Alto Bardero
Alto Bardero
Alto Bardero

Dónde comer la mejor tortilla de patata en Madrid: una lista imprescindible

Más allá del debate de si con o sin cebolla, os dejamos algunas de nuestras versiones favoritas en Madrid

Gorka Elorrieta
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Como pieza clave de la santísima trinidad culinaria nacional, se pueden contar tantos gustos y maneras de prepararla como individuos: con o sin cebolla (sea caramelizada o no), fina o con cuatro centímetros de grosor, seca o con el huevo (semi)líquido, servida como pincho o únicamente entera (varios tamaños)… Peinar toda la ciudad es una tarea inabarcable, una empresa perdida de antemano. Por eso, a continuación, destacamos una veintena de lugares por cuya tortilla pondríamos la mano en el fuego. En nuestra selección encontrarás sitios incontestables, templos del tapeo donde es ya un plato estrella, restaurantes que la incorporan en su carta y, esperamos, alguna sorpresa para incorporar a tu aperitivo matutino. Y si lo que quieres es comertéla en casa sin manchar, aquí van dos opciones fabulosas.

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Guía del mejor pincho de tortilla de patatas en Madrid

La Maruca

La Maruca, una de las marcas insignica del Grupo Cañadío en la ciudad de Madrid, ha convertido la tortilla de patatas al estilo Santander en una excusa más para recorrer sus distintos locales por la ciudad, cada una con ese aire desenfadado donde lo cántabro se encuentra con lo madrileño. En cualquiera de sus direcciones se respira la misma filosofía de barra viva y cocina de producto bien ejecutado. ¿Por qué está entre las mejores de Madrid? Porque además su pincho, además de jugoso, con la patata bien frita y la cebolla pochada hasta tener un dulzor elegante, es muy, muy regular. Sabes que vas a encontrarte: una tortilla bien ligada cubierta con una capa de bonito con mayonesa, que le aporta untuosidad, y cubierta por un “sombrero”, al más puro estilo de la capital cántabra. No hay fuegos artificiales ni sorpresas innecesarias, sino oficio, constancia y ese confort que convierte la repetición en una virtud.

Alto Bardero

Tras la mudanza de la emblemática tortilla que tantos peregrinos reunía en La Latina (la de Juana la Loca), la barra que la sustituyó no tardó en crear adeptos a su versión de esta elaboración popular. Alto Bardero ha sabido recuperar y reinventar ese pincho mítico en la Plaza de Puerta de Moros. Aunque al establecimiento de León Bonasso y Pablo Paternostro —formados entre fogones castizos y atisbos internacionales— se viene a por mucho más que la tortilla, seguramente no querrás perderte esta. Ya sea porque la combines con otras raciones (su carta es muy interesante) o porque pares a comer un pincho y sigas tu ruta, encontrarás una tortilla melosa, con la patata cortada y frita en lascas, cebolla confitada y un punto del huevo muy bien elegido, porque sostiene la mezcla sin restarle jugosidad. Para muchos, a la altura de los grandes pinchos de la capital. 

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  • Española
  • Barrio de Salamanca
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out
Taberna Pedraza
Taberna Pedraza

Más de un lustro después de servir su primera tortilla, Carmen Carro y Santiago Pedraza renuevan los votos. Tras un cambio de ubicación, han logrado un mayor espacio para la barra (y dos pisos para el comedor) y la unión de todas las bondades que siempre ha lucido su casa. El magistral cocido, antes un apéndice de la taberna, se alía ahora con el chuletón de rubia gallega de Cárnicas Lyo, las anchoas Sanfilippo, los ibéricos... y esa cocina que emociona. Vuelven los superhéroes de la Liga del Producto.

La Tortilla 2.0

En un discreto pasillo de la calle Orense, a un paso del trasiego constante de Nuevos Ministerios, Tortilla 2.0 ha hecho de la tortilla de patatas su seña de identidad sin necesidad de solemnidades. Espacio reducido en el que la barra manda y el ambiente es informal, casi de despacho diario, pero detrás del formato ágil hay una idea clara de producto bien trabajado. La tortilla tradicional, que se sirve en formato de “montado”, entre pan y pan, convive con otras versiones de mini bocata, a un precio imbatible (2,80 euros). En este caso no se trata de reinventar por sistema, sino de actualizar con sentido común: buena patata, huevo en su punto y combinaciones bien pensadas. Una tortilla que funciona igual de bien para comer al momento que para llevar y degustar en otro lugar.

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  • Madrid

Desde que abrieron su restaurante en el barrio de Salamanca, los hermanos Romero, Ricardo y Manuel, posicionaron su receta de tortilla de patata entre las mejores de la ciudad. Y aún sigue. Patata agria y cebolla bien confitada (las hacen siempre juntas) y huevos camperos poco cuajados. Para ponerle un piso. Si la pides con un par de horas de antelación, te la llevas para casa e intentas colarla como propia.    

Pote

El encanto de esta fórmula híbrida triunfa desde junio de 2024 en la Prospe, barrio que ha acogido con los brazos abiertos al joven barista bonaerense Julián Felenbok. Un discreto pero cálido y eficaz lavado de cara hace que Pote funcione en horario de desayuno, aperitivo y comida. Es capaz de seguir atrayendo a una clientela de tasca de barra de zinc y también de portátil que bebe café filtrado (del cercano tostador Nica). O kombucha, limonada o vino natural. Caben en la carta algunos sándwiches suculentos, como el grilled cheese o el lomo con queso. También una chisposa ensaladilla de encurtidos. Su pincho de tortilla ya ocupa los primeros puestos de la ciudad, prueba de que Mónica saca lo mejor de la cocina casera.

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La Borboleta

En Vinoteca Borboleta, en la calle de la Batalla del Salado, en Arganzuela, la tortilla de patatas surge como opción en una carta de cocina casera, con opciones tradicionales, tapas y otras más contundentes, y entre una cuidada selección de vino. Este pequeño bar-vinoteca, muy querido por quienes lo frecuentan asiduamente por su ambiente acogedor, cuenta con una amplia gama de vinos para beber por copa. La Borboleta elabora una tortilla que cumple los requisitos de jugosidad y sabor con honestidad (y que, probada una vez, será plato fijo en la comanda para quienes repitan visita). Aquí este clásico se disfruta combinada con sorbos y pudiendo mezclarse con otros bocados, en un espacio donde el tapeo se alarga con calma y casi siempre supone quedarse más de lo que uno planeaba.

  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
Casa Dani
Casa Dani

El goteo desde primera hora de la mañana hasta que cierran es constante y entre su clientela hay oficinistas de traje, gente (bien) del barrio y currelas de toda índole. Es un local realmente grande en el Mercado de la Paz pero en su comedor no cabe un alfiler al mediodía. Merecida recompensa a un trabajo constante durante tantos años. La pizarra de su menú diario (que es de los que SÍ cambia a diario) tiene todo eso que le pides a un restaurante familiar y castizo: lentejas, potaje, callos (segundo gran hit de la casa), sopa de cocido, judías verdes, gallo plancha, escalope milanesa, albóndigas en salsa, filete de hígado… El ambiente, el trato, el buen hacer de la cocinera son ya suficientes motivos para venir. Pero es que además en la barra, salvo que vayas a última hora, nunca falta su tortilla patata, una de las mejores de la ciudad. Un buen pincho y una caña = fe-li-ci-dad.

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  • Malasaña
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

En la glorieta de Bilbao, donde Madrid se cruza consigo mismo desde hace más de un siglo, el Café Comercial sigue ejerciendo de refugio intergeneracional, con su sala histórica y su barra con memoria. Entre cafés, tertulias y una carta que mira al recetario clásico sin nostalgia impostada, aparece una tortilla de patatas que entiende bien el lugar que habita: reconocible, afinada y pensada para gustar a un gran público. La cebolla, llevada hasta ese punto dulce, pero que no empalaga, marca el carácter de este pincho de tortilla jugoso y bien ligado. La incluimos entre las mejores de la ciudad porque funciona y encaja en el contexto: es un bocado reconfortante, rico, servido con un pan a la altura y que puede pedirse durante todo el día en uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad.

  • Bares de tapas
  • Recoletos
  • precio 2 de 4

Tras convertirse en uno de los sitios de moda para tapear prácticamente desde que abriera sus puertas hace más de 20 años en La Latina, su cocina de taberna auténtica se muda al barrio de Salamanca, donde podréis disfrutar de sus icónicos pintxos de tortilla, donde el producto no solo se respeta, sino que se pone en valor, despojándole de todo tipo de artificios. Traducido en el plato, esto se refleja en unos cuidados y elaborados pintxos (la inspiración vasca es esencial en su propuesta), donde también se cuelan detalles de otras cocinas del mundo. Y en medio de esta deliciosa y siempre equilibrada miscelánea, aparece su tortilla de patatas, que se ha hecho famosa en Madrid.

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  • Bares de tapas
  • Madrid
  • Crítica de Time Out

A fuego lento se hace la tortilla española con callos, un clasicazo de Hevia donde los haya. También la que rellena los molletes de su más joven y casual Bar H Emblemático para un desayuno de aúpa. A la primera la avalan 60 años de buena mano familiar (hoy la tercera generación sigue al frente de la imprescindible casa de Serrano). A ambas, una clientela que ha encumbrado sus cartas, a pesar de la corta vida de su segundo local, hasta donde se merecen estar. Más restaurantes, bares y tortillas así, por favor.

Garelos

¿Qué tendrá Galicia que conquista de esta manera? Un producto y una cocina propia que traspasa fronteras con infinitas referencias que siempre apetecen. En Garelos, esta taberna con dos sucursales en Chamberí y otra en Galería Canalejas, las tienen todas. Desde la mejor empanada de zamburiñas que hemos tomado en tiempo a una tortilla de Betanzos, casi líquida, que hay que correr mucho para encontrar. Ojo también a su pulpo a feira y a todo lo que sale de sus fogones, porque es uno de esos sitios que jamás falla a pesar de sorprender con un precio asequible. 

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  • Española
  • Lavapiés
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

¿Sois de croqueta de jamón o de chorizo? De su tortilla de patata y sus fuera de carta (atención al marisco), seguro. Sobre unas raíces gallegas y suelos de terrazo originales, los responsables de La Falda (a unas pocas calles) han reverdecido una taberna, animadísima siempre, donde conjugan con destreza hilo musical, producto espléndido, notas de fusión, sabores castizos, pan del bueno y bodega nada convencional, versátil y honda.

  • Malasaña
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out
Pez Tortilla
Pez Tortilla

Dos iconos tradicionales de todas nuestras barras y esta ola que no cesa de las cervezas artesanales. ¿Qué puede salir mal? La ecuación es tan fácil que no sabemos cómo nadie ha apostado antes por esta hiperespecialización, esta siempre apetitosa inmersión de bechamel y huevo. Hay expertos en lo uno y lo otro que triunfan y llevamos décadas comiendo las versiones de madres y abuelas, las nuestras, las de amigos y vecinos... pero es hora de acercarse a Pez Tortilla.

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La Tortilla del Zabaleta

Aún no mucha gente sabe del desembarco en la capital de una de las mejores tortillas de patata de San Sebastián. Tiene un tamaño generoso, está muy buena y enamorará a los que buscan ese punto de cuajado perfecto. El famoso bar Zabaleta de Gros, después de servir miles y miles de pintxos de su tortilla y de sumar varias direcciones en la ciudad, aterrizó hace unos meses en Madrid pero no con un local propio sino únicamente con una cocina de donde salen decenas cada día. Y si os lo estáis preguntando... sí, ellos la hacen con cebolla y con pimiento. Y también con huevos de verdad y sin ningún tipo de conservantes. Podéis pedir La Tortilla del Zabaleta a través de Glovo hoy o cuando tengáis fiesta en casa. 

  • Española
  • Chamberí
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out
Las Tortillas de Gabino
Las Tortillas de Gabino
El restaurante Las Tortillas de Gabino, con su nombre ya define la protagonista de su cocina, la sabrosa, tradicional e incomparable tortilla española de patatas, que en este nuevo local se sigue elaborando de la misma manera con que destacó La Ancha de la calle Velázquez en los años 60. De hecho, en la carta aparece con el nombre de Velazqueña, aunque la acompañan otras siete variedades: de lascas de bacalao con crema de porrusalda, de patatas con pulpo a la gallega, la negra de chipirones, de patas chips acompañada de salmorejo, la guisada con callos, la bañada con sopa de ajo y la de boletus, setas, huevos y trufa.
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  • Española
  • Plaza de Castilla
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Lo que ha unido una fabada... Carlos y Miguel coincidieron entre los fogones de Casa Marcial (Asturias) y de aquellos guisos, estas espléndidas verdinas con berberechos. Se sirven de la cocina tradicional, sustanciosa, de mano diestra y atenta al producto, para glorificar un pisto. El sabor como fin y detalles que marcan la diferencia por el camino: anchoas (un año de maduración), gambas cristal o sobrasada ¡de vaca rubia gallega! Más que quinqué, son faro que guía en esta ola de nuevas casas de comida. Muchos fieles ya. Con razón.

  • Española
  • Centro
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Ya que salimos del Barrio de Salamanca, hagámoslo a lo grande. Quizás eso pensó Paco Quirós, responsable del Grupo Cañadío, sinónimo de calidad en la materia prima y de las mejores rabas de la ciudad. Y ahí están en el corazón del carismático edificio Grassy, con vistas a Gran Vía y a la confluencia con Alcalá. Sirven otros clasicazos de la familia como la tortilla de patata o la tarta de queso pero, como cada local del grupo tiene un carácter propio, el primo del centro tiene un pie puesto en el gusto popular (croquetas de lacón y huevo cocido, ensaladilla rusa, anchoas de Santoña 3/8 con pimientos asados o lasaña de boloñesa con crujiente de parmesano) y otro en lucir producto y buena mano en platos como la menestra de verduras, la merluza de Rula o los callos a la montañesa. 

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Barrutia y el 9

Con más de 140 años de historia y sigue de moda. Pocos pueden presumir de eso, casi ninguno, pero Barrutia sigue al pie del cañón no solo como taberna típica de Chamberí sino como ‘place to be’ hasta la bandera. La “cocina mil leches” (en palabras del propio Luis Barrutia) de esta casa de comidas, tiene en su tortilla con copete de trufa uno de sus grandes éxitos. Eso sí, ya puedes reservar con tiempo.

  • Bares de tapas
  • Malasaña
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out
La Ardosa
La Ardosa
Un clásico a la hora del aperitivo y cuando cae la tarde. Mucha solera rezuman sus estanterías repletas de botellas de cerveza cubiertas de polvo. Las cañas son siempre dobles pero es fácil bajarlas con alguna ración de su atractiva carta. Su tortilla de patata hace honor a su fama. Si pasas por debajo de la barra encontrarás un pequeño saloncito.
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  • Bares de tapas
  • La Latina
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out
La Taberna Errante
La Taberna Errante

Nos gusta por muchas razones. Y la primera es que se encuentra al margen de ese circuito de tapeo que atraviesa La Latina y que recorren turistas de toda condición cada fin de semana. Está cerca y lejos a la vez. Como si hubiera una barrera invisible a la altura de la Plaza de los Carros. Aún así es más que recomendable reservar mesa si quieres comer/cenar esos días. Un éxito cosechado por la camaradería de barrio que despliegan sus responsables. Serias, atentas, agradables y entusiastas. Segundo motivo por el que nos ha conquistado a nosotros y a muchos vecinos de la zona.

  • Española
  • Madrid

La cocina tradicional de mercado de Beltrán Alonso, que ha trabajado con nombres tan destacados como Alberto Chicote, Fernando Pérez Arellano o Sergi Arola, supone una renovación de una larga historia familiar (la de los Mories) que comenzó en 1965 en el Mercado de San Miguel. Su tortilla de patata elaborada al momento, poco hecha, con trufa negra laminada y huevos de corral, es uno de los mejores ejemplos de esto.

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  • Taberna
  • Retiro
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Juanjo (La Tasquita de Enfrente) se desdobla y nos brinda otra muestra de su habilidad para dotar de buena planta y mejor espíritu una de las últimas aperturas de Bulbiza. Toda la sobriedad de su restaurante en Malasaña se vuelve aquí espontaneidad y jarana pero nunca desatención ni descuido. Vuelve a sus orígenes familiares más tabernarios pero lo hace desde una veteranía alegre y con producto de primer nivel, que abarca del laterío fino (Los Peperetes) a un cortador de jamón oficiando en directo, de las brasas candentes para un chuletón de buey a unos encurtidos elaborados por un decano de las conservas. La tortilla con nombre de reconocido crítico gastronómico tenéis que pedirla. Y la oreja. Y los huevos rotos. Y...

La Nobia

Una antigua vaquería en la calle Salitre del barrio de Lavapiés es la sede de La Nobia, la “castizotaberna” que dirige Juan Rioja con su irreverente cocina con creatividad, sin tontadas y con mucho amor. Su cocido en tres vuelcos de los viernes no se lo salta un torero pero aquí hemos venido a hablar de tortillas de patatas y su reinterpretación, con mejillones en escabeche (¡!), no te va a dejar indiferente. Acompáñala con uno de sus cócteles de autor diseñados por Andrea Currello.

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  • Comer

La Comunidad de Madrid ya tiene su mejor tortilla de patata de este 2023. La Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE Madrid) ha celebrado su concurso anual de La mejor tortilla de patata de la región y este restaurante (plaza de Santiago, 1), ubicado en Pinto, ha sido el ganador. Clásica y poco cuajada, así se define a esta tortilla hecha por Domingo Duarte con productos con sello Madrid Calidad: huevos de Granjas Villarreal y patata agria La Chulapa. ¿El truco? Una tortilla blandita con cuatro huevos para dos personas. Una delicia para los aficionados a uno de los platos más tradicionales de la gastronomía española que se puede pedir entera en el restaurante por 12 euros.

  • Taberna
  • Embajadores
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Tres turistas, un parroquiano de largo recorrido, televisor, tragaperras y vecinos llenando la terraza. Pegado a un pilar, el logo de OSS, el viejo bar que han renovado Andrea y Marcello, responsables del malasañero Aió, y, en carta, una berenjena parmiggiana, mito de esta pareja sarda. Dos recuerdos a la vista entre raciones, bocatas y platos combinados. Vuelan la carne mechada y las albóndigas, tienen buena ensaladilla y bravas... ¿Un vermucito?

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  • Española
  • Nuevos Ministerios
  • precio 2 de 4
José Luis
José Luis
Aquí te encontrarás camareros uniformados, el servicio burgués (dicen “señor” aunque estés en la treintena) propio de esta casa, una barra larga y un comedor informal (no olvidemos que es una cervecería). Aunque anclados en fórmulas añejas y tirando de oficio, las tapas de este grupo hostelero, quizás el más reconocido y reconocible de la ciudad, siguen siendo un valor tan seguro como recurrente para la más heterogénea clientela. Sus pinchos de tortilla y de merluza son ya legendarios y no hay apetencia que no sacie su bien equilibrada y sólida carta. Un nombre sobrado de galones.
  • Española
  • Ibiza
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Es uno de los nombres importantes cuando hay que entregarse al buen tapeo (y buena mesa; tienen comedor y montan algunas mesas altas en el espacio de barra) en el zona de Retiro. Esta tasca ilustrada, que se llena los fines de semana desde primera hora del mediodía, posee una pizarra generosa en denominaciones vitivinícolas y una carta espléndida que juega a actualizar con éxito platos de nuestro formidable recetario: de las croquetas con patata y trufa a los mejillones con curry rojo o la ensaladilla rusa de faisán. Su pincho de tortilla de patatas es una fidedigna prueba de la mano certera del equipo de cocina.

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  • Bares de tapas
  • Barrio de Salamanca
  • precio 2 de 4
Jurucha
Jurucha
Es una de las barras con mayor predicamento de la ciudad. Los príncipes del aperitivo. Llevan más de medio siglo celebrando y honrando el picoteo (de corte tradicional). Si hablamos de tapas, sus responsables podrían dar unas cuantas lecciones y su carta, con decenas de referencias, las corroboraría todas; de hecho, han editado un libro que recoge todo su recetario. Servicio amigable entre parroquianos y diligente/cordial para los visitantes ocasionales. Bar de familia y decoración espartana. Fundamento y trabajo. Los incontestables: la tortilla, el canapé de ensaladilla alemana o su “pajarito”, emparedado de atún con mahonesa.
  • Española
  • Chamartín
  • precio 3 de 4

La vieja escuela de las casas de comida no suele fallar. Este restaurante, abierto hace casi una década, mantiene su compromiso con la buena mesa, con la tradición (gallega) y las mejores aptitudes. No busquen aquí intimidad. Es más bien una magnífica opción para celebraciones y grupos amplios y, además, el lugar reclama la actualización de su interiorismo. Su ternera asada es un clásico en una carta con pescados y mariscos de la tierra. Y esos platos bien rebañados son la mejor evidencia de la fama que ostenta su poco cuajada tortilla de Betanzos, quizás el entrante estrella. Tienen varios locales en Madrid y preparan comida para llevar. 

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  • Argüelles
  • precio 1 de 4

Exponente notable del bar castizo español, el local acoge por igual a parroquianos, familias enteras y estudiantes que viven por Argüelles y sus camareros, ataviados con camisa negra, despachan con presteza y socarronería cómplice. A un lado de la barra, una tele. En el otro extremo, un espacio con media docena mesas para atacar sus raciones patrias: callos, oreja a la plancha, chopitos, albóndigas, croquetas... Sin embargo, la estrella del lugar es su tortilla. ¡Más de una veintena de tipos distintos! Vale todo, eso sí. Del picadillo de chorizo al pimiento del piquillo con queso de untar.

  • Barrio de la Concepción

Este restaurante del Barrio de la Concepción se ha alzado en 2022 con el premio a la mejor tortilla de la Comunidad de Madrid, y es que como su nombre ya advierte, ésa es su especialidad. La receta es un homenaje a la madre de quien está detrás de este local, Manuel, un extremeño afincado en la capital desde sus 22 años y criado entre fogones. Además del uso del buen producto tiene un secreto, se hace con cebolla un poco caramelizada y así queda melosa sin que parezca cruda. La puedes probar en pincho por 2,50 € o hacerte con una entera para llevar por 11,50 €.

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