Bacallà fumat amb pipirrana de tomàquets secs
Foto: Zaytun | Zaytun
Foto: Zaytun

Los mejores bares y restaurantes de Sants

33 bares, bodegas, cafeterías y restaurantes de cocina local e internacional

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Sants siempre ha ido a su aire, ¡y por eso nos encanta! Es evidente que la especulación inmobiliaria y el turismo han acabado llegando al barrio (la estación de tren y el Camp Nou son dos grandes polos de atracción), pero de alguna manera los vecinos y vecinas han sabido esquivarlos mejor que en otras zonas de la ciudad. Y es que no hay que subestimar el tejido vecinal y asociativo de Sants: es innegable que el espíritu combativo de su pasado industrial sigue muy vivo en su ADN.

Plato a plato, copa a copa

Hemos seleccionado 33 bares, bodegas, cafeterías y restaurantes de cocina local y de todo el mundo, con propuestas procedentes de todos los continentes. Un poco de todo y para todos los bolsillos: desde generosos y asequibles menús de mediodía hasta platos con estrella Michelin.

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Bares, bodegas y cafeterías

  • Cafeterías
  • Sants

La propietaria de este pequeño bar-cafetería, abierto a finales de 2025, es Anca Giusca, formada en la escuela Hoffman y con experiencia en Gresca. Ofrece desayunos, café de especialidad de Harmony Coffee y algunas propuestas para acompañar el vermut.

El boca a boca se propagó rápidamente gracias a sus bikinis: el clásico, con jamón cocido de Cal Rovira cortado al momento, pan de molde del horno Obelisc y una irresistible mezcla de gouda y emmental; y la versión de puerros, cocinados lentamente durante un par de horas, con queso manchego, que también es una delicia. No dejéis que los bikinis eclipsen el pintxo de tortilla. La bollería y la pastelería también son elaboración propia. Todo ello a precios contenidos.

Dónde: Olzinelles, 22

  • Catalana
  • La Marina de Port
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Francisco y Longi son dos hermanos con profundas raíces en la Zona Franca que, en 2015, decidieron hacerse cargo de un bar que conocían de toda la vida para darle una nueva orientación, más allá de las cañas y las bravas de siempre. Apostaron por la calidad del producto y por especializarse en desayunos de cuchara y tenedor y menús de mediodía. Uno en la cocina y el otro en la sala, y el resultado no podría ser mejor.

La calidad que quieren transmitir se percibe en cuanto uno se acerca a la barra y descubre una vitrina refrigerada repleta de opciones que hacen la boca agua. Los aromas de escabeches, brasas y guisos despiertan el apetito de cualquiera. Entre los platos que hacen que la clientela del barrio regrese al Iberia una y otra vez destacan la tortilla de patatas y los callos con cap i pota.

Dónde: Mare de Déu de Port, 219

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  • Sants
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Historia viva de Sants. Este establecimiento abrió en 1939 como bodega de vinos a granel para los trabajadores fabriles del barrio y, veinte años después, se convirtió en una bodega-casa de comidas. Decimos “casa” porque el negocio no puede ser más familiar. La madre, Marina, se encargó de la cocina hasta hace muy poco. En la barra y en la sala están sus hijos, Albert y Vicenç.

Desayunos de tenedor de campeonato, tapas clásicas (tortillas, caracoles, patatas bravas, sardinas en escabeche) y quince platos para elegir al mediodía. Hacer cola a la hora de comer es bastante habitual, pero la paciencia siempre tiene premio en la Bartolí. Si con buen tiempo consigues mesa en el diminuto patio, es señal de que la vida te sonríe.

Dónde: Vallespir, 41

  • Sants - Montjuïc
  • Crítica de Time Out

La Montferry sigue siendo uno de los templos de bocadillos de la ciudad, que por su calidad y tamaño merecen el calificativo de desayunos de tenedor. ¿Ejemplos? El de mortadela con salsa de tomate al vino rancio y patatas chips caseras. Cada mañana presentan el bocadillo del día en sus redes sociales.

La oferta de tapas, como las bravas personalizadas, las albóndigas y las croquetas, también roza la excelencia. Mención especial para las tortillas, creativas y originales, como la de patata y cebolla rellena de jamón canario y queso. Y el cap i pota, en su punto óptimo de picante y gelatina, también merece una visita (y tres). Uno de los socios es Alberto García Moyano, responsable del blog En Ocasiones Veo Bares.

Dónde: Passatge Serra i Arola, 13

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  • Bodegas
  • Sants
  • precio 1 de 4

Televisores encendidos, tinas de la época de la polca, trofeos antiguos, parafernalia del Barça en las paredes y unas anchoas de merecida fama que os harán mantener viva la sed para seguir bebiendo los cañeros de cerveza que sirven sin parar. Acompañadlas con unas guindillas verdes y un buen chorro de aceite con pan y será la gloria. Las almejas y las alcachofas también son un clásico. No digáis que no al vermut de la casa, sería una descortesía que os haría salir perdiendo.

No os dejéis llevar por la apariencia: los años pasan factura a esta bodega abierta en 1880, pero lo importante aquí es el contenido; el festín, la bebida y la buena compañía. Para poder disfrutarla en mejores condiciones, han convertido el almacén en un segundo comedor.

Dónde: Andalucía, 2

  • Catalana
  • La Bordeta
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Durante años fue el maestro de ceremonias de Tickets. Junto a Albert Adrià, Xavi Alba creció y aprendió, y en plena pandemia se aventuró a mostrar sus virtudes en un proyecto personal. A su manera. En un patio interior del edificio de La Campana, Alba montó una bodega de barrio con una oferta de cazuelas y desayunos de tenedor liderada por el ex Via Veneto Patrick Picarin.

Entre otros ‘must’, caballa en escabeche, puerro al Josper con ajoblanco, aleta de raya, fricandó, los arroces de los jueves y una ensaladilla rusa ya asentada en la ciudad e inspirada en la del Toni Romero de Suculent. Los postres no se quedan atrás: desde un clásico pastel de queso hasta una original torrija de cacao con helado de haba tonka.

Dónde: Gran Vía, 162

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  • Barcelona
  • Crítica de Time Out

Esta pequeña bodega, abierta en 1927, ha mantenido su esencia a pesar de los cambios de nombre y de propietarios. Conserva las botas de vino, las neveras antiguas y las mesas de mármol originales. Tras la etapa de Àngel, Verónica y Gustavo tomaron el relevo en 2024, restaurando el local con un gusto y un cuidado que no se puede describir de otra forma que como una labor de amor. ¡Y qué bebida y qué comida! La fama de sus platillos ha traspasado el barrio y conseguir mesa el fin de semana es complicado.

La gente va por el cap i pota, las bombas, las albóndigas con picada y los boquerones ahumados. Ofrecen una selección acertada de vinos a granel y embotellados, además de un vermut de la casa —mezcla de varios de Reus— que es excelente.

Dónde: Canalejas, 12

  • Bares de tapas
  • Sants
  • Crítica de Time Out

Cualquier bar de la plaza d’Osca respira buen rollo, como si la manzana de edificios creara una burbuja de calma en medio de Sants. Es un lugar donde podéis llegar sin pretensiones y acabar alargando la noche, tanto si venís en una cita como si aterrizáis con los amigos de siempre. Muy cerca de la plaza está Kop de Mà, un bar que mantiene intacta esa esencia de barrio. Los camareros os reciben sin formalidades y con naturalidad, como si fueráis de casa: '¿Qué os pongo?'. La respuesta es simple: una cerveza y un pincho de tortilla.

Con precios populares y pago en efectivo, el local es también un punto de encuentro de proyectos cooperativos y activismo social, con paredes llenas de mensajes y una actitud clara contra la Barcelona más turística.

Dónde: Riego, 4

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  • Sants

En la antigua fábrica textil de Can Batlló, convertida desde hace años en un exitoso espacio vecinal autogestionado, siempre está pasando algo. Lo mismo ocurre en el bar-restaurante que hay dentro del recinto, en la parte que da a la Gran Vía. Se llama Cantina LAB, es una cooperativa y cuenta con una terraza donde se organiza de todo: calçotadas, vermuts musicales, sesiones de DJ, cine al aire libre y cualquier evento digno de celebración.

De la cocina salen menús de mediodía, tapas y platillos a precios ajustados. Si sois un grupo mixto de carnívoros, vegetarianos y veganos, en la Cantina encontraréis opciones para todos: butifarra ecológica de payés, falafel con salsa de yogur y menta, y patatas bravas con salsa vegana, por ejemplo.

Dónde: Gran Vía, 169

  • Tiendas
  • Pastelerías
  • Sants
  • Crítica de Time Out

Lo que hace que este establecimiento de Sants sea tan especial es el trato cercano y su oferta: corta pero impecable. Pan de masa madre, pizza al corte, focaccia y bollería. Nada más. Alberto Montobbio y Francesco Gottardo apuestan por el 'menos es más', pero que no os engañe su humildad; Forno Bomba es mucho más que un horno italiano. Dispone de un pequeño patio con mesas donde quedarse charlando, comer y tomar café de especialidad, cerveza artesana, vermut o vino natural.

Todo es excelente, pero los espirales de canela con cardamomo son espectaculares: dulces, especiados, cítricos, florales y muy esponjosos. Cuando es temporada, los hacen de azafrán.

Dónde: Vallespir, 24

Cocinas locales

  • Cocina creativa
  • Barcelona
  • Crítica de Time Out

Cocina franca en la Zona Franca. Aunque parezca un bar de barrio más, es uno de los restaurantes más solicitados por los gourmets auténticos. La familia Sierra Calvo elabora 'alta cocina de barrio' o 'cocina sin tonterías', como ellos mismos proclaman: cocina de toda la vida, imaginativa y sin renunciar a las técnicas actuales.

Además, ofrecen desayunos de tenedor y platos de cuchara y temporada como la albóndiga de caza con setas o el pato canetón asado en dos cocciones. Un hecho irrefutable: aquí preparan uno de los mejores platos de cap i pota de la ciudad. Los postres están a la altura; el pastel de chocolate Manjari Grand Cru con aceite de oliva virgen lo demuestra. Si no queréis sentaros a comer, disponen de un excelente surtido de bocadillos fríos y calientes.

Dónde: Pg. de la Zona Franca, 228

  • Catalana
  • La Bordeta

Hay establecimientos que hacen que los barrios sean más barrio. Ca l’Anglés es uno de ellos; consigue que La Bordeta sea más La Bordeta. Básicamente, gracias a unos contundentes desayunos de tenedor que hacen que se encare el día con una sonrisa. También bocadillos, tapas y unos menús de mediodía generosos (14,95 euros), con una decena de platos para elegir de primero, segundo y postre. Los jueves, entre las opciones, hay, por supuesto, el arroz canónico. Y todo a precios populares.

Este local esquinero con grandes ventanales, una barra ovalada y un mostrador repleto de cazuelas de barro con cordero, caracoles, callos, carrilleras y guisos atrae a una clientela fiel: vecinos, oficinistas y jóvenes en busca del calor de bar.

Dónde: Gavà, 20

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  • Catalana
  • Sants

Pere Cardona es un cocinero nómada y 'verbívoro': escribió un libro sobre vinagretas de autor y recetas musicales (tenía una banda punk). Desde hace tiempo lleva la cocina de La Nova Farga, un 'local-bar', es decir, el bar de referencia del vecino, primer y último recurso, con un menú diario que es toda una institución.

Siempre hay cuatro primeros y cuatro segundos, y Cardona —un cocinero con oficio y mucha sorna— consigue el pequeño milagro de ofrecer, a precio de amigo, platos como un fricandó de hígado o albóndigas de carne y rape con salsa de escalivada, donde confluyen la tradición catalana y el espíritu creativo. También tienen sensibilidad vegana, vecinal y mucho humor: su meme de 'menús para llevar' se hizo viral.

Dónde: Almería, 31

  • A la brasa
  • Sants
  • Crítica de Time Out

Y del creador de Tr@mendu Bar y Tr@mendu Encenem els Fogons llega… Tr@mendu El Caliu de la Brasa. Jordi Marzo (ex Roca Moo y Petit Comitè) firma un buen triple. En el primer local hace vermuteo; en el segundo, cocina tradicional catalana y de temporada actualizada; y en este tercero la cosa va de leña.

Paredes forradas de azulejos con cenefa de cartabón, cocina abierta arqueada, mobiliario de madera, manteles de cuadros y una carta breve con los esenciales de la brasa tradicional catalana: escalivada, bacalao, butifarra, pies y carrillera de cerdo, costillas de cordero, muslos de pollo y entrecot. Tampoco faltan las clásicas judías del ganxet con panceta.

Dónde: Parcerisa, 11

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  • Cocina creativa
  • Sants
  • precio 2 de 4

Zaytun —que significa 'oliva' en árabe— es un restaurante liderado por el joven chef Juanan Vizcaíno, que abrió este pequeño local en 2024 con la intención de explorar sus raíces a través de la cocina. Partiendo de una base andaluza y catalana, suma además influencias internacionales. El resultado es una carta con platos espectaculares.

Jaén: lomo de bacalao confitado con rin-ran y olivada (el rin-ran es un guiso tradicional de bacalao con patata y pimiento, típico de la Sierra de Cazorla). Cataluña: romesco deconstruido con regañás infladas. El mundo: careta con curry verde de base mediterránea. Para beber, botellas de zonas poco habituales y presencia de vinos dulces. Una de las aperturas más celebradas de los últimos años en Sants.

Dónde: Guadiana, 40

  • Sants

Cristina Pitarque y Sebastián Afonso estuvieron durante años al frente de La Carota, un restaurante de menú de mediodía, hasta que a finales de 2024 decidieron transformar el mismo espacio en un restaurante de cocina andaluza, con giros personales y una mirada actual.

La carta se organiza así: los escabeches (con propuestas como las alcachofas frescas escabechadas en vino amontillado D.O. Jerez), la abacería (lomo de cerdo de Málaga macerado con manteca y especias y horneado), la cachirolada (migas a la andaluza con espárragos verdes y huevo curado) y los postres (una versión dulce de la olla gitana). Para quienes dudan a la hora de elegir, también ofrecen un menú degustación de 45 euros con cinco platillos y un postre.

Dónde: Tenor Masini, 20

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  • Cocina creativa
  • Barcelona
  • Crítica de Time Out

Puede parecer una vermutería y nada más, pero cuidado, porque La Mundana va mucho más allá, con un pie en casa y el otro en el mundo. Podríamos llamarlo gastrobar o simplemente restaurante. Marc Martín y Alain Guiard crean con humo, de castañas concretamente, que sale de un ahumador que construyeron ellos mismos para elaborar algunos platos: es el caso del vaso de vermut ahumado Dos Déus o de las bravas con alioli ahumado.

Aquí la brasa explota con las costillas de cerdo coreanas con jengibre, cacahuete y cilantro. Dos imprescindibles más: el tartar de atún con aromas de Asia, salsa miso, salicornia y aceite de lima kaffir, y el carpaccio de gamba roja con mayonesa de estragón y gelatina de Bloody Mary. El local es más bien pequeño, así que conviene reservar.

Dónde: Vallespir, 93

  • Cocina creativa
  • Sants
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

El Home dels Nassos de Tarragona cerró, y Georgina Junqué y Robert Abella lo trasladaron a Sants. Su concepción culinaria transmite pasión por un oficio que requiere mucha dedicación: el de la creación culinaria de vanguardia. Y más aún haciéndolo en sus condiciones: un restaurante con espacio solo para una docena de comensales y una cocina pequeña.

Allí encontrarás un menú degustación que cambia cada estación y que consta de ocho platos y tres postres. Son creaciones muy inspiradas y de un detallismo extremo —por ejemplo, una carrillera de ternera con toffee salado de membrillo y azafrán, láminas de membrillo crudo y de membrillo confitado con azafrán— que se sirven en vajilla hecha a medida. Cocina catalana 'gastrosalvaje', como la llaman ellos.

Dónde: Melcior de Palau, 62

Cocinas foráneas

  • Indonesia
  • Sants
  • Crítica de Time Out

Bitxo, junto a la plaza d’Osca, es una taberna catalanoindonesia liderada por el chef Jordi Bernús —a quien ya admirábamos en Sants Es Crema— y Jordi Deevesa (La Clote). Nace de la experiencia de Bernús en Indonesia, donde vivió cuatro años. El resultado no es una 'fusión' forzada, sino una integración natural y sabrosa entre cocina catalana e indonesia.

Los entrantes brillan con una excelente bomba de 'nasi goreng' y unos rollitos memorables, especialmente el de cap i pota. Entre los principales destacan un fricandó de inspiración indonesia con carrillera de ternera, coco y arroz jazmín, y un pie de cerdo a la brasa con 'sambal matah'. También vale la pena reservar mesa en su agradable terraza interior.

Dónde: Riego, 43

  • Coreana
  • Sants

Corea Street Food es un auténtico 'one-man show'. JY Jung lo lleva todo en este pequeño local de cuatro mesas, decorado con murales, pósters de grupos de K-pop y fotografías de platos coreanos, muy cerca de la plaza de Sants. Atiende, cocina, sirve y manda según sus propias reglas. Cuando hay faena, va a lo suyo: si os dice que esperéis en la calle y que ya os avisará cuando haya sitio dentro, hacedle caso, ¡carajo! En los momentos más tranquilos, en cambio, es pura simpatía.

Si sois de los que dudan ante una carta larga, aquí quizá os cueste decidir. La oferta es amplia y recorre buena parte de los grandes clásicos de la cocina coreana, desde propuestas de 'street food' para comer al paso hasta platos más contundentes para sentarse y disfrutar con calma. Encontraréis snacks, hot dogs, sushi, sopas, arroces y fideos, además de una buena selección de refrescos, cervezas, licores y tés coreanos. La relación calidad-precio es excelente.

Dónde: Olzinelles, 20

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  • Tailandesa
  • Sants

Abierto en 2020 por una pareja tailandesa-catalana, Thai Erawan es un pequeño restaurante tailandés alejado de los circuitos más evidentes. Situado entre la plaza España y Magòria-La Campana, el local es espartano: aquí toda la atención se la lleva lo que llega al plato.

La carta es extensa, pero hay platos que destacan claramente: el moo namtok, ensalada picante de cerdo a la plancha con hierbas frescas y lima, y la tom kha kai, una sopa de pollo, coco y especias aromáticas que es pura delicadeza. En los postres, el arroz glutinoso con mango y la tapioca con coco son una apuesta segura. El menú de mediodía, por 15,50 euros, cambia cada semana.

Dónde: Sant Pere d’Abanto, 16

  • Bares de tapas
  • Sants
  • Crítica de Time Out

El Mula es un bar de comida griega y vinos naturales junto al parque de la España Industrial. Panos Koulentianos, el propietario y chef, parte de la tradición helénica, pero la eleva con la técnica adquirida en restaurantes de alta cocina como Hytra, Selene o DiverXO.

La carta es breve pero variada, con cinco platillos para compartir y seis principales que combinan carne, pescado de temporada, pasta y mucha verdura. Entre las propuestas destacan el pimiento relleno de quesos con salsa de pimentón ahumado, el guiso revithada de garbanzos y marisco, o el conejo al limón y hierbas sobre puré de patata. Los vinos, seleccionados por Satyros Wine, provienen de pequeños productores, sobre todo griegos. Música excelente y una terraza que es una joya.

Dónde: Espanya Industrial, 22

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  • Iraní
  • Sants

En la calle Olzinelles, tras la Lleialtat Santsenca, se encuentra Noush, en el número 100, un restaurante de cocina iraní abierto en verano de 2025. Es un proyecto de Ghazal Maghsoudi y Sahar Keshtzari, con Jaime Hernández en la cocina, y destaca por ser una rareza gastronómica: uno de los pocos restaurantes persas veganos del mundo. ¡Con un patio secreto

La propuesta se basa en la cocina iraní vegana, lejos de tópicos picantes y centrada en especias trabajadas con precisión. Entre los platos destacan el estofado de berenjena, el kebab vegetal con Heura y el 'khoresht gheymeh' con arroz al azafrán. También hay entrantes como hummus, baba ganoush y aceitunas persas, además de postres como un helado de pistacho irresistible.

Dónde: Olzinelles, 100

  • Del oeste de África
  • Sants
  • Crítica de Time Out

¿Es Sants el barrio con más bares y restaurantes cooperativos de la ciudad? Posiblemente. Abarka es uno de ellos y nace con dos objetivos claros: ser una cooperativa sin ánimo de lucro de iniciativa social que trabaja por la inserción laboral de personas migradas y/o racializadas, y difundir la gastronomía del oeste del continente africano: Senegal, Gambia, Costa de Marfil y Nigeria.

En la carta hay desde comida callejera como las fatayas de atún (empanadas); platos como el tabulé de fonio con mango y el mafe (guiso de ternera o verduras con crema de cacahuete acompañado de arroz), y deliciosos postres como el ngalakh (mijo, pasta de cacahuete y fruto del baobab). También ofrecen servicio de catering y food truck.

Dónde: Guadiana, 28

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  • Japonesa
  • Sants
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

Yoshi Suto es un joven chef japonés que, tras pasar por cocinas de tres continentes, aterrizó en España para trabajar en restaurantes de prestigio como Azurmendi, Quique Dacosta, Enigma y Disfrutar. En 2019 convirtió un 'bar Manolo' en un pequeño e íntimo templo gastronómico con capacidad para siete comensales, repartidos entre la barra y las mesas.

Allí ofrece un menú degustación (158 euros, sin bebida) elaborado con delicadeza, originalidad, ingredientes de primer nivel, una sólida base japonesa y capas de freestyle. Ejemplos: sashimi de bacalao con yuzu y espinacas o tempura de ostra con tártara de cítrico sudachi. La lista de espera es larga desde que recibió su primera estrella Michelin, y supera los tres meses.

Dónde: Violant d’Hongria Reina d’Aragó, 134

  • Japonesa
  • Hostafrancs
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out

En la última planta del Nobu Hotel se eleva uno de los mejores restaurantes japoneses de Barcelona, con vistas a cuatro lados. Su cocina de influencias peruanas con producto local y de temporada también toca las nubes, con platos que incluyen verduras, carne y una clara predilección por el pescado.

El chef Nobu Matsuhisa —formado en cocina clásica en Tokio— renueva el imaginario japonés al recoger lo aprendido en sus viajes por toda América y priorizando el producto local: croquetas, tacos, sushi y salsas ponzu y miso se alternan en el menú. ¿Un ejemplo concreto? El sashimi de seriola con chile de Jalapa. Mención especial también para la carta de bebidas, una auténtica mezcla de hemisferios.

Dónde: Av. de Roma, 2

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  • Japonesa
  • Gràcia

Fan Shoronpo nació en Gràcia como el primer proyecto barcelonés del chef japonés Keita Tanaka, y el éxito fue inmediato. La pandemia provocó su cierre, pero tres años después, y con dos antiguos clientes como socios —Nayef Ghazi Muhtaseb y Pol Canals—, reabrió en el mismo barrio, Gràcia. A finales de 2025, el proyecto creció con una segunda apertura cerca de la estación de Sants.

Hoy, Shoronpo es un habitual en las listas del mejor ramen de Barcelona. Los imprescindibles son los shoronpo, saquitos al vapor llenos de caldo y rellenos de cerdo y verduras, con versiones como la de trufa o foie, y el ramen tantanmen, de caldo de pollo denso y cremoso con sésamo, huevo y cerdo salteado.

Dónde: Av. Roma, 1

  • Japonesa
  • Sants - Montjuïc

No os dejéis engañar por la humildad que desprende su nombre en diminutivo; en japonés, kobuta significa cerdito. Los ramens que preparan aquí son superlativos. Elaboran tres tipos de caldo distintos: de cerdo, de cerdo y pescado seco, y otro de verduras sin más. En verano preparan cuencos de 'hiyashi tantanmen', una sopa fría de origen chino hecha con un caldo espeso de pasta de sésamo, miso, carne y fideos.

Es imposible devorar las sopas de Hiroshi sin perder las buenas maneras en la mesa, pero tranquilos: sorbed con ganas. 'Feel free to slurp' es el lema de la casa, donde es habitual que se formen colas en la puerta. Tiene un segundo local en el Eixample Esquerre (Gran Via, 439).

Dónde: Súria, 6

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  • Mexicana
  • Sants - Badal

Una taquería junto al mercado de Sants con una especialidad muy clara: la carne asada. Nada más entrar, el olor es irresistible… ¡buf! En la carta encontraréis cinco tipos de taco, con distintas variantes: bistec (con queso o chorizo), sudadero (con o sin chorizo), Merced (entraña, patatas fritas, pico de gallo e higo chumbo), Tijuana (entraña, guacamole y pico de gallo) y opciones vegetarianas. También ofrecen guacamole con totopos y quesadillas. Para beber, cervezas mexicanas —Corona, Modelo Especial, Negra Modelo y Pacífico—, y de tirador, michelada y mezcalita de mango.

El local es minúsculo: solo una barra con taburetes y unas cinco mesas, y siempre está lleno hasta la bandera.

Dónde: Cáceres, 34

  • Mexicana
  • Sants

Ignoramos cuáles son las tres mentiras a las que hace referencia el nombre de este local, de los mismos dueños de Vermut i a la Gàbia. “Donde la ignorancia es felicidad, es una locura ser sabio”, decía el poeta inglés. Lo que sí sabemos con certeza es que en su carta encontraréis clásicos mexicanos muy bien ejecutados: antojitos (la tlayuda de Oaxaca y el tuétano de ternera sobre una base de maíz, frijoles, salsa verde y queso fresco son nuestros favoritos), siete tacos distintos y platos costeros y de interior (carne, carne y más carne). Aquí las tortillas son artesanales y se elaboran con maíz nixtamalizado.

Además de una comida que os hará perder la cabeza, también podréis pedir cócteles delirantes, como el Bloody Maria con tequila reposado o el Porn Sants Daiquiri.

Dónde: Premià, 18

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  • A la brasa
  • Sants
  • Crítica de Time Out

El chef y propietario Nicolás Zas, nacido en Montevideo y formado entre Lanzarote, Australia y Nueva Zelanda, defiende una gastronomía marcada por la herencia italiana y española propia de un país de inmigrantes como Uruguay.

Más de la mitad de la carta pasa por la brasa, con platos como la empanadilla de cangrejo azul del Ebro y emulsión de lechuga de mar; el tortelloni de conejo de bosque salvaje con kéfir casero de diez años y setas lácticas, o la lengua de vaca con pimienta rosa, huevas de trucha y emulsión de hierbas. Los postres reinterpretan el alfajor, con semifrío de dulce de leche y galleta de cacao. Para beber, una treintena de vinos. Dos menús degustación (60 y 85 euros, sin maridaje) y un menú de mediodía entre semana (30 euros).

Dónde: Rector Triadó, 72

  • Peruana
  • Sants

Antes de que el huracán 'cevichero' arrasara la ciudad, ya existía un restaurante peruano de barrio, sin pretensiones y popular, donde se formaban colas de clientela latina dispuesta a esperar lo que hiciera falta para disfrutar de especialidades regionales de su país de origen. El establecimiento lleva el nombre de uno de los chiles andinos más famosos, pero eso no significa que toda la comida que sirven sea picante.

Las especialidades de la casa son dos: la brasa (buenísimo el pollo) y platos típicos como tamales, causa, leche de tigre, chupe, papa a la huancaína, arroz chaufa, etc. Las raciones son generosas. Es posible que salgáis rodando del restaurante. Tienen un segundo local en el Eixample Esquerre (València, 168).

Dónde: Olzinelles, 13

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  • Sants - Badal

'Traga' en colombiano coloquial significa enamoramiento intenso, y eso es justo lo que os puede pasar en este pequeño bar de Badal especializado en street food de Medellín. Al frente están Sara Gómez, Laura Vélez y Laura Gómez, y ofrecen una carta generosa con hamburguesas, hot dogs, arepas y patatas fritas en raciones abundantes.

Entre los 'hits', el perro traga (pan brioche, frankfurt, ensalada colombiana, cebolla caramelizada, patatas paja, bacon, huevo de codorniz, queso y salsa de piña) y la hamburguesa chimbita (pan brioche, ternera, ensalada colombiana, mozzarella, bacon, cebolla caramelizada, ripio de patata, huevo de codorniz y tomate). Para beber, refrescos, cervezas colombianas y una imprescindible limonada de coco.

Dónde: Ventura Plaja, 7

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