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Las obras de teatro recomendadas de la cartelera de Barcelona

Seleccionamos las mejores representaciones de teatro, danza y comedia que hay actualmente en la cartelera de Barcelona

Andreu Gomila
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Desde espectáculos más pequeños a grandes producciones, de monólogos a musicales alucinantes... La cartelera de teatro de Barcelona es potente y ofrece shows para todo tipo de público. Si te preguntas cuáles son las mejores obras que se pueden ver en nuestros escenarios, hemos hecho una selección de las piezas que no hay que perderse de ninguna de las maneras. Tampoco te pierdas los mejores musicales y las mejores obras de teatro infantil en Barcelona.

El 21 de marzo, participa en Cap Butaca Buida, ¡la gran fiesta del teatro! 

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Las mejores obras de la cartelera de Barcelona

  • El Raval
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

No hay duda de que Joel Joan es un actor súper dotado, seguramente uno de los mejores de su generación. Y esto se puede ver perfectamente en esta versión de L'oncle Vània que representa en el Romea, él solito, sin necesidad de nadie más, en un one-man-show memorable. Llena el espacio de una manera de la que pocos actores pueden presumir de poder hacer. Pero el reto que tenía por delante era algo grande, sobre todo porque tiene ante sí diversos elementos que juegan en su contra.

De entrada, tiene entre manos una obra de Txékhov que debe de ser el texto teatral más representado en Barcelona durante lo que llevamos de siglo XXI. Lo hemos visto de muchas y variadas maneras. Y algo que podría ir a su favor, que el público potencial conozca de memoria la historia, torpedea momentos que se suponen de gran intensidad, que él solo únicamente iguala durante la discusión central, cuando el profesor Serebriàkov anuncia que ha decidido vender la casa, cosa que provoca la revuelta de Vània. Interpreta ocho personajes pero no consigue que nos aferremos a ninguno.

  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La nit de les tríbades, de Per Olov Enquist, és uno de los montajes míticos del primer Lliure, el de Fabià Puigserver. Nos sitúa en Copenhague durante el ensayo de una obra de teatro, La més forta, con la presencia del autor, August Strindberg, y su esposa, la actriz Siri von Essen, de quien se está separando. En medio de los dos, está Marie-Caroline David, la otra actriz del montaje, lesbiana reconocida y con una historia común con la pareja. Mientras intentan levantar la obra, Strindberg mostrará su peor cara: machista, déspota, lo que hoy diríamos un abusador de manual.

Oriol Broggi ha decidido repasar un texto que no se representaba desde que Lluís Pasqual lo recuperó la temporada 1999-2000, y lo ha hecho en un escenario nuevo para La Perla 29, el Teatre de Sarrià, un espacio precioso que se ajusta como anillo al dedo a su propuesta, con un tempo diferente al de aquel Lliure con Anna Lizaran, Quim Lecina y Muntsa Alcañiz. No tenemos ni una Maria-Carolina desatada, ni un August fuera de sí, ni una Siri con ganas de juerga. Respectivamente, Cristina Arenas, Joan Marmaneu y Clara Mir están mucho más contenidos. Nadie alza la voz: la guerra es psicológica, verbal, precisa. 

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  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Pau Vinyals debutó como autor con una obra, El gegant del pi, en la que buscaba los trapos sucios de su genealogía familiar justo en el momento en que decidía, con su pareja, la escenógrafa Judit Colomer, tener un hijo. Un gran ejercicio, tanto a nivel escénico como textual. Tendrament, pues, puede entenderse como la continuación de aquel proyecto, y la presencia en un rincón del hijo de ambos, proyectado en una pantalla mientras duerme, así nos lo podría confirmar.

Todo empieza con Colomer y Vinyals, en un escenario vacío, intentando montar una mesa de comedor. Enseguida vemos que él es el gracioso, el disléxico, el que carga las maderas. Y ella es la que ordena, pone las cosas en su sitio. Él es la figura pública. Ella la que se mantiene detrás. Durante buena parte de la obra, repetirán y ampliarán este esquema: una pareja joven que busca su lugar tratando de encajar su individualidad en este mundo dual.

  • El Raval
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Según Tiago Rodrigues, el mundo está separado en dos hemisferios: el posible y el imposible. El primero sería Occidente o, mejor dicho, todos esos lugares que pueden permitirse el lujo de no vivir permanentemente en estado de guerra. El otro correspondería a todos esos rincones que están sometidos a las bombas. En medio estarían los trabajadores humanitarios, todos aquellos que, proviniendo de lo "posible", trabajan en lo "imposible". ¿La razón? Un trabajo como cualquier otro, dicen los personajes del director y dramaturgo portugués. Pero es algo más que eso.

Hace un par de años, el propio Rodrigues trajo este mismo espectáculo, que ahora ha estrenado La Perla 29, al festival Temporada Alta. En Barcelona, es Cristina Genebat quien se ha encargado de dirigirlo, en lo que supone su debut con la batuta.  

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  • El Gòtic
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Carlo Goldoni escribió en el siglo XVIII la Trilogia della villeggiatura con la intención de reírse de los veraneantes, de los burgueses y nobles venecianos que dejaban su casa en verano para trasladarse a otro lugar y tirar, literalmente, la casa por la ventana. Había quienes se lo podían permitir. Pero había otros que no. Y la compañía Els Pirates ha cogido el clásico, ha dejado en cuatro intérpretes una obra que pide doce personajes, la ha desnudado de toda escenografía, ha vestido a los actores y a las actrices de manera bastante decente y ha reescrito levemente el texto para llevar la comedia hasta nuestros días.

Lo mejor es cómo la compañía asume el desafío que supone que los intérpretes tengan que hacerse suyos dos o tres personajes. Porque se puede romper la cuarta pared tirando pintura a la platea o, simplemente, dirigiéndose a ella, diciendo la verdad, porque la magia aparece, pero puede ser una magia barata de teatro de proximidad, igualmente maravillosa. Magia, al fin y al cabo.

  • L'Antiga Esquerra de l'Eixample
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La aparición de un viejo conocido en una casa que llega para provocar un cataclismo de proporciones diversas es uno de los motores recurrentes del teatro, desde Oncle Vània a Göteborg. Y Lucy Kirkwood utiliza el mismo cebo en Els fills para hacernos zambullir en una obra de gran alcance ideológico y moral sobre la responsabilidad de las generaciones más mayores respecto a las que vienen detrás. Todo lo que plantea es tan vigente que da pavor y no hay nada sobrante en esta obra.

Todo empieza con la llegada de la Rose (Emma Vilarasau) al hogar de la Hazel (Mercè Arànega) y Robin (Jordi Boixaderas). Los tres son físicos, se conocen de toda la vida, pero hace cerca de 40 años que no se ven. No sabremos el motivo de la visita de la vieja amiga hasta el final y será importante. El mundo de la función es un lugar que acaba de sufrir un accidente nuclear y, por lo tanto, podríamos decir que estamos ante una pieza de cariz apocalíptico, de una apocalipsis concreta, incluso cotidiana. Pero Kirkwood es suficientemente hábil para presentarnos tres personajes séniores (están jubilados), con cartas escondidas y una relación íntima para mojar pan.

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  • El Poble-sec
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Convertir en obra de teatro el libro Dones valentes de Txell Feixas no era algo fácil. Sobre todo porque era imposible traer al Lliure en carne y hueso a las auténticas Hiyam, Khadija y Benchymer, ni tampoco a la propia narradora, sino que la directora, Glòria Balañà, debía utilizar actrices para ponerse en su piel. La dramaturgia de Aina Tur logra salvar el escollo a través de algo tan poco valorado como es la honestidad, dejando claro desde el principio el juego; que estamos ante una especie de ejercicio de teatro documental sin los protagonistas reales de la historia.

En escena, tenemos a cuatro actrices (Marwa Bakhat, Agnès Jabbour, Manar Taljo e Iria del Río) y un actor (Moha Amazian) que navegarán de Afganistán al Líbano, pasando por Gaza, Siria, el Kurdistán... Con el objetivo de explicar la historia de nueve mujeres que lo han sobrevivido todo, desde parir a una niña en un país que no quiere mujeres a estar sometida durante cuatro años a los esbirros del Estado Islámico. Relatos duros, sin concesiones, que los intérpretes nos acercarán sin olvidar en ningún momento su papel de médiums, también de mujeres con sus circunstancias.

  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Turisme rural, Allà lluny hi ha una caseta... Y ahora La presència. Es curioso que en pocos meses se hayan estrenado en Barcelona tres obras de temática paranormal y que dos de ellas tengan un trasfondo cómico. Las tres, además, ambientadas en el campo, en pleno invierno y firmadas por dramaturgos de primer nivel que parecen haber competido para ver quién se ajusta más al género, quién tiene más éxito, como en un torneo especial de dramaturgia. El ganador lo decidirá el público. Pero si me hacen elegir a mí, creo que la más lograda es la que ha llegado a La Villarroel, creada por Carmen Marfà y Yago Alonso: La presència.

La obra nos sitúa en una casa de un valle pirenaico, en medio de una tormenta de nieve, mientras el patriarca de la familia está muriendo. Allí encontramos a los hijos, Ernest (Pau Roca) y Sandra (Nausicaa Bonnín), además del marido de esta última, Miki (Marc Rodríguez). Al poco tiempo, llega Sol (Anna Sahun), médica del CAP de Sort, que viene a visitar al moribundo. Evidentemente, el padre morirá y comenzarán a suceder cosas extrañas.

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  • Musical
  • Dreta de l'Eixample
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

'Ànima' podía haberse desarrollado como todos los musicales de época, con príncipes azules, bellas durmientes, un sesgo de género maloliente y todo el azúcar que quisierais. Y, de hecho, el musical que ha estrenado el TNC, ambientado en los años 30 del siglo pasado, en EEUU, parece que tiene que ir por ahí. Porque tenemos a nuestra protagonista, Greta (Paula Malia), que se va de su pueblo para probar suerte en Hollywood, y dejar atrás la pobreza y una vida planificada. ¿La salvará un hombre caritativo? No, una historia creada en el 2024 no puede ser como 'Cantando bajo la lluvia'.

Y eso que tenemos todo el universo Disney por delante, el del nacimiento del imperio, el de la creación de 'Blancanieves', el primer largometraje animado y en color de la historia. El sueño de Greta es trabajar para el gran Walter (Oriol Burés). No lo conseguirá a la primera, como ya podíamos esperar. El argumento, sin embargo, irá adquiriendo toques de comedia de enredos, más allá de la historia de formación y superación de una mujer que lo tiene todo en contra. E incluso reiremos. En esta complejidad se encuentra el punto a favor de 'Ànima'. Y una dirección escénica de Gara Roda que sabe sacarle jugo a un giratorio capaz de transformar la escena en pocos instantes.

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