Gastro-Taquería Mexicana
© Maria Dias Gastro-Taquería Mexicana

Los mejores tacos de Barcelona

La cocina mexicana es barroca y compleja, pero si queréis disfrutarla de forma directa, solo tenéis que morder un buen taco, la comida callejera de DF.

Ricard Martín
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Barcelona es una ciudad cosmopolita donde podrá encontrar todo tipo de cocinas provenientes de todos los rincones de América Latina. Pero si vuestra obsesión es México, una buena –y fiable– manera de disfrutar de la cocina mexicana es hacerlo mediante los tacos. mordiscos de placer en una elaboradísima comida callejera. ¿Cuál es la taquería más buena de Barcelona? No es tan fácil de decidir (hay de muy buenas, pero también mucho tex-mex regulero). Pero para variar nos hemos ensuciado las manos por vosotros.

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Time Out Market Barcelona
  • Mexicana
  • El Gòtic

Xuba Tacos, una de las mejores taquerías de Barcelona, ​​es el proyecto del chef Antonio Sáez –ganador de dos estrellas Michelin en Lasarte– junto a su amigo y socio mexicano, Raúl Salcido, para celebrar su amor por la cocina mexicana. La carta de Xuba Tacos magnifica la esencia de este icono universal de la comida callejera, con tacos clásicos como los tacos al pastor o una deliciosa cochinita pibil. También incorporan platos de creación propia, como el taco de solomillo rossini, con solomillo, foie a la plancha y salsa trufada. Utilizan tortillas de maíz azul –de sabor neutro, que realza productos de máxima calidad– con rellenos suntuosos, hechos a fuego lento. ‘Xuba’ significa maíz en lengua indígena zapoteca.

Ninguna otra taquería en la ciudad lo que hacen los dos Xuba Tacos. Que implica elaborar todos los días, delante de las narices del cliente, las tortillas de trigo azul. Y para tener un 'trompo' –esa brocheta giratoria de asar carne similar a la del shawarma, que es la forma correcta de preparar los tacos al pastor– en movimiento perpetuo. ¿Os parece poco?

 

  • Mexicana
  • Esquerra de l’Eixample
  • precio 2 de 4

El chef Antonio Sáez –quien con Berasategui ganó las dos primeras Michelin del Lasarte– ha abierto una taquería con un amigo suyo de Puebla, Raul Salcido. Y el sitio es tan minimalista –parece la sala de espera de la mutua, aunque admiten reservas– como la cocina es espectacular. Tienen una máquina de donde salen las tortillas delante de tus narices.

Ha dispuesto una carta con tacos mexicanos tradicionales –¡qué buenos al pastor!– y un apartado de receta propia, hedonista y de producto máximo que es para quitarse el sombrero. El de solomillo rossini –ternera, foie a la plancha, salsa de trufa y aligerado con una pizca de kale– es magnífico, como lo es también el de carrilleras de cerdo guisadas con mole.

  • Mexicana
  • Ciutat Vella
  • precio 1 de 4

Posiblemente una de las mejores taquerías de Barcelona. Ubicado en el barrio del Raval, este restaurante pequeñito, no más grande que una habitación, ofrece una variedad de platos mexicanos como sopes (tortilla de maíz con albuias, queso y carne encima) y quesadillas (un taco de queso derretido) y quizás los mejores nachos que encontraréis en la ciudad.

Los tacos y las micheladas nunca fallan tampoco: generosos, sabrosos, cocinados a fuego lento. Una advertencia: se llena enseguida. Pero cuando finalmente os toque un sitio donde sentar, tanto la comida como el ambiente os transportará a una auténtica taquería de México con luz tenue y decoración de productos típicos mexicanos. Cuando terminéis la cena, bajad la comida con uno de sus muchos mezcales. 

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  • Mexicana
  • Sant Antoni

Pareja de chefs mexicanos con formación culinaria a la vista –Martha Carrasco (ex-Ciro de Valencia, Hoja Santa) y Enrique Fernández (ex Quique Dacosta, Abrassame)– con ganas de demostrar que dentro del recetario tradicional del país azteca hay sitio para las aportaciones personales, abren el Quiote. Aquí el guacamole clásico lleva manzana verde; las gambas se flamean con mezcal espadín; la chuleta de cerdo 'macha' se hace a baja temperatura y se acompaña de salsa de chile de árbol, ajo, sésamo y miel; y los tacos de corbina rebozada llevan mayonesa de tamarindo, chile morita, cebolla roja, piña y menta. Las tortillas y los totopos se les hacen ellos. El quiote es el tallo comestible de la flor del maguey: ¡atención a la carta de mezcales y tequilas!

  • Mexicana
  • Dreta de l'Eixample

Si sumamos mar y México obtenemos como resultado el Maro Azul del Eixample. El plato estrella de este local luminoso, sereno y de aires mediterráneos con reminiscencias caribeñas es el pescado a la talla, especialidad del Pacífico mexicano. Se abre como una mariposa, se cocina a la brasa, una mitad se cubre de salsa talla (de diferentes tipos de chile) y la otra de salsa de perejil (con clavo, comino y cebolla), y se sirve con tortillas, frijoles refritos y verduras encurtidas. Las tostadas, los tacos, los rollitos de changurro y el aguachile tampoco se quedan atrás. Cócteles tradicionales (margarita, pisco sour) y también de creación propia, como el daiquiri de yuzu y guayaba. Quizás al acabar la comida sentís que estáis en la costa yucateca, pero no, estáis a dos pasos de la Sagrada Família.

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  • Mexicana
  • El Poblenou

El mexicano Juan Francisco López, de Guadalajara, vive en Poblenou. A finales de los 2000, estaba en Londres con su hermano José Juan y, diecisiete años después, ambos abrieron la coctelería y restaurante Azul Frida en el Raval. Llegaron con el bagaje de las recetas de la madre y la experiencia de haber trabajado en la capital británica. Y tan bien echó raíces que ahora han abierto el Azul Frida Poblenou. La tortilla azul, rica en pigmento de antocianina –el mismo que el arañón– y hecha a mano aporta un sabor más concentrado, con un toque a nuez. Envuelve abundantes raciones de tacos y quesadillas, y la oferta incluye torcidas ahogadas y burritos, con sensibilidad vegetariana. El local, que parece ser una masía con toques surrealistas, es precioso.

  • Mexicana
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
  • precio 2 de 4

Los propietarios del Tlaxcal, la vara de medir un buen mexicano en Barcelona, han abierto un restaurante especializado en 'tacos' y cebiches de la costa este de México. Un ejemplo: las falsas carnitas –tacos de atún con flor de Jamaica y cebolla morada– de las cuales te comerías una docena. Y los tacos de pescado frito van con pescado fresquísimo, mayonesas excelentes y el rebozado con trigo es fino, fino, fino. Tienen un menú del día excelente y a un precio muy contenido, de raciones generosas y postres caseros. 

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  • Mexicana
  • El Poblenou
  • precio 2 de 4

¿Sombreros de mariachis? No. ¿Rancheras en el hilo musical? No. ¿Paredes pintadas de colores kahlonins? Tampoco. El Puerto Escondido no es un restaurante-postal mexicano; es un restaurante mexicano real y contemporáneo. Aquí no se comen 'nachos', sino 'totopos'; nada  de claras, sólo 'micheladas'; y ni rastro de salsas envasadas ni de tortillas industriales porque lo hace todo desde cero.

Como son del estado costero de Oaxaca, aquí encontrarás platos comunes en todo el país, pero sobre todo, un suculentísimo apartado de tacos de ración generosa y ortodoxa –como los tacos al pastor, cerdo macerado en achiote, cebolla, piña y cilantro– y alguna pequeña innovación, como añadir secreto ibérico y taquizarlo. 

  • Mexicana
  • La Nova Esquerra de l'Eixample

Óscar Vázquez, un cocinero de Puebla de Zaragoza suelta una frase definitiva: "Me gusta estar fuera, en la calle, devorando. No puedes mejorar la comida de calle, sólo poner producto de más calidad". La Gastrotaquería ofrece hasta veinte tacos diferentes, y un apartado de clásicos, entrantes y huaraches (deliciosas masas frescas de maíz con cobertura de asado, con forma de suela de zapato). Puedes comer un guacamole con totopos y chicharrón impecable y unos tacos de carnitas amorosos, hechos a baja temperatura. Cocina non-stop todo el día, por cierto.

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  • Mexicana
  • Dreta de l'Eixample
  • precio 1 de 4

Antonio Luna –mexicano del DF– es uno de los socios de Taco Alto (tres taquerías abiertas desde el 2015) y explica que el gran reto «es mantener la regularidad y el ritmo lento de cocción». Quizá te lo comas en quince minutos, pero algunos guisos requieren cuatro horas, y haciendo cola en caja oirás crepitar la carne a la parrilla (nada de bote, el relleno es abundante). Por pocos euros, te zampas cuatro tacos de 'cochinita pibil' y una bebida. O el Pirata: ternera a la brasa con queso fundido y una loncha de aguacate: sabor primitivo y efectivo que se te clava en el cerebro. Lo hacen todo desde cero, también las salsas taqueras, que van numeradas de más a menos picante

Aquí la gracia es que puedes pedir los tacos por unidades, y cada pieza es buena y abundante (aparte del relleno impecable, la masa de trigo nixtamalizado de primera es toda una garantía). Además, también podrá saborear, entre otras, bebidas, la michelada y hasta cinco margaritas, cada una de un sabor diferente. Y alerta de que tienen otros dos locales: Taco Alto Raval (Rambla del Raval, 4) y Taco Alto Barceloneta (Pg. Joan de Borbó, 42).

  • Coctelerías
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera
  • precio 3 de 4

Joan Bagur, chef menorquín con años de experiencia en México, es el alma de este restaurante donde recupera platos telúricos. Carnes y pescados son de proximidad; el resto llega del país americano. Entre sus caprichos más fastuosos, los tacos de cochinita pibil, que se apoyan en Cal Rovira y sus cerdos. Son una delicia: van dentro de un taco de maíz de primorosa confección, firme y sabroso, y que envuelve un lujurioso guiso con muchos matices, donde el asado de fiesta mayor se hermana con México. Ojo que esto no es una taquería, sino un restaurante mexicano 'gastro' como una catedral. Pero sus tacos son, claro, superlativos. 

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  • Mexicana
  • El Raval
  • precio 2 de 4

¿Una taquería en Nou de la Rambla con Paral·lel? Este es un territorio donde abundan los restaurantes de falafel que también se diversifican en el taco, la pizza y la pasta italiana. Pero ver la carta colgada de Chilango's te tranquiliza, con presencia de tacos al pastor o sopes con chorizo –que no son ningún potaje, sino una especie de montadito de maíz grueso relleno de carne guisada– vencen tus reservas. Una vez dentro, sabes que has elegido bien: la decoración es demasiado bonita, trabajada y colorista para que esto sea un engaño.

Y lo más importante: te encuentras mesas de mexicanos disfrutando de platos como tampiqueñas o cebiche de camarón. Su especialidad son los tacos: por poco dinero te servirán cinco –lástima que no se puedan pedir variados– que, por ejemplo, pueden estar en el pastor, de 'tenga de pollo' (que es pollo con 'chipotle' y frijoles) o unos deliciosos de 'birria' que no son ningún ídem, todo lo contrario, y que te comes mojando en el caldo de la misma carne, hecha a fuego lento. 

  • Coctelerías
  • Sant Antoni
  • precio 1 de 4

En el capítulo de coctelerías mexicanas con tacos para acompañar la priva, Piñata lo hacen, más que bien, rebién (no por nada aquí encontrarás una nutrida clientela mexicana). Y no es que su carta sea muy larga, pero el capítulo de antojitos es muy cuidadoso y bien hecho.

Encontrarás clásicos del hecho popular mexicano, como los tacos de 'carnitas' estilo Quiroga (receta de carne a fuego lento con un toque de naranja y mil cosas más), tamales oaxaqueños –hojas de plátano que envuelven un sabroso relleno– y también unas enchiladas de la milpa para mojar totopos (que es lo que se debe hacer). Alerta, que según el día hay 'happy hour' de tacos a precios de derribo.

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  • Fusión
  • El Poble-sec
  • precio 2 de 4

Miguelito se ha criado entre demonios y borrachos y después de experimentar con sabores latinoamericanos y orientales (su madre es asiática), se ha convertido en un auténtico maestro de los fogones. Él es el verdadero Chamako, el protagonista de la historia que el restaurante tiene por bandera y que el personal —con trajes de Chucky, el muñeco diabólico— explica a los clientes cuando llegan. Ubicado en una esquina de Blai, en Poble-sec, el nuevo proyecto de la empresa Genialidades y de los propietarios del Babula Bar y Casa Madre recupera el local del antiguo Sasha Bar en Margarit, 18.

Chamako te entra por los ojos: un espacio, diáfano y con una distribución llamativa, pensada para socializar y pasarlo bien. Con la opción de comer en la terraza (cubierta, a modo de porche) o dentro, con música del disc-jockey en directo de fondo, el restaurante muestra su versatilidad desde que se entra por la puerta. Lleno de sorpresas, show y guiños a la decoración, en los platos o... ¡en el lavabo!

Pero más allá del atractivo que percibes desde la calle, te quedas por la comida. La carta es completamente de autor y se divide en cinco partes: tapas frías, tapas calientes, nachos, tacos y postres. La fusión entre la cocina mexicana y japonesa también se ve enseguida en platos como un 'tiradito nikkei de salmón' con leche de tigre o en las 'gyozas jalisco' con carne de birria. Las raciones son generosas y la mayoría de los platos están pensados para compartir. 

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Jon Ibarz
Estudiant en pràctiques
  • Mexicana
  • Sagrada Família

En el barrio de la Sagrada Familia está el pasaje de Font, que es como un pequeño México instalado en Barcelona. En esta calle de aromas de cilantro, está La Taquería, un restaurante especializado en tacos que es tan auténticamente mexicano como Chavela Vargas cantando "en estas noches de frío, de duro cierzo invernal, llegan hasta el cuarto mío, las quejas del arrabal ".

Cuando comes un ejemplar de puro barroquismo de calle como sus 'tacos al pastor' o los de 'carnitas' (un montón de ingredientes cocinados a fuego lento, que se mastican en color), tienes una intuición de saber de qué va esto de la comida mexicana. Aquí solo se dedican a la comida mexicana popular y bueno, pero en el Sr. Burrito (Ample, 12), hacen una versión con cara y ojos del difamado tex-mex. Y en Poblenou, en Pujades 172, hay una sucursal de La Taquería igual de recomendable.

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  • Comida rápida
  • El Poble-sec
  • precio 1 de 4

Un 'fast-food' a la mexicana, divertido, bueno y económico.  La taquización de Barcelona tiene un 'handicap': cuesta encontrar buenos tacos en horario diurno, sobre todo en fin de semana. Comer aquí es una manera económica y de calidad de salvar el comer fuera de casa. Porque sus sabrosos tacos están cocinados sin aceites, mantequilla ni gluten y hechos con una cocción lenta. Las recetas de tacos norteños -de pollo con mole, por ejemplo- conviven con recetas catalanas, como la de carrilleras de cerdo. Podéis amenizar la espera de la 'taquiza' con sus deliciosos 'nachos marranos' con carne, chile y queso, el otro plato emblemático de la casa.

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