¿De qué va? El Museu Tàpies acoge la muestra El moviment perpetu del mur, una exposición que explora el papel que la noción de muro desencadenó en la obra de Antoni Tàpies desde el contexto de la Segunda Guerra Mundial hasta las décadas posteriores, tanto a nivel simbólico como pictórico y físico.
¿Por qué hay que ir? Este proyecto se centra especialmente en la década de 1950, un período clave de transformación en la práctica artística de Tàpies. A través de este recorrido se plantean nuevas perspectivas sobre el desarrollo de su lenguaje pictórico y sobre la relación entre obra, espacio y espectador. La exposición toma como punto de partida cuatro exposiciones individuales que el artista realizó durante esta década —en las Galerías Layetanas de Barcelona (1950 y 1954), en la Galerie Stadler de París (1956) y en la Sala Gaspar de Barcelona (1960). Cada una de estas muestras presentaba grupos de obras distintos y también diferentes soluciones de montaje. El proyecto analiza cómo estos dispositivos expositivos —la iluminación, la disposición de las obras o el color de las paredes— pueden influir en la percepción y la interpretación de la pintura. Asimismo, explica cómo la obra de Tàpies fue interpretada por críticos, pensadores e historiadores del arte del momento, y cómo se conecta con debates presentes en el pensamiento artístico contemporáneo.


























