Azul Rooftop
Foto: Iker Morán Azul Rooftop

Restaurantes de Barcelona con vistas

Los sitios donde, además de comer muy bien, podréis disfrutar de panorámicas espectaculares de la ciudad

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En esta lista encontraréis desde cocineros con estrellas Michelin y restaurantes solo aptos para bolsillos con refuerzo, hasta lugares humildes donde podréis relajar la vista con unas de las mejores bravas de la ciudad o con una buena butifarra. Unos están muy cerca del mar, otros en la montaña, y también en el centro de la ciudad. Algunos se levantan a varios metros de altura y otros descansan a ras de tierra... Pero todos comparten un punto en común: que mientras os metéis la cuchara en la boca, vuestros ojos disfrutarán de panorámicas privilegiadas de la ciudad.

NO TE LO PIERDAS: Los mejores restaurantes románticos 

  • Horta - Guinardó
Las Delicias
Las Delicias

Poca gente va al Carmel si no es porque vive allí, y es una lástima porque hay más sinceridad es sus calles empinadas y en sus casas excavadas en la roca que en todo paseo de Gràcia. La terraza del Delicias se sujeta de milagro. Nace torcida y termina de la misma manera porque, como todo en el Carmel, está en una cuesta. ¿Y qué importa? Las desgracias se olvidan con un boquerón en la mano. Hacen unos calamarcitos buenísimos, ensaladas rusas de campeonato, bravas y una lista de tapas que siempre sirven con generosidad. Desde sus sillas se ve la entrada al parque del Guinardó. Podréis hacer una bonita excursión al parque Güell.

  • Japonesa
  • La Barceloneta
  • precio 4 de 4

NOXE, el restaurante asiático del hotel W, ofrece las mejores vistas posibles sobre la costa de Barcelona, cocina japonesa y una triple personalidad que combina un restaurante con los cócteles y el espíritu de 'night-club' que hereda de Eclipse, la celebrada discoteca del hotel W que cedió su ubicación privilegiada a NOXE en el verano del 2023. Este es un lugar para mirar y ser visto: la luz y las vistas mandan. Tanto que incluso las zonas VIP en la parte del 'night-club' se han concebido para que en ningún momento se interpongan en la visión del resto de clientes del sitio.

Y claro, bajo esa premisa los platos son muy estéticos. Y también muy buenos: su carta se mueve entre clásicos y platos menos conocidos de la gastronomía japonesa, siempre ejecutados con mucha personalidad y un sentido tan estético como sus vistas. 

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4

Que un restaurante se presente como aspirante a "local de moda" o "place to be" da un poco de grima. Sabemos sobradamente que detrás de estas cartas a veces se esconde una propuesta gastronómica mediocre para que, al fin y al cabo, lo que importa es el ambiente y las vistas y que sea bonito. En el caso de Azul Rooftop tranquiliza saber que el proyecto es de Romain Fornell, estrella michelin con Caelis. Reabierto en la primavera del 2023, toma las riendas de lo que fuera Blue Spot. Sí, ese famoso restaurante de Piqué y Shakira con Grupo Tragaluz que cerró durante la pandemia y no volvió a abrir. Las vistas son brutales, y cabe decir que la oferta de cocina no las desmerece.

La cocina mediterránea, con guiños afrancesados que tan bien maneja Fornell, se articula aquí alrededor de carnes y pescados a la brasa. No hay mucho misterio: excelente producto y buenos acompañamientos que hacen que servicio y emplatado luzca. 

Si visitáis Montjuïc buscando chiringuitos, espacios abiertos que permitan que el aire nos acaricie la cara, hay para todos los gustos. Como el más 'trendy' Martínez (Ctra. de  Miramar, 38), una arrocería ubicada cerca del Teleférico que nos bajará, si queremos, a la Barceloneta. El Martínez es el sitio que probablemente todo guiri se imagina cuando escucha la palabra Barcelona, un espacio informal y 'cool' donde se puede comer pescados y carnes de alta calidad hechos con carbón de quebracho, cocina marinera, vermuts a cualquier hora, ostras y unos arroces notables que, no lo negaremos, se alejan del precio estándar que muchos esperan de un chiringuito.

Pero vale la pena. Abrió en 2013 como chiringuito, se convirtió en un restaurante acristalado, con vistas de 360º a toda la ciudad que quitan el aliento. Y se recupera frente a arroces excelentes a cargo del chef Juanba Agreda, que combinan el grano seco a la valenciana con la riqueza del sofrito del arroz catalán. Un ejemplo, su maravilloso arroz seco con pollo y conejo, versión de la paella valenciana. Por cierto, no está tan lejos como parece. Desde Drassanes, son 15 minutos a pie. 

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  • Cocina creativa
  • Sarrià - Sant Gervasi
  • precio 3 de 4

Su presencia es icónica e imponente: en lo alto de la Avenida Tibidabo, entre torres burguesas, en 1903 abrió un restaurante llamado Viñas que servía de parada y fonda para los carruajes que subían hasta la cima de la ciudad y que con el tiempo se consolidó como emplazamiento de banquetes de bodas y comuniones.

A mediados de los años setenta reabrió con el nombre de La Venta, y bajo la propiedad del empresario Paco Bosch y el diseñador Fernando Amat, La Venta se convirtió en refugio y punto de encuentro de la 'gauche divine'. Y una nueva etapa empezó en 2012, cuando Lluís Vinyes padre y el historiador especialidad en gastronomía Josep Viella se hicieron cargo. Este emplazamiento es algo más que un restaurante, más bien un lugar histórico que con el paso de los años ha mantenido su relevancia culinaria sin ceder a nuevas tendencias. En 2020, Lluís Vinyes hijo, cocinero joven con estudios y viajado, cogió la dirección. El hijo ha mantenido el toque afrancesado del padre, pero en este caso ha potenciado la tradición catalana, añadiendo a la carta platos de raíz popular, pero ejecutados con espíritu de alta cocina. 

  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 4 de 4
Torre d'Alta Mar
Torre d'Alta Mar

Cocina mediterránea y de pescado con toques modernos en un ambiente chic: la torre del teleférico que está más cerca del mar. Pensad que subir langostas, aceite y vinos a 75 metros de altura no es fácil ni barato. Así que calculad 80 euros como poco. Un día es un día. Otra opción más económica es reservar entre semana y disfrutar de su menú de mediodía.

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  • Japonesa
  • Hostafrancs
  • precio 3 de 4

Este restaurante tiene nombre de chef. ¡Y bien merecido! El cocinero Nobu Matsuhisa ha plasmado su creatividad en el piso veintitrés del Hotel Nobu cinco estrellas, renovando el imaginario japonés –estudió gastronomía clásica en Tokio– al recoger la siembra de los viajes que ha realizado por toda América y anteponiendo el producto local. Una larga lista de propuestas de última tendencia japonesa que resultan en un Yellowtail con jalapeño o un Black Cod con miso con una excepcional puesta en escena. La estética, de vértigo, hace triple encuentro con las vistas a ambos lados: puedes elegir entre una panorámica de la Ciudad Condal digna de nube; o contemplar en directo cómo trabajan los maestros, desde la barra de sushi.

  • Mediterránea
  • Sarrià - Sant Gervasi
  • precio 2 de 4
Mirabé
Mirabé

Al final de la señorial avenida del Tibidabo, en el barrio de Sant Gervasi, se encuentra uno de los restaurantes de Barcelona con mejores vistas sobre la ciudad. Los salones del Mirabé se abren como un balcón y las vistas, que sobrevuelan edificios icónicos como la Sagrada Familia, la Torre Agbar y, incluso, el hotel W, se pierden en el horizonte infinito que delimita al mar.

Es un lugar espléndido para ir en pareja, en familia, con amigos o compañeros de trabajo, tanto en grupos pequeños como grandes. Su carta está llena de platos basados ​​en la cocina mediterránea, entre los que destacan un montón de entrantes para picar, ensaladas y pastas, que varían en función de la época del año, y una amplia propuesta de segundos con diferentes tipos de carnes y pescados cocinados con recetas sorprendentes. A todo ello hay que sumar una gran variedad de arroces, como el negro, el caldoso de gambas, el de verduras, el de bogavante...

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  • Música
  • Espacios de música
  • Sants - Montjuïc
Tiene fama de tener una de las mejores puestas de sol de la ciudad y eso ya es una buena excusa para acercarse. Si además queréis cenar, podréis hacerlo por unos 15 € y probar un combinado de barbacoa (butifarra, pollo, ensalada, pan tostado, maíz...) o, si lo habéis encargado previamente, una paella, entre otros sabrosos platos. Si todavía no habéis ido, haréis un buen descubrimiento. Durante la temporada de otoño-invierno está abierto los fines de semana, de 12 h hasta la puesta de sol.
  • Cocina creativa
  • El Raval
  • precio 2 de 4

Este lujoso restaurante tiene una vista humana y viva de la Rambla. Buena cocina moderna, con una carta de vinos bastante completa. Por las noches, menú degustación a precios asequibles, variado y bueno. 

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  • Coctelerías
  • La Barceloneta

En Surf House puedes pasarte horas oliendo la brisa salada que llega del mar embravecido. Su interior es una oda a la pasión surfera, pero lo mejor es su mega terraza: un espacio tocado por la mano de Dios a pocos metros de la playa; un mirador que se convierte en una purificación espiritual de narices. Probad las hamburguesas, tártar de atún, bocadillos, ensaladas, nachos y acabad con un cóctel.

  • Mediterránea
  • Sants - Montjuïc
  • precio 3 de 4

Situado al lado de las piscinas municipales de Montjuïc, que dejaron al mundo boquiabierto con sus vistas durante la competición de saltos en los Juegos Olímpicos del 92, El Xalet de Montjuïc regala a los comensales una de las vistas más espectaculares de la ciudad, tanto desde la terraza, como desde el salón giratorio rodeado de grandes ventanales. Pertenece al Grup Travi, garantía de cocina seria, y sirven platos mediterráneos con toques de creatividad.

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 2 de 4

Buen ejemplo de cómo el típico restaurante marinero ha sabido renovarse sin perder su razón de ser. Continúan sirviendo arroces y cocina marinera, pero dan un toque moderno y refrescante que consigue hacernos salivar cuando aún inspeccionamos la carta. Platos entre la tradición y la modernidad que se basan en el producto fresco y de temporada, ya sean de mar o de la tierra. Grabado en nuestra memoria tenemos el arroz de butifarra negra y erizos... La terraza está junto al mar, y cuando hace un poco de frío no sufráis: también podréis disfrutar de las vistas dentro del restaurante detrás de una gran pared de cristal.

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