Benditto
Irene FernandezBenditto

Los 13 mejores nuevos restaurantes de Barcelona

¡Una guía rápida para saber qué hay de nuevo y bueno a la hora de sentarse a comer en la ciudad!

Ricard Martín
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Seguro que te lo pasas pipa, apalancado en el sofá, pidiendo comida a golpe de aplicación: pero hay gente con mucho talento que se está jugando los cuartos y se deja la piel para que salgas a comer o cenar de manera fantástica. Pasamos revista a las aperturas de restaurantes más excitantes y sabrosas de los últimos tiempos. La escena gastronómica de Barcelona es muy dinámica y hay novedades para todos los gustos: mexicanos, asiáticos, bares de tapas, bocadillos gourmet... ¡Y haz el favor de moverte! ¡Qué crees que te pareces a Han Solo y en realidad casi eres Jabba el Hut!

NO TE LO PIERDAS: Los 50 mejores restaurantes de Barcelona

  • Mexicana
  • Sant Antoni
  • precio 2 de 4

El barcelonés Gerard Bellver se fue a vivir a México a los 12 años. En el país azteca, Bellver formó parte desde el inicio del restaurante Biko, un establecimiento que de 2007 a 2017 apareció en la lista de los 50 Best World Restaurants de América Latina, y que fue parte fundamental de la revolución gastronómica de México. Y a finales del 2023 abrió el restaurante Jiribilla en Sant Antoni, en el muy amplio inmueble que hospedó al Chickoa. Jiribilla significa "desasosiego, inquietud", también "doble intención". Bellver evita conscientemente "los tacos, porque en Barcelona ya hay taquerías por todas partes", y apuesta por "enseñar un poco la parte menos conocida aquí de México, que para mí son ocho países distintos, gastronómicamente hablando". El punto de encuentro de México y Cataluña, la cocina a fuego lento, abunda en una carta de creación propia que es para mojar pan (y si quieres taquear los platos, pides las tortillas de la casa y listo). Hay ejemplos magníficos de cuchara, como unas lentejas de recado marino: guisadas, con gambas y una mezcla de especias picantita y roja, el recado, o una lengua de ternera guisada al mole con pil-pil de pimientos, con la que puedes rellenar tacos a placer. 

  • Bares de tapas
  • Dreta de l'Eixample
  • precio 2 de 4

Benditto es una vermutería italiana que sobre todo abre en franja de noche y noche (ya sabéis que en Italia el vermut es un asunto de tarde). Ahora bien, esta etiqueta se les queda corta: esta es la casa del cocinero Víctor Ferrer (Belén, Café del Centre) y su pareja, la jefa de sala florentina Cati Mirenda. El primero aporta su talento a la hora de hacer cosas nuevas con la tradición, ella pone su conocimiento del producto gourmet transalpino (y dispone de cinco especialidades elaboradas de forma artesanal por parientes suyos).

El resultado va mucho más allá del bar de delicadezas frías: aquí encontrarás ejemplos muy afinados de cocina en frío, como huevos duros con guiso frío de buey de mar y mayonesa de albahaca, o un bistec tártaro de atún con cebolleta sobre 'schiacciata'. También elevan al máximo los mejores embutidos artesanos italianos: descubrid qué sabor tienen el 'capocollo' –cabeza y cuello de cerdo, delicado y aromático– realzado con piñones, cebolla confitada y cebolla envinagrada– o una muy intensa 'sbriciolana': un salami toscano, con hinojo, que se deshace en la boca. Todo a precios amables. 

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  • Bares de tapas
  • Sant Antoni

Este es el bar de Mathieu Pérez, un chef de Perpiñán con muchos años de carrera que tuvo un bistrot de éxito en París y un proyecto arriesgado de vinos naturales en Ceret, el Percheron. Pérez fue el jefe de cocina durante cinco años del Bar Brutal, y a mitad de 2023 decidió abrir Señora Dolores en Sant Antoni, en el local aquella de la marquesina azul donde tantos buenos bares y restaurantes han trabajado.

Pero ninguna como Dolores: es un bar de tapas donde Pérez se dedica en cuerpo y alma a las frituras de autor. ¡Y cocina con una máquina de churros! Quería abrir "un concepto simple y popular: una barra de vinos naturales con fritos, con platos entre seis y doce euros, donde la gente se siente y coma con las manos". Como su paisano Pascal Comelade, Pérez utiliza métodos en apariencia primitivos para conseguir la vanguardia. Porque... ¿De qué otra forma podemos calificar un plato como las lentejas guisadas fritas? Un guiso clásico de lentejas con pies de cerdo y tocino, que pone en la nevera. Cuando el colágeno cuaja, lo corta y lo reboza. ¡Y te lo sirve en dos porciones que se comen con las manos! ¡Te estás zampando unos pies de cerdo con lentejas con las manos! 

  • Mediterránea
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

'Las señoritas de Aviñón' (1907) de Picasso quizás sí que eran señoritas, pero no de Aviñón ciudad, sino de la calle Aviñón, en el corazón del Barrio Gòtic. El cuadro que cambió el arte del siglo XX en realidad representaba unas chicas de un burdel de la calle Avinyó, 44. Y desde finales del 2023 vuelve a ser un local de pública concurrencia: allí abrió el restaurante Xeixa con la chef valenciana Sara Valls a la cabeza.

El inmueble es una maravilla (y la hiperactiva jefe de sala Meritxell Pujol os hará una visita guiada encantada): estáis en la Casa Joan Gabriel, un palacete de finales del s. XVIII que tiene entrada por Avinyó y Carabassa. Bajo la bóveda catalana y las escaleras señoriales, reina una barra baja japonesa y un horno de leña. Aquí practican una cocina de nuestro mediterráneo –la que mira de Cataluña y Valencia hacia las Baleares– realizada con una filosofía de producto km 0 y estacionalidad radical. Por un lado, Valls toma recetas que ahora nos suenan casi exóticas y las rehace con cincel gastronómico. Por otro lado, tienen un horno de brasa con el que hacen maravillas. Fuego y humo tocan la mayoría de las recetas, bien sean de carne, pescado o verdura. 

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  • Italiana
  • Sant Gervasi - Galvany
  • precio 2 de 4

Enriquetto es el restaurante italiano donde confluyen tres socios restauradores con muy buen gusto y muchas ganas de divertirse. Abierto en 2024, el emplazamiento es una delicia: aquella plazoleta sin nombre que queda amparada justo por debajo del no menos delicioso Parc del Turó de Monterols, como si el ruido de la autopista de Mitre, justo al lado, no existiera.

El lugar tiene caché: donde estuvo el Bodeguín de Mitre (¿cuántas cogorzas te agarraste ahí?). Alejado del fundamentalismo de la autenticidad, Enriquetto es un homenaje a la cocina italiana en clave internacional, cogiendo platos que han hecho fortuna en todo el mundo y añadiendo su toque y una catalanización de producto. ¿Ejemplos? Un magnífico carpaccio con salsa Harry's Bar, esa barbaridad de disfrute desatado que es la pasta Alfredo, fettuccini ahogados en una lujuriosa crema de parmesano y mantequilla, o unos pappardelle con ragú como los que debe hacer la 'mamma'. La carta es corta, pero la pedirías toda, y los estándares de calidad son muy altos: hacen su pasta fresca, incluso las focaccias, y puedes esperar alguna sorpresa creativa (¡como la deconstrucción de un tiramisú con carquiñoles!).

  • Catalana
  • Gràcia
  • precio 2 de 4

El madrileño de la música urbana ha eclipsado el significado de 'tangana', pero en Barcelona tenemos una barra gastronómica que merece que la identifiquemos con el sustantivo. Aunque 'tangana' significa discusión violenta, cualquiera que repose su culo en la barra o en los taburetes altos con mesa del Tangana estará de acuerdo que aquí se come muy bien.

Este es el proyecto personal del maestro del fuego lento y asesor vagabundo que es Josep Maria Massó, que después de muchos lustros trabajando para otros vuelve a tener casa propia. El cocinero que abrió el Bar Cañete ha puesto todo el corazón y estilo en un negocio que abrió en el 2023 en asociación con el cocinero (joven, nacido en 1993) Àlex López Lamiel, que ha pasado por Cañete, Àbac o Nandu Jubany. Tangana recupera el espíritu de tapa y barra desenfada del Cañete, pero con un pie más en el mercado y la casa de comidas catalana que en la taberna castiza o cañí. Eso sí, además de lo popular, encontraremos aires clásicos de alta cocina con un giro informal: los raviolis de liebre –que en apariencia parecen mucho más unas gyoza– tienen una demi-glacé y una potencia de cocina de caza para caer de culos. Este es un lugar para comer tapas de las buenas a precios contenidos y también para compartir principales. 

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  • Catalana
  • precio 2 de 4

77 Kilos es un proyecto de dimensiones modestas, pero lleno de calidad y muy honesto. Y con trasfondo sostenible: 77 kilos es la media de comida que cada español tira a la basura anualmente. Aquí están Gerard Cuartero en la cocina, y Sara di Bari en la sala. Se conocieron trabajando en la Panxa del Bisbe, y en 2023 pusieron en marcha su primer negocio propio: cocina de fonda catalana con toques viajados (Cuartero pasó una buena temporada trabajando en el sudeste asiático), situada en el típico bar-restaurante esquinero del Eixample.

El aprovechamiento se refleja en una carta corta y en constante renovación, de la que nos lo comeríamos todo. Empezando por unas croquetas de carne de olla suntuosas (¡incluso llevan un garbanzo dentro!), un trinchado con tres tipos de coles donde trocitos de torrezno soriano sustituyen la bergadana rosta o un arroz con alcachofa y marisco impecable, que te sirven en una sartén individual! De la carta entran y salen platos que alimentan una fórmula de mediodía a buen precio, que más que un menú de mediodía es un pequeño (y abundante) menú degustación, con platos que prestan mucha atención a la temporalidad: en invierno, una ensalada de escarola con romesco, bacalao y naranja (y encurtidos caseros). Lo hacen todo ellos, incluso el ketchup. Intentan aprovechar cada migaja comestible y la reciclan. 

  • Catalana
  • Sant Antoni

El nuevo bar Pinotxo, propiedad del sobrino de Juanito Bayén, Juan Asín, abrió en el Mercado de Sant Antoni a finales de 2023, después de 80 años en la Boqueria. Y como dicen, todo ha cambiado para seguir igual (bueno, todo no: el emblemático Bayén murió). "Lo hemos mantenido todo exactamente igual que antes. El bar es el mismo. Los trabajadores son los mismos. La cocina es la misma", dice complacido Asín, su sobrino, tras la barra. La prueba del algodón, por supuesto, es sentarse y comer.

Un viernes a las nueve y media de la mañana hay una parroquia local nutrida, pero queda un asiento lateral en la barra. Es como enfundarse en unos zapatos nuevos muy cómodos: este café en vaso alto, buenísimo y cargado como una mala cosa, y media ración de capipota, impecable y generoso (sigue habiendo la posibilidad de media ración de casi todo), aquellos 'chuchos' enormes que dicen 'cómeme... La única diferencia que veo con la antigua Pinotxo Experience es la comodidad: no hay rebaños de turistas que te metan el palo de selfie entre los garbanzos. Aquí no hay trampa ni cartón: enormes ollas de guisos que hacen chup-chup, otros con caldos de verdura, y de la barra salen delicias como un timbal de escalivada con anchoas, níscalos de botón confitados, chipirones con judías... ¡Y vecinos del barrio comiendo!

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  • Cocina creativa
  • La Nova Esquerra de l'Eixample
  • precio 3 de 4

Junto al Hospital Clínic, el chef alemán Björn Küssner (ex Freustil de Binz, Attica de Melbourne y Oji Seichi de Toronto) y Mireia Bigorra, su socia, abrieron Bar Noe a mitad de 2023. "Soy un mechero cerca de un charco de gasolina", se define en Björn como cocinero. Pero a pesar de esta bravata, sería más preciso decir que es más bien un maestro pirotécnico. Cocina autobiográfica y libre avivada con inteligencia, creatividad y una chispa de travesura. Básicamente, lo que hago en la cocina del Bar Noe es el resultado de conocer y absorber diferentes culturas gastronómicas de primera mano", añade. Cocina 'glocal' –global y local– con talento para la creación de platos sincréticos.

La carta es breve (snacks, platillos y medias raciones) al igual que la descripción de los platos, de solo dos o tres palabras. ¡Aquí el juego es averiguar qué comes! No te haremos espóiler, pero sin entrar demasiado en detalle te diremos que devoramos pan de masa madre, tomate y aceitunas, su versión del pan con tomate, horneado por el propio Björn; setas shimeji con mostaza; pescado ahumado y chips; guisantes, chile de Jalapa y pepino y, como novedad otoñal, boniato asado, manzana quemada y champiñones crujientes. No le diremos ni pío del postre, la traca final. Basta con saber que se llaman 'This is the way'... Y que el hambre os acompañe

  • Cocina creativa
  • Sant Gervasi - Galvany
  • precio 3 de 4

En Sant Gervasi en 2023 abrió Mae, un restaurante de altos vuelos dirigido por el chef catalán Germán Espinosa (ex Fonda España), el chef colombiano Diego Mondragón (ex Bodega de Can Roca, Àbac y Fonda Espanya) y la restauradora costarriqueña Mariella Rodríguez. Practica el glocalismo gastronómico, esa sinergia entre el globalismo y el localismo con la que se puede crear un plato nuevo. Una suerte de sincretismo culinario, para entendernos. Mae tiene un pie aquí y otro en la América Latina de la guayaba, el lulo –una fruta que parece un tomate, pero tiene un delicado aroma cítrico–, el tomate de árbol y el ají amarillo.

La cocina es virtuosa y llena de técnica: dos menús de degustación y uno ejecutivo a precios nada astronómicos y llenos de infusionados, cocciones largas a baja temperatura, curaciones, guisos suflados, aires y criofiltrados. Ejemplos; tomate del Maresme con almendras y ají amarillo; espuma de coliflor, changurro y gelée de mejillón con hierbas frescas; corbina curada en alga kombu con infusión de lulo y rábano, y carré de cordero y tupinambo. ¿Cómo se lo han manejado los tres socios para crear tanta afinidad entre ingredientes en apariencia tan lejanos? "Teníamos claro que no queríamos hacer una cocina pastiche", nos explica Mariella, "cada plato tiene una razón de ser".

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  • Bares de tapas
  • Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera

Los propietarios de Piel de Gallina, un grupo de chefs-empresarios que de cocina saben un motón, han reconvertido el local de pollo frito de la calle Carders en su idea de lo que debería ser un bar de tapas de toda la vida. Martín Pimentel está detrás de un bar de estética tirando a castiza y donde han querido conseguir "un proyecto emocional, donde el cliente conecte mucho con el servicio y la comida". Quizás a alguien le pueda parecer poco auténtico montar facsímiles de bar cañí en el siglo XXI, pero lo cierto es que en al barri de Born-La Ribera le conviene un restaurante que se escape de los tópicos turísticos y la repetición a través de la cocina de sofrito.

Aquí encontrarás platos que remiten a la cuchara y a la cocina de la abuela con algún inevitable, claro (como las croquetas de gamba, muy buenas y potenciadas con la guinda de una salsa de su cabeza). Pero donde se lucen es en la actualización de platos de bareto de toda la vida y de cocina catalana: es delicioso el típico calmar a la plancha, bien tierno y con ajo y perejil (con un toque de marcha picante a base de kimchi y 'ají' amarillo). Y también puntúa muy alto su versión del trinchado de la Cerdanya, con espigalls –¡una especie de col china del Garraf!– con torreznos infiltrados. En este espacio de fusión de tradiciones ibéricas se mueven como el pescado en el agua (¡y no olvides el 'cheesecake' de miel y requesón con nuez rallada por encima!). 

  • Bar de bocadillos
  • La Nova Esquerra de l'Eixample

Ahora que el más tonto hace 'smash burgers' en serie, se agradece que aparezcan de vez en cuando pequeños bares de bocadillos como Dillos: Marien y Hanibal no son ninguna cadena; esta pareja venezolana lleva media vida dedicada al 'street food' y su primer negocio propio sin ruedas es un chiringuito de bocadillos creativos con bombas de sabor y artesanía como el Pork Dillo: un bocado generoso con carne de cerdo asada todo un día, kimchi casero y yogur verde. La carta es corta, pero cada bocadillo es un 'hit': como su versión del bocadillo cubano, o un bocadillo de regazo de pecho de ternera que se derrite en tu boca, queso emmental y mayonesa con salsa huancaína.

Vale la pena decir que todo lo que comerás entre pan y pan (¡y la bollería del desayuno!) es de elaboración propia, desde un kimchi casero hasta las salsitas (y sobre todo la carne asada a baja temperatura muchas horas). El local dispone de una pequeña barra para comer con cuatro o cinco plazas, aunque la mayoría de los clientes optan por llevarse el bocadillo (que, por cierto, vienen en tamaño medio y grande, así puedes probar más). Precios contenidos, nada de tongos. Píllalo rápido y saboréalo lento. 

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  • Bares de tapas
  • Sant Gervasi - Galvany

¡En la zona alta no sobran buenas barras donde se pueda comer a un precio razonable! Y con el permiso del espléndido Colmado Wilmot de Eugenio de Diego, Rabbit's es el bar de tapas que necesitaba el 'upper' Francesc Macià. En una calle tan emblemática como Ganduxer –y situada entre esos dos polos de poder sociogastronómico que son Via Veneto y Semon– el Rabbit's es 'solo' un bar de tapas fenomenal. El propietario es el cocinero Jordi Cunill, un chef ex-Coure que en un movimiento atrevido asumió y rejuveneció el clásico Café de París.

Y Rabbit's merece una visita, y seis. Más que la afabilidad de la casa de comidas catalana, ha adoptado el dinamismo del bar de tapas madrileño (hacen callos, no capipota), con un interiorismo minimalista y limpio, exquisito, de Pilar Líbano, donde la acción ocurre sobre todo en una majestuosa barra de mármol y madera en ele. La limpieza formal ya da pistas de las que se come: tapas de toda la vida con arrebatos creativos más conceptuales que técnicos. Por ejemplo, unas piparras que han tratado como pimientos del Padrón, fritas y con sal gorda, una delicia que no pica, o unas flores de calabacín en tempura que han rellenado de butifarra del Perol.

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