La propietaria de este pequeño bar-cafetería, abierto a finales de 2025, es Anca Giusca, formada en la escuela Hoffman y con experiencia en Gresca. Ofrece desayunos, café de especialidad de Harmony Coffee y algunas propuestas para acompañar el vermut.
El boca a boca se propagó rápidamente gracias a sus bikinis: el clásico, con jamón cocido de Cal Rovira cortado al momento, pan de molde del horno Obelisc y una irresistible mezcla de gouda y emmental; y la versión de puerros, cocinados lentamente durante un par de horas, con queso manchego, que también es una delicia. No dejéis que los bikinis eclipsen el pintxo de tortilla. La bollería y la pastelería también son elaboración propia. Todo ello a precios contenidos.
Dónde: Olzinelles, 22


































































