Ca La Nuri Platja
Foto: Ca La Nuri Platja | Ca La Nuri Platja
Foto: Ca La Nuri Platja

Los mejores restaurantes de la Barceloneta

Una selección de locales para redescubrir el barrio: cocina marinera, sabores del mundo y propuestas curiosas

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Entre el mar, la arena y el asfalto, pasear por la Barceloneta es casi como irse de vacaciones sin salir de la ciudad. Ahora bien, en un barrio con tanta afluencia de turistas, encontrar establecimientos auténticos no siempre es una tarea sencilla. Esta selección quiere ayudaros a separar el grano de la paja.

Un poco de todo

Os proponemos 28 restaurantes para todos los gustos: desde casas tradicionales donde la cocina marinera es la protagonista —con arroces, fideuás, zarzuelas, suquets y pescado y marisco procedentes de las mejores lonjas del país— hasta locales inspirados en gastronomías de todo el mundo, como la italiana, la peruana, la libanesa, la tailandesa o la argentina. También encontraréis propuestas más creativas y un par de direcciones imprescindibles para los amantes de la carne a la brasa. Ahora solo os queda elegir: comer en una terraza junto a la playa, disfrutar de las vistas desde una torre o una planta alta, o perderos por alguno de los callejones con más encanto del barrio.

NO TE LO PIERDAS: Los mejores bares de la Barceloneta y el Port

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Time Out Market Barcelona
  • Qué hacer
  • El Gòtic

Time Out Market es un concepto único que tiene como objetivo celebrar los sabores más auténticos y reunir la mejor comida y cocineros de una ciudad bajo un mismo techo. Lo que empezó en 2014 con la apertura del Time Out Market Lisboa se ha convertido en un fenómeno global: Time Out Market Barcelona, ​​abierto el 5 julio del 2024, es la novena apertura de un concepto gastronómico que está presente en grandes ciudades del mundo como Nueva York, Montreal, Oporto y Ciudad del Cabo, entre otras.

Y en Barcelona se encuentra muy cerca de la Barceloneta, en el Port Vell, en la terraza-mirador del Maremagnum. Se puede acceder directamente desde la calle a través de unas escaleras mecánicas y un ascensor. El espacio, de 5.250 metros cuadrados, acoge una cuidada selección de 14 chefs, un restaurante de servicio completo y cuatro bares: dos de ellos al aire libre, con espectaculares vistas al mar y la ciudad, con edificios tan emblemáticos como la Torre del Reloj y la nueva lonja de pescadores.

Entre los chefs del Market se encuentra el equipo del histórico restaurante, Can Ros. Con más de 100 años de historia, este establecimiento es el paradigma de los arroces de la Barceloneta, con recetas que privilegian el mar y la montaña, el mejor pescado fresco, la creatividad, y siempre, siempre, una cocción milimétrica.

Cocinas locales

  • La Barceloneta

Casa Costa fue un restaurante emblemático de la Barceloneta de los años 40, con una ubicación privilegiada frente a la playa de Sant Miquel. Siempre en manos de la misma familia, fue cambiando de nombre y de concepto hasta que recientemente, a finales de 2023, reabrió con su nombre original y un toque contemporáneo. La única diferencia entre el nuevo Casa Costa y el antiguo es que ahora no hace arroces y se ha especializado en pescados a la brasa. Lubinas, rodaballos, escórporas... Todo lo que viene del mar tiene cabida en su carta.

Al frente de los fogones está el chef Juan Martínez (ex Torre de Alta Mar). El comedor es amplio y en la terraza caben 60 clientes muy afortunados. Uno de los restaurantes más ‘cool’ del barrio.

Dónde: Baluard, 124

  • Mediterránea
  • La Barceloneta

El eslogan del restaurante es 'Cocina de mercado de raíz catalana y mediterránea; buena comida, tragos y alegría'. Mejor definido, imposible. Fuensanta Hernández (sala) y Roger Soteras (cocina), los propietarios, se mueven como pez en el agua en este pequeño local abierto en 2022.

Mucho arroz —el de pies de cerdo gratinados con ajo y aceite y gamba roja es el mar y montaña más exitoso de la carta— y muchas cosas de cazuela. Un par de ejemplos: fideos con bacalao, setas y butifarra negra y romesco de colita de rape con almendras, cigalas y mejillones bouchot. Pescado y marisco de rigurosa temporada y siempre de lonja. De entrantes tenéis la bomba de jamón, escabeches y salazones. Una maravilla de lugar.

Dónde: Sant Carles, 28

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

El trío formado por el chef Marc Singla, el pastelero Albert Enrich y la jefa de sala Marta Cid logra un equilibrio entre unos sabores marineros bien definidos y un ambiente de lo más agradable. Sus arroces están entre los mejores de la zona, gracias a una cuidada selección del producto, que siempre procede de la lonja del barrio y que tiene en cuenta, entre otros factores, cómo se han pescado los animales marinos. También apuestan por aligerar ligeramente la tradición, sustituyendo acompañamientos como los garbanzos, a menudo pesados, por un hummus suavísimo.

Aunque la carta cambia con regularidad según la temporada, cuentan con clásicos que siempre regresan, como la ensalada de pulpo o el risotto elaborado con una base de suero de parmesano.

Dónde: Pg. de Joan de Borbó, 58-59

  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

El Grupo Familia Nuri lleva años defendiendo recetas mediterráneas de calidad con influencias de todo el mundo. La cocina marinera encuentra uno de sus máximos exponentes en Ca la Nuri, donde se pueden degustar deliciosas tapas como los calamares nacionales a la andaluza, los buñuelos de bacalao con mermelada de pimientos del piquillo o las patatas bravas con el toque diferencial que aporta su alioli de chipotle. Entre los entrantes, destacan los mejillones, las almejas y un surtido de moluscos a la plancha. Como platos principales, ofrece sólidas propuestas de mar y montaña. Y, por supuesto, sus arroces (paella, arroz negro, mar y montaña...) son una apuesta segura.

Todo esto a pie de playa y con un Solete de la Guía Repsol en 2025.

Dónde: Pg. Marítim de la Barceloneta, 55

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  • Marisco
  • La Barceloneta

Abierto en 1996, Barceloneta apuesta por productos de máxima calidad para elaborar recetas tradicionales del mar. Como solo trabajan con materia prima excelente de lonjas cercanas, su manipulación en cocina es mínima y toda la importancia recae en el corte, la cocción y el punto de sal. Evidentemente, la carta cambia según las temporadas de pesca, pero a diario disponen de supremas de pescado, pescados de cuello y piezas de pescado entero. Los arroces y calderetas complementan la oferta marinera. El arroz del Moll es uno de los clásicos de su carta.

El restaurante dispone de cuatro salones privados y una terraza con vistas espectaculares al puerto. No es barato, pero ya se sabe, la calidad se paga. Pertenece al grupo restaurador Olivé Slow Food (Cañete, Paco Meralgo, Pastisseria Baixas).

Dónde: Escar, 22

  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 2 de 4

La historia de este restaurante de la Barceloneta comienza en los años cincuenta, cuando el murciano Pedro Ruipérez abrió una pescadería que pronto se convirtió en marisquería. Conocido como el “sheriff de la Barceloneta” por su sombrero de cowboy y estrella, dio paso a su hija Nini, que consolidó el local como una de las arrocerías de referencia del barrio, con paellas y pescado fresquísimo.

En 2016, el grupo Elche tomó el relevo y actualizó el proyecto sin perder la esencia marinera. Hoy la carta es una oda al mar: pescado a la plancha, rebozados, arroces, calderetas y zarzuelas. El espacio, reformado en 2020, apuesta por un minimalismo elegante con sillas de Oscar Tusquets y una estética que evoca el Mediterráneo en estado puro.

Dónde: Ginebra, 15

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out
Can Maño
Can Maño

Parece que entras en una casa particular de planta baja de la Barceloneta, en el comedor de la casa de alguien. Pero no, en realidad estás en una taberna de pescadores de las de antes. Así, sin rodeos, es como trabajan en Can Maño. No busques florituras, ni fusiones, ni modernidades. Aquí todo es mucho más sencillo, pero no por ello menos bueno.

El pescado fresco se puede comer frito o a la plancha, con ajo y perejil. Ni filigranas, ni cocciones complejas, ni guarniciones exóticas. Nos encantan las patatas fritas caseras que sirven: muy buscadas en la ciudad. Las sardinas son un clásico en este local de la Barceloneta, punto de encuentro de curiosos venidos de todas partes.

Dónde: Baluard, 12

  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • Crítica de Time Out

En la Barceloneta, aguantar treinta años sin desvirtuar la esencia tiene mérito. El Merendero de la Mari es eso: un restaurante familiar que honra a una estirpe con un siglo de cocina marinera. Lo fundaron Rosa María Ribera Vellvé y Jorge Coloma en 1994, tras el derribo del primer Merendero, en la playa, en 1991. Hoy, los hijos mantienen el timón con la misma filosofía: cocina mediterránea, sabrosa y sin tonterías.

Aquí no encontraréis humo, sino merluza fresquísima a la romana, almejas a la marinera, rape a la Mari, lenguado a la naranja, frituras que nunca fallan y arroces de verdad. Como la 'paella del Nen', entre seca y melosa. Raciones generosas, sabor auténtico y el placer de comer en un lugar con historia y una terraza espléndida.

Dónde: Plaça de Pau Vila, 1

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Santiago Rusiñol, Josep Maria de Sagarra, Vázquez Montalbán y Sara Montiel son algunos de los famosos que iban a Can Solé, un legado histórico que puede recorrerse a través de las fotografías y los dibujos que decoran el interior de este restaurante de manteles blancos que abrió sus puertas en 1903. En aquella época, el local daba de comer a los pescadores del puerto; ahora lo hace a todos aquellos que pasean por la Barceloneta en busca de elaboraciones de cocina tradicional.

Delicias como los cigalitas de la costa salteadas o las navajas de Sant Carles de la Ràpita dan paso a segundos como el arroz con erizos de mar o la fideuá con bogavante. El praliné de avellana, de postre, es ya un clásico.

Dónde: Sant Carles, 4

  • Barcelona

Con una ubicación privilegiada en la Barceloneta, Xup Xup es un restaurante abierto al mar que llama la atención por su terraza casi tocando la costa y un espacio luminoso con grandes ventanales, con vistas directas al Mediterráneo, en uno de los puntos más especiales del litoral barcelonés.

Su cocina marinera combina tradición y creatividad, siempre con producto fresco y de calidad. Destacan los arroces, el pescado del día y una selección de tapas y carnes pensadas para compartir. Todo se acompaña de una carta de vinos bien cuidada, completando una propuesta gastronómica relajada pero solvente, ideal para disfrutar de la Barceloneta con calma y buena comida.

Dónde: Passeig de la Barceloneta, s/n

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  • Marisco
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Nacido en 1957 y padre de Nou Ramonet, La Fresca y La Vinoteca, Can Ramonet sigue siendo la taberna insignia del grupo y es uno de los iconos gastronómicos de la Barceloneta. Es la casa de los buenos arroces de toda la vida pero con un aire modernizado.

La carta se mantiene a la altura, donde encontraréis éxitos de siempre como el arroz negro y la fideuá. Una de las nuevas propuestas es un sabroso y meloso arroz de rabo de toro con la audaz intervención de mejillones, una apuesta arriesgada de óptimos resultados. Recordando la Barceloneta más marinera y popular, aquí comeréis clásicos como callos con garbanzos o caracoles guisados: las recetas de la abuela Ramona.

Dónde: Maquinista, 17

  • Mediterránea
  • Barcelona
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Situado a los pies del hotel W Barcelona, justo en el extremo de la Barceloneta, este 'nuevo concepto de chiringuito', como lo llaman, tiene una terraza con vistas espectaculares al mar y al barrio y es uno de los restaurantes recomendados de la Barceloneta. Desde aquí se tiene la sensación de estar en una bahía.

El grupo Tragaluz rinde homenaje a los auténticos establecimientos preolímpicos que había a pie de playa con una cocina sencilla y muy bien hecha; tapas marineras (pescadito frito, berberechos a la brasa con Espinaler), ensaladas, arroces (espectacular el arroz negro de sepionetas y alcachofas), carne y pescado fresco a la parrilla. Es el lugar ideal para plantearse si los tiempos pasados fueron mejores o si las cosas simplemente deben cambiar. Buena música y gente 'cool'.

Dónde: Passeig Mare Nostrum, 19-21

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  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Sal Mar es la incorporación más reciente a la familia Ca La Nuri, un grupo de cocina marinera con más de 60 años de historia en la Barceloneta. El proyecto, reformado y actualizado en 2022, mantiene una apuesta clara por el público local: arroces, pescado fresco y precios razonables, con el sello del chef David Noguera, hijo de la casa.

La carta combina tradición y algún toque internacional, con gyozas o tacos, pero el protagonismo es el producto: arroces como el de sepia y calamares o el de pato confitado, y clásicos como la paella del senyoret. Comer aquí, literalmente, es almorzar a pie de mar.

Dónde: Passeig Marítim de la Barceloneta, s/n

  • La Barceloneta
  • precio 2 de 4

Enric y Rosa tomaron el relevo de la taberna marinera abierta por sus padres hace 50 años. Como si estuviéramos en 1968, aquí todavía se cocinan pescados como el rodaballo y el San Pedro al horno o a la plancha y se devoran calderetas de arroz de bogavante, siguiendo una tradición de la que se sienten orgullosos. Los pulpitos salteados, los cigalitas al horno y las almejas a la marinera son algunas de las especialidades recomendadas de la carta, así como el arroz meloso negro trufado con gambas y almejas o las ortigas fritas, crujientes por fuera y cremosas por dentro, uno de los 'hits' de la casa.

Buena cocina marinera y de mercado con un cliente internacional y una terraza con vistas al paseo marítimo.

Dónde: Emília Llorca Martín, 23

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  • La Barceloneta
  • Crítica de Time Out

Desde el año 2000, La Platjeta ha destacado por su cocina tradicional y desenfadada, subrayando la excelencia de los fritos y la robustez de los sabores. La carta ofrece tapas frías como las anchoas del Cantábrico y los boquerones en vinagre, así como platos calientes como la brocheta moruna, los mejillones al vapor y las almejas a la plancha. Los fritos, con bombas de la Barceloneta, croquetas de jamón y buñuelos de bacalao, son los protagonistas, pero también destacan los platos de pescado y marisco a la brasa.

El local también ofrece buenas opciones de menú de mediodía, con precios ajustados y sabores caseros, también durante el fin de semana. Una celebración viva de la rica tradición culinaria del barrio.

Dónde: La Maquinista, 11

  • Marisco
  • La Barceloneta
  • precio 4 de 4
  • Crítica de Time Out

Hay muchas experiencias vividas en la cocina de Paco Pérez, un chef capaz de hacernos revivir recuerdos gastronómicos gracias a una técnica excelente y una búsqueda del pasado que no pierde de vista el futuro. Enoteca nos transporta al Cap de Creus y a la genialidad del restaurante Miramar de Llançà, desde la primera planta del Hotel Arts Barcelona. Lo hace en un espacio elegante y lujoso, a través de una carta con arroces clásicos y también con un menú degustación con más de una decena de platillos.

El nombre del local no es casualidad: la fantástica selección de vinos es uno de sus signos de identidad. Cuenta con un catálogo que supera ampliamente las 700 referencias; desde las clásicas hasta las más innovadoras.

Dónde: Marina, 19-21

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  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 4 de 4
  • Crítica de Time Out

La experiencia de este restaurante de altura va más allá de lo puramente gastronómico. Las vistas sobre la ciudad y la carta marinera se combinan con un espacio distinguido de manteles y copas brillantes, perfecto para celebrar ocasiones y momentos especiales. El precio sube como lo hacen los metros de esta torre de teleférico, pero el recuerdo de la comida perdura en el tiempo.

La propuesta, predominantemente clásica, incluye platos como el lenguado con salsa beurre blanc y caviar, pero también una creatividad que se expresa en las vieiras con mango, ají y maíz tostado. Dejad hueco para los postres, que recuperan delicias como el lingote de chocolate o el coulant de chocolate gianduja con praliné de avellanas.

Dónde: Pg. de Joan de Borbó, 88

  • Mediterránea
  • Barcelona
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Dentro del Museu d’Història de Catalunya se alza un restaurante con terraza que es toda una institución de la cocina vasca en la ciudad. El grupo Sagardi es quien está detrás de un proyecto que elabora arroces con variedades bomba y marisma, cultivadas en la isla de Buda del Delta del Ebro. También cuentan con marisco y pescado de la lonja de la Barceloneta, con los que proponen platos como el arroz cremoso de gamba roja. Los combinan con txangurros de buey de mar y bacalao, cocinados a la donostiarra y con ajoarriero, que llegan de la Cofradía de Pescadores de Hondarribia.

Los carnívoros son felices con el chuletón de vaca prémium. Todo el mundo tiene cabida en este edificio centenario con vistas al mar.

Dónde: Pl. de Pau Vila, 3

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  • Barcelona
  • Crítica de Time Out

El restaurante Fire se encuentra a los pies del hotel W de la Barceloneta, justo junto al mar. Sorprendentemente, en este rincón tan marinero de la ciudad, el fuego es el gran protagonista. Y es que transforman ingredientes orgánicos y de temporada, como carne, pescado y verduras, en sabores inesperados y originales. En los fogones está el joven chef Mario Cabrera, un talento en la aplicación de técnicas tradicionales a la parrilla.

El interiorismo es sofisticado, con contrastes estéticos y una cocina abierta que conecta interior y exterior con unas vistas al mar realmente espectaculares. No os perdáis la coctelería, que también gira en torno al concepto del fuego. Sirven brunch, comidas y cenas.

Dónde: Pg. de Joan de Borbó, 1

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Cocinas foráneas

  • Cocina creativa
  • La Barceloneta
  • Crítica de Time Out

No pidáis explicaciones a este restaurante donde solo suena música en vinilo. Ellos mismos apuntan que la carta 'cambia con la luna y vuelve como las estrellas', lo que significa que cada día se puede encontrar una experiencia radical y diferente. El proyecto está ideado por el chef Michael Pérez, que, después de recorrer ciudades como Nueva York, Washington o Tokio, abrió un local barcelonés rompedor.

Aquí da la vuelta a los esquemas con recetas de albaricoques rellenos de sobrasada, tartares con tiramisú y tofus con ostras. Los vinos, menos evasivos que los ingredientes, apuestan a menudo por rieslings y Müller-Thurgaus artesanales. Un menú degustación nocturno, de 8 a 15 platos, y algún brunch efímero que anuncian en las redes.

Dónde: Salamanca, 23

  • Peruana
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

El ají es uno de los productos más utilizados en la cocina peruana, un chile alargado muy picante con muchas variedades diferentes. En Ají de Barcelona, en el Casino de Barcelona —con acceso desde la calle— se mezcla la cocina más tradicional del Perú con la japonesa, es decir, hacen nikkei. Y nos rendimos al estilo y la creatividad del chef Luis Miguel García Vílchez, que ha conseguido un equilibrio fenomenal entre la voluptuosidad del Perú y la precisión de la cocina japonesa.

Si el ‘nikkei’ en sí mismo ya es una fusión, él crea una cocina de autor que pone un pie en dos o más gastronomías por plato con naturalidad. Un magnífico ejemplo son unos fideos udon donde el caldo es un chupe de camarones que recuerda al suquet, con langostinos, calamares y diversas conchas salteadas al wok con salsa nikkei.

Dónde: Marina, 19

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  • Libanesa
  • La Barceloneta

Anís, que en árabe significa “buen amigo”, abrió en el invierno de 2025 con la idea de dedicarse en cuerpo y alma a la cocina libanesa, al café de especialidad y a los vinos naturales. ¿No conocéis demasiado la gastronomía del país? No pasa nada. Concepto número uno: aquí todo gira en torno al ‘saj’, un pan plano, ligero y crujiente hecho en una plancha metálica convexa colocada directamente sobre el fuego. El suyo es de espelta. Podéis acompañarlo con dips (labné, hummus y muhammara) o con toppings (setas con granada, ‘za’atar’ y pistachos, kafta, etc.).

También tienen algunos platillos para compartir y versiones dulces del ‘saj’, con tahini o mermelada y frutos secos. Las mascotas son bienvenidas.

Dónde: Pontevedra, 25

  • Tailandesa
  • La Barceloneta

Lamai Thai Tapas, en la Barceloneta, es el hermano pequeño de Lamun Cuina Thai, en Sant Antoni. Comparten socias y recetario, pero aquí el planteamiento cambia: la propuesta gira en torno a especialidades más cercanas al street food tailandés, servidas en formato tapa.

El local abrió a comienzos de 2024 y, a finales de 2025, recibió el distintivo Thai Select. Este reconocimiento, concedido por el Ministerio de Comercio de Tailandia, certifica la autenticidad y la calidad de la cocina tailandesa. Atención, porque en España solo 17 restaurantes cuentan con este sello.

Dónde: Sant Carles, 12

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  • Argentina
  • La Barceloneta

Hace dos décadas que este restaurante de la Barceloneta se dedica al asado argentino, convirtiéndose en un pequeño refugio carnívoro con espíritu familiar y precios ajustados en un barrio cada vez más turístico. La carta es amplia y contundente: empanadas, ensaladas, provolone, bocadillos como el choripán, milanesa o hamburguesa, y una selección de carnes a la brasa con entrecot, bife, vacío, tira o chorizo criollo. Las parrilladas son una de las especialidades estrella, con raciones generosas y pensadas incluso para compartir.

Para acompañar, cerveza Quilmes, Fernet-Cola y opciones locales. También hay propuestas vegetarianas, pero el protagonismo es claramente de la parrilla. Las patatas a la crema son un clásico adictivo que redondea una experiencia sencilla, abundante y muy honesta.

Dónde: Pepe Rubianes, 3

  • Mediterránea
  • La Barceloneta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Azul Rooftop es de esos locales que, con etiqueta de 'place to be', podrían hacer sospechar. Pero aquí la propuesta tiene peso gracias al chef Romain Fornell, con estrella Michelin en Caelis. Reabierto en 2023, regresa con unas vistas espectaculares sobre Barcelona y una cocina que las acompaña con solvencia.

La propuesta es una mediterránea con toque francés centrada en la brasa y el buen producto. Carnes y pescados como el turbot, el rape negro, el secreto ibérico o el wagyu de Burgos conviven con guarniciones muy bien resueltas como los pimientos del cristal o las patatas fritas caseras. También hay platos más frescos, como la escórpora con mayonesa de chipotle o la ensalada de remolacha con burrata y pistacho. Una cocina sólida para un rooftop que no es solo escaparate.

Dónde: Pg. de Joan de Borbó, 101

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  • Bar de bocadillos
  • La Barceloneta
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

La Balmesina, sin duda una de las mejores pizzerías de Barcelona (¡nuestra preferida!), tiene una focacceria. Max Morbi y compañía son unos cracks de la panificación creativa en la pizza, y han trasladado este conocimiento al pan del panino, el bocadillo italiano, de elaboración propia y diaria en su obrador.

El local es austero: una cocina abierta desde la que sirven los bocadillos, una barra con el producto y una mesa comunitaria. El lujo está en el producto: pequeños productores italianos y locales. ¿Buenas? ¡Deliciosas! Se mastica lo meditada que es la textura del bocadillo —corteza crujiente, suave y ligera suspensión de alveolos, que subraya el acierto de la receta— y la calidad de la materia prima. Y los precios son relativamente populares dado el nivel.

Dónde: Maquinista, 13

  • Braserías
  • Barcelona
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out

En Can Sardi triunfan los calamares con brócoli, el bonito con costra de pane carasau y la especialidad: las sardinas. Las hacen a la brasa, en escabeche y, si tenéis suerte, quizá las encontréis ahumadas con burrata. Para los que no sois muy de sardinas, sabed que aquí tienen mucho talento para la plancha y que su caballa es irresistible.

En este pequeño restaurante italiano forrado de azulejos más bien andaluces, Pasquale y Fabrizio también sirven platos de pasta (raviolis de ricotta y escarola salteada con salsa de anchoas y piñones), carne (estofado de cordero), excelentes vinos (Cannonau) y grandes postres (tarta de queso con azafrán y reducción de mirto). Nunca Barcelona y Cerdeña habían estado tan cerca.

Dónde: Pepe Rubianes, 25

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  • Italiana
  • La Barceloneta

La belleza de la costa amalfitana inspira este restaurante con una entrada totalmente cinematográfica. Las escaleras que dan acceso nos trasladan a la Dolce Vita y a los viajes en Vespa por carreteras secundarias, mientras que, en el interior, los azulejos blancos y rojos recuerdan a un Capri barcelonés.

De la barra de crudos salen ostras ahumadas, carpaccios de gamba roja y láminas de pulpo con aguacate. También se innova con ingredientes como el guiso ibérico y la pimienta Kampot, aunque la tradición es innegociable en la pasta, que se elabora mediante el proceso de “trafilata al bronzo”; es decir, se hace con una trefiladora de bronce en un obrador propio. Cuando cae la noche, el local se transforma en un exclusivo 'nightclub'. Pertenece al grupo restaurador Carpe Diem.

Dónde: Pg. de Joan de Borbó, 103

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