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Iakni, cuina libanesa
Maria DiasIakni

Dónde comer cerca de Fira de Barcelona

Una selección de los mejores restaurantes y bares más cercanos a Fira de Montjuïc

Escrito por
Time Out Barcelona Editors
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Pese a que la Fira de Barcelona y Plaza España parezcan –y sean, no nos engañemos– desangeladas extensiones de hormigón, las calles aledañas esconden restaurantes fantásticos para comer. Desde libaneses o lugares de ramen hasta restaurantes gallegos de productazo, en todos estos lugares recuperaréis energías y disfrutaréis de una buena comida. 

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  • Restaurantes
  • El Poble-sec
  • precio 2 de 4

El Cañota es un bar de tapas marineras de inspiración gallega con muy buenas referencias. Es el hermano pequeño del reputado Rías de Galicia, uno de los grandes restaurantes gallegos de la ciudad y del Estado. La oferta del Cañota es la de toda la vida: pescado y marisco, patatas bravas, pulpo a la gallega, ensaladilla rusa, cañas y vinos. Todo de la mejor calidad y en un local desenfadado en el que hacer una comida de celebración o cenar al salir del Lliure, el Mercat de les Flors y del BTM, que están al lado.

Samurai Ramen
  • Restaurantes
  • Sants - Montjuïc

Sse anuncia como bar de ramen que pone el énfasis en las recetas saludables (claro que hablando de esta especialidad, esto es una redundancia). No es le mejor noodle bar de la ciudad –les falta finura en los toppings y la presentación– pero la fórmula de mediodía –ramen, bebida y tapa, 11 €, o 9 € sin tapa– tiene una buena relación calidad-precio y el caldo y los fideos son de los más buenos.

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  • Restaurantes
  • Sant Antoni
  • precio 2 de 4

La Pulpería A Gudiña es uno de esos restaurantes en los todavía puede disfrutarse de una comida de calidad a precio razonable. Este establecimiento de trato cordial y aire familiar, sirve deliciosas tapas de marisco y pescado gallego, acompañado de un buen albariño y una buena copa de orujo al acabar. Los siguientes platos son deliciosos: pulpo a la gallega, empanada, pimientos del Padrón y costillas gallegas con ajo.

Iakni
  • Restaurantes
  • Libanesa
  • Sant Antoni

Un magnífico ejemplo de restaurante libanés no folclórico es el Iakni. Dos hermanos del país de los cedros, Ralph (ingeniero) y Miguel (publicista), no venden motos: Iakni significa 'comida casera'. El local, en San Antonio y a precio de vecino, es un rinconcito blanco y balsámico - "esta es una cocina que se supone que te ha de relajar", dicen- donde han querido "presentar las versiones originales de lo que comemos a casa; todo lo hacemos nosotros desde cero, y lo que no sabemos hacer, pues no lo hacemos ", explica Ralph. Ni microondas, ni freidoras ni hummus de remolacha. Aquí el puré de berengenas es espeso, y es más cercano a la escalivada que a la crema indeterminada. La carta es corta: tres tipos de hummus y un apartado de 'mezzés': las tapas libanesas, vaya -con un falafel espléndido, suave, sabroso, crujiente y no reseco, un tabule balsámico y 'kebe' (croquetas) -, y bocadillos excelentes. Para compartir (o no), y por 15 euros os pondréis hasta las cejas.

De hecho, reflexiona en Ralph, "esta cocina mediterránea de suave especiado y poco picante, como la vuestra, se cocina mejor aquí que allá. Tenéis seis variedades de garbanzos! Nosotros dos! ".

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  • Restaurantes
  • Bar de bocadillos
  • Sant Antoni
  • precio 2 de 4

Esto es una explosión colorista de arte urbano. Donde estuvo el Chelsea, la primera hamburguesería de Barcelona, ​​el chef brasileño Fabio Souza ha abierto un restaurante de bocadillos y hamburguesería con un twist brasileño. Souza es un cocinero todoterreno: ha dirigido la cocina del Palau de la Música y del equipo de Honda GP. Ahora, en Ruar, revisa la comida callejera desde la convicción de que «no todo este género proviene del sudeste asiático».

Con preparaciones que se hacen a fuego lento y se comen con avidez –el maravilloso mural de una mano vampiro hambrienta ya nos avisa– Souza ha ideado barbaridades como la estrella de la casa: Fat Cow, un bocadillo con casi medio kilo de costilla de ternera –hecha durado 18 horas, su hueso en el bocadillo, ¡que extraes sin esfuerzo!– que lleva mayonesa casera, queso californiano Monterey Jack y cebolla encurtida. Es un bocadillo de 15 euros, el más caro de la carta, pero es una maravilla de suculencia y sabor que te deja exhausto (mira que servidor tiene saque, y para mí es plato y medio). Menos el pan, todo está hecho en su cocina: como unas 'coxinhas' con mayonesa de kimchi buenísimas. Para volver una y otra vez y repasar toda la carta: como buen brasileño, el chef lleva en sangre la mezcla de carne a la parrilla y queso fundido.

  • Restaurantes

¡Un rincón secreto para faranduleros! Lo encontraréis en el estratégico triángulo formado por el Lliure, el Mercat de les Flors y el Grec, con toda la actividad festivalera del julio. También cuenta la ciclónica presencia de la dueña, Marta Baldó, con un pie en el cine y otro en la restauración. Pero no olvidemos que Poble-sec es un barrio currante: el esfuerzo de subir tiene la recompensa de un menú de mediodía a 12 euros arraigado en las dos orillas del Mediterráneo.

¿Qué se cuece? Platos del día como la lasaña: finísimas capas de pasta hilvanadas con una carne especiada con evocaciones orientales. En la carta un salmorejo tan espeso como manda la tradición, y unas albóndigas con arroz para saciar los más valientes. Ah, la especialidad de la casa es el cuscús que el cocinero Souhaila Basler prepara de viernes a domingo con fama y traza casera. Buen nivel de vermut, y en cuanto a los vinos encontrareís lo que buscáis, dejaos aconsejar. Por cierto, el nombre del local no engaña, apenas hay media docena de mesas muy codiciadas los fines de semana, ya sabéis lo del bote pequeño y la buena confitura.

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  • Restaurantes
  • El Poble-sec

Marc y Raquel fueron a montar restaurantes españoles a China. Y volvieron a Barcelona con el bagaje de intentar explicara a cocineros chinos como se tenía que hacer una tortilla de patatas, por ejemplo. Con todo un universo de sabores y técnicas interiorizadas, también por haber rodado todo el mundo, sobre todo por el sureste asiático.

Los largos viajes de Marcs y Raquel en la búsqueda de sabores y placeres hacen que la carta del restaurante Casa Xica sea como un pasaporte goloso para viajar desde una cómoda silla en Poble-sec. Lo más fácil sería decir que hacen cocina de fusión. Pero se trata más de la recolección de gustos aprendidos en tierras lejanas, convertidos en platos que gustarán al más exigente.

Como un tabule diferente, sabroso, sano, de proximidad y enriquecido con un pescado casi sin manipular. Aquí por menos de 10 euros puedes comer el plato del día más bebida y postre. ¿Fusión, decíamos? O más bien la invención de platos con un pie en cada orilla, que sorprenden por creatividad, pero sobre todo por sabor. Si fueran escritores, diríamos que tienen la suspensión de la incredulidad a prueba de bombas. ¿Dónde se ha visto una tortilla de Phad thai? ¿O un tartar de salmón con kimchi y salmorejo? También apuntan a la tradición primigenia sin retoques, como con unas aletas muy picantes de pollo estilo Shangai deliciosas. 

  • Restaurantes
  • Sants - Montjuïc

Un hombre importante en la historia reciente de la tapa es Txema Martínez, que fue el chef del Inopia de Albert Adrià, zona cero de la reinvención de la tapa nuestra. Ahora es cocinero y socio de la Bodega Amposta, un encantador local restaurado que recupera la memoria histórica de la Fuente de la Codorniz, así como la mejor cocina catalana de platillo y tapa, hecho con un horno de brasa. Pies de cerdo con picadillo, callos con 'capipota' ... ¡Y unos garbanzos con carabineros inolvidables!

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  • Bares y pubs
  • Bares de tapas
  • Sant Antoni

El típico bar de barrio que no se ha convertido en el hipsterismo predominante, ni falta que le hace. Nos gustan estos bares que rehúyen cualquier moda y que se mantienen firmes en su espíritu de barrio, de clientela fija, de vermut de toda la vida. Los transeúntes son los de siempre, los que por la mañana van a desayunar sus bocadillos descomunales y al mediodía de cada día (porque el vermut solo del domingo es de modernos), o en las tardes los más valientes, hacen el vermut de la casa con encurtidos exquisitos y conservas de primera que preparan en combinados. Vinos a granel y, sobre todo, ¡muy buen rollo! Una oferta sencilla, pero no hace falta mucho más para disfrutar de los placeres de la vida. Además, ahora han añadido a su oferta un sushi espectacular y a un precio de barrio difícil de encontrar.

  • Restaurantes

Un restaurante de cocina gallega que hacía falta en Barcelona. No porque no haya oferta en este sentido, sino porque es un buen punto intermedio para saborear los manjares de una auténtica taberna gallega sin el ruido ni la incomodidad habitual de estos espacios y sin tener que aflojar mucho el bolsillo. Las mesas y sillas son cómodas, los camareros son muy atentos y se come francamente bien.

Se define como pulpería, y el pop no falla a la brasa, estofado ni en el clásico en 'a feira'. Impresionan las ollas de cobre que tienen justo en la entrada para cocer el pulpo. No te decepcionará el lacón, los peces a la brasa, las croquetas y todo el resto de clásicos gallegos. Tienen un segundo local en el Eixample Izquierdo (Buenos Aires, 2)

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Ramen Suita
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Hostafrancs

Petita i agraïda sorpresa a Hostafrancs: el Ramen Suita, a mig camí entre un baret de barri  i una taverna japonesa, disposa d’una petita carta amb dues varietats de ramen (de miso i soja) i quatre tapes. Aquest local és fiable: el cuiner és japonès i el podeu veure fent els noodles a màquina. És bo, bonic i barat: el menú de migdia surt per 9,90 euros, amb gyoza, ramen, arròs i beguda. Les gyoza, ho sento, eren molt sonses, però el bol calent
–ple de brou saborós i fideus consistents, en comunió amb tots els toppings possibles– val molt la pena. I més a preu 'low cost'.

Xemei
  • Restaurantes
  • Italiana
  • El Poble-sec
  • precio 3 de 4

No es lo mismo decir “hoy hemos cenado en un italiano” que “hoy hemos cenado en un veneciano”. ¡Todavía hay categorías! Cuando, en el Poble-sec, abrieron el Xemei, este inciso se hizo imprescindible. Los gemelos –xemei, en dialecto veneciano– Stefano y Max Colombo llevaron a Barcelona una cocina transalpina que superaba de una vez los macarrones a la boloñesa y las pizzas quattro stagioni. Llegaba el pescado tal y como lo cocinan en el Véneto, y teníamos que aprender qué son las sarde in saor o el baccalà mantecato: otra cocina italiana era posible. (leer más)

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  • Restaurantes
  • La Nova Esquerra de l'Eixample
  • precio 2 de 4

Al frente de los fogones del Tandoor está el hijo del primer restaurante indio de Barcelona, ​​el Taj Mahal de la calle Calabria, Ivan Surinder, formado en los fogones del Tickets. Él ha actualizado y ha aligerado la cocina india: ver una contramuslo de pollo marinado con yogurt y cilantro, una croqueta de verduras y mayonesa de menta, o un sheek kebab, un taco de cordero masala con una base de iceberg con mango especiado y chutney de aguacate: una excelsa 'streetfoodiezación' de la cocina india, vaya.  

Y el pollo tikka masala, al horno mesa camilla con jengibre, cilantro y pimientos, sigue tan bueno como siempre. Un plato también ligero a pesar de la salsa contundente, acompañado de un vegetable purao, un arroz basmati con verduras y cúrcuma y un naan de ajo. Ah, y nada pica en exceso. Pero podéis graduar el nivel de picante al gusto. Pensad que, como hacemos los catalanes, evitar lo picante a toda costa no es lo mas sensato que puedas hacer: ¡es lo más soso!

O Meu Lar
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Sants - Montjuïc
  • precio 2 de 4

Brasería gallega familiar para amantes exigentes de la carne a la brasa. Para disfrutar de un buen entrecot con hueso a la losa. Antonio y su hijo Santi, instalados desde hace años en Poble Sec con una clientela habitual, se han especializado en las carnes de Galicia, el cordero y el cochinillo de Burgos y, cuando el mercado lo permite, también ofrecen pescado fresco y una extensa lista de platos, por ejemplo carnes de caza. Su cocido gallego es excelente. Si se tiene la precaución de pedirla por anticipado, el festival puede ser una mariscada. Algunos postres caseros son dignos de atención, como las «canyetes de Santiago», el pastel de piñones, la oreja de fraile y la Santiaguiña, entre otras especialidades dulces.

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  • Restaurantes
  • Mediterránea
  • La Nova Esquerra de l'Eixample
  • precio 2 de 4

Siempre es noticia que un valenciano haga arroz aquí: un ejemplo de esto es el CruiX, del castellonense Miquel Pardo (cocina) y Carlos Rodríguez (de Valladolid, sala y vinos). Juventud y testosterona: hombretones jóvenes en un bareto chino-gallego reconvertido en casa de comidas moderna y popular, con un menú degustación que no supera los 40 euros.

Pardo explica que después de años trabajando en Michelins le apetecía crear un lugar donde comerían los amigos. Como buen valenciano, el que más los une es la paella en el centro, la cervezita, la diversión y la curiosidad. Como el obús de la canción –suena rock castizo sin manías–, estalla en una carta de platillos/platazos difícil de olvidar. Y que señalan que el Cruix tiene potencial para crujir el panorama, haciendo cocina popular estudiada en alta gastronomía y ha dispuesto un menú de degustación que es para sacarse el sombrero, con platos como croquetas de cordero o arroz de gambas al ajillo. 

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