Global icon-chevron-right España icon-chevron-right Barcelona icon-chevron-right Los mejores bufets libres de Barcelona

Los mejores bufets libres de Barcelona

En Barcelona hay un puñado de bufets libres donde vale la pena sentarse a comer con calidad y sin restricciones

Bufet lliure a l'hotel W
Foto: Iván Giménez Bufet lliure a l'hotel W
Advertising

El bufet libre vive en el debate entre el concepto de alimentar al por mayor con mucha comida y los grandes banquetes de lujo, donde se malgasta comida de alta gama. Pero en Barcelona hay unos cuantos bufets libres que valen la pena. Desde restaurantes de sushi con cinta giratoria hasta tapas catalanas, pasando por las alturas del Hotel W o la cocina sueca. Una lista de restaurantes para llenarse sin complejos y sin malgastar dinero. De todas las opciones que ofrece nuestra ciudad, os dejamos con 8 bufets que hay que visitar.

NO TE LO PIERDAS: los mejores sitios para hacer el 'brunch'

Los 8 mejores bufets libres de Barcelona

1
El Puma Barcelona 2019
Foto: restaurant New Puma Barcelona
Restaurantes, Mediterránea

El Puma

La Nova Esquerra de l'Eixample

¿Recordáis el bufet libre del hotel de vuestra infancia? Aquel tres estrellas de Roses con un montón de comida buenísima, cuando la verdura era una pesadilla relegada a casa. Toparse con el bufet de El Puma –abierto en 1972, rebautizado como New Puma– es una bendición. Y claro, enseguida quieres recuperar el tiempo perdido a base de zamparte un primero con canelones, ensaladilla rusa, bravas, calamares y croquetas, y de segundo un entrecot hecho a la piedra en tus narices. La oferta está anclada en el 87, pero todo lo que comí tenía una evidente mano casera. El local es tan gigante y vintage que en cualquier momento te esperas que pueda aparecer Jack Torrance.

2
Biocenter
Foto: restaurant Biocenter Barcelona
Restaurantes, Vegetariana

Biocenter

El Raval

Otros que no pierden el fuelle, desde 1980. Su fórmula vegetariana –fusión entre bufet libre de ensaladas y platos calientes 'self-service'– es imbatible para comer sano y bien de precio en el centro. Cantidad y calidad: antes de decidiros por el segundo, cuesta controlarse y no repetir tres veces de las delicias sencillas y tiernas, como quinoa con remolacha, hummus de berenjena y ensalada de col con vinagreta de manzana. Y cómodo: a diferencia del vecino –y también muy recomendable L'Hortet–, el local es enorme y siempre encontraréis sitio sin hacer cola. Los segundos –¡aquellas albóndigas de calabaza con salsa!– son para mojar pan.

Advertising
3
Restaurant japonés Toyo
Foto: Iván Giménez
Restaurantes, Japonesa

Toyo

Ver cada día colas puede inducir a pensar que regalan sexo o dinero. Pero no: Toyo es un bufet libre giratorio de sushi: ¡11 euros al mediodía! Es –no exagero– el único que he probado en la vida que por este precio ofrece un sushi notable en lugar de morralla ultracongelada. La señora Yen tiene clara la fórmula: "Oferta limitada pero fresca. Cuando empezamos en 2010 la cocina japonesa era elegante y fresca pero cara. Como ahora, pero aquí puede disfrutar todo el mundo". Muerdo sorprendido makis y nigiris que tienen poco que envidiar a las casas de alta gama. Hace falta ojo de tigre y astucia de mono: no os lancéis en plancha a los rebozados, esperad al sushi (hecho en cocina abierta).

4
Restaurant Fifteen Les Corts
Foto: restaurant Fifteen Les Corts
Restaurantes, Mediterránea

Fifteen

De acuerdo, no es un bufet libre (solo la ensalada de entrante), pero por singularidad y precios merece una reseña: en la cantina del Parc Científic de Barcelona os podréis hartar de comida fresca y bien cocinada, por 8,21 euros (agua y postre incluidos). En la cola pregunto: "¿esto es un bufet libre?" "No, pero yo te voy poniendo comida y tú me dices cuándo paro", me dice el cocinero, sonriente. Me decido por una ensalada verde y un segundo de pez espada a la plancha con patatas asadas, fresco y en su punto justo (ni crudo ni reseco). La variedad de la oferta es enorme, no os agobiéis.

Advertising
5
Plat Bufet Pappa Sven
Foto: Iván Giménez
Restaurantes, Sueca

Pappa Sven

Eixample

Pappa Sven cumple años en plena forma, brillante en su posición de único restaurante sueco de Barcelona (Ikea no cuenta). Al mediodía encontraréis un bufet de entrantes muy completos y segundos, pero para vivir la experiencia 'smörgåsbord' –bufet libre sueco– hay que ir a cenar. "Es una inmersión en la cocina sueca, con reno y salmón que ahumamos nosotros, y todo hecho aquí, pan y pasteles incluidos", explica Nina Olsson: en Suecia, un bufet libre es la expresión pura de una comida festiva tradicional. Descubriréis delicias como la skagen toast, ensalada de gambas servida en tostada. Golosos: ¡los postres son un delirio!

6
Plat al restaurant Kata
Foto: Iván Giménez
Restaurantes, Mediterránea

Kata

Sant Martí

Un secreto al final de Pujades: en 2011 los socios de Kata decidieron abrir un bufet giratorio a la catalana. El paso del tiempo no ha menguado la efectividad de la fórmula (un lunes de febrero está a reventar): por la cinta desfilan generosas medias raciones –cuatro primeros, cuatro segundos, cuatro postres– que cazamos al vuelo con la alegría de un depredador. No son cualquier cosa: unos buenísimos garbanzos vegetarianos, lomo de cerdo con curry, pastel de patata con alioli o cheesecake, por ejemplo. La fórmula: cuatro platos (12 euros con agua, generoso) o comer sin límites por 16 euros. Podéis reventar o comer equilibrado.

Advertising
7
Còctels al Crazy Monkey Barcelona
Foto: bar Crazy Monkey
Bares y pubs, Bares de tapas

Crazy Monkey

Crazy Monkey es una coctelería italiana de excelente nivel y recetas de autor. Cada viernes ofrecen un surtido ilimitado de aperitivo italiano de 18 a 22 h; nada de tonterías asociadas a la tapa gratis de aquí, sino picoteo italiano más que digno: bruschetta de tomate y mortadela de Boloña, minipizzas o ensalada de pasta. No seáis tacaños y pedid al menos dos cervezas de barril pilsner, suave decantada con mano experta. Además, a la hora del aperitivo, todos los cócteles de autor bajan a 7 euros.

8
Brunch Retox Hotel W
Foto: Iván Giménez
Hoteles, Hoteles de lujo

Hotel W Barcelona

Ciutat Vella

A dos pisos por encima de la playa de la Barceloneta –la panorámica del litoral no quita el aliento, ¡lo desintegra!– tendréis un suministro bajo demanda de platitos que son maravillas de cocina en miniatura. Como un filete Wellington medida canapé, con una demi-glace que te explota en la boca. Los bao de tocino, el arroz con bogavante o puerro confitado con mayonesa de romesco... Alta cocina de hotel en pequeñas raciones. Lujo sí, pero sin desaprovechar nada. Y todos los cócteles que podáis beber.

Recomendado
    También te gustará
      Advertising