en abril el Disset dedica los miércoles al vino catalán para que los clientes puedan conocer las 11 DO del país sin complejos y desde un punto didáctico, que tanto se echa de menos. La propuesta está pensada para quienes les gusta beber vino y disfrutar pero sin convertirnos en catedráticos. Las neveras llenas de botellas están por todas partes. Blancos, rosados, negros y espumosos, podemos probar casi todas las variedades. Y es uno de los pocos lugares de Barcelona, donde, aunque parezca extraño, podemos probar copas de champán, tamb

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Restaurantes, Catalana

Bar del Pla

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Se luce. Es de esos sitios en los que, cuando entras, el hambre corre, se te adelanta y te encuentra un asiento donde querías comer. Con una barra de mármol rellena de cosas buenas, es una invitación a la abundancia. Elaboran tapas y raciones clásicas y factura impecable. Es de justicia probar las croquetas de calamar con tinta, el canelón de la casa y el crujiente de rabo de toro con foie. Vinos catalanes y de fuera, pero con el añadido de encontrar botellas que no ofrecen en todos sitios.  

Restaurantes

Bar Papitu

icon-location-pin El Raval

En medio del jardín de hojas de col que dejan los puestos de payeses de la Boquería, está el Papitu, un bar para tomar un aperitivo entre gritos, carros de fruta y alboroto. Su terraza ocupa prácticamente toda la plaza y la barra resume a la mínima expresión el encanto del Papitu: un pequeño quiosco en el que tiran bien las cañas y sirven buenas croquetas y calamares. Mientras me tomo un vaso de vermut acompañado de un plato de anchoas, me distraigo pensando cómo puede ser que de un trozo de barra que no llega al metro salgan estas maravillas. Neorrealismo barcelonés con boquerón de guiri.

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Bares y pubs, Coctelerías

Coppelia

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Aunque quede muy bien reivindicarse las como el colmo de la autenticidad, a veces hay que desintoxicarse de las coctelerías de viejo y mojar los pies en locales de nueva generación. No todos los bares de calidad deben tener el aspecto de la sala de lectura de Margarita Landi, ni todos los camareros deben parecer el hermano mayor de Devon Miles.   Este establecimiento conjuga con exquisitez los conceptos de club de diseño-magnífico interiorismo-y coctelería premium. Y a diferencia de muchos negocios similares donde la estética supera el barman, el ideólogo de esta catedral, Christian Rubio, ha conseguido dar forma a una propuesta que funciona con la precisión de un Cartier. Porque Coppelia tiene el punto óptimo de cocción entre Coolness e hígado: es sofisticado (magníficos sofás de cuero), es elegantísimo (parquet cálido y color negro), es moderno (sesiones de house y funk), y tanto, pero también tiene uno de los mejores catálogos de cócteles de autor de la ciudad.   En la barra encontrarás los clásicos de siempre y una nutrida gama de gintónics, no obstante, debes meter la nariz en la carta de recetas de la casa. Un lujo. Atención al mojito de granada y al Elixir, una delicia con un puntito de lichi que os hará temblar la dentadura de gusto. No son pociones baratas, pero a veces es mejor pagar 12 euros por un buen trago que 30 por cuatro cubatas de aguarrás. Además, Coppelia ofrece uno de los servicios más atentos de Barcelona, ​​una clientela selecta con vips de clase bu

Time Out dice
Restaurantes

El Bar de l'Antic Teatre

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Tiene el look deteriorado de las asociaciones culturales alternativas. Si lo que buscáis son camareros con cuerpo de Adonis, David Guetta a toda caña y Absolut con Red Bull a precio de petróleo, mejor que vayáis al Opium Mar. El Antic Teatre es un espacio viejo y reciclado, pero tiene una de las mejores terrazas interiores que he visto en mi vida. Un patio gigante con brotes anárquicos de vegetación para tomar algo a la fresca, coger el puntillo a base de quintos y hacer tiempo antes de las actividades culturales que organizan. Mourinho no podía tener más razón: teatro del bueno.

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La Fianna

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Carta de vino nutrida, colección de cócteles bastante correctos –el Sex on the Beach es el mejor–, colores terrosos narcóticos para la vista, aires neohippies para jóvenes de pasta y carta blanca para quienes no saben sentarse como personas normales y necesitan mostrar los agujeros de los calcetines a la concurrencia...

Time Out dice
Bares y pubs, Bares de vinos

Can Cisa / Bar Brutal

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En el sombrío y agradecido frescor de Can Cisa, se puede apreciar la primorosa remodelacion que han hecho de una taberna de barrio. La reverencia por la religión del barril y el tirador y la presión vecinal han llevado a los gemelos Colombo, propietarios del restaurante Xemei, a combinar una tienda de vinos en la entrada con el mantenimiento de una barra de vinos a granel y botas. Enfrente hay unas 300 referencias de vinos, todos ecológicos o biodinámicos de todo el mundo, sin ninguna química ni ningún tipo de aditivo, y a precios ni caros ni baratos, en una franja muy interesante. Una taberna de estilo antiguo que vende vermut a granel.

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Bares y pubs, Bares de vinos

L'Ànima del Vi

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Nos llevan una botella de Sauvignon Blanc de Frantz Saumon. No somos expertos en la materia y nos hemos dejado aconsejar. Flipo con el vino y levantamos la vista con una sonrisa en los labios. En la pared descansa el catálogo de botellas más honesto y saludable del Born. En l'Ànima del Vi sólo trabajan con vinos naturales, sin aditivos, vinos que han evitado injerencias químicas y manipulaciones humanas para llegar a la mesa casi incorruptos. Se nota.El blanco se evapora como agua en el desierto. Decidimos hacer cojín con un platillo de ensalada de pulpo y patata orgásmica. Todos los ingredientes son de primera; están preparados con un gusto exquisito. Nos dejamos llevar por la concupiscence y nos permitimos el lujo de pedir un paté de pato con pan tostado para ponernos en sintonía con el allure francés del local: delicado, sabroso, vicioso como él solo. La noche fluye. Música jazz reverberante en las copas. La luz es cálida en este bar/cave à vins, una cueva atemporal que supura magia en cada rincón, y consigue una armonía indescriptible entre bodega, comida y atmósfera.Esto es un elegante maxmix catalano-francés que invita a matar las horas como moscas. Un piano antiguo. Mármoles desgastados. Sillas de madera. Una réplica del Guernica. Vajilla vintage. Podríamos morir aquí dentro. Los responsables de este milagro en zona de guerra turista son el Benoit y Núria, una pareja que hace funcionar el negocio con una cadencia hipnótica. Su pasión por los vinos naturales hace de l'À

Time Out dice
Bares y pubs, Coctelerías

Cocktail Bar Juanra Falces

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El gimlet era el cóctel preferido del detective Philip Marlowe. En la novela El largo adiós de Raymond Chandler, el hombre de las cicatrices le descubría la receta a Marlowe. "Un gimlet es mitad ginebra, mitad zumo de lima", aseguraba el desconocido. Segundos más tarde, empezaban los problemas. Que esta coctelería se llamara Gimlet y deslumbrara la calle con su rótulo azul cielo y letras de espejo, ya apuntaba una tendencia a la desaparición. Hace unos meses volví, el antiguo rótulo había fundido y se le conocía por sus siglas, GMT, como una especie de adivinanza macabra. Levantó mis sospechas pero todavía no lo había visto todo. Me acerqué ayer, el nombre del local había cambiado por tercera vez. Ahora se hace llamar Cocktail Bar Juanra Falces. ¿Quién era aquel hombre? Era el mismo Juanra, el barman de siempre? ¿Por qué ese cambio? Aparentemente todo era el mismo lugar, la barra de caoba, los taburetes un poco demasiado elevados que siempre me dejan las piernas colgando, las cortinas detrás del vidrio, los cócteles de siempre ... la incertidumbre me hacía helar la sangre.En el Gimlet, probé mi primer Mary Pickford, el cóctel con nombre de actriz de cine mudo, pero ahora era yo la que me quedaba sin palabras. Incluso, cuando los sábados el local es un guirigay de gente que los malditos taburetes hacen parecer gigantes, no capto nada nuevo. Qué es lo que se me escapa? Un Marlowe de cómic vigila a través de una persiana. Estará buscando él lo mismo que yo? Me acerco a la barra

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Ale&Hop
Ivan Giménez

Ale&Hop

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Saldréis de aquí mamados, os aviso. Creo que conté unos diez tiradores con diferentes marcas de birra. Brutal. Quienes quieren huir de las cervecerías masificadas están de enhorabuena, porque esta es la cervecería indie de Barcelona por antonomasia. Ya lo sabéis... Se imponen los hits underground, las cervezas más trendy, las marcas más cool, las mezclas más atrevidas. Me dejé aconsejar y tuve ante mis narices una poción perversa de cebada y sangre del mismísimo Satanás; se llama Mikkeller y os cambiará la vida. Y si queréis encontrar el camino de vuelta a casa, acompañad la degustación con algunos de los exquisitos platillos que salen de la cocina: consejo de amigo.

Cactus Bar
©MariaDias

Cactus Bar

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

En el Paseo del Born hay vida más allá del guiri. Aunque el barrio esté contagiándose del síndrome del parque temático, todavía hay rincones que sabes que permanecerán en pie cuando el pandemónium amaine y podamos vivir de una vez todos en paz en el Casco Antiguo. El Cactus es uno de esos reductos. A los turistas les flipa, pero este pequeño bar ha sabido mantener intacta su personalidad y en ningún momento se ha alejado de su esencia: forma parte del Born más incorruptible y así será, a pesar de las manadas de guiris que corren en estampida a la barra cada vez que aparece un mojito.Sí, los mojitos del Cactus son una maravilla. Mojitos como es debido. Golosos, generosos, con ingredientes de primera calidad y la medida exacta en las dosis. Y por la noche salen en tromba para rellenar el depósito de una tropa hambrienta de azúcar moreno, ron y menta; una tropa que suele llenar el local cuando llega el buen tiempo.La planta baja es una caja llamativa donde flota una bola de discoteca que baña de luces la estancia al ritmo de los DJs. Si estáis aburridos, podéis sentaros junto al ventanal y ver el desfile de personajes que pululan por el barrio cuando llega la oscuridad. Y si os apetece airear las axilas, resulta obligatorio clavar las nalgas en la terraza, la joya más codiciada del local.Cubierta por un pequeño porche de construcción antigua, protegida en una esquina, la terraza del Cactus es un enclave privilegiado en la ribera del Paseo del Born. Un mirador que adquiere estat

Time Out dice
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Bares y pubs, Coctelerías

Upiaywasi

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Upiaywasi no es un vocablo klingon. Es una palabra quechua que significa 'la casa de la bebida'. Vamos, que no os lo ponen fácil. Porque este bar es un rara avis, una guarida con un look disperso que fusiona raíces latinas, reciclaje bohemio, aromas de barrio y espíritu alternativo. Todo en el mismo pack y sin que la mezcla resulte indigesta. Relleno de mesitas con velas, sillas bastardas, sofás polvorientos y sillones rococó, el Upiaywasi es una cueva en penumbra con apuntes coloniales -colores terrosos bien hallados-, cortinas victorianas de terciopelo, lámparas de gas, lámparas de pie de la abuela y extraños cuadros que harían temblar a Toni Rovira. Pero el bar dispone de una ventaja que le otorga muchos puntos: la magnífica terraza, un asteroide zen que flota en el vacío del paseo peatonal de Allada Vermell e invita, sin tapujos, a holgazanear toda la tarde como cerdos silvestres.Ocasionalmente, algún yonqui os pedirá tabaco, puede que tengáis que ver pasar algún grupo de dominicanos con móviles que escupen música infernal, pero es un precio razonable a cambio de un rato de contemplación y soledad de los bastidores de la calle de la Princesa.Y el nombre del bar no es gratuito, ya que tiene un catálogo de 20 cócteles muy decente. Ahora bien, hay uno que han perfeccionado hasta el paroxismo: el mojito de coco, el mejor de toda la ciudad. Cuántas veces he vuelto a casa a gatas y cantando el tema de Las Chicas de Oro por culpa de la maldita poción...

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El Nus
Scott Chasserot

El Nus

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Es el momento de reivindicar El Nus. Sobre todo ahora, que el Centro Cultural del Born se ha convertido en un imán faraónico para atraer guiris a un barrio bastante castigado ya por la costra modernilla y la pelambrera hipster. Es el momento de hablar de bares de verdad. Es el momento de alabar la madera envejecida, el polvo y los vasos gastados. Los rincones que, como El Nus, pueden considerarse notarios canallas de la auténtica biosfera del barrio, los animales que hacen del Born antiguo uno de los laberintos con más mística de Ciutat Vella. El Nus no es un bar cualquiera, es una trinchera, uno de los pocos refugios que resisten en los intestinos del Born - la siniestra y sombría calle de Mirallers- que mantiene vivo el espíritu cada vez más diluido del barrio. Es un antro crujiente, la madera crepita, como si quisiera hablar. Vitrinas rellenadas con una radio antigua, unas figuras de Laurel y Hardy y un teléfono vintage. Una cuerda llena de nudos - en honor al nombre del bar, supongo– cuelga de la barandilla del piso superior. Abajo también hay un salón más recogido, con vigas de madera cruzando el techo y ladrillo a la vista. Sin embargo, el calor de verdad, para mí, se encuentra definitivamente en la barra. El lugar donde se cuece la magia del local. La plataforma donde se deslizan las mejores cañas del barrio. Una montaña de botellas detrás del mármol preside los surtidores y añade épica en la preparación de la cerveza. Los vasos, largos, helados y coronados por una

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Restaurantes

Bar Àngel

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Escéptico y socarrón, Santi Hoyos, propietario desde hace 25 años del Bar Mudanzas, sólo cree en la buena cocina. Es por eso que ha montado el Bar Àngel, justo detrás de la estación de Francia. La bodega es un encantador espacio estrecho donde al fondo culitos de cerco colgados de la pared nos recuerdan cual es el producto favorito de Hoyos. “Como decía Unamuno, el cerdo ha salvado más vidas en España que la penicilina”, se ríe. ¡Ei!, sólo “el ibérico, con un 57% de ácido oleico”. Él ha reciclado el cochinillo en todo tipo de platos con un toque imaginativo: vieiras con papada ibérica –el telo porcino se funde en la boca, delicioso–, garbanzos con un chorizo o una morcilla “extremeño, patatero, de verdad”, o este invento: judías de Santa Pau con bogavante. ¡A siete euros! Hay truco: son patitas de bogavante, que recibe congelado de West Yorkshire (UK) y que se mezclan a 30 gramos el plato. Menudillos de lujo, vaya. La pequeña pizarra de vinos es recomendable y asequible, y podemos cenar en un altillo para no darnos codazos en el barril. Le cedemos la palabra una vez más a Hoyos, que reproduce lo que le dijo a un turista: “Yo soy un gorrdo alemán, perro no tonto. Servesa i jamón en Rambla veinte eurros, no como aquí”.

Bares y pubs, Bares de tapas

Celta Pulpería

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En el Celta, cuando haces ‘pop’ ya no hay stop. Sirven el mejor pulpo a feira de Barcelona, al menos los expertos me dicen que es de los más auténticos. Y la recomendación es devorarlo en la barra, como hace casi todo el mundo. El espacio natural para disfrutar de sus chucherías gallegas es la interminable barra de acero. A parte del pulpo, la tortilla de patatas, las navajas y los fritos –viscosos como Dios manda– os reconciliarán con el colesterol. Eructo permitido.

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Bar Mercaders

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Este bar es todo un clásico hecho a base de amor y rock'n'roll. Podréis encontrar de todo: antiguos rockers, abogados bandarras, 'jevis' y arquitectos, y todos se acaban haciendo colegas. En una esquina de un callejón del casco antiguo hay un cubil cálido que te llama como si tú fueras huérfano y aquella lucecita tu única posibilidad de salvación. Un bar que hace esquina ya tiene, de entrada, mucho ganado-los chaflanes son lugares ideales desde el punto de vista telúrico y psico-geográfico: tienen un encanto especial.   El Mercaders tiene esto y más: es un puñetazo familiar, hecho de amor y rock'n'roll. Era la antigua granjita de Pep Torres, miembro del Circ Cric y la Orquesta Platería, que dejó el local en manos de Ramón y Cristina, la experimentada pareja que lo ha hecho tal y como lo conocemos desde el 2000. Ramón es un histórico de los bares, estuvo en instituciones nocturnas como La enagua, el Falstaff o el Bauhaus y sabe cómo hacérselo: tiene la risa fácil y el deje calmado los hippies supervivientes de la generación diezmada los setenta layetanos.   En el último bar donde trabajó conoció Cristina, maquinista del Liceo, con quien unió fuerzas para comenzar su aventura en la calle Mercaderes. Pusieron el suelo de madera, llevaron sus discos-Pistols, el Exile on Main Street, Faces, Miles Davis ... Good old shit-y su buen rollo y la gente empezó a venir a abrevar en ella.   En el Mercaders te encuentras de todo: antiguos rockeros, abogados sinvergüenzas, jevis y arq

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Restaurantes, Catalana

Bar del Pla

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Se luce. Es de esos sitios en los que, cuando entras, el hambre corre, se te adelanta y te encuentra un asiento donde querías comer. Con una barra de mármol rellena de cosas buenas, es una invitación a la abundancia. Elaboran tapas y raciones clásicas y factura impecable. Es de justicia probar las croquetas de calamar con tinta, el canelón de la casa y el crujiente de rabo de toro con foie. Vinos catalanes y de fuera, pero con el añadido de encontrar botellas que no ofrecen en todos sitios.  

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Bar Flassaders

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Detrás del Museu Picasso hay una plaza. En la plaza hay un bar con una puerta antigua de madera pintada de verde donde pone "Bar Bodega Flassaders 1956". Al entrar encuentras, a mano izquierda, la barra, larga, y en medio del paso, la eterna máquina tragaperras, lacra de nuestro tiempo nunca suficientemente denunciada.Al fondo, una docena de mesitas y en el techo lámparas fluorescentes. A un lado expositores de tapas-bravas, latas, tortillas, boquerones-, una plancha para hacer los bocadillos y los platos combinados. En la otra, una pared de ladrillos vistos y los arcos tallados de unas pretéritas caballerizas. "Aquí se reunían los de la CNT en los años 30", me dice el camarero, uno de los tres trabajadores del local. "Después, durante la dictadura, venían los guardias civiles que se encargaban de la vigilancia del museo.Ahora vienen sobre todo gente de aquí de toda la vida y extranjeros, que hacen la lagartija en la terraza cuando pica el sol. "En la barra, dos señores grandes meten cucharada:" Hemos pasado de un extremo al otro: de pocos por todo el barrio a no poder alquilar un piso porque los precios son prohibitivos y sólo se lo pueden permitir extranjeros o adinerados locales. Todo demasiado fashion. "El Flassaders tiene poco glamour, es un bar popular: los quintos a un euro treinta y cinco y los cafés a un euro con diez, pasan el fútbol por televisión siempre encendida, como la radio, que hace de cojín de fondo a las conversaciones los parroquianos. El camarero vuelve:

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De compras por El Born y Sant Pere

Krizia Robustella
©Maria Dias
Tiendas

KR Store

icon-location-pin Ciutat Vella

La ropa de deporte puede ser sexy, nos lo ha enseñado Krizia Robustella. La diseñadora, reconocida por su estilo, comparte este espacio con otros creadores locales como Ahida Aguirre, Niwen Paola y David Méndez Alonso, entre otros. Aquí no sólo encontraréis moda: en el KR Store Backyard acogen presentaciones y exposiciones de los creadores más activos de la ciudad.

Bramby Supply
©Maria Dias
Tiendas, Diseñador

Bramby Supply

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Bramby Supply es una tienda-taller situada a dos pasos del Palacio de la Música. El pequeño escaparate despierta la curiosidad: ¿por qué sólo se exponen delantales? La respuesta es simple: los delantales de denim de Kuroki -con tirantes de piel cruzados en la espalda para descargar las cervicals- son el producto estrella de la casa, aunque Fernando Brambila, alias Bramby, también confecciona con un tejido tipo canvas disponible en varios colores. En este proyecto tan singular, Bramby ha hecho confluir sus dos grandes pasiones. Por un lado, los delantales, una pieza imprescindible para aquellos a quienes les gusta cocinar. Y por otro lado, está el denim, el tejido que viste desde que tiene memoria. No le faltan encargos ni tampoco ideas para explotar las posibilidades de la combinación de denim y piel, ya sea en forma de bolsas unisex o en pequeños artículos de marroquinería.

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MAM Originals
© MAM Originals
Tiendas

MAM Originals

icon-location-pin Barcelona

No hay nada como llevar la hora en la muñeca. Los amantes de los relojes no han prescindido y los nuevos adeptos lo han adoptado como accesorio de moda; MAM Originales quiere satisfacerlos a todos. La marca nacida en 2015 abría tienda el año pasado en el Born y ahora el espacio luce blanco y minimalista para presentar 'The stainless collection'. La madera sigue siendo su principal aliada, pero los nuevos modelos incorporan el acero y el cuero tratado sin tóxicos. Los clientes pueden elegir su combinación: el color de la correa, el dial negro o blanco y el tipo de esfera, de madera de teca, ébano o arce. Los hombres prefieren las esferas pequeñas; las mujeres, las grandes. Y la mayoría se decanta por el modelo Light teak, reconoce el equipo de diseño. Para MAM la innovación es importante, y renovar la colección a menudo, también (pronto lanzarán un nuevo modelo íntegramente en madera que presume de caja superfina). Y para demostrar que cuidan los detalles, fíjaos en el corte de las manecillas y la línea perfecta que dibujan cuando pisan las doce.

Zaoum
©Zaoum
Tiendas, Decoración

Zaoum

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Para encontrar muebles, lámparas, bisutería y otros objetos especiales que datan de principios de siglo a mediados de los años 50 visitad Zaoum. En esta tienda, un negocio familiar con treinta años de trayectoria, tienen predilección por los productos bien diseñados que se encargan de restaurar y los materiales interesantes, como la baquelita a partir de la cual elaboran bisutería. En Zaoum reinvindiquen la capacidad de los objetos antiguos para seguir inspirando las creaciones contemporáneas.

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Working in the redwoods
© Maria Dias
Tiendas

Working in the redwoods

icon-location-pin Barcelona

De la calle Còdols pasó a instalar el estudio en casa hasta que encontró el espacio, un local en el barrio de Sant Pere suficientemente diáfano para situar la tienda y el taller. Working in the Redwoods quería tener un pie en la calle y un espacio desde donde explicarse. Detrás de la marca está Miriam Cernuda, que comenzó a "jugar" con la cerámica hace 12 años. Su estilo es depurado y el objetivo es que cada objeto sea lo que es: que hablen el peso, la textura, el color. Coincidiendo con el viaje anual a la feria Maison & Object -en septiembre- estrena una colección que vende internacionalmente: esta vez ha introducido pinceladas de esmalte y de cara al próximo curso trabajará con diferentes tipos de barro, de colores y rugosidades nuevas. En este espacio, la cerámica está acompañada por piezas de madera de Secret Barry Things, desde cucharas hasta retratos en marquetería; la cosmética natural de Mamita Botanical; los cepillos de pelo de los suecos Iris Hantverk y la ropa de lino de la marca francesa Linge Particulier.

Arte

Ana Yael Gallery

icon-location-pin Barcelona

Ana Yael, ilustrador de origen argentino, está al frente de este espacio dedicado al arte de creadores jóvenes. Además de las composiciones de Yael, que tienen un toque absurdo y cercano al realismo mágico, aquí podemos encontrar accesorios como las bolsas estampadas de Forynja Edström y los collages de Pedro Murúa, entre otros.

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Tiendas, Librerías

Abracadabra Llibres

icon-location-pin El Gòtic

En 2009 arranca la historia de esta librería pensada para niños, donde se satisfacen las ansias e inquietudes de lectores de cero a 100 años. La cuidada selección de Ricardo Rendón hace que en Abracadabra Llibres puedan encontrarse títulos nacionales y interacionales -en inglés, francés, italiano y holandés-además de juguetes didácticos y objetos únicos. También se organizan talleres y exposiciones y el espacio cuenta con pequeños rincones donde los más pequeños pueden leer. Aquí apuestan por los buenos libros, los títulos hechos con rigurosidad y amor.

Tiendas

My Beautiful Parking

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Se enamoraron de las bicicletas de piñón fijo y en My Beautiful Parking decidieron redirigir el negocio. Esto no los convierte en una tienda poco convencional: lo que los diferencia es que en lugar de trabajar con modelos montados de fábrica, ofrecen bicicletas a medida de los clientes.

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OMG Barcelona
©OMG Barcelona
Tiendas, Decoración

OMG Barcelona

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Un viaje a Nueva York y muchos descubrimientos. A Iu y a Estela, una pareja de expublicistas, les hubiera gustado exportarlas a Barcelona y dedicar una tienda a los productos de diseñadores de Nueva York, pero de momento han empezado apostando por los creadores y las marcas de casa: en OMG BCN han reunido la ropa de Krizia Robustella, la cerámica de Miriam Cernuda, los abecedarios infantiles de Anna Tilche, los cojines de Cush, las joyas de Alba Casares y los anillos del estudio Mediodesign, hechos con impresora 3D, entre otras propuestas. El interiorismo de OMG también tiene su punto: un equipo de jóvenes arquitectos han diseñado los muebles del local y han incorporado las baldosas de flores de Puig i Cadafalch en el suelo. También han conservado el altillo, donde se harán exposiciones y pop-ups de marcas internacionales.

Antic Beauty
©Maria Dias
Tiendas, Decoración

Antic Beauty

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De profesión, Cyril Sauzay es restaurador de lámparas Jieldé, de cuerpo articulado y foco orientable diseñadas por Jean-Louis Domecq. Su taller, Antic Beauty, es un oasis del hierro y la madera, un pequeño homenaje al mueble industrial que imperó en la década de los 40, 50 y parte de los 60. Y lo que más abundan son las lámparas, la gran pasión de Cyril.

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Caboclo
© Maria Dias
Tiendas

Caboclo

icon-location-pin Ciutat Vella

Caboclo es artesanía índigena del Amazonas. Trabajan con comunidades de artesanos de manos privilegiadas. Allí reciclan neumáticos para hacer las suelas. Allí sólo usan curtidos sin cromo. Por eso Caboclo es la resistencia, porque hacer zapatos con ética no es incompatible con hacer zapatos de diseño. Cada vez más gente entiende que hay otra manera de consumir moda, más responsable y más sostenible. Y Caboclo lo celebra abriendo su segunda tienda en Barcelona, un espacio precioso que ocupa un antiguo horno de pan del Born.

Impossible Project
Maria Dias
Tiendas, Arte, artesanías y aficiones

Impossible Barcelona

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Impossible Project ha recogido el testigo de los antiguos trabajadores de Polaroid y, desde la propia fábrica austríaca, sigue produciendo cartuchos de película compatibles. Además, a partir de 60 euros, podéis comprar vuestra Polaroid.

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Colmado
©Maria Dias
Tiendas, Diseñador

Colmado

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Como una de aquellas tiendas llenas, pulcras, bonitas. Esto es Colmado, el espacio de Susana Rey en el Born. Aquí los protagonistas son la ropa y accesorios de diseño de largo recorrido: Manuel Bolaño, Anntian, Revisited Matters, los zapatos de Deux Souliers y los relojes de Waiting For The Sun, además de Pleguezuelos, la firma de vestidos, blusas y pantalones fáciles, ligeros y femeninos que diseña Rey.

Ivori
©Maria Dias
Tiendas, Boutiques

Ivori

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El Born es el espacio escogido por Carola Alexandre y Alba Neddermann para instalar esta pequeña pero exquisita tienda donde venden su firma, Alexandre Neddermann, que se define por el uso de telas 'vintage' y siluetas de inspiración retro. Pero en Ivori también hay sitio para firmas y creadores que les son afines, como Maria Roch, Borne by Elise Berger, los zapatos de Mus&Roew y los bolsos de Lubochka, entre otros.

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La tercera
©Maria Dias
Tiendas, Diseñador

La Tercera

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Name son Clara Aspachs e Irene Sabaté y su ropa es delicada, sutil, versátil, sobria, detallista. Trabajan el algodón y el algodón-seda con patrones favorecedores que dan forma a vestidos, faldas, blusas y pantalones, su pieza estrella. Aparte, las dos diseñadoras no han dudado en incorporar una selección de accesorios y complementos afines a su filosofía; encontraréis la cosmética de Mamita Botanical, las joyas de cerámica de Working in the Redwoods, los productos de la marca infantil Bobo Choses y las gafas de Folc, entre otros.

Tiendas

On Land

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Elena Castaudi y Michele Gilli forman un tándem imbatible al frente de On Land, una tienda multi marcat de la que hombres y mujeres saldrán satisfechos. Ellas, con propuestas de jóvenes creadores barceloneses como Name y Who. Y ellos, con opciones tan interesantes como Josep Abril, On Land y Gorni Kramer, las dos últimas, diseñadas por los propietarios de la tienda. Trajes, camisas, camisetas y pantalones de estilo casual que os servirán para el fondo de armario sin perder de vista las tendencias.

Para salir a bailar

Magic Club
Ivan Giménez

Magic Club

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¿Discoteca rock en Barcelona? Un nombre: Magic Club. Es el antro al que acude la fauna roquera de la ciudad en masa, cuando notan que se les caen encima las paredes de la modernidad impuesta, las decepciones vitales o sencillamente tienen ganas de emborracharse escuchando a los Dictators y bailando. Desde su apertura, en el 1976, el Magic ha visto de todo: onda laietana, contracultura, punk, new wave. Desde mediados de los noventa hasta la última década vivió una segunda juventud como sala de conciertos. Johnny Thunders, Hellacopters, lo mejor del rock de alta energía mundial quemó su minúsculo escenario. Ahora, por imposición municipal, sólo funciona como discoteca y asiste impasible al aparente declive del rock'n'roll. Es un minúsculo universo donde los fines de semana podemos vivir en la oscuridad perpetua hasta las 6 de la mañana. Y sus dos pistas de baile agitan tatuajes, jóvenes con ganas de fiesta abominadores del tecno y mujeres peligrosas: vale todo, menos fumar en la pista de baile.

Bar Mercaders

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Este bar es todo un clásico hecho a base de amor y rock'n'roll. Podréis encontrar de todo: antiguos rockers, abogados bandarras, 'jevis' y arquitectos, y todos se acaban haciendo colegas. En una esquina de un callejón del casco antiguo hay un cubil cálido que te llama como si tú fueras huérfano y aquella lucecita tu única posibilidad de salvación. Un bar que hace esquina ya tiene, de entrada, mucho ganado-los chaflanes son lugares ideales desde el punto de vista telúrico y psico-geográfico: tienen un encanto especial.   El Mercaders tiene esto y más: es un puñetazo familiar, hecho de amor y rock'n'roll. Era la antigua granjita de Pep Torres, miembro del Circ Cric y la Orquesta Platería, que dejó el local en manos de Ramón y Cristina, la experimentada pareja que lo ha hecho tal y como lo conocemos desde el 2000. Ramón es un histórico de los bares, estuvo en instituciones nocturnas como La enagua, el Falstaff o el Bauhaus y sabe cómo hacérselo: tiene la risa fácil y el deje calmado los hippies supervivientes de la generación diezmada los setenta layetanos.   En el último bar donde trabajó conoció Cristina, maquinista del Liceo, con quien unió fuerzas para comenzar su aventura en la calle Mercaderes. Pusieron el suelo de madera, llevaron sus discos-Pistols, el Exile on Main Street, Faces, Miles Davis ... Good old shit-y su buen rollo y la gente empezó a venir a abrevar en ella.   En el Mercaders te encuentras de todo: antiguos rockeros, abogados sinvergüenzas, jevis y arq

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Bares y pubs, Coctelerías

Upiaywasi

icon-location-pin Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Upiaywasi no es un vocablo klingon. Es una palabra quechua que significa 'la casa de la bebida'. Vamos, que no os lo ponen fácil. Porque este bar es un rara avis, una guarida con un look disperso que fusiona raíces latinas, reciclaje bohemio, aromas de barrio y espíritu alternativo. Todo en el mismo pack y sin que la mezcla resulte indigesta. Relleno de mesitas con velas, sillas bastardas, sofás polvorientos y sillones rococó, el Upiaywasi es una cueva en penumbra con apuntes coloniales -colores terrosos bien hallados-, cortinas victorianas de terciopelo, lámparas de gas, lámparas de pie de la abuela y extraños cuadros que harían temblar a Toni Rovira. Pero el bar dispone de una ventaja que le otorga muchos puntos: la magnífica terraza, un asteroide zen que flota en el vacío del paseo peatonal de Allada Vermell e invita, sin tapujos, a holgazanear toda la tarde como cerdos silvestres.Ocasionalmente, algún yonqui os pedirá tabaco, puede que tengáis que ver pasar algún grupo de dominicanos con móviles que escupen música infernal, pero es un precio razonable a cambio de un rato de contemplación y soledad de los bastidores de la calle de la Princesa.Y el nombre del bar no es gratuito, ya que tiene un catálogo de 20 cócteles muy decente. Ahora bien, hay uno que han perfeccionado hasta el paroxismo: el mojito de coco, el mejor de toda la ciudad. Cuántas veces he vuelto a casa a gatas y cantando el tema de Las Chicas de Oro por culpa de la maldita poción...

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Restaurantes

El Bar de l'Antic Teatre

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Tiene el look deteriorado de las asociaciones culturales alternativas. Si lo que buscáis son camareros con cuerpo de Adonis, David Guetta a toda caña y Absolut con Red Bull a precio de petróleo, mejor que vayáis al Opium Mar. El Antic Teatre es un espacio viejo y reciclado, pero tiene una de las mejores terrazas interiores que he visto en mi vida. Un patio gigante con brotes anárquicos de vegetación para tomar algo a la fresca, coger el puntillo a base de quintos y hacer tiempo antes de las actividades culturales que organizan. Mourinho no podía tener más razón: teatro del bueno.

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Bares y pubs, Coctelerías

Cocktail Bar Juanra Falces

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El gimlet era el cóctel preferido del detective Philip Marlowe. En la novela El largo adiós de Raymond Chandler, el hombre de las cicatrices le descubría la receta a Marlowe. "Un gimlet es mitad ginebra, mitad zumo de lima", aseguraba el desconocido. Segundos más tarde, empezaban los problemas. Que esta coctelería se llamara Gimlet y deslumbrara la calle con su rótulo azul cielo y letras de espejo, ya apuntaba una tendencia a la desaparición. Hace unos meses volví, el antiguo rótulo había fundido y se le conocía por sus siglas, GMT, como una especie de adivinanza macabra. Levantó mis sospechas pero todavía no lo había visto todo. Me acerqué ayer, el nombre del local había cambiado por tercera vez. Ahora se hace llamar Cocktail Bar Juanra Falces. ¿Quién era aquel hombre? Era el mismo Juanra, el barman de siempre? ¿Por qué ese cambio? Aparentemente todo era el mismo lugar, la barra de caoba, los taburetes un poco demasiado elevados que siempre me dejan las piernas colgando, las cortinas detrás del vidrio, los cócteles de siempre ... la incertidumbre me hacía helar la sangre.En el Gimlet, probé mi primer Mary Pickford, el cóctel con nombre de actriz de cine mudo, pero ahora era yo la que me quedaba sin palabras. Incluso, cuando los sábados el local es un guirigay de gente que los malditos taburetes hacen parecer gigantes, no capto nada nuevo. Qué es lo que se me escapa? Un Marlowe de cómic vigila a través de una persiana. Estará buscando él lo mismo que yo? Me acerco a la barra

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Diobar

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Seguramente, lo último que uno se espera encontrar en el sótano de un restaurante griego es una fiesta. Pero en el Dionisos del Born cada viernes y sábado por la noche hay juerga, y además de entrada libre. Buena música y ambiente fresco para lo que quieren sacar el cisne negro que llevan dentro.

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Bares y pubs, Coctelerías

Ohla Boutique Bar

El futuro de la coctelería ya está aquí y se encuentra en un hotel. El Ohla Boutique Bar apuesta por el barman como artista y la alta gastronomía que se bebe. ¿Os parece pretencioso? Pues consiguen su objetivo, dando la vuelta a los clásicos a su manera.

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Qué visitar

Música, Espacios de música

Palau de la Música Catalana

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Uno de los auditorios más espectaculares del mundo: una extraordinaria explosión de arquitectura modernista construido en 1908 por Lluís Domènech i Montaner y considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A parte de su interior, con una sala de conciertos de belleza abrumadora y con la presencia de las musas, vale la pena dedicar un tiempo a admirar la fachada y reconocer algunos elementos representados, como los bustos de los compositores Palestrina, Bach, Beethoven y Wagner, o el grupo escultórico La cançó popular catalana, que hace esquina.

Lugares de interés, Sitios y edificios religiosos

Santa Maria del Mar

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Es uno de los ejemplos más emblemáticos y representativos del arte gótico catalán. Esta encantadora basílica destaca por sus características líneas horizontales, superficies llanas, contrafuertes cuadrados y torres octogonales planas. La gran unidad de su estilo se debe a que se construyó con bastante rapidez, en sólo 55 años, de 1329 al 1384.Recibe el nombre de María, patrona de los marineros, y fue construida en el lugar en el que antes había una pequeña iglesia conocida como Maria d’Arenys, por su cercanía con el mar.En su amplio interior, con tan solo una nave, las columnas perfectamente proporcionadas se elevan en bóvedas de abanico, creando una sensación de espacio alrededor del ligero altar. También hay vitrales maravillosos, especialmente el rosetón del siglo XV que se encuentra encima de la puerta principal, aunque la ventana original se cayó durante un terremoto. El actual se añadió en el año 1997, como celebración tardía de los Juego Olímpicos.

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Museos e instituciones

Museu Picasso

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El Museu Picasso de Barcelona es el centro de referencia para el conocimiento de los años de formación de Pablo Ruiz Picasso. Abierto al público en 1963, acoge un fondo de más de 3.800 obras que componen la colección permanente y ofrece una dilatada programación de exposiciones temporales.El museo fue creado por propia voluntad­ del artista y de su amigo y secretario Jaume Sabartés, que donó su colección. Hay una sala dedicada a los retratos que hizo Picasso de él –el más conocido es el del Período Azul- y los garabatos de Sabartés. La mejor parte es la serie completa de 58 lienzos basados en Las Meninas de Velázquez, donada por el propio Picasso después de la muerte de Sabartés. La exposición acaba con linoleografías, grabados y una maravillosa colección de cerámicas donada por la viuda de Picasso.

Lugares de interés

Mercat de Santa Caterina

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Construido en 1846, el Mercat de Santa Caterina es el segundo mercado más antiguo de la ciudad. El proyecto de reforma fue obra del equipo de arquitectos de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue y su elemento más característico es su preciosa cubierta de mosaico de cerámica, de reminiscencias gaudinianas, hecha con 325.000 piezas que quiere ser un guiño al colorido de los puestos de frutas y verduras. Del antiguo edificio se ha conservado la fachada porticada original, reconstruida en 1988, y las paredes laterales.

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Museos e instituciones, Arte y diseño

MEAM: Museu Europeu d'Art Modern

icon-location-pin El Gòtic

En el barrio del Born, en el Palau Gomis, es donde encontraréis el Museo Europeo de Arte Moderno, que hace difusión del arte figurativo de los siglos XX y XXI. Una disciplina que no acostumbra a tener mucho espacio en otros museos. Además, la Fundación del museo organiza cada año el premio de Pintura y Escultura Figurativa.

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