Planes anti San Valentín

Desde dejarse la garganta en el piano del Toni2 hasta boicotear a Cupido con una fiesta para solteros, planes para combatir el romanticismo cursi y tradicional
THE BOAT THAT ROCKED
Por Time Out Madrid |
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A los renegados del San Valentín, a los que las tarjetas de felicitaciones amorosas os producen sarpullidos, a los que la repostería fucsia os parece un mejunje radioactivo y a los que pensáis que esta fiesta no es más que otra trampa del consumismo. A todos vosotros, os hemos preparado una lista de planes para huir del tedio romántico que este 14 de febrero le quemarán las alas a Cupido. 

Pierrot le fou

Destruir el amor como hizo Pierrot el loco

Este es un plan para los cinéfilos más gafapastosos. Este febrero la Filmoteca ha programado el ciclo 'Así habla el amor' para acabar de una vez por todas con el mito de San Valentín. El miércoles 14 a las 19.20 h veremos 'Pierrot el loco', de Jean-Luc Godard, una película pop muy colorida en la que Jean-Paul Belmondo y Anna Karina interpretan a dos amantes kamikazes que se dan a la fuga por los paisajes del sur de Francia, hasta inmolarse en la línea del horizonte. A ritmo de infarto, Godard mezcla rasgos del género musical con la 'road movie' y el cine negro clásico. Y hay una escena famosa, en la que un tipo se embadurna la cara con pintura azul y se ata un fajo de dinamita roja alrededor de la cabeza. Enciende una cerilla, prende la mecha y explota. Si pensabais vivir un Día de los Enamorados lleno de bombones y tarjetas cuquis se os van a quitar las ganas de un puñetazo.

Hinds

Darlo todo en el concierto de Hinds

Cervezas, rock garajero y bailes sudorosos. No se nos ocurre una combinación mejor para pasar el día de los enamorados. Después de escuchar ‘New for you’, el adelanto de su segundo álbum, ‘I don’t run’, que se publicará en abril, estamos deseando oír más temas del que seguro será un discazo. A estas alturas, Carlotta, Amber, Ana y Ade no tienen que demostrar nada a nadie, solo subirse al escenario del Costello y hacernos salir de allí con una sonrisa de satisfacción (y agotamiento).

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Navacerrada

Escaparse a la naturaleza

Madruga. Cógete el día y a tu pareja y escápate a la sierra. Un metro de nieve te espera. Si os gusta esquiar, nada mejor que hacerlo a mediados de semana. Se reduce considerablemente la afluencia de valientes descendiendo por las estrechas pistas rojas y negras de Navacerrada. Nosotros, que somos más de senderismo a lo Walser y Thoreau, nos quedamos por el valle de Fuenfría, el puerto de Morcuerao o, sobre todo, los pinares de Valsaín ("stendhalazo" sobre fondo blanco). Respirad hondo. Con suerte veréis más huellas animales que humanas -eso siempre reconforta- y pasaréis varias horas solos. Convierte la comida romántica en un humeante plato de judiones o un cochinillo asado. De vuelta a casa, partís un poco queso, abrís un vino y os ponéis 'Ventajas de ser un marginado', un viaje al poderoso y a la vez frágil amor juvenil. Escucharéis dos veces "aceptamos el amor que creemos merecer" pero también el siempre emocionante y energizante 'Heroes' de Bowie. "I, I will be king / And you, you will be queen / Though nothing, will drive them away / We can beat them, just for one day / We can be heroes, just for one day". Pues eso.

The boat that rocked

Volver a escuchar la radio pirata

¿Puede haber mejores acompañantes para un día de San Valentín que Bill Nighy y Philip Seymour Hoffman? Y si además puedes volver a ver una de tus películas favoritas en pantalla grande y versión original, la experiencia supera cualquier cita romántica con creces. A medio camino entre la realidad y la ficción, ‘The boat that rocked’ es la historia de una emisora pirata que emitía desde un barco en los años 60, cuando la BBC sólo emitía dos horas de rock ‘n roll a la semana. Ellos, emitiéndolo 24 horas al día, lograron una audiencia de 25 millones de personas. Una hazaña memorable con una exquisita banda sonora.

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Toni2
@Plantastic

Dejarse la garganta en el piano del Toni2

He aquí un clásico de las noches de Madrid, el techo que da cobijo a las almas errantes de la ciudad cuando el resto de garitos ya han cerrado la persiana. Si os han echado de la barra del último bar, aquí os acogerán con mucho amor. El Toni2 es un piano bar de los de antes, con paredes de madera, camareros con chaqueta blanca y sofás de escay. En el centro del local, presidiendo, un piano de cola que suena hasta el amanecer, y alrededor del piano un corro de gente, personajes trasnochados, cada uno de su padre y de su madre, que balancean sus copas a rebosar de ginebra y cantan como lobos que le aúllan a la luna, con la voz rota, como si en cada nota les fuera la vida. Si tenéis penas que ahogar, este es vuestro sitio.  

Mezcal Lab

Viajar al fin de la noche

Déjate de regalar spas, masajes y demás sesiones de belleza. Abrir la casa para el encuentro de amigos y cervezas frente al televisor para ver el partido blanco del año no cuenta como regalo romántico (¿cuántos van a retrasar San Valentín por el Real Madrid-PSG?). Olvídate de cenas a media luz, con mantel de hilo y platos finísimos o acompañadas de un vino caro. Reserva una mesita en el MezcalLab de Punto MX, picad algo y entregaos al tequila y al mezcal hasta encontrar una botella con una calavera en la etiqueta o alguna clave similar -pierde almas, por ejemplo- y a la cuarta ronda brindad con un "hasta que la muerte nos separe" mientras reís la broma (privada) a carcajadas. Podéis terminar en el bar/coctelería Varsovia y no salir hasta que den las 3.00 o pongan 'Love will tear us apart' de Joy Division (una de las bandas favoritas del dueño).

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La llamada

Para morir de risa, no de amor

No es una película de amor. Bueno, sí, aunque Cupido ni está ni se le espera en el campamento de verano La Brújula en el que se desarrolla toda la historia de María y Susana, interpretadas por Macarena García y Anna Castillo. Al menos no como nos tienen acostumbrados los anuncios, la publicidad y el marketing. Digamos que San Valentín no es el representante religioso que asoma por este campamento de monjas en el que el amor adolescente se vive de un modo diferente al que nos suelen mostrar las típicas comedias románticas ñoñas -no desvelaremos más, por aquello de no hacer spoilers-. Pero sí hay mucha mística, mucho humor, mucho buen rollo y sobre todo mucha libertad de expresión y de sentimientos. ¿Acaso no podemos vivir el amor como nos dé la gana? Ver esta peli en el Artistic Metropol un día como el 14 de febrero es la mejor cura contra el romanticismo más casposo. Dicho queda.

Ondas Hyatt Centric Gran Via

Boicotear a Cupido con una fiesta para solteros

No, no nos hemos equivocado de día. El 'Afterwork Singles' es una cita pensada para solteros que no tienen ninguna intención, ni ganas, de celebrar el tan manido día de los enamorados. Y qué mejor que darlo todo un día antes para intentar pasarlo de puntillas (o de resaca, por qué no). Desde por la tarde, el espacio Ondas -que así se llama la zona lounge del Hotel Hyatt Gran Vía- abre sus puertas con una fiestas de singles en la que no va a faltar la buena música, con el trasfondo de La Movida madrileña de fondo y la Dj Twinyi a los platos, conocida entre otra cosas porque fue quien acompañó a la genial Amy Winehouse durante su primera gira. La idea de este evento no es precisamente la de morir de amor, pero sí de risa y buen rollo. Por eso, a la llegada, cada asistente recibirá una etiqueta con el nombre de uno de los miembros de alguna mítica pareja del cine y la música; quien encuentre a la otra mitad conseguirá una consumición extra de la vermutería del local. Y si después de todo, continúan las ganas de seguir disfrutando de la noche, se puede seguir en el restaurante del hotel y beneficiarse de un 20% de descuento en su carta, y hasta participar en el sorteo de una noche en habitación doble con alojamiento y desayuno en el hotel. ¿Qué más se puede pedir?

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Alevosía

Cantar como un corsario hasta las tantas

Este San Valentín cambiaremos las rimas amorosas de rigor por un poco de poesía canalla. Hace dos semanas que abrió en Malasaña el espacio Alevosía (Andrés Borrego, 8), caldo de cultivo de talentos emergentes, apadrinado por los poetas de la órbita de Carlos Salem, rapsoda con aspecto de pirata e inventor de un género etílico muy 'beat', que bautizó como la cerveza-ficción. Un sabio, vamos. Cada miércoles, en Alevosía se celebra una sesión de 'open mic', en la que todo aquel que quiera puede subirse al escenario y levantar la voz, botellín en mano, a lo gonzo. Conciertos y recitales, monólogos y lo que haga falta. Con mucha nocturnidad y poca purpurina. Dejaos sorprender sin cursilerías.

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